¿Mi hogar?
Hola me presento soy T/N, una chica de 16 años. Tengo el pelo negro y los ojos azules. Y para que me conozcáis un poco, os voy a contar como ha sido mi vida hasta ahora.
Ahora mismo, estoy viviendo con mi madre en la habitación del sótano de un hotel junto con otras mujeres donde se prostituyen, incluyendo mi madre. Se que suena un poco raro, pero os lo voy a explicar.
Mi madre estudiaba en la U.A. junto con su mellizo, con el objetivo de convertirse en grandes héroes algún día.
Ellos tenían amigos en común, y de uno de esos mi madre se enamoró. Cuando se graduaron, se casaron y al los pocos años nací yo.
Todo el mundo: amigos, familiares... ; estaban muy contentos con la noticia de mi nacimiento, todos menos mi padre.
Él era un hombre muy reservado. A pesar de ser un héroe, no le gustaba salir en los medios, mucha gente no le conocía.
Un día mi madre se encontró sola, él la abandonó. El problema, es que todo lo que teníamos estaba a nombre de mi padre, y las cuentas las pagaban entre los dos. Mi madre no pudo con las deudas y nos echaron de casa.
Cuando estaba en las calles, un hombre se le acercó y le ofreció un techo, comida, calor, una cama, agua caliente... , a cambio de que trabajase para él. Mi madre no se lo pensó dos veces y aceptó, conmigo a su cargo no tenía muchas opciones.
Ese hombre se llamaba Dabi. Al parecer él tenía un hotel donde alojaba a muchachas de alrededor de 30 años en situación de calle, ofreciendo las todo lo que necesitaban a cambio de trabajo. Todo eso lo llevaba con su amiga Toga. Mi madre fue la primera y la última que entró allí con un bebé en brazos, pero eso a Dabi no le importó.
Yo tenía unos meses cuando llegué allí, y el problema, es que estaba enferma. Lo bueno es que Dabi se encargó de todo.
Necesitaba muchas transfusiones de sangre y de ADN que Dabi aportó sin ningún problema. Salí de esa, y gracias a él estaba viva. Todas esas transfusiones ocasionaron que acabase heredando el don de Dabi, el fuego azul. A Dabi le hizo mucha ilusión y se lo tomó personal. Sin que nadie se lo pidiera, me empezó a tratar como si fuera su hija.
Cómo era el ojito derecho de Dabi, tenía ciertos privilegios dentro de el hotel.
Las mujeres que estaban allí trabajando, tenían una habitación con todo lo necesario para cada una, con la condición de que solo podían salir cuando las llamasen para trabajar. Las habitaciones de las mujeres se encontraban en el sótano, la parte de arriba era la parte principal, donde se encontraban las habitaciones para los clientes y la zona donde vivían Dabi y Toga. La comida se la daba Dabi en la puerta de sus habitaciones.
Yo en cambio, podía salir cuando quisiese, siempre que fuera por las instalaciones del hotel y no por fuera. Solo podía salir cuando iba a entrenar con Dabi mi fuego azul. Tenía más dones, pero con Dabi solo practicaba ese, el resto lo practicaba yo por mí cuenta.
Otro privilegio que tenía, es que él siempre me daba desayuno, comida y cena, al resto de mujeres no siempre era así, es un hombre de carácter irritable, hacerle enfadar no era una buena opción.
Y el más importante, es que yo no tenía que trabajar como ellas, en otras palabras, prostituirme. Yo era muy pequeña para eso, y según Dabi mi único trabajo era entrenar y mejorar. Aún que todo tiene un precio.
Siempre que yo quisiera, Dabi me entrenaba, pero a cambio tenía que hacerle un favor más tarde. Solían ser siempre los mismos.
El más fácil, era el de limpiar las habitaciones del resto de mujeres. Eso lo solía hacer Toga, pero como no le gustaba lo acaba haciendo yo. Otro era el de ayudar a Toga a buscar muchachas en la calle, esta era otra ocasión de la cual sí podía salir del hotel. Íbamos por las calles de los alrededores para encontrar a esas mujeres que estaban como mi madre aquel día. Siempre les explicábamos como iba a ser todo, si aceptaban o no estaba en su mano, nosotras no obligamos a nadie.
El último favor era el que menos me gustaba. Cuando alguna de esas mujeres se ponía enferma o no podía continuar, yo me encargaba de sustituirla. Lo de acostarme con esos hombres no lo llevaba bien. A diferencia con el resto de chicas, que estaban obligadas a vestir se como ellos quieran y de acabar cuando ellos lo dijeran, yo no. Yo tenía mi propio vestuario, y si no me gustaba acostarme con ese hombre, podía salir cuando quisiese. Era otro privilegio que Dabi me daba, ya que no era mi trabajo principal.
Se que puede sonar un poco cruel, pero él me salvó la vida, lo menos que podía hacer era cumplir le algún favor.
Volviendo al presente. Estaba con mi madre en la habitación, y como siempre no haciendo nada en especial. Es cierto que podía salir, pero no quería dejar la sola, así que la mayoría del tiempo estaba aburrida en el habitación con ella.
T/N: ¿Cuanto falta para la comida? Tengo hambre
Obura (la madre): No debe de faltar mucho. Dabi llegará enseguida.
T/N: Eso espero. ¡No aguanto más!
Entonces la puerta de mi habitación se abrió. Era Dabi.
T/N: ¡Dabi!
Grité emocionada y fui corriendo a abrazar lo.
Dabi: ¿Qué tal cariño?
T/N: Con hambre, ¿Traes la comida?
Dabi: No, todavía no. Antes tienes que hacer me un favor.
T/N: ¿Qué?......... ¿No puede ser antes la comida?
No me gustaba nada lo que estaba escuchando. Realmente tenía mucha hambre, y ya me imaginaba que favor me iba a pedir.
Dabi: No...... Hay un señor que ya pagó por su servicio, pero la muchacha que se lo iba a dar, está enferma. Antes de comer, te tienes que encargar de eso....... Te prometo que después viene la comida, te lo juro.
No contesté y me quedé mirando al suelo decepcionada.
Dabi: Eeehhh....... No pongas esa cara, ya sabes como va esto.
Lo dijo agarrándome la cara con las dos manos, mientras me seguía hablando con ese tono de voz amable.
Dabi: Además........ El anterior favor, donde saliste con Toga, no me trajeron a ninguna chica y lo dejé pasar. Me lo debes.
Tenía razón, a pesar de que me trata como una princesa, el último favor no lo hice bien y no se enfadó ni me lo replicó. Conociendo le eso es muy raro. No me quedaba de otra, se lo debía.
T/N: Está bien.
Lo dije un poco desanimada, el hambre me ganaba.
Dabi: Bien........ Vete a cambiar te y te acompaño a la habitación.
Salí de mi habitación dejando a mi madre atrás. Dabi cerró con llave.
Fui a la zona de vestuario y me cambié con lo mío, mientras Dabi explicaba la situación al hombre con el que me iba a acostar. Supongo que le explicaría lo de siempre en cuanto vestuario y duración del acto. Ahora la que mandaba era yo, no él.
Dabi me avisó de que todo estaba listo, me presentó al hombre y me fui a la habitación con él.
Todo empezó bien como siempre. Normalmente hacia y duraba lo mismo que el resto de muchachas para intentar que no hubiese tanta diferencia, pero hoy no sé si era por el hambre, pero no duré nada, me salí enseguida. Esta vez me había dolido mucho, más de lo normal y no estaba para tolerar muchas cosas.
En cuanto salí, me dirigí al vestuario para cambiar me de nuevo. Mientras lo hacía, escuché como Dabi discutía con el cliente.
Cliente: ¡Me dijiste que iba a durar mucho, que no habría diferencia!
Dabi: ¡Y yo ya le avisé de cómo serían las cosas con ella! Si aún así aceptas te, ¡es tu problema!
Es tuvieron así un rato, donde el cliente le pedía que le de volviera el dinero.
Había dos cosas que hacían enfadar a Dabi: una, que le pidieran de nuevo el dinero; y dos, que se metiesen con su princesa, osea yo. Y este cliente hacía las dos al mismo tiempo. Ya me estaba imaginando como iba a acabar la cosa.
Dejaron de discutir y escuché como Dabi se acercaba.
Dabi: ¿Estás bien?
Me preguntó ya cambiada, agarrándome de los hombros, mirándome a la cara.
T/N: Sí........ Lo siento.
Estaba a punto de llorar, no me gustaba que tuviera problemas con los clientes por culpa mía.
Dabi: Tranquila no llores........ Ese cliente era un idiota. No te preocupes.
Me agarró la cara con las dos manos, dándome un beso en la frente para después irse.
Yo volví a la habitación con mi madre, la pude abrir, ya que tenía las llaves. Al parecer mi madre vió mi cara, porque se abalanzó sobre mí preocupada.
Obura: ¡¿Estás bien mi vida?!
T/N: Sí tranquila........ Todo bien.
Me tumbé en la cama y ella se tumbó conmigo, mientras me acariciaba la cabeza.
Obura: ¿Puedes contar me lo qué pasó?
T/N: Creo que tengo mucha hambre y por eso me dolió de más, haciendo que no aguantase nada y que Dabi discutiera con un cliente........ Otra vez.
Ella no dijo nada, se limitó a abrazar me con fuerza, como pidiendo me perdón. Al rato, la puerta se abrió, era Dabi otra vez.
Dabi: Hola........ Mira lo que te traigo.
T/N: ¡Mi plato favorito!
Dabi: Exacto, para que se te pase el mal trago. Disfrútalo.
Estaba a punto de irse, pero lo detuve agarrando lo del brazo.
T/N ¿Y para mí madre? Esta mañana tampoco la trajiste desayuno.
Dabi: Ella está castigada....... Lo siento.
Se fue y me dejó solo con un plato de comida. No era la primera vez que lo hacía, al parecer mi madre tenía un carácter que no le agradaba a Dabi, así que compartía la comida con ella.
T/N: Oye....... Deberías intentar portarte mejor, si no Dabi no ta va a traer comida, y ya ves que un plato no da para mucho.
Obura: Ya sabes lo que opino de Dabi.
A ella no le gusta ni un poco el como me trataba Dabi, no le gusta que me trate se como su hija. Yo no lo podía entender, después de todo lo que ha echo por ella y de todos los privilegios que me da, no entiendo que es lo que no la gusta.
T/N: Pues no lo entiendo, si me trata como princesa, se preocupa mucho por mí.
Obura: El no es tu padre....... No tiene derecho a tratar te como tal....... Y además, dijo que tú no te ibas a prostituir.......... ¡Y mira! ¡Otra vez a acostarte con otro hombre!
T/N: Sabes perfectamente que no es por trabajo, si no favores para agradecerle lo que ha echo y hace por mí y por tí.
Obura: Pues entonces que te de otro tipo de mandatos....... Como, no sé, preparar la comida ¡o algo así!........ Y eso de entrenarte fue idea de él no tuya, no tendrías porque deber le nada.
T/N: ¡Yo acepté lo de entrenar con él! Y sabes que si no lo hago podría perder el control y sería una desgracia.......... Y por favor ¡¿No me digas que prefieres como figura paterna al idiota que me abandonó?!
Obura: No es un idiota....... Es tu padre.
Vale, eso si que me sacó de mis casillas. ¡¿Cómo se atrevía a decir me eso?! Ese idiota nos había abandonado a nuestra suerte, él jamás sería mi padre.
Acabé de comer y salí del cuarto cerrando con llave detrás mío. Por mucho que no me gustase encerrar a mi madre en la habitación, eran órdenes de Dabi.
Subí a la parte principal, y me dirigí a la zona donde se encontraban las viviendas de Dabi y Toga. Quería despejar mi mente de esa discusión.
Cuando llegué estaban en el despacho. Dabi sentado en la silla, y Toga en la mesa. La puerta estaba abierta, pero aún así toqué para poder entrar.
T/N: ¿Puedo pasar?
Dabi: Por supuesto cariño, pasa.
Entré y me senté en el escritorio al lado de Toga mirando para él.
T/N: Me quería disculpar por lo del cliente de antes........ No quería ocasionarte problemas.
Dabi: No te preocupes por eso, te aseguro que ya no va a molestar más.
Me lo suponía, le había matado. No era la primera vez que un cliente quejica no volvía a venir, y el último con el que estaba era con Dabi. Él nunca me dijo que los mataba, pero era obvio.
Dabi: Viendo tu cara, no es lo único por lo que has venido aquí....... ¿O me equivoco?
T/N: No, no lo haces......... Volví a discutir con ella de lo mismo.
Dabi: Joder, esa mujer realmente me odia.
Toga: Pues yo no entiendo porque.
T/N: ¡Yo tampoco!....... De verdad que no la entiendo a veces........ Después de lo has echo por mí.
Dabi: Bueno, no te enfades con ella...... No la gusta compartir te eso es todo.
T/N: Pero es que encima me ha dicho que prefiere de padre al otro, ¡Te lo puedes creer!
Dabi: Ellos se casaron, ¿No?....... Es comprensible que elija al hombre que conquistó su corazón.
T/N: Ya pero no tiene sentido.
Dabi: Bueno........ Ella le elige a él, porque es quien llena su corazón....... Y tú me eliges a mí, porque soy yo quien llena tu corazón.
Mientras decía eso, me indicaba que me sentase encina de sus piernas.
T/N: Eso no lo dudes.
Dabi: ¿Sabes qué?........... Tú eres la chica que llena mi corazón.
Toga: Eeehhh...... ¡¿Y yo?!
Dabi: Tú ya lo ocupaste hace tiempo.
T/N: Jajajaja........ ¿Podría quedar me a dormir contigo esta noche?
Dabi: Por supuesto, todo lo que me pidas cariño.
Estuvimos los tres hablando un rato más en la oficina. Después, Toga se fue a su cuarto y yo me fui con Dabi al suyo. Me cambié, me aseé y me acosté en la cama. En esta habitación había dos camas, una para él y otra para mí. La mandó instalar cuando me empezó a considerar como hija para poder dormir con él.
Dabi: Buenas noches princesa.
Me arropó y me dió un beso en la frente.
T/N: Buenas noches.
Él también se acostó, y después de un rato nos quedamos dormidos, esperando un nuevo día.
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Hola! Se que la historia a empezado un poco turbia, pero os prometo que está historia promete, tengo un buen presentimiento. La imagen que puse al principio de la historia no quiere decir que sea yo, es solo para rellenar y dar a entender que es el personaje el que está hablando.
Apoyar la historia todo lo que podáis, y no os olvidéis de comentar para algún cambio a futuro. Espero que os guste!
Muchas gracias! :)








