La llegada
Espero disfruten esta historia, y para los que vienen de Wattpad, muchas gracias por el apoyo aquí también, les tkm <3
Narrador omnisciente
Era como cualquier otro día en Konoha, o eso pensaban sus habitantes. No muy lejos de ahí, se encontraba una niña muy hermosa, de apenas 14 años. En su cara yacía una máscara de dragón. Su traje ninja resaltaba su buena figura para su edad. Se alcanzaba a ver su largo cabello de variados colores, parecidos a los de una galaxia. Tras la ranuras de la máscara se podían observar unos hermosos ojos de color rojos como la sangre, lo cuales brillaban. Aquella chica vagaba por el bosque hacia la Aldea escondida entre las Hojas. Por fin iba a llegar a su destino luego de un largo viaje, después de eso, solo faltaba cumplir su objetivo. Oh, pero no subestimen a Tn por su corta edad, si ella lo desea, puede ser el mismo Diablo.
Narra Tn
Espero que todo salga de acuerdo a mi plan. Después de un largo viaje, a la distancia logre ver la gran puerta de Konoha, y 2 guardias cuidándola dentro de una casilla o algo por el estilo. Suspire, lo mejor será esquivar a los guardias. Con esto en cuenta, escondí mi chakra y me adentre un poco en el bosque. Subí a la copa de uno de los árboles cercanos a la pared, salte la gran pared gigante y entre a la aldea sin ser vista por los guardias o algún jonin, así dirigiéndome a la Torre del Hokage.
No me tarde mucho en llegar a la Torre del Hokage, eso sin ser vista por absolutamente nadie. Busque por afuera, hasta que encontré la oficina del Hokage. Para mi suerte, una enorme ventana da a esta, así que será fácil entrar. Saque un kunai de mi bolsa de armas y rápidamente me adentré por la ventana de la oficina del Hokage, por lo que logre ponerme detrás de él.
-Un gusto por fin conocerlo, Hokage-sama- dije fríamente detrás de el Hokage con el kunai en su cuello, apretándolo un poco pero no tanto como para hacerlo sangrar.
-Cómo entraste hasta aquí!? Quien eres y qué asuntos tienes con la aldea o conmigo!?- pregunto el Hokage algo molesto pero serio, sin levantar tanto la voz. Logré percibir su miedo al no saber cómo entre desapercibida, ya que ni si quiera él había notado mi presencia antes de ponerle el kunai en el cuello. Note sus intenciones de zafarse de mi agarre y prepararse para la batalla, por lo que apreté más el kunai en su cuello, lo que lo freno.
-Mire, Hokage-sama, me quisiera quedar a vivir aquí. Necesito que me deje quedarme en esta aldea y me prometa unas cuantas cosas, de no ser así, bueno... mucha gente podría salir lastimada, y la verdad no quiero eso. Oh, y esto del kunai es por por pura precaución, no queremos que se exalte y crear una batalla innecesaria, podría salir mal para la aldea- dije con tono serio y algo juguetón, a lo cual el Hokage se quedó pensativo unos segundos, parece no querer ceder.
-Tik, tak, no tengo todo el tiempo del mundo, Hokage-sama~- dije de forma juguetona, pero este noto que iba enserio cuando aprete más el kunai en su cuello, sacándole un poco de sangre.
-Bien, pero no le hagas daño a nadie, o te enfrentarás a mi- dijo el Hokage bastante furioso, huh, eso fue fácil. Iba a contestarle que perdería ante mi en un enfrentamiento, pero preferí no hacerlo enfadar más, no quiero que se retracte. Aparte, nunca hay que subestimar a alguien.
-Bueno, ya que accedió que podía vivir aquí, ahora vienen mis requisitos. Uno, seré como cualquier persona, así que tendré la misma seguridad que cualquier habitante de la aldea y por lo tanto no quiero ver a ningún Anbu vigilándome, porque lo mato, entendido?- dije seriamente con él kunai todavía en su cuello, el Hokage afirmo ante mi petición.
-Dos, me dará un lugar para vivir, y podré asistir a la que llaman “Academia”. Tengo entendido que tengo dos años más que los niños de ahí que se graduaron y están por elegir equipos, pero deseo que me ponga en esa generación- dije fríamente y causando asombro en su cara.
-Porque quieres ir a la academia? Veo que tu nivel está muy avanzado, no veo la necesidad de que alguien como tu entre ahí- pregunto el Hokage curioso y preocupado, tal vez por que conviva con su siguiente generación de ninjas.
-Quiero pasar desapercibida, pero ya vendrán las preguntas después, ahora concentrémonos en mis demandas- exigí seria ya que prefería no desviarme del tema principal por el momento. Al Hokage no le quedo de otra que ceder, se notaba molesto pero no puede hacer mucho.
-Tercera y última demandada. Le daré oportunidad de preguntarme 3 cosas, las que usted desee, pero después de esas 3 preguntas no podrá preguntarme nada más. Si me entero que investiga de mi o le cuenta de mi a alguien más la información que obtenga con las 3 preguntas, sin mi permiso, sufrirán las consecuencias- dije muy seria y con esa típica frialdad que me caracteriza en mi habla. El Hokage se quedó pensativo por unos momentos, hasta que recibí una respuesta.
-Bien, aceptó tus demandas- dijo el Hokage serio y con firmeza. Es el Hokage, pero hasta el sabe que cualquier movimiento en esta situación puede llevar a su muerte, así que no tiene mucha opción.
-Ohhh pero lo tiene que prometer Hokage-sama, así sabré que de verdad lo cumplirá~- dije con una pequeña risa burlona y tono juguetón. Así, el Hokage terminó por prometerlo.
-Bien, ahora que todo está arreglado, es hora de las tres preguntas, Hokage-sama- dije para así quitarle el kunai del cuello y ponerme enfrente de su escritorio. El Hokage me analizo con la mirada, pero termino por sonreír.
-De verdad eres solo una niña... -dijo el Hokage con una sonrisa como de abuelito, ladee la cabeza algo molesta. Acaso me esta subestimando? No, esa mirada es de curiosidad, y... lástima. Tranquila, no lo mates, no lo mates.
-Bueno, primero que nada, quisiera ver la cara de la chica a la que le hice la promesa- dijo aun sonriendo. No se si sea la vejez o algo parecido, pero es demasiado amable conmigo después de lo ocurrido. Aunque sea una niña no debería de fiarse.
-Bien, de por sí me la iba a quitar en unos minutos- dije y me quite la máscara, dejando impresionado al Hokage. Muchas personas me han dicho que soy muy bella, pero estas facciones me desagradan, me recuerdan a las de mis progenitores. Aun si, la única razón por la que uso la máscara es para proteger mi identidad.
-Ahora pregunté- le dije algo desesperada al Hokage. Estoy cansada, tengo flojera, y solo quiero ir a mi nueva residencia a descansar y dormir. Tal vez luego coma algo también.
-Bien, con quien tengo el placer y cuantos años tienes?- el tono del Hokage denotaba curiosidad, pero a la vez, se había puesto serio.
-Oi, esas son 2 preguntas, pero bueno, se la pasaré ya que son bastantes simples. Tengo 14 años y me llamo Tn... Oshiro Tn- dije con expresión fría. La sorpresa del Hokage al oír mi nombre se hizo presente cuando su quijada se abrió de más al igual que sus ojos.
-Oshiro, eso es imposible. Todo ese clan fue exterminado hace 4 años por uno de sus miembros. No me digas que...-dijo algo pensativo y todavía asombrado, asentí cuando me volteo a ver.
-Si, esa fui yo- alcé los hombros, restándole importancia. El Hokage se quedo pensativo durante un buen tiempo, volteandome a ver con seriedad, suspire cansada. Claramente sabe que no es buena idea dejarme vivir aquí, pero supongo que ha de tener sus propias razones.
-Prosiga con la siguiente- dije impaciente y con tono algo irritado. El Hokage suspiro, y pareció retomar la compostura. Supongo que ahora me toma más en serio si no lo hacía antes cuando vio que era una niña.
-Por que Konoha? De todas las aldeas más cercanas a tu clan, porque decidiste venir y querer vivir en Konoha?- pregunto el Hokage intrigado. Porque? Bueno, la razón es simple, y a la vez compleja.
-Vera, podría decirse que vengo con un objetivo. Mi estancia es solo temporal hasta que encuentre lo que estoy buscando-dije seria para así mirar hacia la ventana. Aunque dije temporal, no se cuanto tiempo me tarde el encontrarlo, pero igual, no puede ser mucho.
-Bueno, solo le queda una pregunta- dije con una sonrisa de lado, mientras el Hokage parecía estar preparándose para la siguiente y última pregunta, que puedo predecir con facilidad cual será.
-Porque exterminaste a todo tu clan?- pregunto con el Hokage con tonalidad seria, pero pude notar algo de miedo en su semblante. Lo sabía, bueno, quien no preguntaría eso.
-Esa si que es una buena pregunta, Hokage-sama. Dejando lo mejor para el final, que astuto. Le contaré la historia de porque extermine a mi querido clan, bueno, exclan- dije cambiando a un tono frío hasta el final y resaltando el “ex”. Veamos como reacciona ante mi historia.