My Woman, My Love

Summary

Enid Sinclair es una mujer de 32 años, casada con un hombre de 35 años llamado Ajax Petropolus, un reconocido arquitecto. Juntos tienen un hijo llamado Xavier de 17 años. Wednesday Addams de 17 años es la mejor amiga de Xavier, de hace años. Desde los 15 años la pelinegra tiene un crush por la mamá de su mejor amigo, Enid. Los sentimientos de la pelinegra van aumentando con el paso del tiempo, quedando totalmente enamorada de la Sra. Sinclair. ¿Qué pasará cuando en el día del cumpleaños de Weds terminan acostándose juntas? Novela original hecha por @AlexGray14 My woman, My love- Camren G!P Todos los créditos a el/Ella.

Status
Ongoing
Chapters
22
Rating
4.7 3 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

Cumpleaños número 17.


Sábado 7:30 a.m.


Mi madre está de viaje como

siempre, mientras yo estoy sola

en mi casa en mi mierda de

cumpleaños ¿Quién iba a decir que años atrás hoy estaría sola

por el trabajo que mi madre tuvo

que conseguir cuando mi padre

nos abandonó? Secretaria de un

empresario quien viaja todo el

tiempo, y ella tiene que estar con él

el tiempo que lo necesite.


Mi teléfono vibro entre medio de

las sabanas. Suspiro y empiezo

a remover las cobijas, tanteando

por la cama hasta encontrarlo casi

en la orilla. Desbloquee el celular

encontrando 2 mensajes, uno de mi

madre y otro de Xav.


MAMÁ: Cariño, feliz cumpleaños!

Lo siento por no poder estar a tu

lado, pero sabes que te quiero con toda mi vida. Cuídate y diviértete con tus amigos. Un beso.


XAV: LOSER!!!! Joder amiga, feliz

cumpleaños. Ven a mi casa a la hora que quieras. Aquí celebramos!!


Respire profundo y deje mi teléfono

a un lado antes de levantarme e ir a

darme un baño. Sabía que Xav solo

se había despertado a felicitarme

y se volvería a dormir, así que me

tome mi tiempo para bañarme y

vestirme con ropa cómoda. Después

de 1 hora bajo a la sala a ver

televisión y abrirle la puerta a mi

perro Max, un labrador de 7 años.

Amo a ese perro. Me acosté en el

sillón más largo con Max encima

de mí mientras nos entretenemos

viendo cualquier cosa en la

televisión.


Cuando me da hambre voy a la

cocina para solo darme cuenta

que el refrigerador está casi vacío.

Gruño. Agarro las llaves y salgo a

caminar 3 casas más para llegar

a la casa de la mujer de mi vida.

Enid Sinclair. La mamá de mi mejor

amigo. Loco ¿no? Si Xav se entera de que estoy enamorada de su madre me mataría, al igual que su padre Ajax. Quien me cae mal, aunque siempre trato de ser respetuosa con él solo por compromiso. Y el lado bueno es que casi no estaba en su casa, era lo único bueno. Por otro lado Enid es artista, hace unas pinturas preciosas con diversos tonos y combinaciones de colores, simplemente increíble. No podía ser más perfecta.


Toco la puerta de su casa, en unos

cuantos segundos se abrió dejando

ver al Sr. Petropolus ya vestido con un traje y planos entre sus brazos.

Sonreí educadamente.


- Buenos días, Weds - asentí con un

movimiento de cabeza - Por cierto,

feliz cumpleaños - él sonrió.


- Buenos días, gracias.


-Voy de salida así que pases un buen día.


Dice ya alejándose de la puerta para

subir a su auto.


-¿Weds?- escucho la voz más

perfecta que he tenido el placer de

escuchar. Giro y me encuentró con la preciosa mujer de cabello rubio largo, con unos ojos brillantes de

color azul. Simplemente una

obra de arte.


- Hola, Sra. Sinclair - mi sonrisa no

cabe en mi rostro. Con ella eran

estas sonrisas bobas, con nadie más, solo ella.


- Feliz cumpleaños, cielo - su

preciosa sonrisa no se hace esperar

para crearse en sus bellos y

apetecibles labios, que con tantas

ganas tengo de besar.


- Muchas gracias- sonrío

encantada a más no poder cuando

se acerca a envolverme con sus

brazos alrededor de mi cuello, y

yo paso mis brazos por su estrecha

cintura. Disimuladamente respiro

profundamente para apreciar su

delicioso aroma antes de que se

alejara.


-¿Ya desayunaste? Vamos pasa -

camina dentro de la casa mientras

la sigo sin poder evitar que mi

mirada baje a su grande trasero.

Trago saliva antes de responder.


- No, de hecho tengo que hacer

compras - hice una mueca cuando

me siento en la barra que se

encuentra en frente de la cocina,

mientras del otro lado ella me mira

con una sonrisa.


-¿Quieres que te ayude con eso?-

"No sabes cuánto.." pensé.


- No se preocupe- le sonrío.


- No es nada, sabes que no hago

mucho aquí. En fin, dime ¿Cómo

está tu madre?


-Supongo que bien. No hemos

hablado, solo me mandó un

mensaje más temprano. - disfrutaba

de solo verla.


-¿Trabaja mucho, no? - asiento

cuando me mira sobre su hombro-

Bueno, ¿se te antoja algo en especial

para comer?


- Lo que sea está bien, muchas

gracias.


Me vuelve a sonreír y continúa

cocinando. Su comida es deliciosa,

desde la primera vez que la probé

me encanto, así de simple.


Hizo unos hot cakes, huevo, tocino,

fruta picada y un vaso con jugo

de naranja. Se veía tan delicioso,

estaba muy feliz por estar sola con

Enid, con solo verla era feliz.


-Muchas gracias, enserio. Esto se ve

sumamente delicioso y sé que sabrá

mejor -le sonrío grandemente.


-No es nada, cielo.


Enid es cariñosa y dulce ¿Cómo no

enamorarse de esta mujer?


Mientras comía, Enid preparo café

para ella y antes de que pudiera

hablar más con ella, llegó Xav

restregándose un ojo con su mano.


-Hey, Wed. ¡Feliz cumpleaños!-

dijo en cuanto me vio y se acercó

abrazándome de lado.


Sinceramente a veces queria matarlo, pero fuera de eso, era mi

mejor amigo.


- Gracias, Xav - le sonrió y da la

vuelta a la barra para llegar a su

mamá dejándole un beso en la

mejilla. "Yo quiero hacer eso" pensé.


- Hola, cariño. ¿Quieres comer?


-Si, por favor, ma- se sentó a mi

lado - Entonces, ¿Qué vamos a

hacer hoy?


- No lo sé - me encogí de hombros

viendo disimuladamente a Enid

mientras seguía comiendo; tenía

razón al decir que sabría increíble.


- No seas aburrida- iba a decir

otra cosa cuando suena su teléfono,

lo saca y contesta sin ver quien llamaba.


-¿Gustas más, cielo? - pregunto la rubia dulcemente, tenía ganas de

levantarme y darle besos por toda

la cara.


- No, estoy bien. Muchas gracias,

estuvo muy delicioso.


-¿Y café?


-Creo que eso si acepto - me sonríe

y se aleja a servir café en una taza

negra con detalles en blanco.


- Me acaban de informar que tengo

juego hoy, ¿puedes creerlo? - dice

Xav cuando se volvió a sentar.


-¿Tan repentino? - pregunto

viendo a Enid dejar la taza de café

en frente de mí - gracias.


Xavier jugaba futbol en el

equipo de la escuela y normalmente

les avisaban con tiempo cuando

jugarían.


-¿Tienes que ir? Es el cumpleaños

de Weds.


-Si- hizo una mueca - es un juego

importante para la temporada.

¿Me perdonas? - pregunta con su

mirada en mí.


- No hay problema - asiento hacía

él y tomo de mi taza.


-¿A qué hora es?


-5 empieza el partido, pero el

entrenador quiere que estemos más

temprano de lo normal porque nos

dará algunos anuncios.


Nunca me gusto el futbol, por eso

nunca entre con él al equipo. Y si

era sincera me daba igual si Xav

estaba o no en mi cumpleaños.


- Qué lástima, vas a dejar a Weds sola.


- No se preocupe, no pasa nada-

le sonreí tratando de transmitir mi

sinceridad de mis palabras.


-¿A qué hora regresaras?

Hmm - miro su celular - Tayler

me acaba de decir si me quedo en

su casa después del partido, ¿está

bien?- pregunto casi haciendo

un puchero para que lo dejara

quedarse en casa de su amigo.


Enid me miro por un segundo

antes de alejar su mirada.


- Bien. Tu papá va a salir de viaje,

¿te dijo?


-Algo por el estilo - se encogió de

hombros tomando jugo de naranja-

Gracias y lo siento por dejarte sola,

ma.


-No pasa nada, cariño.


Le deja un beso en su frente y me

sonríe antes de salir de la cocina

hacia las escaleras.


Xav y yo jugamos videojuegos y

comimos algunas papas y palomitas

por un rato. Antes de las 3 de la

tarde le llamaron para avisarle que

todo el equipo había quedado en

comer algunas hamburguesas cerca

de la escuela. Le aviso a Enid y se

fue alistar su mochila.


-Lo siento a ambas, nos vemos

luego - nos dijo antes de salir de la

casa.


Suspire pensando en que podía

comer. Estaba en el sillón sentada

con mi tobillo encima de mi otra

pierna pensando, hasta que llegó

Enid y me sonrío dulcemente.


-¿Tienes hambre?


-De hecho, estaba pensando en que

comer -le sonrió y me levanto -

bueno, entonces me voy Sra. Sinclair. Muchas gracias por todo, de nuevo - sinceramente no quería irme, solo quería acercarme a ella y besarla.


-Quédate, así nos hacemos

compañía- quería gritar de

felicidad- ¿se te antoja pizza?


-Claro - le sonrío y va a su teléfono

para llamar.


Estaba que saltaba de felicidad

y la sonrisa que tenía ahora

en mi rostro no se quitaría por

nada. Espere sentada en el sillón

sonrientemente, no tenía idea

de lo que haríamos pero no me

importaba.


-Pedí de 3 carnes, ¿te parece bien?- pregunto sentándose a mi lado.


-Sí, es la que me gusta.


-¿Quieres ver una película?


-La que usted guste - seguía

sonriendo.


-Andas muy sonriente, ¿no? -me

miro con una ceja alzada.


-Solo... es que... - no se me ocurría

alguna excusa - usted está siendo

muy amable conmigo al hacerme

compañía en mi cumpleaños - dije

lo primero que se me ocurrió.


-Yo también me iba a quedar

sola, así que me dije ¿Por qué no

hacernos compañía si no tenemos

a nadie más? - se encogió de

hombros.


"Yo quisiera pasar el resto de mi vida contigo" pensé. Soy tan, pero

tan cursi. A veces no me reconocia.


-¿Te importa si vemos una película

que he tenido ganas de ver? Se

llama Pitch Perfect - me pregunta

de pie.


-Sé cuál es. Me gusta esa película-

Comento sonriendo.


-Qué bueno.


justo en ese momento suena el

timbre, la Sra. Sinclair me sonríe y va hacia la puerta. Respiro profundo varias veces para quitar mi idiota sonrisa de mi rostro. Va a pensar que estoy loca. La rubia entra a la sala con la pizza en sus manod para después dejarla sobre la mesa en frente del sillón.


-Listo, ¿te gusta el vino? - me

sorprendo un poco ante su pregunta. Sabe que soy menor de

edad ¿me iba a dejar tomar alcohol? -Sé que Xav y tu han tomado antes, una noche me lo confeso sin querer- se encogió de hombros y yo hice una mueca.


- Lo siento por eso. Le advertí que

no le gustaría a usted que tomara.


- No te preocupes, sé que no

puedo evitar siempre que pruebe

cosas nuevas para él. ¿Entonces te

gustaría?


-Sí, por favor.


Me sonrío. Volvió con una botella

de vino y dos copas de vidrio. Yo

puse la película con el control

remoto mientras ella abría la

botella y servía en ambas copas, al

igual que un pedazo de pizza para

cada una.


Durante la película estuvo llena de

risas, comíamos y tomábamos con

sonrisas en nuestros rostros. Yo

estaba más concentrada en verla de

vez en cuando y disfrutaba de su

melodiosa risa. Me daba cuenta que

entre más tomaba, más se dejaba

llevar. Eso me gustaba, parecía una

adolescente de mi edad. Estaba

feliz de poder disfrutar de ese lado

suyo. Era mi mejor cumpleaños y

esperaba que pudiera tener más de

estos.


-Dios, era tan chistoso cuando Fat

Amy se burlaba de Chloe por ser

pelirroja - comento entre risas.


-Lo sé. Amo a Fat Amy - conteste

entre risas también.


-¿Vemos la segunda? - me pregunta

con una sonrisa cómplice.


-Claro.


Y así terminamos viendo la segunda

y la tercera película. Enid era la

mujer perfecta, eso me aseguro

más de lo que ya estaba. Cada

vez me enamoraba más y más de

ella. La botella de vino ya estaba

vacía y sabía que Enid no lo

había planeado así en un principio

cuando me ofreció tomar. Ella reía

por todo y mi sonrisa no disimulaba

lo enamorada que estaba de ella. Mi

razón tenía miedo de que hiciera

algo idiota con alcohol corriendo

por mis venas, pero la parte de mi

corazón sonaba más fuerte en mi interior.


-Y dime, Weds. ¿Tienes novia? -

sonreí al ver su mirada curiosa

mientras tomaba de su poco vino

que quedaba en su copa.


- No - negué - de la chica que estoy

enamorada no lo sabe y ella ya está

con alguien - me encogí de hombros

mirándola.


-¡Qué tonta es! ¿Acaso no te ha

visto? - frunció el ceño y reí.


-Me imagino que no como yo

quiero.


Enid estaba más tomada que yo,

eso era definitivo. Yo me distraía

tanto con ella que me olvidaba del

vino.


-Pues ella se lo pierde, cielo - dice

negando con la cabeza. Sonreí con

lo linda que se veía.


- Cuando estas enamorada de

verdad, no ves a nadie más. Eso lo

sé.


-Hmm - murmuro mirándome.


-Lo sé por experiencia, Sra. Sinclair.


- No me llames así, por favor. No

soy tan vieja - hizo una mueca.


- Usted es joven, pero lo hago por

respeto- me encogí de hombros.


- Dime Enid cuando estemos solo

nosotras - me sonrío.


-Lo intentare.


Nos quedamos viendo

sonriéndonos. Ambas estamos en

una posición en que nos veíamos

de frente. Y mis ganas de besarla

eran más grandes de lo que una

vez había sentido. Rompí el silencio

antes de que me aventara hacía ella.


-¿Tiene cerveza?


-Dime por mi nombre y te daré - me reí.


-Está bien, ¿Tienes una cerveza,

Enid? - me sonrió.


-Ahora sí, deja las traigo.


Se levantó del sillón y salió de la

sala. Respire varias veces tratando

de calmarme antes de que volviera.

Segundos después Enid llegó

dejando 3 cervezas encima de la

mesita y se sentó en el sillón, esta

vez más cerca de mí, me di cuenta

porque ahora su rodilla tocaba la

mía. Trague saliva y me incline

a agarrar una botella abriéndola

rápidamente para tomar un gran

trago, mientras la rubia se me

quedaba viendo con una ceja

alzada.


-¿Puedo preguntarte algo personal,

cielo? - pregunto misteriosamente.


- Claro - sonríe al escuchar mi

respuesta.


-¿Has tenido sexo alguna vez?

-mis ojos se agrandaron ante

su atrevida pregunta, me tomo

desprevenida. Me sonríe y agarra la

botella de mi mano para darle un

trago, lamiendo su labio inferior

al terminar. Aclaro mi garganta y

niego.


- No - sonríe.


-Xav me contó que eres intersexual

- juro que casi me ahogo con mi

propia saliva.


-¡Cielos! ¿Enserio le dijo eso?


-Sí. Toma- me tendió mi cerveza,

la cual me la tome de una sola vez.

Ahora estaba más ansiosa que antes

-¿La chica que te gusta lo sabe?


- Si- abro otra cerveza y me la

tomo más rápido.


-¿Tienes sed? - ríe un poco.


- Algo así.


- Hmm- murmura - ¿Has dado tu

primer beso?


- No- niego de nuevo.


Asiente mientras yo abro la tercera

cerveza y la tomo en tragos grandes.


- Iré por más - me sonríe y se va.


Diez segundos después mi razón

se apaga y sigo a mi corazón. Me

levanto del sillón rápidamente

dejando la botella vacía en la mesita y voy directo a la cocina donde Enid está parada en frente del refrigerador abierto.


-¿Dónde las deje?


No me importo, así que la agarre

de la cintura y le di la vuelta

sorprendiéndola. Me quede viendo

lo hermosa que era antes de

besarla. Al principio ella se quedó

sorprendida ante mi atrevimiento,

pero después me correspondió

el beso. Pedí la entrada a su boca

pasando mi lengua por su labio

inferior, ella me dejo pasar entre

abriendo sus labios dejando pasar

mi lengua encontrando la suya

en el camino donde una danza se

desato para conocer su interior

profundamente. Sabía tan bien,

podía distinguir el sabor del vino y

un toque de cerveza. Enid levanto

sus brazos enrollándolos alrededor

de mi cuello, con una mano en mi

nuca acercándome lo más posible a

ella, mientras su otra mano estaba

enredada en mi cabello. Mis brazos

estaban alrededor de su cintura, todavía besándonos hasta que se

nos agotó el aire y nos separamos

con nuestra respiración irregular.

Nos miramos a los ojos, sus

hermosos ojos azules brillosos.


- Estoy enamorada de ti, Enid Sinclair - susurre embobada.


-Weds - susurro ella, antes de

volverme a besar.


Nuestro beso se convirtió agresivo,

con deseo, lujuria. Enid me

mordió el labio haciéndome gruñir

por separarse de mí.


-Enid ... -susurre aún con los

ojos cerrados.


-Vamos.


Abrí los ojos encontrándome los

suyos con las pupilas dilatadas, mi

miembro estaba despertando. Ella me sonrío y me agarro de la mano,

jalándome hacía una puerta de la

planta baja. Abrió la puerta y me

di cuenta que era la habitación

de huéspedes. La cerró detrás de

nosotras y me empujo sentándome

en la gran cama que había detrás

de mí. Me sonríe y se acerca a mí,

sentándose en mi regazo con una

pierna a cada lado. Gruñí y agarre

sus caderas moviéndola de adelante

hacia atrás causando un delicioso

roce por encima de nuestra ropa.

Mire su perfecto rostro y la besé

apasionadamente, posando una

mano sobre su nuca acercando más

su rostro al mío si fuera posible

mientras nuestras caderas se

movían creando más fricción.


-Weds...


-Dios... te deseo tanto - dije sobre

sus labios.


Nuestras respiraciones eran

entrecortadas. Necesitaba sentirla,

así que la levante de mi regazo

para acostarla en la cama con su

cabeza en la almohada, y me posé

encima de ella. Sonreí grandemente

viéndola antes de bajar mi cabeza

a su cuello y empezar a distribuir

besos, usando la lengua en varias

ocasiones causando suspiros de

parte de ella, quien con su mano

me apretaba y jalaba mi cabello

excitándome a más no poder.


-Hmm, Weds...


-Hmm.


-Cierra la puerta con seguro, solo

por si acaso.


Sonreí y me levante

inmediatamente poniéndole seguro

a la puerta, para después quitarme

los tenis y subirme a la cama para posarme de nuevo encima de ella,

sosteniéndome con mis antebrazos

soportando mi peso, cuidando de

no aplastarla. Enid sonrió y paso

las manos por mis costados hasta

llegar al dobladillo de mi camiseta

levantándola, así que levante mis

brazos para que pudiera quitarla.

La rubia sonríe mirando mi

torso desnudo a excepción de

mi sostén deportivo y pasa sus

manos por mi abdomen erizando

mi piel. La beso de nuevo antes

de quitar su camiseta de igual

manera que lo había hecho ella

antes. La miré detenidamente, era

malditamente perfecta. Quite mi

sostén rápidamente y con la mirada

preguntando si podía quitar el suyo.

Asintió mordiendo su labio inferior

mirando de mis pechos hasta mis

ojos de nuevo. Lo desabroche con

una mano al momento en que

arqueo su espalda para que pudiera

meter mi mano. Le deje un beso rápido y baje desde su mandíbula,

su cuello, sus clavículas hasta

llegar a sus perfectos pechos con

sus pezones rosados llamándome.

Distribuí besos alrededor de sus

pezones y entre medio de sus

pechos.


-Déjate de juegos, Addams.


Sonreí grandemente para después

meter su pezón izquierdo a mi

boca, saboreándolo, lamiéndolo,

chupándolo y mordiéndolo un

poco, haciendo gemir a Enid,

mientras ella apretaba mi cabello

empujándome duramente a su

pecho. Sonreí con su pezón entre

mis labios antes de pasar al derecho

y repetir la acción.


- Te ne-ce-necesito - dijo entre

gemidos.


Sus manos se posaron en el botón de mi pantalón, desabrochándolo

inmediatamente para bajarlo

desesperadamente. Levante mis

caderas para que pudiera bajarlo

y solo con mis pies lo termine de

sacar. La besé desesperadamente

adentrando mi lengua en su

boca, iniciando una danza entre

nuestras lenguas mientras mis

manos desabrochaban su pantalón

y lo bajaban con la misma

desesperación que había usado

antes. El resto de nuestra ropa

desapareció rápidamente, casi sin

darme cuenta. Y solo rezaba para

que mañana recordara cada detalle

de esta noche a su lado.


-Vamos, Wed... - dijo besándome con su mano empujando mi cabeza más cerca de ella.


Posé mi miembro sobre su entrada,

su centro mojado.


- Si no lo haces tú, lo hago yo - dijo

al separarse de mí.


Sonreí grandemente antes de

adentrarme a su cavidad. Gruñí al

sentir como sus paredes apretaban

mi miembro.


-Esta tan apretada, Sra. Sinclair-

susurre sobre sus labios.

ganándome un gemido de Enid a

cambio de mis palabras.


Mis caderas se movían de atrás

hacia adelante, embistiéndola cada

vez más rápido escuchando sus

gloriosos gemidos y jadeos mientras

yo gruñía al sentirla tan bien. Me

volvería adicta a ella, lo sabía. Mi

boca se encargó de morder un

poco su cuello y después pasar mi

lengua. Nuestros cuerpos ya tenían

una capa de sudor mientras nos

movíamos rápidamente.


La sensación de estar dentro de ella, de hacerla mía, es lo mejor que me ha pasado en mi maldita vida.

Siento como sus paredes vaginales

aprietan mi pene deliciosamente,

llevándome a la cima mientras me

muevo más rápido para llegar al

clímax.


-¡Weds!- gime mi nombre,

causándome la mayor satisfacción

posible.


-¡Enid! - gimo al llegar.


Ambas corriéndonos al mismo

tiempo.


Nuestras respiraciones estaban

agitadas mientras disfrutamos lo

máximo del orgasmo. Me quedo

encima de ella posando mi cabeza

en su pecho aún dentro de ella,

mientras trato de tranquilizar mi respiración. Una mano de ella pasa

por mi cabello, iniciando caricias,

relajándome. Y la otra se queda en

mi espalda.


No decimos nada, solo nos

quedamos en silencio. Cuando

regulo mi respiración salgo de ella

lentamente y me tiro a su lado.

Respiro profundo antes de mirarla,

se veía preciosa, radiante. Estaba

fascinada. Su mirada se unió a

la mía con una perezosa sonrisa,

causando la mía de inmediato.

Mi corazón seguía latiendo

rápidamente en mi pecho gracias a

la chica que estaba delante de mí.


-Eres preciosa... - susurro antes

de abrir mis brazos para pegar su

cuerpo al mío.


Si fuera un sueño, deseo nunca

despertar. Quedarme con ella en

esta cama a su lado, en mis brazos.


-Gracias, cielo- susurra de vuelta

sin quitar su bella sonrisa.


Su mano se posa en mi mejilla

acariciándola lentamente. Y me

acerco a besarla sin poder evitar la

anhelación de mi boca por la suya.