Sinopsis
Años atrás
Un pequeñito caminaba por los largos pasillos del gran palacio que tenía por hogar, con apenas tres años, en su más pura inocencia admiraba las grandezas y bellezas que lo rodeaban.
Mientras el niño caminaba descubriendo nuevos lugares del infinito lugar dos pares de ojos lo miraban enorgullecidos desde lejos, observar su más puro fruto de amor tomados de las manos el padre Omega miro a su alpha con una mirada llena de lágrimas.
– en realidad vale la pena amor? — dijo con una mirada de amor pero a su vez dolor —
–lo vale cariño, debo enfrentarlos, no quiero que nada les pase —menciona el alpha adulto mientras pasa una mano para limpiar las lágrimas de su destinado—
—no quiero perderte —angustiado–no lo soportariamos
—tienes que hacerlo amor—lo mira— debes lograrlo por todos
—entonces permíteme luchar a tu lado —le toma la mano— permíteme pelear porfavor.
— ya lo hablamos —lo mira serio— no vas a ir conmigo
—porfavor sabes que con mi don puedo ayudar —lo mira —
—no, como el alpha de la manada, yo los enfrentaré, tu debes quedarte y asegurar que eso no pueda salir nunca, ellos nunca deben tenerlo, el no puede tenerlo en su poder.
— no lo tendrá, pero me preocupa que una vez que salgas —el Omega no puede aguantar más y suelta en llanto — no lo soportaríamos
—Regresare, por ti y por nuestro cachorro —el alpha toma al Omega de la cintura — nunca los dejaré okey?
Con palabras llenas de promesas y dolor el Omega termina aceptando lo destinado por la luna, rezandole por qué su pareja pudiera volver.
Ambas almas se toman de las manos y se encaminan a las afueras donde una pareja los espera sonrientes.
—Es lo mejor que puedes hacer hermano —comenta aquel otro hombre parado en la puerta —
—te entrego lo más preciado que tengo en la vida Helmut — el alpha lo mira serio como siempre intimidando a todo aquel que se atreviese a mirarlo— cuídalos con tu vida
—asi sera hermano—aquel hombre se acerca al alpha para darle la mano sellando así el trato— los cuidare al igual que eso
El alpha de aquella poderosa manada solo asiente para posteriormente mirar atrás aquel niño que en brazos de su pareja lo mira con curiosidad y le sonríe estirando sus bracitos para que lo cargue, su corazón late de dolor, su lobo aulla de tristeza pues sabe el destino que tendrá una vez salga de su hogar, no habla directamente del castillo sino de su familia.
Sin pensarlo los envuelve en un gran abrazo besando a su hijo en la mejilla y la coronilla de su cabeza, el sabe lo que le espera a ese ser lleno de luz ,sabe que cuando crezca será el mejor, su mirada pasa a su pareja quien tiene los ojos rojos por tanto llorar, no aguanta más y lo atrae a el besándolo no de manera indecente sino un beso lleno de amor, dolor, angustia,esperanza. Se separan aunque en el fondo no lo quieran , ambas miradas se encuentran, el alpha decide no mirar atrás al momento de partir solo da media vuelta y sale de su fortaleza acompañado de miles de soldados que están dispuestos a dar su vida por el destino de la manada
A lo lejos se pierden los pelajes de aquellos lobos y el Omega (Luna de la manada) solo se refugia en su pequeño hijo, aquel que los mira sin entender nada de lo que pasa todavía así que solo abraza a su madre aspirando el dulce aroma de su cuello
Sin saber que su destino se llenaría de tanto dolor