Limerencia [Vkook] Omegaverse by Shiindechan at Inkitt
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Limerencia [VKOOK] Omegaverse

Summary

-¿Sabe que es lo único que no me permite cortejarlo como se debiera?-a su alteza se le ocurrieron muchas respuestas, más no pudo enunciar ninguna de ellas-porque es mi príncipe y a mi no se me permite un honor como ese. Historia Omegaverse Completamente original Prohibido cualquier tipo de apropiación o copia.

Status
Ongoing
Chapters
30
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Uno

Consideraciones antes de leer

Generales

✨Por favor no haga PDF de esta historia :)

✨Si se encuentra releyéndola le agradecería no dejar spoilers en los comentarios.

✨Agradecería también el no compararla con otras historias :) dese el tiempo de conocerla y descubrirá el color distinto que tiene :)

De la historia

✨Como en todos mis Omegaverse los destinados no existen.

✨Los omegas macho y alfa hembra son bastante escasos. A ambos se les complica la concepción y son marginados por parte de la sociedad (tal cual Omega de Jade)

✨Esta historia se desarrolla en un periodo Joseon solo de tiempo porque me tomé “bastantes libertades creativas” jsjsjs

✨Respecto de la apariencia de los personajes no suelo ser muy cuidadosa con ese aspecto visten de forma tradicional aunque su cabello es corto, y me perdonarán pero sé que los ajuares de la realeza son distintos pero es que tienen nombres para cada cosa, así que solo daré el contexto para que de entienda, excusenme iba a ser muy exhaustiva en esta parte pero me hubiera tomado años jajajak.




Con un rápido movimiento de su espada que terminó empujando a su contrincante varios metros por el suelo se dio por concluido el combate de exhibición entre el heredero del reino de Corea Jeon Jungkook y el que sería el mejor combatiente de la guardia externa del palacio quien yacía derrotado sobre el suelo.

Jeon Dongsuk rey actual, aplaudía con menor euforia de la que sentía en ese momento solo por conservar la modestia, bastante apreciada dentro de su círculo, pero no podía estar más orgulloso de su heredero, un vigoroso alfa que a sus prematuros 18 años destacaba en absolutamente todas las formas de combate.

Jungkook con la misma modestia que le fue inculcada desde que nació reverenció hacia los espectadores, cortesanos y nobles que asistieron a la inauguración del festival de la cosecha después del notable despliegue que hizo una vez más de sus habilidades.

—Si me permite decirlo su alteza, con esa habilidad nos hace parecer a todos unos incompetentes—comentó el que sería el aspirante más idóneo para el cargo de comandante general de la guardia real Kim Taehyung, un alfa de veinte años, que fue entrenado para el combate y defensa desde los 5 años y era de sus congéneres el más habilidoso, en actualidad se desempeñaba dentro de la guardia interna del palacio y le extendía al príncipe una tela con la cual secarse el rostro después de un emocionante combate de veinte minutos a pleno sol.

—No seas tan modesto Kim, te he visto entrenar—comentó Jungkook tomando la tela y secándose el rostro, además de rememorando la razón principal por la que se conocían.

—He de confesar a su alteza que entre el arco, la espada, la lanza y el bastón no soy igual de habilidoso que usted en todas, el primero me representa algunos problemas—respondió el joven alfa con la locuacidad que lo caracterizaba.

Jungkook sonrió, siempre le gustó la personalidad de su compañero de combate—vamos de caza para que afines tu técnica, aunque eso no evitará que te patee el culo al presentarte al cargo de comandante general de la guardia real.

—Créame que no tengo duda de eso, será un honor perder contra usted su alteza—y el joven soldado se permitió una educada reverencia aún cuando el príncipe le brindaba un trato más bien informal debido a la cercanía de su edad.

Jungkook bufó y blanqueó los ojos—”siri in inir pedir contri ustid” no digas estupideces, el día de nuestro enfrentamiento quiero que lo hagas con todo lo que tienes Kim—y esto le generaba bastante emoción al joven príncipe puesto que Kim Taehyung al igual que él era continuamente elogiado por sus habilidades en defensa y combate—voy a elegir combate cuerpo a cuerpo, he visto que eres muy bueno en ello—comentó con una voz bastante emocionada que casi desentonaba con el ambiente sombrío o al menos tensión ante que caracterizaba a un combate.

—No tanto como usted su alteza.

Jungkook le brindó una sonrisa torcida—obviamente, pero quiero lo mejor de ti Kim o me encargo de que mi padre te saque del palacio.

El príncipe le arrojó el trozo de tela húmedo al otro alfa al pecho cuando terminó de secarse y se retiró dejando su leve olor como a alcanfor a su paso.

Taehyung sonrió, debido a su cercanía en edad con el príncipe pudo participar con él de varios de sus entrenamientos y al hacer parte de la guardia interna tuvo varias oportunidades para forjar lo que podría llamarse un lazo con él, no se hablaría de una amistad entre una persona de su rango y el príncipe heredero pero eran los suficientemente cercanos como para que Jungkook lo molestara un poco y actuara con bastante informalidad a su alrededor. Esto último se podía considerar un logro debido a que Jungkook en general era un alfa serio, estricto, que guardaba todas las maneras y costumbres de la familia real, amable, pero siempre mantenía las formas y con Taehyung se permitía ser un poco un joven de 18 años.



—¿Listo para una sesión de práctica gratuita?—preguntó Jungkook desde su caballo a la entrada del palacio real.

—Es un honor su alteza—respondió Taehyung al que no le competían las exploraciones de la guardia externa del palacio, pero Jungkook se encargó de que fuera incluido en esa exploración en particular, debido a que era menester cumplir con lo pactado hace un par de días. Su alteza Jeon Jungkook era un hombre de palabra.

—¡Vamos!—indicó Jungkook al grupo de 10 guardias que asistirían con ellos a la sesión de caza. El premio mayor sería uno de los escurridizos antílopes saiga, debido a su velocidad y sentidos especialmente agudos.

—Alteza puedo afirmar que aprovechó esta oportunidad para no asistir a la reunión de la corte—comentó Taehyung en lo que galopaba al lado del príncipe.

—Lo cierto es que pese a que es una obligación que me concierne, no me interesa, aunque no fue precisamente por eso, fue porque en dos meses tendremos nuestro enfrentamiento y quiero que estés al máximo de todas tus habilidades—sonrió el príncipe agitando las riendas de su corcel para que este andara un poco más rápido.

Taehyung lo alcanzó—¿Ya hay fecha? ¿Mi comandante se va a retirar?—se aseguró de preguntar esto en un tono bajo, puesto que la persona de la que se refería galopaba a unos metros a la distancia, aunque no menos impresionado por la noticia que acababan de darle, desde el último combate de Jungkook para el ascenso del líder de la guardia externa pasaron apenas quince días.

Jungkook le dedicó una mirada que se podría llamar severa—mi padre me dijo que al parecer el comandante general tiene algunos problemas de salud—el rostro de Taehyung se descompuso, tenía cierto afecto por el hombre que lo cuidó como si fuera su padre desde los cinco años. Namjoon el jefe de la guardia real actual tenía treinta y siete años y llevaba a cargo de esta desde los veintidós—No hagas esa cara—Jungkook relajó su expresión, mi padre ya le aseguró un lugar como consejero en la corte, su cuerpo está decaído para el combate pero la astucia de su cerebro no, va a seguir apoyando la estrategia de las unidades.

Taehyung no estaba precisamente preocupado por el alfa, sabía que su estatus y excelente desempeño le aseguraba una vejez cómoda, no así para su omega que pese a ser resultado de su unión legítima era despreciado por la rareza de su condición. Kim Jimin era uno de los extraños omegas macho que se conocían, envidiados por su arrebatadora belleza pero repudiados por las dificultades que tenían a la hora de gestar cachorros, que era básicamente para lo que servía un omega. Y si no se lograba ni gestar su existencia era innecesaria. Es más, dentro del reino de Corea los omegas eran el subgénero más relegado de los tres, a razón de su debilidad física y su vulnerabilidad respecto de la voz de mando eran pocas las actividades que se les asignaban más allá de las relegadas a las atenciones del hogar y más escasas las situaciones en las que se encontraban seguros, lo más apropiado era asegurarse una marca de algún alfa y vivir tranquilamente dentro de una casa.

Para Taehyung, Jimin y Namjoon fueron como sus padres, ya que los de Taehyung, una familia de lo que se podría llamar gente adinerada no tuvieron problema en confiarlo al palacio desde los 5 años para el entrenamiento militar que recibió desde el primer día. No volvió a verlos desde ese día, en cambió recibió los cuidados de Jimin a quien apreciaba con fuerza y de quién tenía claro que era tratado con respeto por el único hecho de que su esposo era una persona de alta influencia que gracias a todos los cielos la iba a mantener después de su retiro como oficial de alto mando.

—Gracias por comentarlo su alteza—atinó a responder Taehyung después de reponerse del sobresalto que experimentó con la noticia que le hubiera gustado saber por la boca del mismo Namjoon.

—Nadie conoce esta información, te pediría que fueras prudente con ella.

—Por su puesto su alteza, cuente con eso.

Una media hora de cabalgata después llegaron a la zona en donde usualmente se podía avistar al antílope.

El general Namjoon se volvió al resto de la compañía—como ya saben los antílopes saiga son animales escurridizos de carne deliciosa, quien llegue al palacio en las próximas cinco horas con un ejemplar del mismo será el ganador y recibirá el reconocimiento de su Majestad, igualmente como es costumbre si su alteza logra dar con él antes que nadie—dijo refiriéndose se Jungkook—quien o quienes él elija recibirán una penitencia—todos los presentes tragaron, el príncipe era conocido por sus habilidades de caza, excepcionales como todo lo que hacía, su presencia infundaba algo entre el respeto y el temor entre la compañía de betas y alfas que también eran conscientes del entrenamiento que podría asignarles como “penitencia”.

Jungkook se limitó a asumir la postura de solemnidad que lo caracterizaba y esperar a que el cuerno fuera tocado por Namjoon, cuando el atronador sonido salió del artefacto le hizo un gesto con la cabeza a Taehyung para que lo acompañara.

—¿Va a compartir la gloria de la victoria conmigo su alteza?—preguntó Taehyung cuando alcanzó al príncipe.

—No seas idiota—gruñó el más joven—comeremos de ese venado cazado obviamente por mí, pero por el momento vamos a afinar tus habilidades en arco.

—¿Va a permitir que alguien más obtenga la victoria?—y Taehyung no quiso faltarle el respeto a su alteza al sonar tan impresionado por lo que inmediatamente bajó más el rostro por si había provocado el disgusto en este, no estaba permitido mirar a los ojos a un miembro de la realeza sin su autorización, ni actuar sin etiqueta y protocolo, pero no pudo evitar realizar la pregunta tan informal ya que el joven alfa de la realeza era bien conocido por su espíritu competitivo y de lucha. En uno de los enfrentamientos de entrenamiento de hace un año el joven príncipe se obstinó en dejar inconsciente al beta que le dislocó el hombro con el golpe contundente del bastón aunque le tocó hacer uso de solo uno de sus brazos, pero no importó, su alteza se aseguró de darle su merecido a ese beta.

—Vamos a entrenar con objetivos más complicados, si los logra sin dificultad, atrapar al venado no será un problema—afirmó su alteza con seguridad buscando al que sería su objetivo para esa campaña.

Después de avanzar algunos metros Jungkook a toda velocidad tensó su arco y lo disparó hacia el cielo, unos segundos después una pequeña ave parda cayó al suelo con una flecha atravesándola, el animal era diminuto lo que causó gran impresión en Taehyung, la puntería de su alteza era formidable.

—Cuando logre derribar a tres de estas comenzaremos la búsqueda del venado, si no lo logra me encargaré de que la penitencia sea exclusivamente suya—anunció el joven príncipe con una mirada maliciosa que su acompañante no tuvo la oportunidad de ver.

Taehyung quiso quejarse, ya veía venir la jornada de entrenamiento demencial que le iba a imponer el joven príncipe porque tratando de mirar al cielo sin quemarse las retinas no lograba divisar un jodido pájaro.

—No sea primitivo, un verdadero cazador no depende únicamente de sus ojos, haga uso del resto de sus sentidos.

Y el repentino tono formal que adoptó su alteza le indicó a Taehyung que se estaba tomando esa sesión muy en serio, por lo que el espíritu de su lobo, al que también le gustaba degustar el sabor de la victoria se activó y actuó en consecuencia. Los híbridos contaban con sentidos más desarrollados que por ejemplo los betas, en los que el espíritu del lobo se encontraba dormido, por eso las posiciones militares estaban en su mayoría ocupadas por alfas con sentidos excepcionales como los de Taehyung que al seguir el instinto de su lobo pudo detectar el sonido del aleteo de las aves que buscaba aunque no lograra verlas con facilidad debido a que los rayos del sol lo deslumbraban y en general volaban con rapidez.

Tomó una flecha del carcaj la lanzó y supo que rozó a la escurridiza ave lo que le llenó el pecho de decepción.

—Su técnica para cargar el arco es lenta—observó Jungkook con agudeza.

Tres intentos más y el alfa fracasó miserablemente.

—¿Con esa habilidad quiere ser el comandante?—puyó Jungkook con saña.

Taehyung se enfureció pero controló cualquier expresión en su cara, era impropio mostrar animosidad hacia un miembro de la realeza, por lo que se mantuvo en silenció y disparó otro proyectil, esta vez logró derribar al ave pero solo porque le golpeó el ala.

—Deficiente—resaltó Jungkook con severidad al notar el avecilla atontada en el suelo—Le voy a otorgar diez intentos más antes de ir en busca del antílope, no voy a permitir que me ganen.

Jungkook hablaba con la confianza característica de alguien que era miembro de la realeza y además era excepcional en las distintas habilidades que requería. Taehyung quería gruñir un poco, era un alfa tranquilo en general, pero tampoco inmune a la provocación de otro de su casta. Su olor a café y canela se recrudeció por la animosidad en el espíritu de su lobo, iba a derribar diez de esos condenados pájaros y a la vez entendió porque los reclutas que se enfrentaron a su alteza lo hicieron con esa pasión desbordada, el joven príncipe sabía como provocar perfectamente.

—Nueve.

Taehyung rechinó los dientes ante su nuevo fallo.

—Ocho.

La mandíbula se le apretó con más fuerza al joven soldado.

—Siete.

Un leve gruñido se anidó en el pecho del que tensaba el arco con fiereza.

—Seis.

Y una segunda ave atravesada por una de las flechas de su majestad cayó en el suelo, lo que hirió el orgullo de Taehyung, lo hacía ver como un juego de niños y a él como un perfecto idiota. Se relamió los labios y volvió a apuntar, casi que comprometiendo sus retinas al mirar la luz del sol de forma directa.

—Haga uso del espíritu de su lobo—señaló Jungkook muy serio.

El espíritu del lobo de Taehyung quería gruñir por lo que no era muy recomendable que se apoyara en este, una falta de respeto como esa en contra de su alteza y le esperaba una golpiza muy, muy dolorosa, sin mencionar la destitución.

—Nuestros lobos son bastante astutos—insistió el príncipe que podìa discernir con facilidad el fallo en el contrario, golpeó con suavidad el lomo de su animal para acercarse al soldado—mire- pero las palabras se le quedaron atoradas en la garganta al notar los ojos verdes como ese bosque que les rodeaba en el contrario, iba a reclamar la impertinencia, como se le ocurría mirarlo a los ojos y más con el espíritu de su lobo avivado de esa manera. Taehyung y él se conocían desde niños, y compartieron varios espacios y entrenamientos a lo largo de los años por lo que se sentía cómodo de hablar con este y se permitía el ser informal, hasta se permitía sentirse feliz de que fuera el candidato para ser el comandante general de la guardia real, sin embargo eso no le atribuía este tipo de confianzas a ese soldado de pacotilla.

Pero al comprender la razón por la que lo miraba de esa forma el príncipe sintió arañas de pánico subiéndole por la espalda y una pitón estrangulándole las entrañas—Kim—pero se arrepintió de llamarle en cuanto notó como le tembló la voz y los ojos del nombrado se dilataron, de repente la “presa” del joven soldado no eran las escurridizas aves que llevaba tratando de derribar hace media hora.

Jungkook tomó la que a su parecer fue la decisión más sabía o quizá la que el instinto más profundo le impulsó, asió las riendas de su caballo con fuerza y las agitó para iniciar una huida.

Taehyung lo siguió con determinación por el campo con un desempeño particularmente bueno debido a que estaba conectado con el instinto de su lobo, no se demoró en estar cerca y con pericia arrojarse sobre el príncipe para derribarlo estrepitosamente de su caballo.

Jungkook forcejeó para dar una voltereta en el aire con agilidad y caer sobre el cuerpo de Kim que lo tomó con fuerza de la cintura.

—¡Suélteme hijo de puta o mando a que le corten la cabeza!—bramó el príncipe con ferocidad, con los colmillos sobresaliéndole de los labios.

Pero Taehyung pareció no escucharle porque se volvió sobre el príncipe para tenerlo debajo suyo y con rapidez rasgó el jeogori * (parte superior del hanbok) para exponer la piel lechosa del más joven y ahí estaba ese aroma que enloqueció el ímpetu de su alfa hace unos instantes.

—¡Estás muerto hijo de perra!—amenazó Jungkook con sus ojos refulgiendo en púrpura, como era propio de los miembros de la realeza Jeon. El príncipe desenfundó con maestría su espada logrando herir al contrario en uno de sus brazos en el proceso, rodó lejos de este al momento en que el soldado retiró uno de los brazos con el que lo enjaulaba y se colocó de inmediato en guardia, Jungkook lo iba a despedazar así fuera lo último que hiciera.

Omega

Y Jungkook al sentir que todos los vellos se le erizaban ante el llamado del alfa al cual su lobo estaba dispuesto a someterse entendió que se encontraba en una situación peligrosa, la más peligrosa en su vida hasta ahora. Ignoró el molesto cosquilleo en el cuerpo, se colocó en posición y blandió su espada con determinación para destazar a ese maldito alfa.

Taehyung lo esquivó apenas recibiendo un corte en la tela que cubría su abdomen pero no desenfundó su espada solo trato de aproximarse al príncipe.

Jungkook blandió nuevamente el arma logrando rasgar una de las mangas del alfa y parte del antebrazo.

Omega

El cuerpo de su alteza tembló y se lanzó determinado hacia el alfa con la espada en alto—¡No soy un puto Omega!

Omega, mío, quieto.

Y Jungkook se lamentó de que la orden fuera completada, miles de agujas se le clavaron en las fibras musculares y las hicieron inutilizables, la mano con la que sostenía la espada en alto se dejó caer con pesadez y el joven príncipe soltó el arma.

Taehyung se acercó y lo tomó por la cintura para oler esa deliciosa fragancia a fresas o frambuesas y miel que manaba cargada de almizcle por parte del príncipe debajo del potente olor a alcanfor que lo camuflaba..

Los ojos de Jungkook se cristalizaron cuando sintió al otro oler su cuello, regañó a su lobo por excitarse ante el contacto del contrario con su zona más sensible. Logró romper el hechizo de sumisión al que fue sometido su lobo y enterró sus garras en los hombros del contrario.

Jungkook se encontró con los ojos verdes como el jade con el que se adornaba su madre y ese aroma a café y canela empezó a envolverlo para hacer que su entrada se humedeciera. Taehyung fue plenamente consciente de este hecho por lo que se relamió los labios para chocarlos con los del exquisito chico que tenía entre los brazos, más apenas y pudo rozarlos cuando llegó la súplica de su alteza.

—Por favor deténgase. Se lo suplico.

Quizá el tono afectado, los ojos cristalinos del contrario, todo al tiempo, hizo que Taehyung sobrepasara el ímpetu de su lobo y se aterrara de lo que fue capaz de hacer. Con un sobresalto se separó del príncipe que sin mediar palabra corrió hacia su caballo para huir desbocado hacia el palacio.

En el camino Jungkook se permitió como nunca llorar, su secreto había sido descubierto.

😶‍🌫️😶‍🌫️😶‍🌫️

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Good Writing

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Compelling Plot

2

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Great Character

2

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Strong Dialog

2

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author

ohh ando x aqui de intensa tras tuyo Shiindechan 🌷💕

2 years

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