Chapter 1
Todos a mi alrededor se levantaron a una sola voz por la victoria. Las lágrimas salían solas, no solo por la alegría de ganar, sino que también, llorabamos a todos aquellos caídos que, con su sacrificio nos abrieron paso hasta aquí.
El dolor en mi abdomen empezaba a ser insoportable, pronto no podría seguir ocultando la herida fatal qué resultó de esa última batalla.
Ve como ríen, como se abrazan, como lloran, velo todo y luego aléjate.
La naturaleza es sabia. Son muchas las especies de animales en las que, los individuos qué sienten la inminencia de su muerte, se alejan del grupo, y podría decirse que no hay forma de entender sus razones hasta no pasar por lo mismo. Ahora lo sé, siento su precencia. Eludo a algunos con la excusa de estar agotado, y no miento, quiero descansar. Sonrio, y me devuelven la sonrisa. Camino lento pero con decisión hacia el callejón más próximo, uno que curiosamente no parece tan derruido, se ve incluso agradable.
Me apoyo en las paredes, ya no es necesario figir estabilidad en mi andar, el sonido de las voces atenuadas me confirma que estoy lejos, lo suficiente, si, parece que éste es buen lugar. Me siento en lo que parecen ser unos retazos de telas, probablemente de una bandera de guerra que el viento trajo hasta acá. Resultan ser bastante cómodos, tan cómodos qué mi cuerpo decidió no apartarse más de aquí, y ya no era necesario de todas formas, porque ganamos.
Las paredes de éste callejón no son muy altas, se ven el corte de donde empiezan los tejados, y el musgo y la maleza crecen en sus bordes. Como pueden crecer tanto en tan poco espacio y con tan pocos recursos. Entrecerrando los ojos parecen incluso un gran campo de hierba qué en cualquier momento puede florecer. Y me encantaría verlo, tal vez usando la imaginación, un poco de mis recuerdos, tal vez si cierro mis ojos.
Ahí está, es un hermoso campo de flores, se parece un poco al lugar en el que vivía. Solía venir aquí con mi esposa a comer al aire libre, recostarnos en la hierba, reír de casi cualquier cosa, siempre tuvimos un humor tonto... Daría lo que fuera por verla...
Espera, esa risa la reconozco... No puede ser... si es, es ella... está aquí, mi vida. Se acerca corriendo con los brazos abiertos, yo la recibo y la aprieto contra mi ser, siento su calor y la suavidad de su piel, su cabello cedoso me trae su aroma, huele tan bien. Ya no necesito nada más, mi amor... Creí que no volvería a verte, mirate como estás de guapa... Lo sé, es sangre, pero tranquila, ya no duele... ¿Te cuento algo? La guerra acabó... Si, ya no tengo que ir a ningún lado... Lo sé, tenemos mucho de que hablar... Tenemos muchas cosas pendientes, pero tranquila, tenemos tiempo... Tenemos... todo el tiempo del mundo.








