Capítulo 1
Para heredar el papel de líder total de la Mafia familiar, Kojiro tenía que casarse con una mujer a deseo de su abuelo, sin embargo Kojiro ya tenía un amante que cuidaba como su más preciado secreto.

— ¿Está rico? —
— ¡Mmmm Delicioso! Gracias por invitarme a almorzar Kojiro —
Todas las tardes hasta muy llegada la noche Kojiro se veía con su amante, aunque en realidad su relación comenzó desde hace mucho antes.
Conoció a Kaoru de pura casualidad en un bar, desde el primer momento sus orbes dorados captaron su atención, como bailaba y movía sus caderas fue una invitación para Kojiro que no dudó en acercarse, después se besaron y terminaron en una habitación lujosa de hotel, al día siguiente el peliverde despertó solo con una nota al lado de su almohada y ese fue el inicio de su relación, se llevaban diez años pero esto no fue impedimento, además Kaoru sabía quien era Kojiro aún así decidió seguir con él.
— Sabes que me gusta almorzar contigo, además hace tiempo que no lo hacíamos — respondió el moreno comiendo también.
— Lose, estoy por graduarme y todo es un desastre... Te extrañé mucho Koji —
— Yo también, como no tienes idea — dijo besando su mano.
Terminaron de comer y se dirigieron al sauna de la residencia que Kojiro le compró a Kaoru.
(buena vida se carga)
A estas alturas no hizo falta nada que los cubriera, entonces Kojiro sentó a Kaoru en su regazo y metió dos dedos en su interior, el menos se retorció y dobló a un lado del gran cuerpo del peliverde dándole un mayor acceso a sus dedos.
— ¿Se siente bien? ¿Mmm? —
Cherry solo asintió y gimió fuerte cuando la mano libre de Nanjo azotó sus nalgas, la piel blanca se volvió sonrosada con cada azote, Kojiro buscó los labios de Kaoru y los besó de manera ruda sus lenguas jugaban entre ellas y la saliva escurría por sus barbillas, luego bajó sus labios por su cuello, dejando marcas que no desaparecerían fácilmente, siguió su camino llegando a sus pezones maltratándolos con sus dientes, toda esta estimulación hacía a Kaoru temblar y flaquear, no se podía mantener quieto debido a los espasmos que lo recorrían, sus gemidos eran altos sin miedo a ser escuchado y su espalda se curvaba de puro placer.
— Kojiro... A la cama — pudo apenas articular, las manos, los labios de Kojiro seguían haciendo de las suyas besando cada rincón suyo, con un último azote el peliverde sacó sus dedos, lo tomó en sus brazos y lo llevó a su habitación.
Desde el punto de vista de Kaoru, Nanjo se veía como un depredador y se iba a dejar devorar con gusto, el peliverde se hizo espacio entre las piernas ajenas mordiendo y dejando marca en su piel blanquecina, los chasquidos húmedos solo lo se escuchaba aún más sucio, pervertido y excitante de lo que ya era, sin previo aviso el más alto metió ahora tres dedos de golpe.
— No e-espera — el pelirosa intentó protestar pero su espalda dejaba la cama de nuevo curvádose en el aire hacia un lado, su cabeza se enterraba en las sábanas y sus manos arrugaban estas mismas.
Kojiro lo jaló del brazo con su mano libre intentando enderezarlo pero Kaoru era muy sensible, sus gemidos rotos y en voz alta lo demostraban.
— Mírate ¿Te vas a venir solo por mis dedos en ti? — dijo aumentando la velocidad.
Aún con la boca abierta el pelirosa no pudo responder nada, sus ojos se cerraron con fuerza al sentirlo tan profundo.
— Kojiro... m-me vengo — dijo y tiras blancas salieron de su miembro desatendido cuando los largos y gruesos dedos tocaron su punto, sus piernas no se pudieron mantener firmes y se dejó caer en la cama aún sufriendo espasmos, nivelaba su respiración cuando el pene de Kojiro entró en él haciéndolo gritar.
El vaivén de sus caderas era desenfrenado pero certero abusando su próstata, cargado de sobreestimulación Kaoru se corrió de nuevo mientras Kojiro lo volteó buscando su propia liberación obligando al pelirosa a mantenerse sobre sus piernas, tomó en un puño su cabello rosado y lo jaló hacia arriba haciéndolo sollozar.
— ¿Eres muy sucio lo sabías? no te bastó con venirte dos vez y ahora que tienes mi pene dentro lo harás de nuevo —
No recibió más que una maña de gemidos lastimeros, todo el cuerpo de Kaoru se sacudió y se vino por tercera vez apretando a Kojiro dentro suyo que no demoró en correrse también con un gruñido.
— No hemos terminado amore mio — dijo besando su mejilla y bueno Kaoru lo sabía así que se dejó hacer.
El moreno lo subió de nuevo en su regazo aún dentro, el pelirosa sintió el semen escurrir de su entrada haciéndolo gemir suavemente.
— Muévete cariño —
Reuniendo la poca fuerza que le quedaba, el menor daba pequeños saltos a la par de mover sus caderas en círculos, era tortuoso pero no es como si tuviera demasiada energía, cuando sus piernas empezar a temblar por el esfuerzo, Kojiro juntó sus manos que reposaban sobre su abdomen usándolas como apoyo para embestirlo más rápido.
— Por favor Kojiro, d-detente —
— ¿Por qué me detendría si te estás moviendo muy lento? Es prácticamente una tortura —
— Aah se pacien...te ¡Mhm! —
Kaoru era un manojo de gemidos rotos y sollozos, sus cabellos se pegaban a su frente por el sudor, sin aguantar mucho el menor se volvió a venir y se desplomó en el pecho contrario tomando aire, porque ¿Qué eran dos rondas de sexo?

— Mmmmm no podré caminar mañana Kojiro —
Después de bañarse, cambiarse y cambiar las sábanas, se encontraban acurrucados en la cama.
— Te pediría perdón pero vi que lo disfrutaste — respondió para luego reír por el sonrojo que se extendía en las mejillas del contrario — ¿No dices nada, te comió la lengua el gato Cherry? — el mencionado le dio un golpe en el pecho e hizo un puchero que Kojiro terminó besando de manera dulce a comparación de antes.
— ¿Kojiro...Me amas? — dijo de repente el pelirosa mirándolo a los ojos, un anhelo yacía en sus orbes dorados, aunque no trataba de pensar en ello, tenía miedo ya que Kojiro era un hombre que podía conseguirlo todo a quien quiera y cuando quiera, él solo era él y por momentos, solo por momentos tenía miedo de ser dejado por el mayor.
Ante la seriedad en la mirada del contrario acunó sus mejillas y juntó sus frentes.
— Te amo y no hay nada ni nada en el mundo que me haga cambiar de opinión —
— Gracias- —
— Es lo mínimo que mereces por amarme Kaoru — interrumpió el mayor.
— Gorila idiota déjame terminar... Gracias por amarme y por dejarme amarte —
—Ti amo Kojiro —
—Anch’io ti amo Kaoru —

Hey! volví y ahora que sabemos que va a haber un OVA, estoy más que lista para verlo e inspirarme, muchas gracias a los que siguen leyendo y votando en mis historias, este es un regalito porque mi libro de One shots llegó a los 42k, ya me había tardado pero, eso.
Muchas gracias, lxs quiere: Valentinadeil🍒✨








