SAUVETAGE

Summary

Era una simple misión de infiltración. Tenía aproximadamente tres meses en ese trabajo, dando y consiguiendo información, todo con el fin de evitar una guerra. Estuvo tan ensimismado en su misión que apenas y notó el llamado de su alfa interno que le exigía buscar algo en aquel mugriento bar, o al menos lo ignoró hasta que el aroma del experimento fallido de All For One se hizo presente en la sala de juntas. Un destinado. Un adolescente. Un rescate. •-•-•-•-•-•-•-•-• Omegaverse. Hawksdeku / Bakudeku / Shigadeku

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAPITULO 1

Era un admirador de los héroes, fiel creyente de que podías salvar a las personas sin importar la situación, por eso cuando descubrió la verdad sobre su padre se dió a la tarea de buscar ayuda con los héroes, encontrandose con la segunda cara de la moneda.


Nueve de los diez héroes a los que pidió ayuda se habían reído de él y le habían ordenado que regresará a casa a ocuparse de los deberes, cómo el buen Omega que era.

Ese día entendió una cosa: solo puedes confiar en otro Omega.


Ereaserhed fue el héroe que se ofreció a ayudarle, dándole una dirección y una hora para poder sacar a su madre de su hogar, habían acordado que huirían cuando su padre saliera a su "viaje semanal de negocios"


Que estúpido fue al creer que podía pedir ayuda sin que su padre se enterara.


Al llegar a casa fue recibido por un fuerte golpe en el rostro.

Su madre lloraba desesperada, suplicando que lo dejara, mientras él era sometido ante la voz alfa de su padre para que así golpearlo fuera más fácil.


Cayó inconsciente en algún punto de la tortura y para cuando despertó, su nombre estaba en todos los noticieros, comentando que había muerto tras ser brutalmente golpeado por su progenitor, el cual afortunadamente estaba preso.


20 de abril.


Ese era el día de su deceso, el día que había sido grabado en su lápida.


Izuku Midoriya, de tan solo doce años de edad, había muerto. Había sido velado y enterrado por cientos de Omegas que gritaban justicia por su compañero asesinado.


Él estaba seguro que no había muerto, pero tras dos años de su muerte, el gobierno implementó nuevas leyes que permitieron a los Omegas vivir una vida más tranquila y que está vez no fuera bajo los mandatos de sus parejas alfas.

Estaba feliz de saber que su vida hubiera sido de ayuda para los demás Omegas, pero por muy diferente que fuera el mundo detrás de las paredes de su nuevo hogar, para él todo seguía siendo exactamente igual.


Tenía una nueva rutina, luego de despertar, debía ir donde el hombre sin rostro y permitir que este lo induciera a un coma durante cuatro meses, con la esperanza de crear un arma capaz de seguir el paso de su sucesor.


Pero tal y como se le dijo en su primer vida, no era más que un inútil.

Por cada fallo que tenía, el líder principal arremetía contra su cuerpo, lastimandolo y torturandolo durante horas, hasta que caía inconsciente y debía ser tratado.


Su error fue nacer con un cuerpo tan débil, que no era capaz de cumplir las expectativas de los demás.


Tres de los cinco quirks que se le fueron otorgados, habían desaparecido, su cuerpo no era apto para adquirir tanto poder, por lo que el hombre sin rostro pronto lo dejó olvidado y a merced del chico de ojos rojos.


Su cuerpo si tenía una función: ser utilizado para satisfacer al nuevo líder.


Cada noche sin falta debía darse un baño y dirigirse a la habitación del joven líder, quien lo tomaría como suyo durante las siguientes dos horas.

Y muy por fuera de lo que otros creerían, Shigaraki Tomura era un alfa dulce, que preguntaba en todo momento si él disfrutaba de lo que hacía, ¿Cómo decirle que no a sus toques tan cuidadosos?


Al llegar la mañana, él se encontraba en su habitación, solo, con un plato de galletas y un vaso de leche junto a su cama.


Un Omega del lugar, un hombre de niebla, era quien procuraba su salud, día y noche sin parar, cuidando que los dos quirks que aún poseía no provocarán una alteración en su cuerpo.


Estaba por cumplir tres años en ese lugar, tres años luego de ser dado por muerto, cada día su ilusión de ver la luz solar una vez más, se hacia muy lejana.

Su piel acanelada había pasado a volverse lechosa y sin color, los únicos tonos diferentes en su cuerpo eran las cicatrices y las marcas que Shigaraki Tomura dejaba por las noches y aún así estás se miraban pálidas, eran un rojo tan triste que mirarlas le provocaban asco.


Miraba su reflejo en el espejo de vez en cuando, procurando no darle tanta importancia a los dos montículos de piel y pelaje que había sobre su cabeza.


El líder principal, All For One, le había otorgado una copia lo más parecida al quirk de la heroína Mirko, por lo que ahora tenía un par de orejas peludas sobre su cabeza y una pequeña colita esponjada. Le era extraño mirar su reflejo, no era el Izuku que él conoció, ese no era su cuerpo.


Tenía un quirk más, nombrado como multiplicación. Era capaz de crear copias exactas de cualquier objeto, aunque el plan principal era crear copias de humanos, para así crear un ejército invencible, pero al parecer su cuerpo había ajustado el quirk y ahora solo podía recrear tristes objetos.


__Izuku.


Alzó la vista a la niebla que se adentraba a la habitación.


__¿Pasa algo, Kurogiri-san?


__Necesito que vayas a tu habitación, por favor, no salgas para nada- sacó de su chaleco un pequeño aparato con un botón enmedio- si necesitas algo, presiona ese botón e iré, pero no hagas ruido.


__¿Vendrá alguien?


__Eso no te interesa.


El tono rudo de Shigaraki le hizo saber que era un tema privado y que no mejor era no inmiscuirse más.


__Bien, con permiso.


Se levantó del sofá y caminó directo a su habitación, dónde pasaba la mayor parte de su tiempo, pues Shigaraki había estaba extremadamente irritable e incluso el sexo se había transformado en algo doloroso.


Se recostó sobre su cama y miró el techo.

En él habían algunas estrellas colgando, las había creado un año atrás, así cuando no podía dormir las contaba una y otra vez hasta que sus ojos se cerraban.


Se levantó y miró el televisor frente a él.


Kurogiri no mencionó que no pudiera ver televisión.


Lo encendió y bajó el volumen lo más que pudo. Colocó una caricatura de héroes y se recostó.


Estaba tan entretenido que apenas pudo apagar la televisión cuando unos pasos se escucharon fuera de su habitación.


__¿Y aquí vive alguien más?


Aquella voz había provocado un retumbo por todo su cuerpo.


__No, solo somos nosotros.


Ese era Shigaraki, no había duda.


__Mmh... Es que... Hay un aroma diferente-...


__Estás aquí por trabajo, no para decirme si algo huele diferente, idiota, date prisa.


Quedó encantado por delicioso aroma a pino y brisa que dejó aquel hombre.


Su respiración estaba levemente alterada y su cuerpo había comenzado a arder.


Su destinado estaba en el bar.


No había otra explicación para su repentino celo, solo bastó con respirar su aroma y escuchar su voz para que su cuerpo tuviera reacción.


¿Él también lo habrá sentido?


Jadeó y se dejó caer.

No supo en qué momento llegó hasta la puerta, pero no era seguro que se quedará solo.


Presionó el botón del aparato y pronto Kurogiri apareció en su habitación.


__Supresor- murmuró y comenzó a retorcerse ante el repentino cosquilleo en su vientre.


El mayor no tardó en ir y volver con un vaso de agua y sus supresores, ayudándolo a tomarlos y volver a la cama.


Gemía ante el dolor de su necesidad, nunca antes su cuerpo había exigido tanta atención al punto de doler.


__Está bien, descuida, ya tomaste el supresor, ya pasará.


No, no iba a pasar, podía sentir como con cada segundo el deseo aumentaba en lugar de disminuir con los supresores.


__Vete- pidió entre jadeos- por favor... Necesito~


El mayor asintió a sus pocas palabras y se fue de la habitación.


Con extremo cuidado, se acercó al buró y sacó lo único que podía ayudarlo en esos momentos, un pequeño vibrador de control.


Sacó sus prendas bajas y comenzó a estimular su entrada, la cual ya chorreaba su lubricante natural.

Adentró el pequeño juguete y lo encendió, mordiendo su mejilla en el proceso para evitar gemir muy alto.


El delicioso aroma a durazno y vino había logrado llegar a la habitación donde se encontraban los dos alfas hablando de trabajo.


__¿Qué?- preguntó el peliceleste al notar que él alfa contrario no le prestaba atención.


__¿Hueles eso?... Huele muy bien.


Shigaraki olfateo, sin embargo no notó el dulzón aroma que flotaba por el aire.


__Malditas drogas- murmuró y tomó la libreta de la mesa- cómo sea, ya cumpliste tu trabajo, ahora lárgate y vuelve mañana, Sensei tiene algunas cosas de que hablar.


Asintió y se levantó, no sin antes respirar una vez más el delicioso aroma que provenía del pasillo.


Kurogiri apareció junto al peliceleste y abrió un portal, el cual al cruzar, lo dejó en un callejón de Tokio.


__Ah, carajo, olía muy bien- dijo para si mismo y olfateo su saco, el cual se había impregnado del aroma tan dulce.


Alzó vuelo y comenzó su camino a su agencia.


__Omega


Gruñó ante la exigencia tan repentina de su alfa interno.

Si no se equivocaba, su celo estaba cerca, así que muy seguramente solo estaba necesitado de contacto.


__¿Eres idiota o algo así?


__¿Eh?... El idiota serás tu, no estés exigiendo un Omega cuando bien sabes que no podemos tener uno.


__Y estoy seguro que no sabes el porqué.


__Por favor, no rechazabas a ningún Omega hasta hace unas semanas.


__Es porque me niego a tener un Omega que no es el mío, idiota.


Hizo un puchero ante el regaño de su alfa interno y suspiró.


__A este pasó voy a morir virgen.


__¿Tu?, ¿Virgen?, Por dios, deja me río un poquito.


__Bueno, bueno, ya, pero vamos a morir solos por culpa de tus malditas exigencias, no me e podido acostar con nadie porque de inmediato te pones de quejumbrozo, si hubiera querido estar atado a un malhumorado de primera, me hubiera casado con Endeavor-...


__Ni en tus sueños más puercos, iluso


__Bueno, y según tu ¿Dónde vamos a encontrar a nuestro Omega?, Es casi imposible encontrar a tu destinado.


__Enserio, a veces me preguntó si te caiste de chiquito o si simplemente comer tanto pollo ya te atrofió el cerebro.


No había necesidad de ser tan groseros.


__Tu nuevo jefe, carga consigo un aroma muy peculiar, un aroma que el día de hoy tu pudiste percibir y él no, es por eso que a partir del mes pasado yo comencé a rechazar a tus queridos Omegas, encontramos a nuestro destinado y lo tiene él.


__¿Y qué? ¿Se lo vamos a quitar y ya?, ¿Que si ya está marcado?


__Nadie se puede negar a una marca del destinado, así tenga la suya, si lo marcas en el mismo lugar dejará de ser suyo-...


__¿Y si realmente le gusta Shigaraki?


__¿Crees que a un Omega le pueda gustar ese idiota?, Yo lo dudo.


Asintió en acuerdo a su compañero y descendió frente a su agencia.


__Primero intentaré averiguar un poco sobre el lugar y si encuentro a mi destinado por ahí, idearemos un plan, ¿Ya?, ¿Feliz?


El contrario no dijo nada más, cosa que le dejó satisfecho.


Se adentró e inmediatamente los ojos se posaron en él.


__Ah, l-la señorita Mirko lo espera en su oficina, señor.


Su secretaría, una beta de treinta años que aparentaba menos, una mujer dulce y con un cuerpo hermoso a su parecer.


__Gracias- dijo con una sonrisa y caminó hasta llegar a su oficina.


__¿Dónde-...


La alfa se levantó de su asiento y se acercó a olfatearlo.


__¿A quien te cogiste?


__A nadie, te lo juro.


__Hueles... Hueles bien... Cómo a...- volvió a olfatear y asintió- Mhm, a vino y a otra cosa, pero huele bien.


__Supongo- comentó y se sentó en su silla- ¿Y? ¿A qué venías?


__Ah, si, la comisión, tienen un nuevo trabajo para el señor infiltrado.


Extendió unas hojas y él las tomó.


Leyó a detalle la información, al parecer las muestras que se habían enviado a los laboratorios sobre el Nomu que atacó a la recién entrada clase A de U.A, indicaban que se trataba de un ser compuesto por más de un solo ADN y tal ADN pertenecía a personas desaparecidas en el mes de febrero.


__Encontrar la fuente de los Nomu, ¿Eh?, Por supuesto, pan comido, después de todo no tengo nada más que hacer de mi vida- dijo con sarcasmo y suspiró- para esta semana... Como si pudiera pasarmela en ese asqueroso bar todo el día...


__Bueno, siempre puedes usar la escusa del baño y dejar ir algunas plumas.


__Tiene razón, así matarías dos pájaros de un tiro, encuentras a nuestro destinado y encuentras a los Nomus, hazle caso, la chica es lista.


Suspiró y asintió.


__Bien.


__Ah, y otra cosa, iremos a beber está noche, ¿Vienes?


Negó.


__No, tengo trabajo, quizá luego.


__Bien, te veo luego.


Asintió y la chica salió de la habitación.


__¿Dónde está Izuku?


__En su habitación- la mano del mayor lo detuvo cuando pensaba irse en busca del pecoso- su celo comenzó está tarde, sabes que no pueden estar cerca en estás-...


__Ahorrate las palabras, Kurogiri, no estoy de humor, necesito desestresarme y el mocoso me viene de utilidad.


__No, Shigaraki Tomura, Izuku no tiene la culpa de que tus malditos planes salieran mal, deja al pobre niño en paz- ordenó y el peliceleste se safó de su agarre- no me obligues a encerrarte, Shigaraki, comportate como el adulto que eres y no te desquites con ese pobre chico, que ya suficiente sufrió antes de llegar a nosotros.


__Jodete.


__¡Shigaraki!- exclamó cuando comenzó su camino.


Esquivó un par de portales que aparecían a sus pies y antes de llegar a la puerta del menor, Kurogiri se interpuso en su camino.


__No voy a permitir que lo toques, Shigaraki.


__¡Apártate Omega!


De inmediato el hombre niebla se hizo a un lado mientras apretujaba su pecho.

Ese no era su muchacho, Shigaraki nunca usaría su voz de mando con él.


__Shigaraki-...


Calló sus propias palabras al escuchar el gruñido contrarió.

El portazo se escuchó en el pasillo y él se dejó caer al suelo, aliviado de que Shigaraki haya acatado su orden y haya dejado de lado la habitación del joven pecoso.


__Deja que el niño haga lo que desea, Kurogiri.


Negó y miró al hombre frente a él.


__No puedo, no cuando se trata de Izuku... Yo-...


__Por tu esterilidad no puedes tener hijos y has tomado al niño como tuyo, lo sé, pero Shigaraki es lo suficientemente conciente como para saber que debe protegerse aún más cuando el chico está en estas etapas, no le hará nada, Kurogiri, pero si tanto te preocupa, trasladate junto al niño al departamento de emergencia, empaca todo lo necesario y ve con él, quédense allá la semana de celo y cuando pase tráelo de vuelta.


Miró la puerta del mayor y asintió.


__¿No será un problema que Izuku salga tan de repente al sol?, Podría lastimarlo.


__Hay un sistema e la habitación principal, cancela la luz del día y deja todo en oscuridad, pueden irse mañana, enviaré a Ujiko para que te ayude a limpiar.


__Gracias.


El mayor asintió y retomó su camino.


Por lo menos Izuku estaría a salvó de Shigaraki por un rato.


Recientemente Shigaraki había atacado la academia U.A, buscando asesinar a All Might, el símbolo de la paz, con uno de sus más recientes inventos, los Nomu, seres modificados genéticamente para absorber el destructivo poder de All Might, sin embargo nada salió como les hubiera gustado y el Nomu fue derribado tras varios golpes del héroe rubio. El hecho de fallar en su misión provocó que Shigaraki estuviese irritado por semanas y que su pasividad a la hora de estar con Izuku se esfumara.


Anterior a la misión, cuando él llevaba a Izuku a su habitación por la mañana y le preparaba un desayuno ligero, el pecoso siempre estaba en correctas condiciones, no había más de una o dos marcas en su cuerpo y era claro que no estaban hechas con brusquedad, pues apenas y se notaba el color, pero luego de la derrota del Nomu, debía ir por Izuku al amanecer y limpiar sus heridas, brazos, piernas y caderas estaban cubiertos de mordidas y arañazos, recuerda que incluso la primer semana, Izuku tuvo que usar una pomada especial ya que Shigaraki no sé había inmutado en siquiera usar lubricante y al ser poco placentero para el menor, su lubricante natural se esfumó.


Si dejaba que Shigaraki en ese estado de demencia por el estrés pasará el celo con Izuku, muy seguramente tendría que limpiar la sangre seca de una marca hecha a la fuerza, no quería eso para su cachorro, ya no quería que sufriera más.


Suspiró y abrió la puerta del menor.


Izuku dormía muy plácidamente en su cama, los supresores al parecer habían ayudado a disminuir el celo correctamente.


Sonrió y cerró la puerta con seguro.

Debía volver antes de las seis de la mañana, para así darle el siguiente supresor al pecoso.


No podía dormir, aunque dormir era lo que menos quería.

No había parado de pensar en la palabras de su alfa interno, pues nunca creyó encontrar a su destinado, creyó ser de ese porcentaje de personas que tendrían que marcar a otra persona que no fuera la persona a quien pertenecían.


Había pasado la mayor parte de la tarde pensando las veces que su alfa interno reclamó al estar cerca de Shigaraki, siempre usando posesivos como "mío" y "nuestro". No recordaba haber olido ese dulzón aroma hasta esa mañana, pero su alfa aseguraba haberlo notado desde semanas atrás.


Debía darse un pequeño descanso del trabajo, estaba más que saturado y sus sentidos se estaban bloqueando.


Suspiró y se levantó de su cama.


Seguro que un buen trago de whisky lo hacía olvidar sus problemas.


Mientras servía su bebida, un ruido en el departamento de arriba lo hizo detener sus movimientos para prestar mayor atención.


Los muebles se movían de aquí-allá, cómo su no hubiera nadie viviendo en los pisos de abajo.


Quizá lo ocuparían pronto, pues según él ese piso estaba completamente desocupado, muy pocas veces iba alguien y si lo hacía no había tanto movimiento como en ese momento.


Miró el reloj y suspiró.


Doce treinta de la mañana.


Iba a ser una noche muy larga y agotadora, después de todo su estrés lo estaba sobrepasando, necesitaba desahogar su ira en alguien.


Abrió con lentitud la puerta y miró al pasillo.


No había rastro de Kurogiri y eso le alegraba.


Al acercarse más a la habitación del pecoso, el dulce aroma del durazno y vino comenzó a invitarle a pasar y disfrutar de esa noche.


Trató de girar la perilla, pero está al parecer tenía seguro.


Oh, que más da, si de igual forma se lo llevarían al día siguiente.


Colocó sus cinco dedos en la perilla y está se desintegró, dándole acceso a la habitación impregnada por el aroma del menor.


Al entrar, pudo escuchar con mayor claridad el suave ronroneo que salía de los labios del pecoso, quien lo miraba expectante desde la cama.


Sus grandes orejas estaban alzadas y su esponjosa cola se movía con emoción.


__Hey, Izuku- susurró y comenzó a acercarse- ¿No quieres que te dé una ayudadita?


Al estar frente al pecoso, pudo escuchar el vibrar de algo.


__Oh, mira nadamás, ya te cambio por uno de plástico, eso te pasa por aprovecharte de él.


Gruñó y el pecoso retrocedió.


__¿Qué tienes ahí?- preguntó y lo tomó de los muslos para hacerlo caer- así que prefieres usar estas cosas en lugar de pedirme ayuda.


Miró a los ojos del menor y sonrió, notando que no se trataba de Izuku, sino de su Omega.


__¿Quieres que te ayude, Omega?


El menor negó.


__¿Ah?, ¿Por qué?


__Alfa.


__Estoy aquí.


Volvió a negar.


__Mi alfa.


__¿De qué hablas mocoso?


__Quiero a mi alfa, mi destinado.


__Ja, de aquí a que lo encuentras- dijo en burla y acarició los suaves muslos del menor- es mejor que yo te ayude.


Negó y dió un manotazo al mayor para que dejara sus piernas.


__Fuera.


__Ah, no, no me vas a sacar, mocoso insolente- tomó de nuevo sus piernas y lo arrastró hasta pegar sus cuerpos- yo estoy muy estresado, Izuku, necesito que me ayudes.


__No.


__No es pregunta.


Lo tomó con brusquedad y lo hizo dar la vuelta.


Él más que nadie en esos momentos necesitaba desahogarse e Izuku sería perfecto para hacerlo.


__¡No quiero!, ¡Suéltame!


Izuku había vuelto, no era más su Omega, estaría en problemas si alguien se daba cuenta.


__Carajo, no grites- ordenó y tapó su boca, con cuidado de no tocar con los cinco dedos.


Izuku comenzó a forcejear mientras el vibrador era sacado de su cuerpo. Sabía que se estaba arriesgando al pelear de esa manera, Shigaraki podía lastimarlo si por accidente lo tocaba con los cinco dedos.


Necesitaba salir de ahí rápido, él no quería aquello, él estaba bien atendiendose por su cuenta.


Abrió la boca lo más que pudo y dió una fuerte mordida a la mano del mayor, quien de inmediato lo soltó, dándole la libertad para brincar al otro lado de la cama y cubrirse con las sábanas.


__¡Fuera de aquí!- exclamó y retrocedió hasta pegar en la pared.


__Vamos, Zuzu, ¿A caso no quieres que te ayude?


Las feromonas de menta comenzaron a inundar la habitación, provocando que sus piernas flaquearan al deseo.


Cubrió su nariz con las sábanas y tomó el control que Kurogiri le dió.


__¡Vete o llamo a Kurogiri-san!


__No lo harías, ¿A caso quieres que me meta en problemas?


__No lo harás si te vas ya.


Shigaraki rió y negó.


__Vamos, dame eso.


Negó y el rostro burlón de Shigaraki se transformó en uno de completa molestia.


__Damelo, Izuku, o te juro que te asesino.


__Has lo que quieras, no te lo voy a dar.


Shigaraki comenzó a caminar en su dirección y él, haciendo uso de su quirk, dió brinco alto para llegar a la puerta y abrirla de una patada.


__¡Kurogiri-san!- gritó mientras presionaba el botón una y otra vez.


__¡Vuelve Omega!


Cayó al suelo tras escuchar la voz de mando del mayor.


__¡Kurogiri-san!- volvió a gritar y trató de levantarse.


__Sometete, Omega.


Su cuerpo sucumbió por completo al llamado del alfa.

Se dejó caer al suelo, dejando completamente desprotegida su zona baja.


__Así me gusta- murmuró y se agachó a su altura- ven aquí.


Negó y el mayor lo tomó con fuerza del brazo.


__Volvamos a la habitación, Zuzu, hay que divertirnos.


__N-no... No quiero, por favor, Shigaraki.


El peliceleste quedó inmóvil por un segundo antes de caer junto a él.


__¿Estás bien?


__Señor... Gracias...


El hombre sin rostro estaba frente a él, de su mano salía un especie de aguja que goteaba un extraño líquido rosa.


__Vamos, te llevaré a la habitación de Kurogiri, en la puerta izquierda del ropero hay un botón rojo, presionalo y estarás seguro, Tomura no podrá entrar.


Asintió y el mayor abrió la puerta.


__¿Y Kurogiri-san?


__Salio a un trabajo, pero le pediré que vuelva.


__Gracias, señor...


La puerta se cerró, dejandolo completamente solo.


Luego de años de tortura, finalmente había presenciado un acto de bondad por parte del mayor.


Caminó hasta el ropero del mayor y presionó el botón. Pronto se escuchó como algunos engranajes se movían y en segundos, el silencio simplemente aumentó.


Un leve aroma a menta se instaló en su nariz y no pudo evitar mirar a su al rededor, temiendo que Shigaraki estuviera ahí, pero no había nada, estaba solo.

Ofateó su sábana, solo olía a durazno y vino.


Con temor olfateo su brazo, notando que él era quien emanaba ese aroma.


Corrió al espejo de la habitación y dejó caer la sábana, buscando en su cuerpo alguna mordida, lamentablemente encontrandola en su hombro, no era profunda, pero podía notar los dos colmillos del alfa.


Quizá no duraría, quizá iba a desaparecer, no era profunda ni marcada, así que seguramente no duraría mucho tiempo.

Ojalá fuera una marca temporal.


Sus ojos comenzaron a picar e inevitablemente comenzó a llorar.


¿En qué momento había pasado?, ¿Cómo no se dió cuenta?


__¿I-izuku?


Miró con los ojos llenos de lágrimas al mayor, quien emanaba un aroma a tristeza y preocupación.


__Kurogiri-san- murmuró y se hincó en el suelo- esto no va a durar, ¿Verdad?... Se va a ir... Se tiene que ir... ¿No?... Yo no quiero estar marcado... No por él.


El mayor se acercó y lo tomó en un abrazo, permitiéndole desahogarse en su hombro.


__Perdón... Perdóname Izuku, lo siento tanto.


No, no esas palabras de nuevo, ya no quería más disculpas.


Despertó ante un fuerte dolor en el pecho, su hombro ardía y él estaba cubierto por una fina capa de sudor.


¿En qué momento había dormido?


__Es él


__¿Eh?... ¿De qué hablas?


__Nuestro destinado... Fue marcado... No fue consentido, fue una marca por la fuerza.


__¿Cómo sabes eso?


__Soy su alfa, tenemos una conexión, deberías saberlo..


Asintió y miró por la ventana.


__Mañana iremos e nuevo, ¿No?... Entonces voy a buscarlo... Lo voy a sacar de ahí.


__Deberías ir y dar a conocer eso, los destinados están prácticamente extintos, si tú ya encontraste al tuyo y alguien más lo está amenazando, entonces ellos te van a ayudar.


__Si, tienes razón... Iré antes de reunirme como ese idiota...


Miró el reloj junto a él y gruñó en desacuerdo.


Ya eran las cinco treinta, hora de ir a trabajar.


Tomó un baño rápido y preparó un simple cereal para desayunar, no tenía ganas ni tiempo de cocinar.


Salió de su hogar, chocando con un pequeño cuerpo.


__¡Ah!, ¡Lo siento!- exclamó y miró al pequeño peliverde.


Sus grandes ojos esmeralda lo miraban con extrema sorpresa, había encontrado a su destinado y que afortunado fue, ese pequeño Omega era precioso a su vista, con ese cabello verde alborotado, sus pecas debajo de los ojos y esa piel lechosa que parecía nunca había recibido el sol.


Aunque solo fueron dos años cuatro meses sin recibir un solo rayo solar.

Habían también un par de orejas, similares a las de Mirko, solo que de un color verduzco, eran enormes y estaban alzadas, sin duda era un pequeño conejito.


Por su parte, Izuku no quería dejar de mirar esos ojos ámbar que lo miraban tan ensimismados.


__Hawks.


Salió de su trance cuando la voz de Kurogiri hizo presencia.


__Oh, Kurogiri, hola.


El mayor los miró a ambos un par de veces antes de negar.


__¿Fue por eso que llegó hoy?- preguntó al menor.


El pecoso asintió.


__Tu destinado- murmuró y acarició los suaves cabellos del menor- lo siento...


__¿Qué llegó hoy?- preguntó y la niebla le hizo una seña- ah, debo ir a trabajar, si no lo hago la comisión-...


__El trabajo no es más importante que tu destinado, Hawks- interrumpió- ¿O si?


Negó.


Definitivamente no lo era.


__Vamos arriba entonces.


__Ah, te ayudo- sugirió y señaló la caja que cargaba el pecoso.


Tomó con cuidado la caja y comenzaron a caminar hacia la playa de arriba.


El elevador se había descompuesto, por lo que se tenían que transportar por medio de las escaleras, aunque se preguntaba el porqué Kurogiri no solo usaba sus portales.


__¿Está es tu casa, Kurogiri?


__Lo será a partir de hoy- comentó y abrió la puerta- por favor, no le digas a nadie, solo estoy tratando de mantener a Izuku a salvó.


Izuku, ese era su nombre.


De alguna forma le parecía conocido aquel nombre.


Se adentraron y dejó la caja en el suelo.


__¿Quieres té?


__Ah... Solo un poco, gracias.


El mayor asintió y se fue a la cocina, dejándolos juntos.


Izuku parecía nervioso, y como no estarlo, él también lo estaba.


__¿Cuántos años tienes?- preguntó y el Omega dió un brinco en su lugar.


__Ah... Quince.


Oh, santa mierda.


Era un niño.


Él era un anciano a su lado, ¡Por Dios, tenía siete años más que él!.


Las orejas del menor se bajaron, olfateo un poco notando que su aroma a durazno y vino tenía un extraño toque a menta.


__Tu eres mayor, ¿No?...


__Ah... Si, veintidós... ¿Pasa algo?


Negó.


Kurogiri volvió y dejó el té frente a él.


__Verás... Izuku... Tuvo un celo repentino esta tarde, cuando tú llegaste al bar... No sabía que se trataba de eso, creí que era un celo normal, pero los supresores tardaron demasiado en hacer efecto... Por la noche, Shigaraki comenzó a comportarse irritable, dijo que necesitaba desahogar su ira... Iba por Izuku, pero lo detuve, creí que había logrado mantenerlo a salvó y cuando sensei me otorgó este departamento para que Izuku pasará el celo aquí, vine junto a un compañero a limpiar... Pero me llamaron al rededor de las tres de la mañana... Al parecer Shigaraki se había colado a su habitación y había intentado... Bueno, ya sabes.


Miró al pecoso quien parpadeaba rápidamente para evitar que las lágrimas salieran.


__Cuando llegué, Izuku estaba en mi habitación frente al espejo y emanaba un triste aroma a menta... En... Su hombro- alzó la manga de Izuku, dejando ver múltiples cicatrices junto a una marca rojiza- tenía esto... No es una marca profunda, pero los colmillos alcanzaron a entrar...


__Se quitará, ¿No?, Digo, es una marca superficial, se borrará con el tiempo.


__No... No a menos que tú te hagas cargo de ella...


__¿Yo?


__No es una marca profunda, así que se puede borrar con los tratos necesarios, tampoco fue una marca consentida, por lo que su cuerpo la va a rechazar si tu le das la atención necesaria a tu Omega.


Izuku estaba rojo de las mejillas, dando a notar que el tema era algo incómodo.


__Bien... Y tú quieres que se la quite.


__Por supuesto.


__Si... Si, si, está bien, pero yo no sé mucho de eso, habrás de decirme como-...


__¿Alguna vez has tenido pareja?


Asintió.


__Es exactamente lo mismo, tratarlo como tú novio, dale mimos, besos, abrazos, puedes también dejar algunas mordidas superficiales cerca de la de Shigaraki, eso ayudará a su cuerpo a asimilar que la marca debe irse.


Asintió de nuevo y se levantó.


__Bien, vendré más tarde, debo comenzar mi patrullaje o recibiré un arresto por faltar.


__Gracias, ah, si, y esta tarde, no vayas al bar, el humor de Shigaraki está aún peor que ayer.


__Bien, te veo más tarde, Izuku.


El nombrado lo miró y dió una sonrisa.


__Itterasshai.


Sintió su rostro calentarse ante lo dicho por el menor.

Sonrió de vuelta y salió del departamento ajeno.


__Silencio.


La clase entera calló ante la palabra de su profesor.


__Tengo unas cuantas noticias para ustedes- comentó y comenzó a leer los documentos en su mano- La primera es que el festival deportivo está cerca-...


El mayor fue silenciado por varios gritos de alegría, los cuales fueron callados en segundos por una mirada.


__El día de mañana habrá una asamblea para alfas y Omegas, cómo saben cada año se hace una marcha por la ciudad que termina en U.A, está marcha será por y para los Omegas caídos desde años atrás, si ustedes tuvieron un familiar Omega que haya muerto a manos de algún alfa o beta, pueden traer una pancartas, la información de sus fallecidos o desaparecidos será bienvenida en las marchas.


Algunos guardaron silencio, otros más miraron a cierto alfa rubio que trataba de ignorar las miradas.


Katsuki Bakugo, el número uno del examen, todos lo conocían y no solo de vista, pues Katsuki había participado en todas las marchas desde tres años atrás, gritando el nombre de un Omega y exigiendo un castigo mayor para su asesino, incluso declarándose él, un alfa abusivo por lastimar al joven Omega en anteriores ocasiones.


Lamentablemente, este año Katsuki cargaría con una foto más, pues la madre de la víctima, Inko Midoriya, había perdido la vida tres meses atrás, aparentemente su esposo le había enviado a matar por declarar en su contra dos años atrás.


__Y finalmente, su clase de hoy será con Midnight, ella les ayudará a crear su nombre de-...


__¡De héroe!- exclamó la azabache mientras abría la puerta con brusquedad- ¡Buenos días, chicos!


La alfa entregó unos pizarrones blancos junto a un marcador, explicando que ahí escribirían sus nombres de héroe y que ella les daría algunos consejos para que fuera correctamente escogido y no hubiera malentendidos después.


Un nombre de héroe.


¿Que nombre podía escoger él?


Debía ser uno que se adapte a su quirk, por supuesto.

Si mal no recuerda, cuando eran niños Izuku le dijo un nombre que según él sería genial.


Miró su maletín y sacó un cuaderno con la distintiva letra del pecoso.


––Analisis de héroes #1––


A Izuku le gustaba escribir sobre todos los héroes, recuerda que le comentó que quería hacer una serie de libros sobre análisis, al final lo hizo, pero quedó en el cuaderno número diez.


Abrió el cuadernillo, encontrandose con el primer héroe de quién Izuku escribió.


–Mi héroe favorito–

Alias: Kaachan


Quirk: explosión

Sus glándulas de sudor expiden un líquido similar a la nitroglicerina, que puede crear explosiones desde la palma de sus manos.


–Nota: Kaachan desarrolló una personalidad un poco más agresiva a partir de la aparición de su quirk, pero sigue siendo un buen chico.


–Nota#2: Kaachan y yo hablamos sobre su nombre de héroe a futuro, decidimos que se llamará Dynamight, espero que para el futuro le siga gustando ese nombre, porque a mí me gustó mucho.


Juraba que podía escuchar la dulce voz de Izuku mientras leía aquello, habían pasado casi tres años desde su muerte y no podía parar de pensar en él y en toda la mierda que hizo.


Escribió el nombre y se levantó.


__Ah, miren ya tenemos nuestro primer participante- dijo la azabache y le dió lugar- dinos, ¿Cuál es tu nombre de héroe?


__Dynamight.


__Y dime, ¿De dónde viene ese nombre?


__Un viejo amigo lo hizo a base de mi quirk... A él le gustaba analizar los quirks y a los héroes, el primer quirk que analizó fue el mío y a base de ello creo varios nombres, ambos votamos por Dynamight, así que me parece justo que ese sea mi nombre de héroe.


La mujer le dió una sonrisa y asintió.


__¿Y tú amigo ahora a qué se dedica?, ¿También estudia para héroe?


Guardó silencio y miró el pizarrón en sus manos.


__Murio hace tres años...


__Oh... Yo... Lo siento...


Negó y volvió a su lugar.


Pronto se cumpliría el tercer aniversario de muerte de ese lindo pecoso al que no supo cuidar, quizá si hubiera sido un mejor amigo y no le hubiera dicho todas aquellas cosas, Izuku habría tenido la confianza de contarle sobre su padre, así habría logrado salvarlo a tiempo.


__¡Vamos a comer!


Dió un brinco en su silla y miró a la peliblanca que había entrado a su oficina.


__¿Que traes?, Te ves molesto.


__Yo... Conocí a mi destinado.


__¿Cómo?... ¿Y por qué no te emociona?, Solo pocos consiguen a su destinado.


__Es que... Está con ellos, con la liga, pero tal parece que no está a salvó con ellos, anoche Shigaraki lo marcó a la fuerza, no fue una marca profunda, pero sus colmillos lograron entrar...


__Oh dios... Pero... ¿Podemos sacarlo de ahí no?


Asintió y mordió su labio.


__El problema es que Kurogiri parece tener un lazo omega-cachorro con él, si los separamos... Creo que Kurogiri no soportaría la prisión.


La morena asintió y tomó asiento en el sofá del lugar.


__¿Y cuál es su nombre?


__Midoriya Izuku.


__Ja, ja, ja, que buen chiste, Keigo.


__¿Cuál chiste, mujer?, Ese es su nombre.


La morena negó y se levantó de su asiento.


__Midoriya Izuku está muerto.


No, no lo estaba, él lo vió.


__¿Cuando?- preguntó con incredulidad.


__El veinte de abril de hace dos años, su padre lo asesinó a golpes, su madre murió el año pasado, Keigo, hemos hecho de compañía en las marchas de los Omegas, ahí siempre lo nombran.


__Me estás jodiendo, yo lo ví.


__No, para nada, búscalo.


Por supuesto, internet siempre tenía la razón.


Tecleó el nombre del chico y varias noticias sobre su muerte aparecieron.


Un escalofrío recorrió su columna al leer aquello.


__¿Si es el chico que tú conoces?


No podía hablar, no tenía palabras, el pequeño pecoso de las fotos era el mismo con el que convivió esa mañana, la única diferencia era que no tenía aquellas enormes orejas.


Un fuerte golpe en la mejilla lo hizo mirar a su amiga.


__Estabas dejando de respirar, tenía que hacer algo.


Su pecho dolía por todo el aire que retuvo y trataba de respirar la mayor parte de aire posible.


__Es él... Pero... Pero... Izuku tiene un quirk de conejo, como tú, tiene unas grandes orejas verdes y una colita- dijo y señaló su espalda baja.


__No se puede revivir a la gente, keigo-...


__Es All For One de quién hablamos, el maldito creo monstruos con diferentes personas, si fue capaz de crear esas mierdas sin cerebro, puede ser capaz de traerlo a la vida.


La morena negó y miró la foto en pantalla.


__Entonces tuvo que usurpar su tumba antes de que su cuerpo comenzará a pudrirse... Keigo, debes notificar esto, ese niño está en problemas-...


__Ese es el problema... A la comisión no le gustará saber que lo encontré y que es un adolescente.


__A la mierda la comisión, es tu destinado, separarlos es un delito.


__¿Y crees que les importará?, Para ellos, yo solo tengo una cosa por la cual vivir, si dijera que es mi destinado nos obligarían a separarnos, principalmente por la diferencia de edad y también porque me distraería de mi deber, por eso terminé mi relación, porque estar con él era una distracción, al menos así lo dijeron ellos... A Izuku le pasará igual, lo alejarán de mí y harán que lo marquen para que no tenga conexión con él.


La morena suspiro y asintió.


__Entonces qué harás, hagas lo que hagas terminará mal.


Guardó silencio y miró la pantalla.


__Debo marcarlo, así ellos no podrán separarnos, si el simple hecho de separar a dos destinados ya es un delito, los idiotas podrían perder su cargo si Izuku ya está marcado... Pero primero debo ganarmelo, no pienso obligarlo a nada, si él no quiere marca entonces no habrá.


__¿Quien diría que te preocupaban los Omegas?, Yo siempre creí que eras un aprovechado.


__Gracias por el apoyo- dijo con sarcasmo y se levantó de su asiento- me voy, le dije que iría a verlo.


__Bien, ve con todo tigre.