Contra llamas. (Supercorp)

Summary

Secuelas de... Entre llamas. El primer libro lo estaré subiendo en cuanto pueda.

Status
Ongoing
Chapters
84
Rating
5.0 5 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1 1/2

- ¡Capitana! ¡El techo está a punto de caerse debe salir de inmediato!- Informaba Alex por medio de la radio.


- ¡Saldré cuando lo encuentre!


Alex le dio una patada a la rueda del camión por la impotencia y frustración que le ocasionaba las decisiones de Kara.

Habían tenido una llamada de emergencia una hora antes de la salida. Una casa de dos pisos estaba casi totalmente consumida por las llamas donde una familia de cinco integrantes habían corrido peligro donde el único que faltaba era el padre de los niños quien ya había fallecido, pero no lo pudieron sacar antes ya que, lo prioridad de los bomberos eran los sobrevivientes, pero Kara decidió rescatar el cuerpo del hombre.


Alex miraba a los tres niños llorando abrazando a su madre quien estaba en la camilla tratando de ser atendida por Queen y Max. Se rehusaba ir al hospital sin saber si Kara volvería con su esposo, no le pidió rescatar el cuerpo pero la rubia insistió, la mujer deseaba que a la bombero no le pase nada por aquella imprudencia, pero en el fondo le estaba agradeciendo por el riesgoso y estúpido gesto.


- ¡¿Dónde estás?! ¡Iré junto a ti!


No tuvo respuesta, solo se quedó mirando como los restos que componían el techo de la casa iban cayendo por partes, sus demás compañeros trataban de apaciguar el fuego y desesperados porque su capitana estaba dentro.


- ¡Teniente! ¡Tenemos a la capitana!- Era Barry informando quien se encargaba de la parte trasera de la casa junto con Lucy.


- Voy para allá.- Corriendo hacia la parte trasera de la casa, ayudó a sus colegas a sacar el cuerpo del hombre por la ventanilla del sótano donde Kara lo empujaba desde dentro. Para sorpresa de Alex, su estúpida amiga ató el cuerpo por lo que sería una puerta usando aquello para facilitar empujarlo y sacarlo por el estrecho espacio.


Después la rubia fue rescatada.


Alex tenía en la punta de la lengua todo lo que deseaba decirle, pero tenía que dirigir aún el operativo, además Kara estaba recibiendo oxígeno ya que se sacó la mascarilla y el tanque para poder pasar por el pequeño espacio y había tragado bastante humo.


Una hora y media más tarde, el fuego ya no estaba. Los refuerzos habían llegado y eso ayudó que acabaran más rápido.

Todos estaban recogiendo los equipos utilizados poniéndolos en el camión. Alex pensó que iba a calmarse en todo ese tiempo, pero no fue así. Fue demasiado paciente para su gusto ya que esperó hasta llegar a la estación y cuando se iban bajando del vehículo la agarró de su traje y la estampó por camión.


- ¡Oye!- Se quejó Kara algo cansada quien trataba de salir del agarre de Alex.


- ¡¿Por qué mierda sigues haciendo lo mismo?! ¡Carajo Kara!- Alex le gritaba para ver si así su amiga reaccionaba, le importaba menos que sus compañeros observen la escena, de hecho, estaban de acuerdo con la pelirroja.- ¡No expongas tu puta vida de esa manera! ¡Tu esposa y tu bebé te necesitan! ¡Basta ya!- No era la primera vez que la rubia hacía algo imprudente y esto le robó la paciencia a Alex.


Kara no se hundía en el alcohol para no fallar en el trabajo y porque su esposa la necesitaba sobria, sin embargo, descargaba su pena de la peor manera, arriesgando su vida. La rubia quería sentir otra cosa que no fuera decepción, dolor, tristeza y celos. Ya habían pasado dos meses desde que Lena dejó la estación junto con ella. Desde aquel momento no fue la misma, tanto en lo laboral como en lo social. Sabía que en un mes más, la ojiverde se casaría con James. Lena se había vuelto muy reconocida, ya que, fue sorpresa para todos enterarse que los Luthor ponían a su hija frente a una gran empresa sin tener tanta experiencia en el rubro, pero en pocos días estaba demostrando estar a la altura, era la novedad para el mundo empresarial y la farándula.

Así que, se enteraba de la vida de la ojiverde por medio de los periódicos o noticias televisivas, a veces las evitaba pero otras veces le superaban las ganas de saber de ella.


- Suéltame teniente o haré un reporte.- Respondió a regañadientes.


- Hazlo. Tengo testigos de que rompiste las reglas, eso te costará tu puto puesto. ¿Qué pretendes? ¿A caso no te bastó ver como esos niños quedaron con la muerte de su padre? ¿No te bastó ver a la madre destrozada y sola? ¡¿Eso quieres darle a tu esposa y a tu bebé?!- Volvió a empujarla contra el camión haciendo que William intervenga poniendo una mano sobre el hombro de la pelirroja que respiraba de manera agitada.


- Teniente, es suficiente.- El moreno le dio un pequeño apretón a la pelirroja que se sostuvo de la última cordura que le quedaba antes de que se atreva a golpear a su estúpida amiga.


Kara la miró desafiante pero la ignoró cuando estuvo libre, simplemente se sacó el traje y fue a su oficina.


- Yo creo que hay que reportarla.- Dijo Lucy.- Es la quinta vez que comete imprudencias.


Todos se habían enterado de lo que Kara y Lena habían tenido. Fue por una de las tantas discusiones de Alex y Kara en la estación que los demás no evitaron escuchar, sin embargo se limitaron a indagar sobre el tema. Sam les dijo más o menos como fue y que la pelea que había tenido con Lena, era por ese motivo.


William nuevamente se sintió decepcionado pero notó que Kara esta vez se había enamorado inesperadamente, y que a pesar de todo la entendía.

Lucy estuvo algo sorprendida por la noticia pero era una teoría que se rehusaba a imaginar pero acabó siendo cierta.

Max y Queen dejaron la broma de lado y no juzgaron a su amiga, bueno... casi de lado, ya que soltaban comentarios inadecuados pero en ausencia de la rubia, según ellos para aligerar el ambiente.

Y Barry entendió el porqué la rubia le había preguntado alguna vez sobre las infidelidades, ella necesitaba una respuesta a lo que estaba sintiendo.

Sam casi mata a Zor-El pero Alex la había detenido y explicado de como pasaron las cosas. La castaña al principio no creía en la palabra de Kara, pero sí en la de Alex, así que, terminó creyendo a la rubia y sintió pena por lo que había pasado. Además, era quien había defendido a Zor-El sobre su personalidad, siempre sintió que la rubia era más que alguien que engañaba a su esposa por placer, en el fondo sabía que Kara no tenía maldad en su corazón. Aún no se atrevía a hablar con Lena, su enojo había pasado, pero su vergüenza no. Se sentía mal por alejarse por mucho tiempo y justo en el momento que la ojiverde la necesitaba.


- Si no nos queda de otra, lo haremos.- Dijo Alex mirando fijamente por donde su amiga se había ido.


Después de estar limpia y terminarse de vestir, dejó todo en orden y se despidió de sus colegas que les tocaba el turno nocturno, sus demás compañeros se habían ido hace media hora. Casi siempre esperaba a que se marcharan, además se tomaba ese tiempo a solas para disfrutar del silencio antes de enfrentar la realidad.


Llegó a su apartamento cansada, más que físicamente era mentalmente. Imra ya se había ido, Kara le explicó su tardanza y lo entendió.


Acomodó sus cosas en la habitación, fue a lavar la ropa sucia, suya y la de Imra. Entre limpiando cada rincón, encontró su celular auxiliar donde dejó de usarla desde la partida de Lena. No evitó encenderla y estúpidamente esperaba ver un mensaje en él, pero no pasó. Solo leyó mensajes antiguos donde no evitó que unas lágrimas cayeran y más cuando observó la foto que le había tomado a la ojiverde sobre su motocicleta.

Se sentó en el suelo y recostó su cabeza por la pared para cerrar los ojos y recordar la imagen que siempre llenará de calor su corazón, y era Lena riendo por sus estupideces o la imagen de verla dormida. En es especial, la intensa mirada que le dedicaba cuando hacían el amor.


Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de su otro celular, lo sacó de su bolsillo y contestó.


- Hola cariño.- Era su tía Astra, la hablaba como si a un cachorrito herido se tratara.


- Hola tía.


- Oh mi vida, no me gusta escucharte así, eres un sol sin luz. Creo que sería estúpido preguntarte como estás.


- ¿Llamas por el tema del evento?


El evento para recaudar dinero era en dos días, se había postergado por las lluvias que se aproximaban en la fecha acordada anteriormente, entonces la cambiaron.


- No mi vida, creo que ya dejamos en claro que está todo listo. No sé si te alegrará esto pero adelanté mi visita para el día del evento.


Kara se sorprendió un poco.


- Pensé que no ibas a llegar, pero me da gusto que sea así. Imra aún me dice que no tiene problema de estar unos días con mi madre, para que tú y yo tengamos nuestro tiempo juntas.


- ¡Qué considerada!


- Tía...- Advirtió.


- ¿Sabes? No voy a decirte nada aún por teléfono, me he estado mordiendo los dedos y la lengua para lo que quiero decirte, pero deseo hacerlo en persona, así que, dejemos la conversación hasta aquí, solo te llamaba para avisarte que estaré ahí en dos días y no hace falta que me busques, solo déjame la llave en la recepción, tú estarás muy ocupada ese día.


- De acuerdo tía, gracias.


- Te quiero mi sol.


- También te quiero tía Astra, no sé que haría sin ti.


- Y yo sin ti mi pedacito de luz.


- Hasta luego.


- Chao cariño.


Después de limpiar la casa, se preparó para golpear la bolsa que lo instaló necesariamente en la sala, al principio Imra le hizo problemas por eso, luego pensaron que el apartamento era algo pequeño y que debía ser más amplio y tener dos habitaciones más, una para el bebé y otra por cualquier otro motivo, ya sea para una niñera. Así que la ojiverde dejó que su esposa hiciera lo que quería respecto a eso.


Y ahí estaba solo vestida con un top negro y unos shorts del mismo color, tenía vendadas las manos. En esos dos meses, Kara había ganado un poco más de músculos que antes, ya que anteriormente solo se dedicaba a correr para mantener la resistencia, sin embargo, volvió a los golpes continuos, a las pesas que había comprado, aprovechó que un entrenador los puso en oferta si se compraba por combos, tenía su mini gimnasio en su casa. Su cuerpo estaba más tonificado pero no perdía la feminidad.

Cada golpe quedaba era para sacarse la rabia de lo que ocasionaba los recuerdos. Imra casi se desmaya cuando vió que instaló dos barras de hierro de manera perpendicular a la pared para agarrarse de ellos y trabajar los abdominales y obviamente brazos. Luego la ojiverde ya no tuvo quejas porque los resultados le estaba gustando, sin embargo, no habían tenido relaciones porque Kara ponía la excusa de que llegaba siempre cansada, sabía que Imra no le creía pero no le importaba.


Andrea se contactó de nuevo con ella, pero solo hablaban, fue como tres veces a su casa para descansar, no quería estar siempre rodeada de las mismas paredes.


Se tomó su tiempo para descansar y que su cuerpo se enfriara para poder bañarse, miró el reloj que colgaba en la pared y ya era media noche. Se dispuso a ordenar todo y una vez que se había bañado trató de dormir ya que debía ir temprano al hospital, mañana sabría el sexo de su bebé y aquello le emocionaba, estaba ansiosa y se agarraba de eso para que su corazón no sintiera tanta tristeza.


El día siguiente llegó y estaba lista, tomó su bolso para dirigirse a la salida. Una vez que llegó junto a su motocicleta, le envió un mensaje a Imra diciendo que ya iba para allá. Sus nervios estaban al cien, se había imaginado varias veces la apariencia de su bebé y todas le ha gustado. Por primera vez en mucho tiempo su mente se concentraba en una cosa, en esa hermosa personita que amaría con todo su ser.

Al llegar al hospital, sintió sus piernas algo débiles y sus manos empezaron a sudar, trataba que sus nervios no se notaran pero inútiles, su madre la miraba divertida cerca de la recepción y extendiendo sus brazos para recibirla.


- Mamá.- Saludó con una media sonrisa mientras la abrazaba.


- Hola cariño, ¿lista?- Se separó y le sonrió cálidamente.


- Sí.- Contestó suspirando.


- Vamos, solo te estábamos esperando a ti. No te preocupes que yo les daré su espacio, esperaré con ansias, este momento debe ser solo de las dos.


- Gracias mamá.- Su madre también había notado que su hija estaba más distante que nunca, y no solo eso, era corta en sus palabras y aquella sonrisa que le caracterizaba, había desaparecido. Estaba dispuesta a aprovechar que su nuera estaría unos días con ella y le hablaría del tema.


La mujer mayor golpeó la puerta y pidió permiso para entrar saludando a la doctora y presentando a la rubia.


- Buenos días doctora.- Saludó Kara.


- Un gusto conocerla señora Zor-El. Puede sentarse junto a su esposa.- Kara asintió y le dejó un corto beso a Imra en la frente, quien ya estaba posicionada para el ultrasonido.


- Las dejo un momento, estaré esperando con ansias.- Les dijo la mayor y las mujeres le dedicaron una sonrisa.


- Bien. Estaba hablando con Imra antes de que usted llegara, ella me dijo que le explicó como funciona esto y creo que también tiene algo de conocimiento.


- Así es.- Asintió algo ansiosa.


Imra sonrió al ver a su mujer con las manos temblorosas entonces la sostuvo y empezó a acariciarla con el pulgar, gesto que la rubia agradeció.


- Entonces comencemos.- La doctora empezó a poner el gel sobre el vientre de la castaña y comenzó a manipular el transductor sobre él.


- Oh cielos.- Susurró la rubia mirando fijamente la pantalla, donde se podía ver la figura de un ser que aún faltaba para que llegara el mundo, sin embargo ya lo estaba amando.


- Voy a empezar a capturar imágenes de distintos ángulos para analizar que todo esté bien.


- Su cabecita.- Susurró Kara sonriendo.


- Con la translucencia podemos analizar si tiene alguna características de algún síndrome pero Imra se hizo los demás exámenes para asegurarlo. Yo estoy viendo que hasta ahora el bebé está sano, nada de qué preocuparse, el resultado está a corde con los demás exámenes.


Aquello alivió a las madres primerizas, sin embargo, había una duda que Kara quería aclarar.


- ¿Hay alguna posibilidad que nuestro bebé tenga mis características?- Preguntó con algo de miedo, no porque sea malo, pero temía que si naciera con la misma condición y que su hijo o hija no sepa sobrellevarlo.


- Existe esa posibilidad. Pero tenga en cuenta que le tiene a ustedes, especialmente a usted, no se sentirá extraño. Además, esta nueva generación tienen más conocimientos del tema, poco a poco el mundo verá que es algo normal.- Imra besó la mano de Kara quien sonrió por el gesto y nuevamente suspiró.- Antes de decirles el sexo, recuerden que no sabremos si será o no un bebé intersexual ya que puede que sus cromosomas sean con características femeninas o masculinas, esto se sabe durante el crecimiento, quizás ya lo sabían pero como las veo nerviosas debía repetirlo.- Ambas mujeres asintieron divertidas.- ¿Listas?


- Sí.- Contestaron a la vez.- Creo que Imra ya lo sabe.


La ojiverde soltó una pequeña risa acompañada de unas lágrimas mientras asentía.


- Eso es trampa, dígame la respuesta por favor.- Pidió algo ansiosa y son una sonrisa tímida en el rostro.


La doctora tampoco evitó reír.


- Felicidades, tendrán un hermoso niño.


Imra miró a Kara quien se quedó pensativa mirando la pantalla, aquello le hizo sonreír y acarició con una mano su mejilla para llamar su atención.


- Mi amor... ¿Estás bien?- Le preguntó divertida. La rubia solo se limitó a asentir luego se mordió el labio inferior.


- Tendremos un niño.- Susurró sin creerlo aún.


- Creo que debes traer a la tierra a tu esposa.- Dijo con diversión la doctora haciendo reír a Imra.


- A diferencia suya, yo tuve suficiente tiempo para asimilar que tengo un bebé dentro mio, además lo siento todos los días y ella por otro lado, aún no asimila que va a ser mamá. Ahora se estará imaginando como sería nuestro hijo.- Dijo sonriendo.


- Muchas gracias por esto.- Dijo de repente la rubia.- Me estás dando el mejor regalo de mi vida.- Decía mientras besaba la mano de la ojiverde quien no evitó llorar pero de felicidad ya que, la rubia había estado algo distante con ella, a pesar de que estaba siempre consintiendo sus caprichos, sentía su mente estaba en otro lado. Aún así, agradecía que estuviera ahí con ella.


- Bueno, creo que Alura está esperando la respuesta.- Decía entregándoles las imágenes en un sobre.


- Muchas gracias doctora, estaremos en contacto.- Decía Imra mientras se alistaba para levantarse.


- Con cuidado cariño.- Le decía Kara.


Aunque la rubia no demostró mucha emoción por fuera, por dentro era la mujer mas feliz por aquella noticia. Lastimosamente al querer reprimir los malos sentimientos estaba haciendo lo mismo sin querer con los buenos y eso le limitaba a demostrarlo.


Ahora se encontraban recibiendo felicitaciones de parte de Maggie y de Alura que ya se enteraron de que vendría un niño.


- ¿Puedo ayudar con el nombre?- Preguntó Maggie.


- No.- Le dijo Imra haciendo reír a Alura mientras que Kara le dedicó una leve sonrisa.


- Oye, solo quiero ayudar.


- Tengan en cuenta que puede ser como mi hermosa hija, así que pueden elegir un nombre neutro, que no les pase como a Max y a mi.


- Oh por Dios, ¿cómo llamaron a Kara anteriormente?- Preguntó Maggie con bastante curiosidad.


- Mamá, no te atrevas.- Advirtió Kara haciendo reír a Imra.


- Ay cariño. Su nombre era karl.


- Oh, no está mal.- Dijo Maggie riendo un poco.


- Suena nombre de perro.- Se quejó la rubia volteando los ojos haciendo reír a las mujeres.- Me tengo que ir, y no le digas nada a Alex ya que hicieron una apuesta sobre el sexo del bebé, no en mi presencia pero les conozco.


- Ve con cuidado amor.- Le dijo Imra quien iba a besar el labio de la rubia pero esta se adelantó para depositarlo en su mejilla, haciendo que la castaña desaparezca lentamente su sonrisa.


- Hasta luego.- Se despidió de las mujeres quienes se dieron cuenta de lo que había pasado y eso aumentó las ganas de Alura de hablar con su nuera. Maggie simplemente sospechaba lo que pasaba, aún así nunca le preguntó a Alex sobre Kara.


Suficiente tenía con comunicarse de vez cuando con Lena.


Mientras tanto en la estación repasaban las apuestas.


- Silencio, a ver... si van a cambiar sus apuestas deben hacerlo ahora.- Decía William mientras sostenía su teléfono.- Volveré a repetir sus respuestas. Max, Queen, Lucy dijeron que iba a ser niño y Sam, Alex y Barry, que sería una niña. ¿Están de acuerdo?- Todos dieron una respuesta positiva.- Entonces ya no hay oportunidad de cambiar desde ahora.


- ¿Creen que Zor-El nos castigará si se entera de esto?- Preguntó Barry.


- Por más hija de su madre que sea ahora, no creo que se enoje si es que se entera.- Decía Queen.


- ¿Tú que opinas Danvers?- Preguntó William.


- Estoy de acuerdo con Queen.


- ¿Le preguntaste a tu noviecita si sabe algo?- Preguntó Sam a Alex quien alzó una ceja por el tono en que utilizó.


- No, ahora le preguntaré.- Empezó a enviarle un mensaje.


- Aún me cuesta creer que nuestra ex capitana sea toda una empresaria, o sea la veía más como una futura jefa de bomberos. No me mal interpreten, es que no sabía que ella tenía habilidades empresariales.- Decía William.


- Si antes estaba buena con el uniforme, ahora está que mata con los trajes que se manda.- Decía Queen soltando un silbido de asombro.


- Ella siempre tuvo habilidades en cuanto a negocios e ingeniería, a mi no me sorprende.- Comentaba Sam.- Pero debo admitir que sus outfit le da un toque de perra, en buen sentido, claro.


- No sé si decir pobre de James o de Zor-El, ya que, esa mujer estará haciendo babear tanto a hombres como a mujeres.- Decía Max.- Apuesto que tiene muchos pretendientes que la acosan a pesar de haber hecho público su compromiso, lo raro es que no dijo el nombre de James.


- Oh, dalo por hecho.- Opinó Lucy.


- Tendremos que esperar a que la capitana llegue, Maggie no me lo quiere decir, creo que Kara ya sabe de la apuesta.


- Rayos.- Dijo Barry.


- No te preocupes, ella no nos dirá nada al respecto.- Decía Max a su amigo.


- Por si a caso, díganle que yo no tuve nada que ver en su apuesta.- Decía Lucy.


- Cobarde.- Contestó Queen.



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