I
Estaba allí, sentada, observando como el invierno se lleva las hojas naranjas de otoño, aquel cálido aroma y su peculiar brillo dorado ¡Era tan hermoso para ella! Tanta paz y dulzura mientras sostenía una taza de té entre sus manos, no le importaba el frío en ese momento entrando en el porche de su caja. Solo disfrutar ese día para despedir al otoño.
No sé consideraba una persona muy solitaria, de hecho, este era uno de los pocos días del año en donde no andaba de allí y para acá haciendo cualquier actividad con sus amigos, en el pueblo degustando actividades o en su jardín cuidando flores, pero claro que no se arrepentía, ese día era hermoso y pronto se haría perfecto cuando vio un reflejo azul celeste empujar las hojas mas que creándole una sonrisa similar a su sentimiento.
—¡Ames!
Y llegó, causándole casi que soltará la taza caliente sobre ella a pesar de que estuviera esperándolo desde hace unos minutos, su sonrisa, sus púas, su carisma que no hicieron más que darle un bochorno rojizo cuando dijo ese apodo suyo.
—S-sonic ¿En que te puedo ayudar?— Le pregunto pasando tras su oreja su pelo, tratando de lucir aún más bonita apunte a sus ojos, pero la clara ignorancia y atención de el le decía que ni lo había notado.
—Eggman está atacando el pueblo otra vez, los chicos ya van para allá, no te tardes.
Sus ojos y hombros cayeron con decepción un poco al escucharlo, aún más cuando casi al instante se marchó a la velocidad del sonido ¿Por qué se había ilusionado cuando le envío un mensaje que quería verla con urgencia? Si ella era tan obvia. Le dejaba regalos, lo apoyaba, incluso le había dicho sus sentimientos incontables veces cuando eran niños, ahora ella ya era una adulta y el, tenía 22.
Dejo sus pensamientos de lado, de todos modos no servirían, solo quedaba ir a derrotar a ese malévolo de Eggman y demostrarle a Sonic que ella no era un estorbo ¡Que siempre estaría allí para apoyarlo si así podia ganarse su amor!
Se levantó rápidamente para tomar su gran martillo que a lado suyo se recargaba en la madera e ir corriendo para adentrarse al bosque, el pueblo no le quedaba muy lejos así que pronto llegaría a ayudar a los chicos.
A los minutos, tal como dijo atravesó las hojas secas del bosque para ver la batalla que se estaba librando, como Tails disparaba desde su avión en las alturas, como Knuckles golpeaba con sus puños a los Badniks de mariquitas y Sticks golpeaba a las avispas Buzz enormes en el cielo con su bumerán, mientras Sonic molestaba al temible Eggman.
Ahora, era su oportunidad para mostrarle lo fuerte que era y enamorarlo con su propia valentía. Que Amy Rose no era ninguna cobarde.
Corrió directo hacia haya, levantando su martillo a las alturas para rasgar el aire y dejarlo caer con fuerza en el primer Badnik que se le cruzó a ella hasta dejarlo como una tortilla enlatada en la tierra y seguir adelante golpeando a varios escarabajos y cangrejos de Eggman en un golpe. Pero, cuando no hubieron cerca alcanzó a mirar de reojo, tal vez una paranoia suya por la adrenalina del momento pero, veía como Sonic, Tails, Knukcles y Sticks hablaban entre ellos, casi parecía una conversación...Normal entre ellos.
Sus ojos se ensancharon con sorpresa al instante. Pero ¡No! Al mismo tiempo que agitaba su cabeza a los lados. Decidió apartar ese pensamiento de su cabeza pues claro que sus amigos no la estaban excluyendo solo, platicaban de lo suyo, tal vez si hacia su mejor esfuerzo para entrar en la conversación le invitarían ¿Y como resistirse a una tarde de juegos?
Con aquella idea en mente, deslumbró una enorme sonrisa cuando corrió directo a el primer Badnik que corría hacia ella antes de que lo golpeara con todas sus fuerzas hacia la dirección de Knuckles y sonriera con victoria al sentir la fuerza del golpe, así el la pasaría a Sticks comprendiendo el juego y ella se la pasaría a Sonic como si fuera una pelota. Pero toda esa alegría fugaz se deshizo cuando el Badnik golpeó en la espalda de Knuckles con tanta fuerza para hacerlo tambalear y girarse a ella con molestia.
—¡Amy! Fíjate en donde lanzas las cosas!
—¡Perdón!— Pero ni siquiera le dio importancia para cuando esté se dio la vuelta y la ignoro. Claro que fue su culpa, tal vez si le hubiera advertido que algo venía por atrás ¡Por supuesto que no tenía ojos en la espalda! Tonta Amy.
Miro de reojo a Sticks, ella estaba un poco más lejos pero, a puesto a qué le gustaría jugar ella nunca se negaba. Sonrió con esperanza, cargando al aire su martillo para dar su golpe más fuerte a los robots que se acercaban ¡Ella nunca le diría que no a un desafío!
—¡Oye Sticks!— Le llamo a gritos, causando que ella se diera la vuelta para al instante ver con temor las intenciones de su amiga —¡Atrápalos!
Fue cuando el metal salpicó incluso chispas para salir disparado a una velocidad impresionante a su amiga tejón, incluso cortando el viento, que está no pido ni esquivar para cuando la golpearon, dejándola caer derrotada al suelo con 5 Badniks cubriéndola.
—¡¿Sticks! ¡¿Estás bien?!— La angustia se formó en ella casi al instante cuando no contestaba, no creando más que una malvada risa ajena que la obligó a apartar su mirada.
—Oh, perdona ¿Te ofendió que me riera de tu miserable intento por llamar la atención?— Degradable comentario que al instante le hizo ver con molestia —Que grata respuesta, pero no me burló, justo ahora estoy haciendo algo similar.
Aquello le llamo si atención, más que su maléfica sonrisa, como al instante de decir eso presionó un botón rojo con fuerza de su nave que hizo descender un cilindro de cristal con una gran antena, deslumbrando un color vivo brillante de esmeralda hasta que la dejo ver en su poder, su brillante resplandor que detenía las acciones del tiempo y tragaba las luz del lugar.
—Una Chaos Esmerald— Murmuro.
—¿Como? Esa Chaos Esmerald estaba bien protegida ¿Cómo la conseguiste Egg?— Escucho preguntar a Sonic que al instante lo volteo a ver a metros suyos, no parecía nervioso, incluso parecía cómico a la situación, a ella una energía recorría todo su cuerpo de pies a púas mientras se aferraba con temor a su martillo. La energía del Chaos era tan abrumadora y escalofriante.
—¿Está baratija?— Alcanzó a escuchar a Eggman —Solo funcionará para atraer a alguien en especial. Y creo que ya lo logre.
Sus palabras llegaron al aire con una aterradora sonrisa de oreja a oreja, cuando a su amenaza sobre suyo corrio una voz reconocida partiendo el viento con sus alas. Miro al cielo, viendo de quien se trataba una murciélago albina con poca ropa rosada y alas obscuras, justo deteniéndose a siquiera unos metros de la maquina en la que volaba Eggman.
—Se trata de un condensador de energía Chaos que parece dispararlo con un tipo de antena metálica, la energía se almacena en un bote de cristal con mucha pinta de que al romperlo causara una gran explosión. Confió en ti para esto Shadow— Parecía hablarlo a un dispositivo en su oído, pero al escuchar el nombre del nombrado sus ojos se abrieron cual compas mientras la chica se iba volando. ¿Shadow vendría aquí, y pelearía?
Pero ni siquiera tuvo tiempo de digerirlo cuando un ardiente rayo escarlata paso a lado suyo desde su espalda, despeinando con agresividad su cabello y vestido con aquel humo negrizco que se dejaba al caminar que picaba sus ojos, que a duras penas, podia abrir para verlo parado allí frente a Eggman
—Comprendido Rouge.
Su imponente voz casi le saca un chillido, viéndolo desde allí, Shadow parecía tan fuerte e inquebrantable, con aquellas púas de color negro y rojizo que destacaban con naturalidad, tan similar a ellos pero a la vez, tan distinto, como si su sola presencia digiera que era mucho mas fuerte que ellos. Y por algo, la ultima forma de vida definitiva hacia temblar los cuerpos de los demás al conocer un exorbitante poder, incluso a ella que lo tenia frente suyo.
—Hey Shads ¿Que hay hace tiempo que no te veía? ¿Como esta la familia?
—Una palabra mas de tu estúpida boca y prometo dejarte sin dientes faker— Su voz, Sonic parecio tomárselo a juego no mas que bufando y pasando sus brazos tras sus púas para quedar a lado suyo, mas ella no pudo evitar sentir esa frialdad recorrer todo su cuerpo haciendo que cayera tras sus piernas mientras que sus amigos se alejaban.
Verlos a los dos allí, eran como ver a un par de titanes.
—¡Pero miren nada mas! ¡Shadow, mi viejo amigo! ¡A puesto a que vienes por el gigantesco poder de la Chaos esmerald que estabas buscando! Si, no fue nada sencillo ganarte las carreras mientras la perseguías por todo el mundo ¡Pero aquí estamos! ¡Ven si la quieres tanto!
Shadow gruño con furia, no podia verlo en sus ojos, pero aquel brillo carmesí igual que la sangre hirviendo lo decía todo dentro suyo. A Shadow the Hedgehog no le gustaba perder.
Vio como el fuego de sus patines se extendió y de un enorme salto, parecio congelarse el tiempo mientras se perdía en el brillo de la esmeralda verde, cuando extendió su puño y golpeo con fuerza el cristal, que al instante toda la fuerza contenida salio disparada en una poderosa ráfaga de poder un brillante y toxico verde. Sintiendo como si fuego quemara levemente su rostro y la obligara a flaquear, sosteniéndose débilmente de la tierra mientras sentía como vidrios y ramas la golpeaban y el polvo cegaba sus ojos llorosos. Deteniéndose rápidamente aquel estallido que empujo hasta el humo de allí.
Levanto tontamente su mirada desorientada, viendo apenas siluetas de humo mientras recobraba su postura, viendo con claridad frente suyo la ausencia de Eggman y de Sonic, de sus amigos, y Shadow.
La destrucción se hizo paso por muchos lados viendo como de allí solo habían quedado marcas de una gran explosión en la tierra en donde antes de cubría con césped y grandes arboles alrededor que habían caído, fue tan poderosa que apenas ella habia podido resistirlo con dificultad. Miro a todos lados curiosa en busca de sus amigos pero ninguno, tal vez habían corrido cuando pudieron mientras ella se quedaba como tonta.
Decidió suspirar con desgana. Basta Amy Rose, hoy tal vez se levanto con el pie izquierdo.
Pero al mirar con atención, a la vez noto que no estaba su martillo ¡Que tonta! seguro lo soltó en medio de la explosión y se fue volando. Bueno, al menos en ir a buscarlo tal vez encuentre a sus amigos. Acaricio sus mejillas con algo de fuerza, seguro se tardaría horas en encontrarlos.
Prefirió correr para adentrarse en el bosque dañado en donde las hojas rozaban levemente sus pequeñas heridas abiertas en sus brazos mientras estaba en la explosión, se preguntaba como estaría Sonic, tal vez corrio lo suficientemente rápido para no lastimarse o tal vez se lastimo los ojos por estar tan cerca de la explosión. Pero mas que eso, solo suspiraba mientras se dejaba un pedazo de su corazón en el viento.
Se lo prometía, no comprendía a Sonic, y le dolía, le dolía que a pesar de preocuparse de el, de recorrer todo el mundo por el solo para que la desecharan, y, tal vez. La odiaran.
Lagrimas corrían en silencio de sus mejillas mientras caminaba decidida con la frente en alto, una motivación falsa y un corazón que le dolía, y seguía caminando. Siempre lo habia hecho.
Cuando un ligero ruido entre los arbustos la obligo a detenerse por completo, quedando estática un segundo antes de limpiar con sus guantes sucios las mejillas húmedas de su rostro y sus ojos rojizos, no importaba mucho porque podia decir que se le metió tierra en el ojo. O tal vez nadie preguntara.
Busco entre las ramas, atravesando los arbustos y las hojas de los arboles hacia donde habia provenido el sonido, que por extraño que fuera no habia vuelto a escuchar sin que se tratara de algún animalillo herido que estaba dispuesto a ayudar.
Al caminar entre los troncos de los arboles, empezó a divisar en el final una silueta durmiendo a faldas de un árbol, viendo al mismo tiempo su martillo tirado a lado de aquella persona ¡Tal vez esa persona lo habia encontrado y decidió esperarse para entregárselo y se quedo dormido! ¡Con mucho gusto le agradecería al señor!
Pero al apresurar su pazo, conforme se acercaba se hacia mas lento, hasta que llego al borde de los arboles, parándose a un paso del borde en donde su propia sorpresa no le dejaba avanzar al notar, no solo una silueta, sino a Shadow, desmayado entre un tronco y el pasto, pero no era aquello que le mantenía estupefacta, era la sangre que recorría sus brazos y su torso con quemaduras horribles que lo cubrían por todo su cuerpo.
Cubrió su boca con horror ¿Como...Como se habia permitido dañarse tanto? la energía Chaos era poderosa y claro que tenia consecuencias pero, nunca habia visto a nadie en tan mal estado por ellas, incluso de el.
Pero, decidió alejar todo aquello y su miedo par acercársele, al fin y al cabo, Shadow era una persona con sentimientos, y todas las personas tienen derecho a ser tratadas,
Se acerco a el con rapidez, no tenia tiempo que perder las heridas se estaban desangrando demasiado rápido que era preocupante, esforzándose lo mas que podia para cargarlo en su espalda y llevarlo rápidamente a su casa para tratarlo.
A contratiempo, abrió rápidamente la puerta de su casa sin hacer mucho ruido aunque no mostraba signos de despertarse, Por lo que, lentamente, lo dejo sobre el sillón de su sala, no importaba que su sangre manchara su ropa y sala, ahora Shadow era la prioridad.
Sus ojos lentamente comenzaron a abrir, dejando un resplandor rojizo escarlata al paso hasta completamente abrirlos, notando el techo de madera y aquella comodidad mientras sus otros sentidos se ajustaban, estando sobre una cama, escuchando los grillos de afuera, un peculiar olor fuera de la habitación. Por el simple hecho de estar en una habitación sabia que en algún problema se habia metido.
Y al levantarse de la cama, noto un punzante dolor alrededor de su pecho y quemazón en sus brazos y piernas mientras que su cabeza de un segundo para el otro le obligo a caerse de rodillas, resonando el golpe en la habitación.
Dolor. Hace mucho no sentía este tipo de dolor, como sentía que su cuerpo se carcomía por mas de unos minutos, por lo general gracias a su factor de curación sus heridas ya debieron de estar curadas, pero al ver sus manos vendadas sabia que algo mas habia sucedido, pero ¿Que?
Tenia la intención de levantarse del suelo cuando escucho como la puerta de la habitación era abierta y al instante pasos rápidos que se dirigían hacia el.
—¡Shadow!— Reconoció esa voz de inmediato, la chica que se la pasa siguiendo a Sonic, notando como al igual que el caía aun lado suyo para levantarlo a la cama. No se negó pues no tenia la fuerza para hacerlo ni para replicarse, dejándose hacer para cuando estar de vuelta en su posición original —Eso fue muy descuidado, tienes quemaduras por todo el cuerpo, te rompiste las costillas y te golpeaste muy fuerte la cabeza, no...No sabia si ibas a despertar.
Aquello le sorprendió mas no lo mostro en su rostro mientras permitía que la chica, Amy, se sentara al borde de la cama.
Con que despertar ¿Eh? significaba que algunos días estuvo inconsciente. Algo le paso a su cuerpo durante esa explosión de energía Chaos. Lo que era un dolor, a pesar de haber descansado, su cabeza ardía y daba vueltas al mismo tiempo, prefiriendo cerrar los ojos para no despertar y descansar de la noche.
—¿Cuanto estuve dormido?— Noto que su voz habia salido ronca producto de la deshidratación, con los ojos cerrados aun notando el sobresalto de la erizo.
—Oh, 5 días, no te preocupes, ninguno de los chicos saben que estas aquí para que te sientas seguro y descanses un rato mas— Y noto como le sonreía, como si tener a una posible amenaza no fuera algo peligroso.
Solo cerro sus ojos con cautela, dispuesto a conciliar de vuelta el sueño profundo mientras esperaba que los efectos del golpe de la energía se fueran. De todos modos no se quedaría mucho en ese lugar, a pesar de que ninguno de los ridículos amigos de Sonic supiera en donde estaba.
Necesitaba encontrar la Chaos esmerald antes de que Eggman volviera a utilizar esa arma.
Sin haberlo sabido, concilio rápido el sueño, siendo ella su único testigo de como su pecho subía y bajaba con plenitud. Shadow, no era la mancha de odio que todos pintaban de el. Si, tal vez era agresivo y desconfiado pero, sabia que debajo de todo ese dolor estaba el, la verdadera y blando corazón puro. Uno que tal vez solo ella podia ver.
Pero a las horas se levanto de golpe de la cama, sudando mientras su respiración irregular no le dejaba respirar. Otra pesadilla. Mientras se concentraba en mantener la calma con ambas manos concentradas en su pecho. Lo desesperante de todas esas imágenes borrosas, mas que calmar esos irritables nervios, era que ninguna recordaba al despertar, y como cada vez se hacían mas constantes hasta no dejarlo dormir, no lo necesitaba, pero le hubiera gustado conciliar un poco mas el sueño esta vez.
Se levanto lentamente de la cama notando como aun partes de su cuerpo dolían a horrores maldiciendo al aire el porque no habia podido evitarlo. Como sea, tenia que alimentarse y después partir en busca de la Chaos Esmerald que de alguna manera, habia drenado temporalmente su inmortalidad.
Cruzo la puerta de la habitación, caminando en silencio y sigilo la segunda planta, decorada y repleta a adornos florales y olores. No quiso perder mas tiempo cuando encontró las escaleras, bajando con lentitud debido a sus heridas.
—Buenos días Shadow— Escucho saludar a la chica, según donde estaba la cocina donde escuchaba el resonar del aceite con las cazuelas —Prepare de desayunar, aun no estas curado así que necesitas reponer todas las energías posibles.
¡Que miedo! apenas lo habia escuchado bajar si no fuera por su estado, y desde allí, viéndola, como si fuera algún tipo de bicho extraño o haya dicho algo en particular, aunque su rostro no mostraba nada, el brillo en sus ojos podia incluso apostar a que se veían curiosos.
Aunque al instante sacudió su cabeza a los lados ¿En que estaba pensando? seguramente fue su imaginación. Casi al instante se dio la vuelta para que no se le frieran los huevos fritos, permitiendo así, con desconfianza y lentitud Shadow se sentara en la pequeña mesa sin apartarle un ojo de encima, que al sentirla no hacia mas que ponerla nerviosa. Su mirada confusa y carmín, nunca la habia tenido tan de cerca, sola.
Cuando el desayuno estuvo listo termino por servir dos platos con suma delicadeza y perfección para que a el le gustara, a pesar de no saber que era lo que le gustaba, esperando que tostadas de huevo con una pequeña ensalada de frutas y un jugo de naranja sean de su agrado.
Puso ambos platos sobre la mesa causando que tras Shadow viera el plato frente suyo unos segundos la volteara a ver con desconfianza, como si hiciera algo malo mientras ella lentamente se sentaba frente suyo en la pequeña mesa.
—Come, intente hacer algo variado y saludable para que te gustara pero cuéntame ¿Que te gusta? me gustaría tener una idea para cocinarte en las próximas semanas.
Al escucharla Shadow parpadeo un par incrédulo antes de pasar su mano por su rostro con cansancio.
—No, me iré en cuanto termine de comer, agradezco la comida pero...— Pero siquiera antes de terminar ella lo interrumpió.
—No puedo permitirlo. Shadow, tus heridas son demasiado graves, es increíble que te puedas levantar incluso en esas condiciones y aun así se cuanto debe de dolerte ahora. Solo, quédate mas tiempo para que tus heridas mejoren, no me perdonaría si te fueras y algo te ocurra.
Shadow abrió sus ojos sorprendido al escucharla, mientras que levemente sus mejillas se teñían levemente de rojo, mientras ella, mostraba una preocupación sincera que tal vez no se habia dado cuenta de sus palabras, o es que de la nada sintió un vuelco en su pecho.
Ni siquiera habia podido replicar cuando escucharon como la puerta tocaba, ella sonrió al instante antes de levantarse de la mesa.
—Espérame un segundo, no me tardo, y por favor no te vayas en mi ausencia ¿Vale?— Y ni se espero a una respuesta concreta para darse la vuelta e ir rápidamente a la puerta, esperando realmente que tomara en cuenta su comentario.
Rápidamente abrió la puerta con algo de prisa, deshaciendo al instante su sonrisa al ver el bosque naranja y el cielo brillante, y quien estaba frente a la puerta con una santurrona sonrisa y púas marinas, ojos esmeraldas.
—¿Que hay Ames? hace mucho tiempo no te juntas con nosotros, vamos a ir a una barranco cerca del bosque. Según Tails se inundo y ahora parece que esta increíble para pasar el día.
—Oh— Su mirada paso nerviosa a un lado de el, y por un segundo dudo pero casi al instante volvió a levantar la mirada algo nerviosa pero destellando una sonrisa —Gracias Sonic pero, tengo cosas importantes que hacer últimamente a si que no voy a poder verlos muy seguido— Admitió.
—¿Y eso? ¿Que te tiene tan ocupada que no vas a pasar el tiempo con tus amigos?— Peligrosamente se acerco a su rostro con aquella sonrisa de oreja a oreja, solo para que ella diera un pequeño paso atrás con un pequeño sonrojo en sus mejillas.
—A-ah, s-si es muy importante y nadie puede saber p-porque es...¡Es una sorpresa! y nadie puede enterarse— Se le ocurrió al instante, sin esperarse que Sonic llegara a su casa, tomando el borde de la perilla de la puerta para cerrarla. Si Sonic entraba a su casa ¡No sabría que le sucedería a Shadow!
—B-bueno si eso es todo ya me tengo que ir ¡Adiós Sonic!— Se despidió de el tan rápido como pudo, cerrando la puerta de golpe tras su espalda para recargarse en ella, dejando un tenso suspiro de alivio.
Camino devuelta hacia el comedor, intentando olvidar el ritmo cardiaco de su corazón para dar vuelta en la esquina y ver como Shadow comía lentamente de su plato, sacándole una sonrisa complacida para caminar devuelta a su asiento, llamando la atención del vetado.
—Era el tonto de Sonic ¿No es así?— Su pregunta la desconcertó mas intento disimularlo con una leve sonrisa —¿Por que no simplemente te fuiste con el?
—Porque, se que te irías en cuanto te dejara solo— Respondió —Pero ahora, no me contestaste mi pregunta.
Escucho a Shadow chasquear la lengua y apartar su rostro con molestia, como si le avergonzara la pregunta, antes de suspirar con derrota y levemente levantar la mirada. Shadow podia tener tantas caras.
—Café— Confeso —Amargo preferencialmente y no suelo comer mucho, elige lo que quieras— Aquello le regalo una sonrisa antes de robarle una mordida a su tostada.
—Bueno ¿Te gusto la comida? con algo podemos empezar.
—Ya te dije que lo que sea, no es necesario que me guste.
—Claro que no— Replico ella mientras se asomaba levemente a la mesa sorprendiendo aun mas al contrario —Sirve para recuperar tu energía ademas de alegrarte el día, a puesto a que una taza de café por las mañanas al menos puede alegrarte el día.
Solo suspiro algo agotado, tomando el vaso de jugo de naranja para darle un sorbo.
El no necesitaría un descanso, ni comida ni soportar esto, no era un maldito débil, era la ultima forma de vida definitiva no necesitaba esto. Pero ver la sonrisa y esas rosadas púas, esos ojos jade mirándole, con el dolor que calaba hasta sus huesos, no podia evitar querer descansar por primera vez después de tanto tiempo.
Ambos terminaron de comer, ofreciéndose a lavar sus propios utensilios, negándose claramente y ordenándole que se fuera a descansar con su propia ayuda para ir a su habitación que a la vez se negó, recostándose en su propia cama.
Desde su perspectiva, ahora en su cabeza y desde hacia años. No habia conocido a una persona tan generosa desde que habia muerto.
El tiempo habia trascurrido, en silencio, diciéndole a ella que el mismo podia cambiar sus vendajes y bañarse solo, algo que a ella no le gustaba desde su conciencia, mas bien, la independencia y solidaridad de Shadow le preocupaba, sabia que desde hace mucho era así y que prefería hacer las cosas solo y a su manera pero, muy dentro sabia que no siempre fue así.
Hace un tiempo, antes de que el, se sacrificara por la tierra, le conto de alguien especial, nunca dijo su nombre pero recordaba su voz, la melancolía y dulzura con la que la recordaba. Shadow no siempre estuvo solo, y si su perdida no solo le habia causado que quisiera destruir la tierra, lo habia privado del amor y la confianza, significaba que su herida aun estaba abierta, aunque no llorara, aunque no lo hablaba, aunque no gritara, era una tristeza tan profunda que, no te dejaba vivir.
Paso por sus ojos sus manos secando esas cristalinas lagrimas que ella sola se creaba. Sabia que Shadow no le contaría nada pero eso no significaba que a ella no le doliera,
—¿Todo bien?— Escucho, dándose la vuelta casi al instante, para verlo a el, recargado en el marco de la puerta sosteniendo su pecho y su cuerpo de igual forma.
Regando y cuidando su jardín, cubierta con tierra en su rostro y peinada con una pequeña cola alta, un delantal verde sobre su vestido, estando sentada sobre el césped a faldas del tronco de un árbol de roble, allí, con el cielo gris otoñal y el mismo viento de la temporada agitando su pelo rosa, incrédula lo veía, mientras el solo tan inexpresivo la miraba, cubriéndole casi al instante una sonrisa de oreja a oreja.
—Shadow. Estoy bien, gracias por preocuparte— Sonrió con sinceridad, abriendo nuevamente sus ojos para verlo acercarse a paso lento hacia ella hasta estar frente suyo, y sorpresivamente, ofreciéndole una mano, que ella vio con sorpresa antes de verlo, a pesar de que el no la apartaba a los segundos, y la miraba como si no se tratara de nada, como si a ella al instante no le ilumino el día y le emociono, tomándola con fuerza para levantarse del suelo.
—¿Y? ¿Que hacías en el suelo?
—Planto algunas flores de temporada, ya se acerca el frio así que las cuido para que sean hermosas todo el invierno— Contesto, al mismo tiempo que se las mostraba con la palma de sus manos abiertas, simple plantas verdes que rodeaban un árbol de roble de hojas naranjas y ramas torcidas, pero que tras el invierno florecerían las mas bellas flores rosadas.
—Tal vez creas que es tonto pero, cuando las ves florecer no puedes sentirte mas feliz y afortunado en la vida.
—...No creo que sea tonto— Contradijo, llamando la sorprendida atención de ella para mirarlo a los ojos —¿Hay algo en lo que pueda ayudarte?— cuales casi al instante se abrieron al compas, notando la serenidad de su rostro al preguntárselo. La verdad, le alegro, y con sorpresa tomo la mano de Shadow para acercarse unos pasos a las plantas y levemente caerse para estar frente a ellas, con cuidado, para no lastimar a ninguno de los dos.
—Claro que me gustaría tu ayuda, pero primero déjame enseñarte.
Soltó su mano y tomo delicadamente una de las macetas con flores rojizas y grandes a un lado suyo, una nochebuena que a su punto era hermosa entre sus manos, y creyendo que el pensaría lo mismo la acerco levemente a su rostro y rio, por un segundo para que Shadow la viera desconcertado.
—¿Que sucede?— Pero ella a pesar siguió riendo levemente al ver la confusión de el.
—Tu, te pareces mucho a una noche buena— Respondió, haciendo aun lado su mirada risueña para ver la tierra nuevamente, antes de instintivamente volver a levantar la cabeza con sorpresa —O-osea, n-no me refiero a que parezcas una planta mi nada por el estilo, solo digo que el color de s-sus pétalos se parecen a tus vetas pero...— Aunque solo suspiro, retrayendo levemente su mirada al suelo esperando su descarga evidente de ira por haberlo ofendido —Solo olvídalo.
Pero menos se espero, que a las sorpresa levanto su cabeza con rapidez al escucharlo, al verlo, como cubría levemente sus labios mientras le regalaba una tenue risa mientras que el mismo con vergüenza apartaba nuevamente su rostro a las flores carmín.
—Tienes razón, no lo habia notado.
Al callar su risa, aun ella lo veía con atención, a pesar de que este mirara las misma flores que rodeaban el árbol de abeto, con tranquilidad como sus mismas hojas caían a su espalda mientras el viento soplaba, iluminando sus ojos escarlata y por primera vez, ver en su rostro una pequeña sonrisa dibujada en sus labios, pequeña, pero no hizo mas que alegrarle el corazón mientras igualmente apartaba la mirada.
Tomando de vuelta su aprendizaje, tomo con ambas manos aquella flor del tallo por debajo de sus hojas, indicándole con la cabeza que jalara la maceta, y así lo hizo, la tomo ligeramente con ambas manos, como si se tratara de fina porcelana antes de bajarlo lentamente y apartarlo. Ella, simplemente dejo lentamente aquella flor sobre un pequeño hoyo en la tierra, palmeando levemente para cerrar sus huecos y sonreír con victoria, algo que de alguna forma le contagio al vetado.
—Gracias Shadow— Le dijo, mas este respondió sin dejar de lado aquella aura momentánea de paz para seguir mirándola.
—No tienes porque, no quiero deberte nada en cuanto me vaya.
—Oh— Por un momento sonó decepcionada, incluso bajando su mirada al momento que sus inquietantes palabras escucho. Claro, Shadow se iría en cuanto se curara a pesar de que, ambos se hayan convivido. Aunque, ese no era motivo de estar triste. Y con aquel pensamiento levanto la mirada, destellando se emoción a sus ojos escarlata. ¡Haría que Shadow se la pasara increíble estas semanas!
—Bueno ¿No se si te molestaría ayudarme un rato mas a cuidar mis flores? solo un rato mas.
El no contradijo nada mas que una leve sonrisa en su rostro, una tan pequeña e imperceptible, pero habia podido ver aquel brillo dorado en sus ojos, uno tan único y brillante, a pesar de ser un día nublado en donde el frio helaba sus cuerpos, congelaba sus sonrisas en el viento y aquel único momento eterno.
—No, no me molesta.
Y una sonrisa volvió a esbozar su rostro mientras que sin ímpetud se levantaba del suelo, ofreciéndole a el su mano cálida y aquella misma sonrisa y brillo que inconscientemente irradiaba, dándole calor a su pequeño muerto corazón antes de tomarla.
Levanto su gran cuerpo sin esfuerzo, intentando ser delicada para no lastimarlo hasta que este estuviera de pie frente suyo.
No, hace un tiempo habia podido verlo temerosa a su sombra, como si fuera alguien diferente a ellos, pero ahora se habia dado cuenta, Shadow era tan humano como otras personas, el también sentía a pesar de no demostrarlo sin esfuerzo. Lo habia juzgado mal y ahora se arrepentía. Pero no era momento de dar un paso atrás al pasado, le sonreiría al futuro, tan fuerte como alguna vez lo hicieron a ella.
—A ver, déjame hacer algo— Y así se dio la vuelta con aquella misma emoción sin dejar que el azabache respondiera, sacando de uno de los bolsillos de su mantel una pequeña dona roja que adornaba su mano, antes de que sin permiso tomara las negras y frías púas del contrario.
Al principio se sobresalto e iba a darse la vuelta, cuando escucho gritar con victoria ″¡Listo!″ al mismo tiempo que Amy se apartaba.
—Ahora estamos listos para trabajar— Y tan sonriente y suelta, se dio la media vuelta para adentrarse a aquel gran jardín. Mas el, se quedo estupefacto al ver la confianza que habia logrado tener la chica hasta el punto de acercársele y peinarlo, con aquella dulce sonrisa, esos ojos que simulaban el poder de una esmeralda...
—Mierda— Se dijo así mismo mientras se golpeaba la cabeza, con aquellos traicioneros pasos en silencio que firmemente se acercaban a la chica.
Algo le estaba ocurriendo, no solo el hecho de haber perdido su inmortalidad, no, era algo, creciendo en su pecho con cada paso que se acercaba a ella. Eso que no le dejaba dormir y que le habia obligado a acercársele y preguntar por su estado, eso que le obligaba a aceptarla a pesar de no querer hacerlo, eso que quería pertenecer, que lo amenazaba hasta que no podia tomar otra opción, eso que le obligaba a permanecer a su lado.
Y de alguna u otra forma, sabia que aquel golpe con la Chaos Esmerald solo habia dañado esa fuga. Y que solo lo permanecería, solo un poco.