01
Apenas recordaba a mi madre. Solía recordar sus bellos ojos negros y su cabello azabache largo, el cual era muy cautivador. Su amplia sonrisa para recibirme con un abrazo, nunca lo olvidaría, pero solo eran vagos recuerdos de la mujer que me dio la vida.
Podía recordarla cuando estuvo conmigo en mi niñez, por desgracia, después de unos años enfermó gravemente y fue enviada al hospital. Durante ese periodo de tiempo viví solo, en el apartamento donde vivíamos mi madre y yo, y para hacernos aun más miserables por la ausencia del dinero, teníamos una gran deuda por el apartamento donde vivíamos. Tuve que rogarle al casero que me dará plazo hasta que mi madre se recuperará, cosa que fue en años, mi madre nunca se recuperó y la deuda se hizo cada vez más grande, a parte de la deuda del hospital. No podía dejar de estudiar, mi madre me hizo prometer qué no lo haría, así que busqué trabajo de cualquier cosa para obtener algún ingreso.
Afortunadamente, pude conseguir un empleo como mesero en una cafetería cerca del apartamento. A mis 17 años ya trabajaba, dividía todo lo poco que ganaba para pagar mis estudios y las deudas. Pero por más que me esforzara sabía que las deudas seguirían creciendo, por lo menos la del apartamento, lo del tratamiento de mi madre... Ya no era necesario, pues... Mi madre falleció apenas conseguí trabajo. Fue frustrante esforzarme tanto para que me viera y se sintiera orgullosa de mi, pero ya no pudo verme más, ya no podía abrir lo ojos más.
Pese a la ausencia de mi madre, tuve que seguir trabajando para hacerme cargo de las deudas del apartamento y del hospital. Lo bueno es que hice una gran amiga que es como mi hermana, Xuan Lu, ella es dueña de la cafetería en donde trabajo, es mayor que yo por unos ocho años pero nos llevamos excelente. Luego de estar en la preparatoria para poder ingresar a la universidad, con mi esfuerzo y dedicación pude hacerlo. Estudiaba medicina, sabía que esa carrara era algo larga y un poco costosa pero, eso era lo que le gustaba. Aparte de que el trabajo como médico pagaban bien, si conseguía mi título y trabajara, podría pagar todas mis deudas de una.
Llevaba tres años en la facultad de medicina, a lo largo de esos años hice otro gran amigo, Song Ji Yang, el cual era algo extrovertido y encantador. A parte de eso, yo había sido reconocido como el chico más guapo de la facultad, eso sí que no me lo esperaba. Sin contar mis deudas, diría que mi vida era perfecta, hasta que al casero se le ocurrió darme el plazo de una semana para pagarle.
— ¡No puedo seguir esperándote más! ¡¿Crees que vivo de aire?! ¡También necesito dinero! — Solo escuchaba como el casero quejaba con el ceño fruncido. Bajé la cabeza aceptando sus reclamos, hasta que escuche decir. — ¡Solo te daré una semana de plazo, no mas! ¡O si no te largas! — Dio la vuelta y se largo de la puerta de mi, momentáneamente, apartamento.
Tenía ganas de llorar, ¿De donde sacaría tanto dinero para pagarle al casero? Siento que fui un gran tonto al creer que esto se arreglaría así como así.
Mis lágrimas cayeron sin aguantar más, me sentía afligido. ¿Cuándo iba terminar esto? ¡¿Cuándo?!
Estaba llorando en mi habitación, luego de unos minutos me limpie las mejillas con mi ante brazo para pensar con la cabeza fría. No podía perder el tiempo llorando, debía buscar alguna forma de pagar el alquiler del apartamento, o si no ya no tendría un techo para dormir.
Salí del edificio y me dirigí a lugares para conseguir empleo, no tenía alguna experiencia pero estaba estudiando en una reconocida universidad por lo que esperaba conseguir otro empleo lo más pronto posible. Desafortunadamente no tuve éxito en mi búsqueda.
Pasé por el parque, me quede sentado en una de las bancas que estaba al frente de los juegos para niños, al mirar aquellos juegos, recordé cuando era un niño y mi madre me traía aquí a jugar. Mi madre era la única persona a quien tenía en este mundo. En cuento mi padre.... No sé nada sobre él, tampoco es que me interesara, ese tipo solo me engendró, para mi ese hombre está muerto.
Di un suspiro largo, desahogando mis preocupaciones. Tenía ganas de desaparecer del mapa, realmente... Deseaba realmente desaparecer. Traía la cabeza agachada, mirando al piso.
— Mucho tiempo sin verte. — Al escuchar aquella voz masculina, alzé la cabeza para mirar a la persona que se había acercado a mi derrepente. Pude ver sus facciones masculinas, sus ojos negros, y su sonrisa cálida. Claro que conocía a esta persona, simplemente nunca pensé reencontrarme con él.
Abrí los ojos de la sorpresa. — ¿D-Darren? — Tartamudeo.
Sonrió más mostrando sus dientes blancos. Él fue uno de mis compañeros de la preparatoria, éramos muy buenos amigos, a mi me gustaba él, pero decidí no decirle mis sentimientos hacia él apesar de que él sabía de mi gusto por los chicos. Nunca me criticó o me ofendió por eso, todo lo contrario, tal vez por eso me había enamorado de él pero ahora que tenía 22 años y lo volvía a ver, me había dado cuenta que solo fue una ilusión de la juventud, agradecía no haberme confesado.
Darren se sentó a mi costado y comenzamos a charlar de la vida, fue realmente entretenido hablar con él después de tanto tiempo. — Y dime... ¿Tienes novio? — Preguntó curioso.
Solo reí por la pregunta. — No, no tengo, por ahora solo quiero dedicarme a mis estudios.
— Ya veo... Y... ¿Tú madre? —
Borre mi sonrisa y baje un poco la cabeza, y con algo de duda hable. — Umn... Ella... Falleció... —
Darren no habló por unos segundos. — Perdón... Mi más sincero pésame. —
— No te preocupes. — Sonreí levemente. — Pero ahora déjame hablar a mi, ¿Por que solo preguntas tú? — Quejé mientras lo miraba.
— De acuerdo, de acuerdo, preguntame. — Cerró los ojos y sonrió.
Pensé por unos segundos que preguntarle, hasta que acordé que siempre había algo de lo que Darren me hablaba cuando estábamos en la preparatoria, y eso era de su hermano mellizo qué estaba estudiando en el extranjero, por lo que sabía, los padres de Darren estaban divorciados, y sus padres los separaron, Darren se quedó con su padre y su hermano con su madre. — ¿Cómo va tu hermano? —
Darren sonrió ligeramente. — Oh, bueno... Hace dos años que regreso de Corea. Ahora se encuentra estudiando en la universidad. Como nuestros padres no quieren que estemos en el misma universidad, estamos en diferentes universidades, aunque estudiamos lo mismo, administración.—
— Vaya.. Debe ser difícil no poder ser muy cercano a tu hermano. —
— De hecho si, pero... Creo que a él no le importo mucho. Antes... Por lo menos sabía que podría confiar en él pero... Regreso muy cambiado de Corea. —
Sentí confusión e incliné mi cabeza. Por lo que sabía, el hermano de Darren era una persona callada, tranquila y desinteresado en los demás. — ¿A que te refieres? ¿Cómo pudo hacer cambiado el pequeño Bo? —
Así llamaba al hermano de Darren, el pequeño Bo.
— Pues... Digamos que... Ahora es uno de eso chicos que andan de chica en chica solo para tener... sexo, aparte de que se volvió más sombrío y frío. —
Abrí los ojos sorprendido, eso era un gran cambio, no lo esperaba en absoluto. — Un... ¡¿Playboy?! —
Darren lo pensó unos segundos y asintió musitando un <Mn>. Ese tipo de persona que más detestaba, solo vivía del placer del sexo sin tener algo serio. — Me preocupa mucho. —
— Deberías hablar con él para que entre en razón. — Comenté para que Darren hiciera algo al respecto.
— Trate de hacerlo pero... Él se volvió más ostil conmigo.. Y no quiere escucharme. — Dijo algo decaído.
Coloqué una mano en su hombro para darle ánimos. — Deberías insistir, eres su hermano. —
Darren sonrió mirándome directamente a los ojos. — Tienes razón, fue increíble hablar contigo. —
Correspondí a su sonrisa, nos despedimos pues ya era muy tarde, y comenzaba a oscurecer, Darren se ofreció a llevarme a mi apartamento pero me negé ya que quería caminar hasta mi apartamento, no quería llegar tan rápido para allá.
Realmente no podía creer ese gran cambio del hermano de Darren, sabía que era un buen chico, tal vez algo le había pasado como para cambiar así, pero no era nadie como para decir u opinar sobre eso ya que no lo conocía en persona. Solo sabía que se llamaba Wang Yibo, y que era el hermano mellizo de Wang Darren.
Un sujeto desconocido del cual solo supe su nombre y algunos gustos por su hermano.
Llegué a mi apartamento, encontrándome con el casero que nuevamente venía a quejarse y recalcando que me quedaba solo una semana para pagarle. Me dolía la cabeza de tanto pensar para pagarle, mañana definitivamente seguiría buscando otro trabajo para pagarle, no bastaba con mi trabajo como mesero o tal vez podía pedirle un aumento a Xuan Lu, no, no podía hacer eso. Estoy cansado.
Llegué como de costumbre a las ocho de la mañana a la universidad, encontrándome en el camino a Ji Yang. Ahora me encontraba desanimado, Ji Yang notó esto y comenzó a hacer chistes para hacerme sonreír. Era bueno tener a alguien como Ji Yang que se preocupa por mi.
Tuve que separarme de él pues tenía un proyecto con otro grupo en otra clase. Yo tuve que ir a mi clase de neurología. Estuve lo más atento posible a la clase, tratando de no pensar mucho en mis problemas económicos.
Al terminar la clase, fuí a la cafetería encontrándome con Ji Yang en una de las mesas. Comenzamos a charlar, hablamos de cosas triviales, algunas convertida en chiste de Ji Yang. Dejamos de hablar cuando me dí cuenta que ya me había acabado mi refresco por lo que fui al puesto de la cafetería para pedir un nuevo refresco.
Al pedirlo ví que alguien pasaba a mi costado, era un chico alto y delgado, tal vez se veía delgado por la ropa que llevaba, traía unos lentes y su cabello castaño ordenado, lucia como un nerd pero... Debía admitir que tenía un buen rostro si lo veías de cerca. Al parecer él notó que lo estaba mirando, ya que me dio un vistazo, por alguna razón sentí nervios y evite su mirada, tome mi refresco con mis manos y fui nuevamente a mi mesa.
No sabía quien era ese chico, ¿De que facultad será? Tenía una cierta curiosidad, desde mi mesa lo seguía con la mirada inconscientemente. Ji Yang tronó sus dedos haciendo que llamara mi atención. — ¿Por que miras tanto al nerd? —
— Uh, ¿Lo conoces? — Pregunté curioso.
Ji Yang negó. — Solo lo vi de lejos, unos amigos de su facultad hablan mucho de él. Todos lo odian, de hecho hay muchos rumores sobre él. —
— ¿Cómo cual?
— ¿Por qué te interesa? — Dijo mientras apoyó su codo a la mesa y sostuvo su mentón con su mano.
— Solo... Me dio curiosidad. —
— De acuerdo, hay un rumor que dice que proviene de una familia adinerada y poderosa. Por eso no lo molestan, si no sería el blanco para cualquier bully. A parte de que es algo temible, una vez se peleó con el matón Wen Chao y ganó. —
Abrí la boca sorprendido, no podía creerlo, parecía ser alguien inofensivo. Eso es un gran ejemplo de que las apariencias engañan.
Lo miré desde lejos, ví como sostenía un libro con su mano izquierda y en la derecha traía un jugo qué al parecer estaba tomando.
¿Por qué siento tanta curiosidad por esta persona?








