𝙴𝚕 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚗𝚣𝚘
En una era muy diferente a la actual una joven de cabellos negros se encontraba en un enfrentamiento contra un demonio no cualquier demonio cabe aclarar.
Aquellos que fueron creados en mitos, leyendas incluso en las mismas historias que pasaban de generación en generación, pero en aquella época y tiempo todo era real con respecto a lo relacionado con los demonios, tanto así que existía una unidad o una sed en donde existían los cazadores de demonios.
Existían diversos rangos el más alto de estos era el de un pilar conocidos también como hashiras, aquellos con aquel rango son los más fuertes comenzando por nuestra joven pilar de cabellos negros llamada o conocida como el pilar de la flor, mejor dicho, como la 2da o 3ra más fuertes del momento.
Aquellos demonios que habían sido asesinados por ella decían que era como un ángel, una doncella celestial, incluso que antes de morir sintieron una calidez, llegaron a decir que era como una diosa que les deseaba y les daba el descanso eterno, que incluso por un momento llegaron a pensar que irían al cielo.
Aquella joven era descrita como un ángel tanto por su actitud como su forma de ser los cuales eran tan únicos, siendo así que el único sueño que aquella joven tenía era "𝑂𝑗𝑎𝑙𝑎 𝑡𝑎𝑛𝑡𝑜 ℎ𝑢𝑚𝑎𝑛𝑜𝑠 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑑𝑒𝑚𝑜𝑛𝑖𝑜𝑠 𝑝𝑜𝑑𝑎𝑚𝑜𝑠 𝑣𝑖𝑣𝑖𝑟 𝑗𝑢𝑛𝑡𝑜𝑠 𝑠𝑖𝑛 𝑟𝑒𝑚𝑜𝑟𝑑𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜𝑠 𝑦 𝑒𝑛 𝑎𝑟𝑚𝑜𝑛𝑖𝑎" esas habían sido sus palabras, pero al parecer todo no marchaba bien en aquella noche.
Pues la joven estaba muy mal herida además de agotada, mientras que aquel ser solo sonreía con burla.
-Oh... - hablo mientras miraba aquel demonio con pena - enserio puedes sentir alguna emoción ni siquiera puedes arrepentirte?...
-¿Hum? ¿De qué hablas? - la miro con cierta curiosidad
-Pobre... No puedes sentir ni una pizca de culpa - miro hacia abajo - me das pena...
-!? - la miro con cierta sorpresa
-Ojalá encuentres aquellos sentimientos que te fueron arrebatados por las personas...- cayó al suelo mientras la hemorragia se expandía aún más
-Pobre alma - al momento de querer acercarse noto que el amanecer estaba cerca a lo cual era una lástima para el no poder devorarla - es una lástima ojalá me pudiera quedar más tiempo, pero creo que no se va poder - desapareció de un momento a otro
-Ne~... ne~ - miro el cielo - no quiero dejar sola a Shinobu, ni a las pequeñas de la finca mariposa, pero creo que ya no podré aguantar más... lo lamento patrón hice lo mejor que pude - cerro los ojos
-Nee-san!!!
Una joven voz se escuchaba a lo lejos, pero la pelinegra ya no estaba respirando solo quedaba aquella dulce sonrisa en su rostro con algunas lágrimas pues ella no quería dejar a su familia sola, pero no pudo soportarlo más, la pérdida de sangre por la hemorragia fue tanta.
-NEE-SAN!!
Un grito desgarrador se escuchó antes de irse y despertar en un lugar diferente la pelinegra al abrir los ojos quedo en shock pues no era su hogar ni su era y mucho menos su tiempo, si no que ahora se encontraba sentada en unas gradas con muchas personas a su alrededor.
-Eh? - miro todo con determinación "que estoy haciendo aquí? ¿¡Un momento y mi hermana!?" buscaba con la mirada a su hermana incluso a algún conocido, pero no había nadie más que ella.
Todas las personas la veían con algo de rareza pues nunca habían visto una vestimenta así ni siquiera en la antigua china o japón, sin dudarlo dos veces la joven se escabulló para irse de aquel lugar, pero cuando caminaba por los pasillos choco con alguien provocando que cayera al suelo.

-Lo siento - hablo la pelinegra apenada - no me fije...
-Ah? - una joven de cabello morado oscuro la miro de arriba abajo
-Hermana? - hablo una pequeña de aproximadamente unos 10 o 14 años
-Sucede algo? - se atrevió a preguntar
-No, lo lamento solo que me llamo la atención tu vestimenta al igual que tú aspecto - suspiro - ningún humano había salido de las gradas ¿dime, tú a que era perteneces? - alzo su ceja
-A-ah yo soy de la era Taisho - pestañeando un par de veces pues aquella chica era muy hermosa a su parecer - porque la pregunta señorita?
-Taisho? - esta vez la pequeña peli lila la miro - ¿cuál es esa era, Hermana Bru?
-No lo sé Göll, disculpa cual es tú nombre?
-Am.… mi nombre es Kanae Kocho un gusto señorita y pequeña - hablo algo nerviosa
-Dime Kanae - la miro aquella valkirya con esos ojos verdes intensos - tú sabes lo que es el Ragnarok? ¿Y por qué estás aquí?
-Sinceramente - suspiro - no lo sé, lo único que recuerdo es el hecho de que estaba por morir y de pronto aparecí en este lugar rodeada de personas con vestimenta extraña - apenada - aunque creo que es al revés jeje.
-Hum? Bien ya entiendo, Señorita Kanae - extendió su mano para ayudarla a levantarse
-Muchas gracias - acepto su ayuda levantando se del suelo - lamento mucho la confusión, enserio
-Göll lleva a la Señorita Kanae a una de la habitación disponibles que tenemos por favor - ordeno con tranquilidad
-ah? Estas segura hermana Brun - la miro con cierta curiosidad
-Vamos lleva a la Señorita Kanae por favor, debe descansar - comenzó a caminar
Desapareciendo de la vista de ambas.
-Ah... claro, bueno sígame por favor - sonrió
-Disculpa que haga la pregunta linda, pero me podrías decir que sucede y que significa todo con respecto al Ragnarok?
-Claro lo siento Señorita Kanae, bueno vera los dioses decidieron eliminar a la humanidad entera por ciertas razones, al final - comenzando a caminar - mi hermana Brun se interpuso y les propuso el ragnarok a lo cual esto consiste en una enfrentamiento de 13 peladores tanto como dioses como humanos, el ganador decidirá el futuro de la humanidad - llegando a una gran puerta blanca - pero eso ya está decidido, pues si los humanos pierden los dioses eliminaran a toda la humanidad, pero si los humanos ganan vivirán otros 1000 años más - dijo con algo de angustia y tristeza
-Ya veo... entonces eso significa que... la humanidad desparecerá si no ganamos...? - miro a la pequeña la cual asintió con pena "entonces mi hermana, las niñas... podrían no tener un futuro"
-Vera lamentablemente así son las reglas, si no me equivoco usted señorita Kanae, no tengo idea del porque esta aquí o bueno creo que si pero no se lo puedo asegurar del todo, si no mal recuerdo mi hermana Brun me conto algo al respecto de que pediría ayuda a cierta persona, supongo que usted es esa ayuda señorita - hablo con sinceridad - pero como dije no estoy segura del todo
-... - "eso explica más de una razón creo." - muchas gracias pequeña Göll - le regalo una dulce y cálida sonrisa
-Parece una doncella... - hablo la pequeña con brillos en los ojos
-Jajaja que dulce - miro la puerta - bueno supongo que esta es mi habitación cierto?
-Así es, esta será su habitación a partir de ahora y creo que tiene una pequeña enfermería dentro pues si no mal recuerdo o mejor dicho se supone que es como usted se sienta cómoda por eso la instalaron - intento explicar la menor
-Ya veo... bien haré lo mejor que pueda - sonríe - bien pequeña Göll no importa si exploro un po-... - no termino de hablar pues la menor ya no se encontraba a su lado - vaya...
"Bien" es lo que pensó antes de entrar a su habitación, decidiendo caminar por aquel lugar antes de entrar, explorando los pasillos hasta llegar a una hermosa fuente con un lindo jardín de flores, sin pensarlo dos veces se sentó en aquel lugar, mirando todo detalladamente recordando la finca mariposa incluso a sus hermanas, no pudo más y soltó algunas lágrimas que se convirtieron en sollozos hasta que...
continuara....
Antes que nada debo aclarar que a partir de ahora subiré los capítulos en esta aplicación pues debido a cierto inconveniente en donde lo subía con anterioridad tengo la necesidad de subirlos aquí, segundo hare algunas modificaciones, como cambiar diálogos o algunas escenas, para terminar en el combate que tendrá Kanae se enfrentara una vez más a Douma pues el dios Odín hizo un trato con cierta persona sabiendo que Brunhilde haría lo mismo, aquí Douma será un dios el dios del invierno, sin más que decir espero el libro sea de su agrado y le den el mismo apoyo que en Wattpad, disfruten de la lectura y de las modificaciones, los quiero florecitas!