::¿Quieres Ser Mi Esposo?:: OneShot::

Summary

Armado con una flor y chocolates, JungKook quería pedirle a su mejor amigo que se casé con él. ♤KookV ♡Fluff ♧Capítulo único ◇Omegaverse

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

Capítulo 1

—Te esperaré aquí —Comento la madre del pelinegro mientras tomaba asiento en una banca.


—Ok —Respondió el pequeño alfa sin prestarle mucha atención a lo que su madre decía; su mirada estaba fija en TaeHyung, quien jugaba solo a lo lejos, decidido fue hacia él, al fin había llegado el día, así que no perdería más tiempo.


Armado con una flor que robó en el patio de su vecino, dos chocolates y toda la valentía que un niño de 5 años podía tener. JungKook se acercó decidido a ese bonito niño dueño de sus alegrías. Ambos venían al parque a jugar todos los días a la misma hora.


Muchas veces le vio y jugaron juntos, pero JungKook estaba convencido de que era su futuro esposo. El amor de su vida, un inocente amor que solo comenzaba a florecer.


Era claro en su mente, no iba a dejar que MinHyuk jugara de esposo de TaeHyung otra vez, solo él podía.


—Hola... —Saludo el pelinegro llamando atención del castaño, quien volteo tras recoger su pelota del suelo.


—Hola. JungKookie —Sonrió TaeHyung viendo al pelinegro, era otoño, así que el omega usaba un abrigo grande y ancho porque tenía frío, cosa que le hacía ver muy adorable.


El pequeño dejo en el suelo su pelota feliz de ver a su mejor amigo. Sonriente se acercó a abrazarle, aunque apenas le vio ayer, para el omega eso fue una eternidad.


—¿Quieres ser mi esposo? —Pregunto JungKook al separarse del abrazo, ofreciéndole la flor y TaeHyung se sorprendiera viendo los chocolates y la flor robada… Pero eso no era algo que TaeHyung tenía que saber.


Detalles sin importancia.

Tengo que preguntarle a mi mami primero

” Pensó tímido el castaño, jugando con sus dedos antes de irse corriendo. TaeHyung tenía el mal hábito de hablar en su mente, a veces en lugar de responder. Grabe error.


Las mejillas de JungKook se sonrojaron, ya que para él, TaeHyung huyo y no tomo la flor; haciendo un puchero, se sintió triste y avergonzado.


¿Y ahora qué?

” Pensó sintiéndose extraño, creyó que después de eso jugarían juntos. Jamás supuso que no aceptaría.


Derrotado, volvió en sus pasos, ya no tenía ganas de jugar...


—¿Qué pasa JungKook? —Pregunta su madre viendo al pelinegro volver cabizbajo. Se había ido muy emocionado y ahora está muy decaído.


—Quiero irme a casa —Murmuró sintiendo sus ojos picar.


—Pero acabamos de llegar ¿No ibas a jugar con TaeHyung?


—¡No quiero estar aquí! —Se quejó comenzando a llorar.


—Está bien, volvamos a casa —Dijo cargándolo y el niño escondiera su carita en el hombro de su madre botando la flor. Dejando que su madre le consolara.

Cansado de correr, TaeHyung volvió al lugar donde se supone estaba JungKook, ya con una respuesta positiva de su madre, quien encontró gracioso el juego de los niños.


—¡JungKookie! —Le llamo comenzando a buscarlo. Pero el pequeño alfa había desaparecido. Por más que le busco, no apareció por ningún lado, cosa que le decepcionó.


Pero los próximos dos días siguientes. JungKook no volvió al parque por la vergüenza. Pero el omega le esperaba cada vez, jugar con él era lo divertido de ir al parque.


Preocupado por su ausencia. TaeHyung le rogó a su madre, que esta llamara a la madre del alfa, ya que ella tenía su número. Quería respuestas.


Consiguiéndolo al fin, logro que le llamara, pero al escuchar a JungKook decir que no quería hablar con él, se echó a llorar en su habitación. Haciendo que se preguntara ¿Qué hizo mal? ¿Por qué ya no lo quiere?


—¿Sabes qué paso entre ellos? —Pregunta la mujer suspirando al ver a TaeHyung encerrarse en su habitación, escuchándolo llorar.


No lo sé, el último día que fuimos al parque. JungKook iba muy feliz con una flor que le iba a dar a TaeHyung, pero regreso llorando y no quiere volver al parque, se avergüenza de ver a TaeHyung…


—Qué raro, ese día, llego TaeHyung pidiéndome permiso para casarse con JungKook, porque le pidió compromiso.


¿En serio?

” Pregunta la madre del pelinegro riendo con ternura por las ocurrencias de su hijo.


—Pensé que estaban jugando, pero parece que JungKook iba muy en serio, le di permiso, pero cuando volvió con JungKook para jugar, él ya se había ido… Intentaré hablar con TaeHyung al respecto.


Está bien, yo hablaré con JungKook también, porque él piensa que lo rechazo

” Sonrió “

Hablamos luego


—Sí, Adiós—Se despidió la mujer antes de cortar. Suspirando vio la puerta de la habitación de TaeHyung. Yendo hacia ella, entro a la habitación mientras guardaba su teléfono.


Viendo al omega abrazando su peluche de conejito, sonrió. Cerrando la puerta se acercó a él y sentarse a su lado en la cama, el pequeño lloraba desconsolado como si le hubieran dado la peor noticia del mundo, su mundo se estaba desmoronando, ya que su mejor amigo ya no lo quiere.


—Tae, mi amor ¿Me podrías decir que paso entre JungKook y tú? —Pregunta y el pequeño omega volteara a verlo.


—Nada —Se quejó mientras esta le secaba las lágrimas —Solo dejo de quererme de la nada.


—Pues la mamá de JungKook me contó, que él llegó llorando esa vez que fue al parque —Dijo y TaeHyung le viera confundido.


—¿Por qué lloraba?


—No sé, pero se siente muy avergonzado de verte ¿Qué paso cuando él llegó?


—Nada… Solo me ofreció una flor y me pidió casarme con él, yo estaba feliz y fui a pedirte permiso, pero cuando volví él ya no estaba.


—¿No le dijiste nada antes? —Pregunta y TaeHyung se quedará pensando.


—No, no dije nada, solo me fui corriendo, ni siquiera acepté la flor aún porque tenía prisa —Dijo y la mujer riera.


—Creo que él cree que lo rechazaste. Por eso le da pena verte.


—Pero eso es imposible, yo quería jugar con él —Se quejó.


—Quizás él lo malinterpretó, ya que solo te fuiste corriendo sin decir nada ni aceptar su flor.


TaeHyung se quedó pensando en eso, pero entonces una pequeña idea cruzo su cabecita haciéndolo sonreír.




(…)

—Vamos, ayúdame, mi pelota está atascada —Se quejó JiMin llevando a JungKook del brazo, lo había convencido de ir al parque.


—¿Cómo la atascaste? Acabamos de llegar —Se quejó el pequeño alfa.


—Un duende se la llevó.


—Eso no existe —Comento y ambos pasarán de los arbustos llegando a la manta y canasta de pícnic que había detrás, levantándose de inmediato, TaeHyung sonrió nervioso.


—Hola —Saludo con timidez, no se habían visto en 4 días.


—Hola… —Respondió JungKook aun sintiéndose apenado.


—Gracias JiMin —Dijo TaeHyung estrechándole la mano al mayor.


—Es un placer hacer negocios contigo —Respondió sonriendo.


—Me engañaste —Dijo JungKook y JiMin se fuera riendo.


—¿Quieres comer conmigo? —Pregunto TaeHyung señalo la manta, viéndole de frente JungKook no podía negarse.


Accediendo se sentó y TaeHyung lo hiciera también —Hace mucho, no nos vemos —Dijo hablando lo más elegante que podía. Ya que es una cita, lo había practicado.


—Sí, ya… bastante —Dijo con las mejillas rojas jugando nervioso con sus dedos.


—¿Quieres fruta? —Pregunta sacando uno de los recipientes dentro de la canasta.

—S-sí, quiero —Acepto y tomar un trozo de piña con los palillos.


—Amn… Perdón si lo malentendiste —Dijo viendo al pelinegro que solo se puso más nervioso —Yo le fui a pedir permiso a mi mamá. Pero te fuiste muy rápido.


—Y-yo también me disculpo por evitarte, es… es que, me pongo nervioso —Dijo cabizbajo.


—Está bien, pero no lo vuelvas a hacer —JungKook asintió —¿Pero aún nos vamos a casar?


—¿Ah? —Levanto la cabeza, viendo al omega con confusión.


—Mi mamá me dio permiso —Asintió y JungKook comenzará a sonreír.


—¡Claro! Casémonos —Sonrió emocionado.



No muy lejos de ahí. Ambas madre los vigilaban mientras comían un helado. —Crecen tan rápido —Negó la madre del pequeño alfa, contemplando a su hijo.


—Sí. Un día están llorando porque no se pueden amarrar los zapatos y al otro están planeando casarse.

—Literal —Río, la madre de JungKook.