LA DAMA DE CABELLOS DORADOS
MELIODAS

La pequeña Elizabeth dormía plácidamente mientras yo me agobiaba con la idea de que pronto recordara su pasado y tendré que verla morir de nuevo
Estaba cansado, agotado de tanto sufrimientos, no lo soportaba más. pero no dejaría a Elizabeth después de todo era la misma Elizabeth a la que le jure amor eterno antes de morir cuando termino la guerra santa
Hoy, curiosamente había escuchado que en el pueblo se celebraría un festival en homenaje a un hada que venía de pueblo en pueblo desean paz y prosperidad para cada residente del pueblo
Ella bendecía a las mujeres embarazadas y novias, a los niños les regala algunas piedras mágicas para cumplir un solo deseo si venía del corazón, mientras que a los hombres los protegía con su manto divino en las caserías o peligros que podrían pasarles
O eso era lo que había escuchado
La verdad, no estaba atento a los rumores, según ellos, ella los visitaba cada 100 años para renovar sus votos y bendiciones en los diferentes pueblos que visito
⎯⎯ ¿No vendrás con nosotros, Meliodas? ⎯⎯ La mamá de Elizabeth me miro con una sonrisa
⎯⎯ No creo que sea bueno dejar a Elizabeth sola
⎯⎯ No tienes que preocuparte ⎯⎯ Miro a su esposo quién asintió con la cabeza ⎯⎯ Si te preocupe que quede sola yo me quedaré ⎯⎯ Colocó sus manos en mis hombros ⎯⎯ Ve con mi esposo a conocer a la hada y luego regresas, ¿Esta bien?
No quería ver al hada, no me interesaba, solo quería quedarme con Elizabeth, pero no podía que decirles que no si me sonreían de esa manera
Con algo de pesadez empecé a caminar con el padre de Elizabeth a festival se daría en su honor
Había mucha gente esperándola con ansias, las risas de los niños con los cantos de las mujeres se podían escuchaban cada vez más cerca
Pero mi mente estaba en Elizabeth, me preguntaba cómo podía terminar con esta maldición y vivir la vida que siempre quisimos
Tan desconectado con la realidad estaba que no me fije por donde iba o la voz del papá de Elizabeth diciéndome que me detuviera
Solo me detuve al chocar con alguien, escuché el grito ahogado de todos los presentes, asustados por algo de lo cual no estaba enterado
⎯⎯ No puede ser, le ha manchado el vestido ⎯⎯ Una mujer hablaba con horror por un simple vestido
⎯⎯ La tiro al barro ⎯⎯ Un hombre palideció en cuestión de segundos
⎯⎯ Nos maldecirá por su culpa ⎯⎯ Chilló una niña
Mis pensamientos apenas estaban en mi para fijarme en el error que cometí
⎯⎯ ¿Estas bien?
Una voz sedosa y cálida me hablo haciendo que mire frente a mí, una joven me extendía su mano
⎯⎯ ... ⎯⎯ Las palabras no salían de mi boca, todo se había quedado atorado en mi pecho
Una bella dama de cabellos dorados estaba frente a mí con una sonrisa cálida
Sus ojos ámbar me tenía hipnotizado, pero los susurros del pueblo me trajeron a la realidad
⎯⎯ Si, lo siento
Tomé su mano para levantarme cuando noté su vestido blanco manchado con tierra y barro, pero a ella no parecía importarle
⎯⎯ Lo siento ⎯⎯ Volví a repetir al ver su vestido arruinado
Una calidez rodeo mi cuerpo al haber sostenido su mano, una que no sabía de dónde venía
⎯⎯ No te preocupes por cosas irrelevantes ⎯⎯ Solté su mano mientras sus ambarinos buscaban heridas en mi cuerpo
La calidez se desvaneció apenas solté su mano
⎯⎯ Meliodas ⎯⎯ El papá de Elizabeth se acercó a nosotros y luego le hizo una reverencia a la mujer ⎯⎯ Lamento lo de su vestido mi señora
⎯⎯ No es nada, solo es barro, lo bueno es que ninguno salió herido ⎯⎯ Ella llevo una mano a su pecho y nos sonrió amablemente
Era muy linda y delicada
⎯⎯ Señorita hada ⎯⎯ Una mujer mayor se acercó algo avergonzada de tener la atención de todos sobre ella ⎯⎯ Tome, por favor úselo ⎯⎯ Le ofreció un vestido lavanda
⎯⎯ Es tan amable, me lo colocaré ⎯⎯ Sonrió mientras tomaba el vestido en mano
⎯⎯ ¿Hada? ⎯⎯ La mire “disimuladamente”, notando las lindas alas de cristal que sobresalían de su espalda
⎯⎯ Si, soy un hada ⎯⎯ Me sonrió y mis corazones se aceleraron ⎯⎯ ¿Te quedaras en el festival?
La verdad solo iba a verla e irme, pero su sonrisa me hizo desistir de esa idea y un “Si” se escapó de mis labios mientras ella tomaba mi mano y empezamos a caminar hasta el altar que tenían para ella
La noche se había pasado en un abrir y cerrar de ojos, pero yo no me había despegado de la mujer de la cual no sabía siquiera su nombre
Ella empezó a bendecir y regalar sus cristales a todo el pueblo en la mañana apenas salió el alba
⎯⎯ Gracias por quedarte conmigo, Meliodas ⎯⎯ Llevaba sus manos entrelazadas frente a ella
Ambos caminábamos por el pueblo hasta las afueras del pequeño prado que había
Sus pies iban descalzos por lo que con cada pisada dejaba un rastro de magia
Un ligero brillo de color azul es el que desprendían sus pies y a su alrededor se llenaba de flores
⎯⎯ No hay nada que agradecer. Disfruto pasar tiempo con usted
⎯⎯ No es necesario el formalismo Meliodas ⎯⎯ Sus manos fueron detrás de su espalda, tomando una pose vaga para caminar ⎯⎯ Quiero que me llames por mi nombre ⎯⎯ Su voz me hacía sentir cálido por alguna razón extraña
⎯⎯ Aún no se el nombre de la joven con la que pase la noche
Una pequeña risita cubierta por una de sus manos se pudo oír a la perfección
¿Había mencionado que todo en ella era dulce y lindo?
⎯⎯ Mi nombre es ________
⎯⎯ Entonces _______ ⎯⎯ Ella me miro detenidamente, haciéndome sentir pequeño bajo su hermosa mirada ámbar ⎯⎯ ¿Qué se siente tener un altar en cada pueblo?
⎯⎯ Es lindo que te traten bien y ser recibida con amor cada 100 años. Me gusta hacer feliz a la gente
Nos detuvimos para tomar asiento bajo un árbol, este nos dejaría descansar en la sombra
⎯⎯ ¿Qué te hizo hacer todo esto de los viajes de bendiciones? ⎯⎯ Su semblante se volvió al triste ⎯⎯ ¿Dije algo malo?
Negó con la cabeza y miro sus manos antes de continuar hablando
⎯⎯ Era un hada que veía como un ejemplo a seguir, pero cambió, se alejó del bosque de las hadas, aun así, antes de irse me dijo que no era mi culpa de su partida y que siempre se había sentido feliz a mi lado, era como ser bendecido, todo aquel que estaba a mi lado recibía alegría
⎯⎯ ¿Tu pareja? ⎯⎯ Sus mejillas se hicieron rojos
⎯⎯ No le llamaría así a nuestra relación, pero fue por él que empecé todo esto, si no pude protegerlo a él, podía hacerlo con los humanos que conocí, los bendecí y protegí con mi magia, quiero hacer feliz a todos los que conozco por él. Un deseo egoísta, ¿No?
Me deje caer al césped y mire el azul del cielo un rato antes de cerrar los ojos
⎯⎯ Todos somos egoísta muy en el fondo, no importa cual haya sido tu deseó al inicio de todo esto, lo importante es que ahora haces felices a quienes están a tu lado
Nos quedamos callados un rato y cuando abrí los ojos noté como su miraba brillaba y sus mejillas tenían un lindo tinte rosa
Me sonrió antes de que sus alas desaparecieran y se dejó caer a mi lado
⎯⎯ Eres un hombre especial Meliodas ⎯⎯ La rubia se acercó y beso mi mejilla antes de volver a ver el cielo
Todo mi interior se sintió cálido y mis corazones latían muy rápido