The Other Side

Summary

¿Alguna vez escucharon de los dragones en Narnia? Pues Yue es la ultima dragon, la reina, pero gracias a los planes malvados de los humanos ella jamás llego a ser una narniana normal, vivió en el mismo mundo que los hermanos Pevensie hasta que fue momento de llegar a narnia, ella misma ira descubriendo como fue que su familia termino desapareciendo y ayudara a los hermanos en toda su travesía.

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Todos sabemos de la historia de los cuatro grandes reyes de Narnia. Pero nadie habla de la historia de una reina igual de importante que ellos.

Un reino mas antiguo que Telmar. Incluso que el mismo Cair Paravel.

Se dice que piratas llegaron a Telmar en su peor momento, Telmar tenia sus batallas en ese momento, el gran león Aslan había convertido en monstruos a sus habitantes, eso era una gran mentira, Aslan les dio el don de ser mas que monstruos, creo una colonia de dragones, tuvieron que esparcir el rumbo de que no eran mas que una colonia de monstruos para que nadie se acercara a ellos.

Los habitantes de este reino eran híbridos, una especie común en Narnia, híbridos de dragon y humanos, pero que los convertía en narnianos.

Pero no funciono.

1500 a. Narnia.

- ¡Piratas! – el vigilante de la Torre del mar sonó las campanas y corrió directamente al trono de los reyes - ¡Majestades! ¡Se acercan piratas! Son demasiados – respondió el hombre con dificultad por la gran carrera que hizo para llegar al salón principal.

- ¿Qué desea que hagamos, majestad? – uno de los guardias mira al rey en espera de sus ordenes.

- Tenemos que defendernos, lleven al pueblo con Aslan, el nos dará asilo, los soldados y quienes puedan pelear irán a la batalla con nosotros – el rey dice de manera imponente tomando su espada.

- Mi señor -la reina dice con miedo en su voz, en sus brazos hay un bebe de no mas de 3 meses,

- Malinda, mi reina, tienes que escapar con Yue, ustedes deben conservar lo poco que quede de nuestro reino – el rey dice acariciando el rostro de su esposa con cariño. Luego baja la mirada, admirando a la bebe que dormía pacíficamente, ajena al peligro que acechaba en el lugar.

- ¿Y que pasara contigo? – la reina solloza no queriendo separarse de su marido.

- Iré con ustedes en cuanto terminemos aquí, dejaremos el reino y le pediremos a Aslan que nos ayude a buscar un nuevo lugar – el rey le contesta.

- Mi señor, tengo una propuesta para ustedes – el hechicero del reino interrumpe la conversación.

- Habla – el rey ordena abrazando a su esposa y tomando a la bebe con su brazo libre.

- Hace tiempo, Aslan me ordeno que buscara un árbol, uno que tuviera magia antigua y creara un pasaje a otro mundo – el hechicero habla bajando la cabeza.

- ¿Con que propósito? – el rey ruge con molestia en su voz.

- Enviar al primogénito a un mundo sin magia para que en un futuro, regrese a vengarnos junto a los niños de la profecía de Aslan – el hechicero contesta.

- ¡Pero que tontería en esta! Aslan debió consultarme primero – el rey gruñe, del cielo caen rayos, demostrando la gran furia que siete el monarca.

- Creo... que tiene razón cariño – la reina dice en un sollozo frotando su mejilla con la de la bebe – ella debe salvarse, debemos enviarla, ¿Qué fue lo que construiste?

- Vengan conmigo majestades – el hechicero dice y los guía por los pasillos hasta su estudio.

El castillo empieza a ser atacado por los piratas, desafortunadamente los daños son demasiados y las bajas también, es demasiado tarde para intentar evacuar a las personas.

El hechicero lleva a los reyes al jardín trasero, donde se ven a varios obreros terminando de acomodar lo que parece la mitad del tronco de un árbol, curiosamente este árbol tiene una puerta justo en el centro, es una puerta bellamente decorada, dos pilares de madera que sostienen un arco con inscripciones élficas, las inscripciones tienen el conjuro para activar la puerta, justo en el centro de la puerta, en la parte de arriba justo al ras del arco hay una luna, que debajo tiene a un león alzado en dos de sus patas, como lanzando un rugido. El pomo de la puerta es dorado, las puertas se abren de par en par, revelando un pequeño nido de dragón, dando a entender que solo es un viaje para una persona de no menos de dos años.

- ¿Por qué el león debajo de la luna? – el rey pregunta.

- Cuando los elfos del bosque y yo conjuramos la madera para que el plan del gran Aslan funcionara, aparecieron las runas y los dibujo que ven en la puerta, el gran león dijo que la persona que cargue con estos símbolos es el destino de la princesa – el hechicero explica.

- ¿Destino? ¿Quiere decir que la matara? – la reina dice temerosa.

- Tal vez será un buen aliado – el hechicero habla confuso.

- ¿Cómo funciona esta magia? – el rey dice mirando hacia la puerta. Los ruidos de la batalla se escuchan cada vez mas cerca y solo quiere que su niña se salve.

- Denme a la princesa – el hechicero extiende sus brazos.

- Si... - la reina murmura a punto de darle al hechicero a su bebé, pero algo la hace retroceder, un susurro en el viento.

- Majestad, no tenemos tiempo – el hechicero dice desesperado.

- *¿Kak zovut tvoyego korolya?– la reina dice mirando con seriedad al hechicero.

- *Moy korol’ Tirannis – el hechicero responde haciendo una inclinación frente a la reina.

- *Yego zovut Taranis – la reina responde sacando del cinturón de su esposo la espada.

- No debió preguntar mi reina – el hechicero responde abriendo portales por donde entran los piratas, rodeando a los reyes.

- Aslan no te encomendó esta tarea, ¡traidor! – el rey dice alzando en vuelo junto a su esposa.

- Lo hizo, al principio me parecía interesante lo de enviar a la princesa a un lugar seguro, pero encontré una esfera de cristal con la que me permitió comunicarme con los piratas, ellos ofrecieron un mejor trato para mi – el hechicero responde apuntándole a ambos reyes con su cetro.

- ¡Vámonos! – el rey ordena escapando solo unos cuantos metros, pero es atacado desde arriba por uno de los piratas, quienes enredaron sus alas con una red, haciéndolo caer.

La reina fue derribada poco después, con la bebe en brazos no puede hacer mucho, pero toma valor y fuerzas e inflando su pecho, escupe una gran ráfaga de aire helado que congela de inmediato a la mitad de los piratas.

- *¡Volshebnaya pechat’! – grita el hechicero apuntando a la reina con su cetro. Enseguida una luz amarilla con motas negras rodea a la reina, anulando su magia.

La reina lanza un grito de frustración y toma en sus manos la espada que antes traía, el hechicero también toma una espada, ambos poniéndose en guardia chocan espadas, uno para buscar asestar un golpe fatal, otro para proteger su legado.

El rey hace lo posible para soltarse de las ataduras pero los piratas que lo retienen son demasiados, cuando al fin logra darse un espacio para moverse, extiende sus alas para soltar las cuerdas que lo retienen, a como pude, va avanzando hacia su esposa, recibiendo varios golpes y ataques de los piratas, cuando esta muy cerca de ella, uno de los piratas lo atraviesa por el abdomen con un cuchillo.

La reina no presta atención por estar peleando con el hechicero, pero el rey termina atacando a los últimos piratas, así abriéndose paso hasta llegar a su esposa.

- Lleva a Yue a la puerta – el rey toma su espada de manos de su esposa y mira desafiante al hechicero.

- Si – la reina mira con preocupación el estado de su esposo. Ella también está malherida, pero primero tienen que salvar a La Niña.

Con dificultad y una pierna sangrante y cojeando, va directamente a la puerta, la abre y abraza y besa a su bebe antes de dejarla en el centro del nido.

- Cuando tengas la edad, tendrás que regresar, conserva esto como muestra de nuestra verdad, serás una reina grandiosa Yue – la reina se despide llorando.

Con uno de sus dedos toma una de sus lágrimas conjurando un hechizo entre susurrros, la lagrima se convierte en un copo de nieve de plata junto a una cadena, la coloca en el cuello de La Niña, cuando se asegura que todo esta en orden cierra las puertas, colocando la llave para que no se abra y se gira, ya tiene al hechicero frente a ella, a muy escasos centímetros, el rey esta tirado en el suelo, con un gran charco de sangre saliendo de su cuerpo.

- ¡Mi señor! – la reina corre hasta su marido, lo gira para revisar el daño, pero es demasiado tarde, el rey ha muerto.

El hechicero abre la puerta, lanzando un rugido de frustración, el bebe desapareció y el árbol solo tenia la magia suficiente para un solo viaje. La puerta y el árbol ahora son inútiles.

- Jamás la vas a encontrar – la reina dice mirando como el filo de la espada del hechicero se alza contra ella.

- Puede que no, pero ahora se que el mundo en el que ella vivirá, no estará rodeada de magia, ni los tendrá a ustedes para salvarla, ahora este reino caerá y les pertenece a los nuevos humanos, el tiempo de Narnia se acabara pronto – el hechicero dice sonriendo con malicia.

- Aslan jamás te dejara hacerlo – la reina gruñe.

- ¿Aslan? – el hechicero suelta una risa seca – el gran león será asesinado por una bruja de nieve, y tu querida hija no podrá hacer nada para evitarlo – es lo ultimo que dice el hechicero antes de blandir su espada contra la reina, dando así fin al gran reino de los dragones.