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Teenagers | đƒđšđ§đ đšđ§đ«đšđ§đ©đš

Summary

ÂżLos personajes de Danganronpa conviviendo en un dormitorio de forma caĂłtica unos con los otros? Exacto. Simplemente universitarios en sus respectivos dormitorios, ÂżQuĂ© cosa podrĂ­a salir mal? Pues, con el hecho de que estamos hablando de los definitivos de Kibougamine, quizĂĄ todo. ‱ AU. ‱ ApariciĂłn de OCs. (Historia sacada originalmente de mi perfil de Wattpad)

Genre
Humor
Author
star☆!
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

01: [Dormitorio general] | Calor de mierda.

En el primer piso del dormitorio de Kibougamine, se encontraban Sayaka, Kuwata y Makoto viendo tranquilamente la televisiĂłn con el aire acondicionado de la sala encendido.


—¿Por quĂ© mierda existe el calor?


LeĂłn se acostĂł como si se estuviera derritiendo, ocupando la mitad del sofĂĄ.


— No creo que sea tan malo, hay personas a las que le gusta, cómo a Junko por ejemplo.


— A Junko le gusta cualquier cosa que nosotros odiemos, ella no viene al caso.


Maizono negó lo que dijo el castaño mientras cambiaba el canal de la televisión, mientras que el pelirrojo asintió en señal de que la idol tenía razón.


En ese momento, la televisiĂłn quedĂł completamente en negro.


— Ey, no la apagues, si no hay nada que ver pon Netflix o algo así.


— Yo no la apaguĂ©.


Los tres sentados se miraron mutuamente. A los segundos, LeĂłn se levantĂł del sofĂĄ y fue a prender el interruptor de la luz.

No habĂ­a respuesta, probĂł con apagarlo y encenderlo mĂșltiples veces, pero aĂșn asĂ­ el bombillo no prendĂ­a.


—¡Oigan, estaba secándome el cabello!¡Prendan la electricidad de vuelta o lo que sea!


La voz chillona de Enoshima se escuchĂł desde su habitaciĂłn hasta la sala.

Segundos después Byakuya llegó a la sala y miró a los tres chicos con enojo.


— Hablen.


—¿Hola? —tĂ©cnicamente, Naegi acatĂł la orden tal y como el rubio dijo.


—¿Crees que tuvimos algo que ver? —Maizono alzĂł la ceja ante tal acusaciĂłn de su compañero.


—¿Crees que nosotros nos moveríamos y arruinariamos la ÚNICA forma de salvarnos del calor?


Kuwata señaló con las dos manos el aire acondicionado, que ahora se veía apagado.

El rubio pareciĂł pensarselas unos segundos, aunque finalmente respondiĂł.


— Tienes razĂłn, quiero suponer que no son tan imbĂ©ciles.


—¿Quieres suponer?


— Eso no es importante ahora Sayaka.


La idol bufĂł, no habĂ­a cosa que ella detestarĂĄ mĂĄs que la molesta actitud del heredero.


—¿QuĂ© crees que haya pasado? —preguntĂł el suertudo mirando al rubio.


— Quizá alguien del tres de nuevo, o simplemente una falla de Kibougamine.


— Sea lo que sea, más vale que sea rápido, empiezo a tener calor —Kuwata lloró en silencio mientras se retorcía en el sillón.


|Segundo piso |


— Shui-chan, abre Shui-chan, Ibuki tiene malas noticias.


Mioda se encontraba tocando repetidamente el timbre de Saihara, su compañero de piso, quien a los segundos salió con una cara de que su mayor no era muy bienvenida a tocar su puerta a esas horas del día.


— Ibuki lo siente Shui-chan, sabe que tu hora de funcionamiento empieza a las once menos diez, pero no tenemos luz e Ibuki está aburrida.


— Ibuki-san, no puede venir cada vez que es-... Un momento, ÂżQuĂ© no tenemos que cosa?


— AjĂĄ, Ibuki estaba en el estudio de mĂșsica de la escuela tocando guitarra cuando su guitarra dejĂł de sonar, vino aquĂ­ y prendiĂł la luz pero la luz no salĂ­a, tambiĂ©n fue a prepararse un sĂĄndwich tostado, pero la tostadora no encendĂ­a, luego intentĂł calentarlo en el micro-


— Okey okey, ya entendĂ­ —el detective suspirĂł, y saliĂł de su habitaciĂłn—. ÂżA quiĂ©n mĂĄs le dijo?


— Solo a Shui-chan, Ibuki llegó hace pocos minutos.


Saihara mirĂł al suelo mientras pensaba en algo.


—¿Tienes idea de que lo empezó? —Ibuki negó—. Okey, quizá lo mejor sea primero avisarle a todos.


—¡Ibuki se puede encargar de eso!


La mĂșsico fue a la cocina y al minuto volviĂł con dos sartenes.


— Ibuki-san, ÂżQ-quĂ© va hacer con eso? —el chico se asustĂł, rogaba que no fuera lo que estaba pensando.


— Lo necesario.


Luego de decir eso con una radiante sonrisa, Mioda empezĂł a chocar los sartenes entre sĂ­ mientras gritaba.


|Tercer piso |


— TSUMUGI, TSUMUGI, SAL DE TU HABITACIÓN, NECESITO ENTRETENIMIENTO.


Ouma se encontraba tocando frenéticamente el timbre de la habitación de Shirogane.


— Carajo Kokichi, más te vale que sea impor- —en ese momento, Ouma sacó de su espalda una pistola de agua y le disparó a la cosplayer, al segundo de haber hecho eso, se echó a correr—. ¡MIERDA, MALDITO ENANO TE VOY A ARRANCAR LOS OJOS!


—¡CORRE NAGITO, CORRE!


Tsumugi saliĂł detrĂĄs de Ouma, quien rĂĄpidamente se subiĂł a la espalda de Komaeda, el cual lo estaba esperando en la sala. La cosplayer fue corriendo hacia ambos chicos, y asĂ­, los tres empezaron a dar vueltas por la habitaciĂłn.


Ahí apareció Harukawa, quien iba en camino a la cocina hasta que se encontro a Shirogane persiguiendo a Ouma, quien estaba arriba de Nagito y corría por él.


La pelinegra suspiró y se acercó para separar a sus compañeros.


—¡YA YA YA! ES SUFICIENTE —Maki se puso en medio y detuvo la persecuciĂłn de Ouma y Komaeda—. Tsumugi, ÂżQuĂ© pasĂł ahora?


—¡Este imbĂ©cil me mojĂł!


— Vamos, no seas tan aburrida, ÂĄDiviĂ©rtete un poco mujer!


— Te aseguro que mis mĂ©todos de diversiĂłn no te gustarĂ­an.


Ouma fulminĂł a la cosplayer con la mirada, quien le devolviĂł el gesto.


—¿Y tĂș quĂ© haces aquĂ­ Nagito?


— Soy cĂłmplice de Kokichi —la niñera mirĂł con seriedad al peliblanco, quien aparentemente no se resistiĂł y tragĂł saliva pesadamente—. Kokichi tiene los pies muy pequeños como para correrle a Tsumugi.


—¡Oye, maldito traidor!¡Era nuestro secreto!


—¡Lo siento, no pude evitarlo! Maki asusta.


Harukawa alzĂł una ceja ante las palabras, ÂżLa chica realmente daba tanto miedo?


— Me debes una remera nueva.


—¡SupĂ©ralo mujer, tienes como setenta y dos camisones! No te morirĂĄs si mandas uno a lavar.


Ouma le sacĂł la lengua, a lo que Shirogane amagĂł con acercarse, pero no lo hizo ya que Harukawa y su brazo se interponian.


— Ya ya, suficiente hay con que no tengamos aire como para que ustedes tres estĂ©n de estĂșpidos.


—¡Ey!¿Hay una reunión y no me avisaron?


Iruma apareciĂł en escena, lo raro en eso fue que estaba en ropa interior.


— Puaj, que repugnante , eres asquerosa.


—¡TĂș eres asqueroso, cĂĄllate!


Miu y Ouma empezaron a pelear, a lo que Nagito solo atinĂł a taparse los ojos.


—¿Está bien que como mayor responsable vea a Iruma así?


Komaeda preguntĂł con la ceja levemente alzada, aĂșn con los ojos tapados.


— Todo el mundo sabe que tienes menos de responsable que Maki de heterosexual —Shirogane rodó los ojos ante lo que dijo el suertudo.


A lo que Harukawa alzĂł una ceja—. Perdona, ÂżQuĂ©?


|Cuarto piso |


Las horas habĂ­an pasado, ya nadie podĂ­a asĂ­.


— Oigan, creo que Chiaki tiene demencia.


Hiyoko, quien estaba acostada boca abajo en el piso levantó levemente su cabeza y señaló a Nanami, quien estaba en el sillón tratando de prender la televisión con el control remoto.


— Chiaki, no hay electricidad, no puedes prenderla.


— Si puedo, solo tengo que esperar.


Hajime suspirĂł y se arrastrĂł por el suelo hasta alzar su mano y quitarle el control a Nanami, quien emitiĂł un sonido de tristeza que duro dos segundos, y luego se acostĂł en el sofĂĄ.


— Creo que veo la luz.


— Es por quĂ© estĂĄs mirando a la ventana Mikan.


La enfermera pestañeo un par de veces, lo que dijo Nevermind era cierto, miraba a la ventana del salón del dormitorio como si estuviera a punto de morir por deshidratación.


— Cerda, tenemos agua, ÂżSabes? Puedes ir a la cocina y tomar un vaso. No hay necesidad de que te pongas a alucinar como una puta esquizofrĂ©nica.


— El agua tambiĂ©n se fue —dijo la enfermera mientras se hacĂ­a bolita y sollozaba.


— Mierda, esto es el colmo —Hiyoko empezĂł a patalear dĂ©bilmente, ni ella tenĂ­a las fuerzas en ese momento—. Esto es inhumano, no pueden hacernos esto.


— Vamos mortales, no está tan mal.


Tanaka saliĂł de la cocina con un vaso de chocolatada caliente en mano.


—¿Acaso estĂĄs enfermo?ÂżCĂłmo puedes estar con ese extraño abrigo tomando chocolatada sin sentir calor? Se quĂ© eres un raro de mierda, pero no pensĂ© que llegarĂ­as a este nivel.


Saionji negĂł con la cabeza al ver al criador tan calmado.


— Gundham, deberĂ­as enseñarnos tu tĂ©cnica para sobrevivir —Nanami levantĂł levemente su cabeza y miro al pelinegro, quien negĂł su pedido.


— Lo siento Nanami, es imposible, los mortales no pueden aguantar el entrenamiento infernal que se lleva a cabo para ganar este tipo de habilidades.


— Sonia, traduce —la bailarina tradicional dirigió su mirada a la princesa, quien suspiró.


— En resumen, no podemos.


Todos los de la sala, menos Gundham y Sonia, emitieron el mismo quejido y rodaron los ojos.


— Ustedes los mortales se hacen problemas por nada.


Tanaka negĂł y se fue a su habitaciĂłn con su chocolatada.


—¿En dónde está Angie? —preguntó la gamer, todo el piso se encontraba ahí, menos Yumeno (la cuál estaba encerrada en su habitación a pesar del calor) y la artista.


— Honestamente no quiero saber.


Hajime asintiĂł y le diĂł la razĂłn a Hiyoko, si se lo pensaba bien, quizĂĄ era mejor quedarse con la duda.


|Quinto piso |


HabĂ­an pasado cuatro horas desde que la luz se habĂ­a ido, mĂĄs el calor que hacĂ­a afuera de por si, todos estaban muertos internamente.


— Creo que voy a morir.


Kazuichi suspirĂł y se derritiĂł en el sofĂĄ en el que estaba sentado.


— No manches tu sudor en nuestro sofá.


Souda e Ishimaru se encontraban con el torso descubierto, y realmente sudados, Kuzuryuu y Mondo estaban en musculosa y los Ășnicos que se encontraban con la misma ropa de siempre eran Fujisaki y Peko.


— Peko, ¿Cómo es que no estás sudando?


— Es inhumana, por eso.


Kazuichi riĂł a su propia respuesta y luego emitiĂł un grito desgarrador por el calor que le daba reĂ­r.


— Sudar no le gusta al joven amo así que no lo hago.


Pekoyama se alzĂł de hombros, cĂłmo si la respuesta tuviera sentido.


—¿Eso es humanamente posible? —Taka miró a Kuzuryuu con una ceja alzada.


— Ya lo dije, ella es inhumana —el pelirosa se alzó de hombros, aunque alzó una ceja al ver debajo suyo—. Chihiro... ¿Estás bien?


Fujisaki se encontraba acostado boca abajo completamente tieso, sin mover ni un mĂșsculo.


— No...


El programador se diĂł la vuelta, tenĂ­a toda la cara roja y los ojos achinados.

A los segundos, se hizo bolita en su lugar.


— Creo que va a morir.


|Segundo piso|


— Mioda-san, ÂżQuĂ© hace con un buzo?


Tenko alzĂł una ceja cuando entro a la cocina y viĂł a Mioda con un buzo que tenĂ­a escrito "El cuarteto de Nos" en el.


— No estamos tan mal, hacen solo 33 grados a la sombra —la peliverde alzĂł una ceja, nunca entenderĂ­a a su mayor de mechas coloridas—. Ah, me sorprende que no estĂ©s con Angie o Miko-chan.


— Angie está rezando o algo así para que la luz vuelva a funcionar.


—¿Y que hay de Miko-chan?


"Miko-chan" era como Ibuki se referĂ­a a Himiko Yumeno, la mejor amiga de Tenko que de vez en cuando venĂ­a a visitarla. Lo raro era el hecho de que la llamara asĂ­, ya que la maga habĂ­a insistido mĂĄs de una vez en que ese apodo le parecĂ­a muy infantil para ella, aĂșn despuĂ©s de las advertencias la mĂșsico seguĂ­a con ese apodo, algo raro.


— No lo sĂ©, no le he hablado hoy —Tenko se dirigiĂł a la heladera y tomĂł agua de una botella que tenĂ­a su nombre, cuando bebiĂł se puso a pensar mejor en las palabras de Mioda y dejĂł de tomar repentinamente para dejar de lado la botella—. ÂżCrees que ella se sienta mal por quĂ© no le hablĂ©? QuizĂĄ eso y el golpe de calor la hagan sentir mal, ÂĄDeberĂ­a estar ahĂ­ para consolarla!


—¿QuĂ©? Pero Ibuki no di-


—¡Gracias Mioda-san!


Luego de decir eso, Tenko saliĂł corriendo de la cocina, fue a su habitaciĂłn para agarrar sus llaves y saliĂł de su piso probablemente para hablar con Yumeno.


"—» Tenko puede ser mĂĄs rara que Ibuki a veces".


|Tercer piso|


HabĂ­a pasado todo el dĂ­a, ya eran las ocho de la noche y nada.


— Lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo...


Y así era repetidamente, Komaeda tocaba el interruptor del ventilador de la sala esperando a que éste prendiera, pero nada.


— CĂĄllate Nagito —la niñera rodĂł los ojos.


— No puedo, ÂżSi no como sabrĂ© que lo estoy prendiendo y apagando?


El suertudo negĂł con la cabeza y siguiĂł en su labor.


La puerta principal se abriĂł y entrĂł cierta pelinegra con una leve sonrisa.


— Bueno chicos, ÂżQuĂ© hay de cenar?


— Depresión y sudor.


Tsumugi exclamĂł mientras jugaba con el control remoto del televisor.


— Dios chicos, si tienen tanto calor solo enciendan el aire.


Celestia se dirigiĂł a la mesa al lado del sillĂłn, y agarrĂł el control.


— No podemos por quĂ© no hay-


* PIP *


En ese momento, el aire acondicionado se encendiĂł.


Komaeda alzĂł una ceja y se acercĂł al interruptor de luz, lo encendiĂł y si, la luz funcionaba.


—¿¡Pero cómo-?!


—¡Mierda Celestia, eres lo mejor!


Kokichi y Harukawa corrieron rĂĄpidamente a sus habitaciones, posiblemente para refugiarse en sus aires.

La apostadora alzĂł una ceja por lo que dijo el lĂ­der supremo, era solo apuntar y tocar un botĂłn, no era necesidad de licenciatura o algo asĂ­.


—¡Gracias gracias gracias!


Shirogane abrazĂł a la pelinegra, le diĂł un fuerte beso en la mejilla y se fue corriendo a su habitaciĂłn.


Ludenberg se quedĂł paralizada mirando al peliblanco.


— No sabía que eras maga.


> > >


Hola hola, antes de empezar quiero decir algo importante.


Este es un fanfic creado por una mina q simplemente escribe por diversiĂłn y para entretener a los demĂĄs, no me gustarĂ­a que se ofendieran ni se enojaran.

Son solo estupideces que escribo, porfavor no se lo tomen enserio.


Y también, me gustaría desde el fondo de mi corazón que disfruten esto.

Dejar de lado el odio que le tienen a cierto personaje y simplemente disfrutar mientras leen esto.

Tengo favoritos, claro que sĂ­. Pero en este libro intento no mostrarlos tantos para sentir que todos estĂĄn en la misma banca.


En este libro, los estudiantes viven en un dormitorio de Kibougamine, son cinco pisos con siete personas cada uno, a continuación se los diré para que lo vayan teniendo en claro.


Primer piso:

Mukuro Ikusaba, Junko Enoshima, LeĂłn Kuwata, Byakuya Togami, Makoto Naegi, Sayaka Maizono y Touko Fukawa.


Segundo piso:

Kazuichi Souda, Kaede Akamatsu, Kaito Momota, K1-B0, Tenko Chabashira, Shuichi Saihara, Ibuki Mioda y Mahiru Koizumi.


Tercer piso:

Nagito Komaeda, Kokichi Ouma, Tsumugi Shirogane, Kyoko Kirigiri, Celestia Ludenberg, Maki Harukawa y Miu Iruma.


Cuarto piso:

Angie Yonaga, Himiko Yumeno, Sonia Nevermind, Chiaki Nanami, Hajime Hinata, Gundham Tanaka, Hiyoko Saionji y Mikan Tsumiki.


Quinto piso:

Kirumi Tojo, Peko Pekoyama, Fuyuhiko Kuzuryuu, Chihiro Fujisaki, Mondo Owada, Akane Owari y Rantaro Amami.


Hola! Es mi primera vez usando esta aplicación y ni siquiera sé si aguien vaya a leer

esto, per espero que lo disfruten.

Esta historia se encuentra originalmente en mi perfil de Wattpad, pero pensé que sería mejor amoldar terrenos y también la publiqué por acå.

Solo eso, hasta la prĂłxima.



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