Beautiful Problems ➞ Appleradio | Radioapple by πŸŒˆΛ– ΰ£ͺ𝓑𝓒. π—‹π–Ίπ—‚π—‡π–»π—ˆπ— π–Όπ—ˆπ—ˆπ—„π—‚π–Ύπ—Œ at Inkitt
Customize readability
Aa

Beautiful Problems ➞ APPLERADIO | RADIOAPPLE

Summary

Alastor E. Haworth lleva una vida que podrΓ­a considerarse digna y tranquila, aunque muy solitaria. Es un locutor de radio altamente famoso y respetado por la mayorΓ­a de los grupos sociales, aunque hay un pequeΓ±o detalle; siendo un Alfa joven, no tiene tiempo para enlazarse con alguien o incluso tener una familia propia, no cuando ha cometido crΓ­menes imperdonables a escondidas de todos. Hasta que conoce a un hermoso Omega que llega para cambiar las cosas.

Susurrar

Inglaterra, 1932.

En toda su vida, Lucifer jamΓ‘s habΓ­a sentido tanto miedo como en aquel momento.

Los acontecimientos habΓ­an transcurrido tan rΓ‘pido, que no le habΓ­a dado tiempo de procesarlos correctamente y comprender que habΓ­a cometido un terrible error. SΓ³lo tenΓ­a diecinueve aΓ±os, en seis meses cumplirΓ­a veinte, y al ser el menor y ΓΊnico varΓ³n Omega de la familia Magne Morningstar, (ZacarΓ­as y Azrael, los hermanos mayores siendo Alfas, casados e incluso con hijos por venir, y Serafina y Emma, sus dos hermanas de en medio, siendo una Beta y la otra Omega), habΓ­a altas expectativas por que pronto se enlazara con un Alfa de alta cuna, para asΓ­ beneficiarlos con mΓ‘s riquezas y tierras o incluso descendencia.

Pero contrario a los planes de sus superiores, terminΓ³ enamorΓ‘ndose perdidamente de un hombre que le ilusionΓ³ y prometiΓ³ todo; era apuesto, fuerte y encantador, un prΓ­ncipe azul sacado de los cuentos de hadas y libros romΓ‘nticos que a diario leΓ­a en la biblioteca en vez de ponerse a estudiar, fΓ‘cilmente se ganΓ³ el corazΓ³n del chico con palabras endulzadas y promesas de hacerlo feliz al reclamarlo como su cΓ³nyuge, y Γ©l no dudΓ³ en entregarse en cuerpo y alma cada noche que se encontraban a escondidas, sΓ³lo para que despuΓ©s lo abandonara, dejΓ‘ndole una mΓ­sera carta de despedida donde revelaba sus motivos y el por quΓ© no podrΓ­an estar juntos, teniendo que viajar a AmΓ©rica por cuestiones β€œpersonales”, aunque Lucifer, aΓΊn cegado por el enamoramiento, creΓ­a que lo hizo para protegerlo de algo, y muy pronto volverΓ­a a por Γ©l, se casarΓ­an y luego se irΓ­an a vivir muy lejos, preferentemente en el campo, cerca de un lago con patos, donde sΓ³lo habrΓ­a amor, felicidad y pasiΓ³n todos los dΓ­as.

Pobre e ingenuo. Ahora mismo no tenΓ­a a nadie presente que le protegiera.

Su cuerpo era un lΓ­o de temblores, sus ojos picaban por las lΓ‘grimas que difΓ­cilmente trataba de contener, respiraba entrecortadamente y jugueteaba con sus dedos, con los nervios de punta. HabΓ­a sido convocado a la sala de estar, pobremente iluminada de no ser por la chimenea encendida y algunas velas cerca de los muebles rΓΊsticos; las flamas del fuego bailaban y se retorcΓ­an con violencia, la luz se proyectaba en el cabello rubio de Lucifer, pareciendo unos cuantos tonos mΓ‘s claro y suave, tambiΓ©n remarcaba sus delicados rasgos, dΓ‘ndole un aspecto angelical, inocente, frΓ‘gil como muΓ±eca de porcelana. No le gustaba sentirse asΓ­.

Vulnerable... y acorralado. Lo detestaba.

Al frente estaban sus padres y hermana. A diferencia de Lucifer, el fuego contorneaba aΓΊn mΓ‘s sus sombras y figuras esbeltas, que se podΓ­an confundir por unas siluetas demonΓ­acas. Sentado en el sofΓ‘, Joseph Magne, un renombrado Alfa de negocios, estricto y duro en toda la palabra, le observaba con total seriedad. Damaris Morningstar, una hermosa y refinada Omega, se encontraba de pie junto a su esposo, con las manos cruzadas por debajo de su estΓ³mago, sumisa y callada, sin atreverse a levantar la mirada hacia su hijo. Y por ΓΊltimo, Serafina optaba por la misma posiciΓ³n que su madre, sΓ³lo que ella sΓ­ mantenΓ­a su vista fija en Lucifer, preocupada. Ambas mujeres llevaban puesto pesados vestidos cerrados hasta el cuello, de color gris y zapatos con tacΓ³n cuadrado, maquilladas discretamente, junto con el largo cabello castaΓ±o recogido, siendo la imagen de pureza y total perfecciΓ³n; por su parte, el jefe de la familia traΓ­a un traje de vestir negro, con el cabello rubio oscuro peinado hacia atrΓ‘s, salpicado de algunas canas y una barba que delineaba su fuerte mandΓ­bula. Cada facciΓ³n y arruga de su rostro se mantenΓ­an tensas, mientras se frotaba la sien derecha, gesto de estar completamente cabreado.

Lucifer tragΓ³ saliva, sintiΓ©ndose muy pero muy pequeΓ±o. Si de algo estaba seguro, era que su seΓ±or padre no era muy bien conocido por un carΓ‘cter paciente y cuando algo realmente le molestaba, debΓ­a prepararse para la tormenta.

β€”RepΓ­telo β€”dijo Joseph con tono imperante, casi utilizando su voz de mando, haciendo temblar a los ΓΊnicos presentes en aquella habitaciΓ³n.

El joven Omega sintiΓ³ que un nudo se le formaba en la garganta, desviΓ³ la mirada hacia otra parte, al tiempo que apretaba sus nudillos hasta que se tornaban blancos.

β€”Yo... Yo e-estoy... β€”alcanzΓ³ a pronunciar con las palabras muy vacilantes, haciendo un gran esfuerzo por que tampoco se le quebrara la voz, se sentΓ­a humillado. Toda esa valentΓ­a y necedad para argumentar, cuestionar y rebelarse contra su propio padre se esfumΓ³ en un instante, dejando paso a una asfixiante sensaciΓ³n de angustia.

β€”Carajo, niΓ±o, Β‘habla fuerte y claro! β€”exigiΓ³ el hombre, perdiendo la poca paciencia que le quedaba.

En respuesta, Lucifer mirΓ³ a Joseph con muchΓ­simo temor.

Desde hacΓ­a un mes, el vΓ‘stago mΓ‘s joven presentΓ³ repentinos mareos y pΓ©rdida de fuerza al punto de desmayarse, seguido de vΓ³mitos matutinos y episodios de fiebre; hacΓ­a un par de dΓ­as, su familia creΓ­a que se trataba de anemia y fueron con el mΓ©dico personal, y a pesar de haberle recetado una botella y pastillas especiales para aliviar el malestar, todavΓ­a solicitΓ³ una reuniΓ³n discreta con ambos padres y revelarles una noticia devastadora...

β€”... Estoy encinta β€”confesΓ³ al fin.

Sin marca, sin marido, sin tener siquiera un cortejo formal, ya iba a tener un hijo.

Un bastardo.

Fue como si de repente estuvieran en un funeral. Damaris soltΓ³ un sonido similar a un sollozo muy por lo bajo, llevΓ‘ndose las manos a la cara para que no la escucharan lamentarse. Por su lado, Serafina bajΓ³ la mirada, visiblemente decepcionada, siempre creyΓ³ que su hermano menor era problemΓ‘tico pero saber que tuvo relaciones fuera del matrimonio era un pecado imperdonable, y no veΓ­a esperanza alguna de que pudiera redimirse. Joseph exhalΓ³ con fuerza el aire contenido y cerrΓ³ los ojos, tratando de alguna manera apaciguar la ira que comenzaba a emerger en su interior.

β€”ΒΏTienes una sola idea de lo que acabas de hacer? Dime... ΒΏEs que tengo un hijo tan estΓΊpido como tΓΊ? β€”hablΓ³ con pesadez, cada palabra que salΓ­a de su boca temblaba de coraje, el viejo hombre hacΓ­a un esfuerzo por no saltar y abalanzarse contra su propio cachorro, pues su enojo se iba transformando en ira, inflΓ‘ndose como una bomba a punto de estallar ante el mΓ‘s mΓ­nimo contacto.

Su fuerte aroma a cigarro, licor y menta estaba mΓ‘s que presente en todo el lugar, y el rubio se encogiΓ³ de hombros, atemorizado.

β€”No, seΓ±or β€”contestΓ³ dΓ©bilmente.

β€”ΒΏEs entonces una provocaciΓ³n para desobedecerme y retarme? ΒΏTe gusta tener problemas conmigo?

β€”Β‘N-No, no! Es que... β€”tratΓ³ de justificarse. RespirΓ³ con dificultadβ€” SΓ³lo querΓ­a abrazarlo, sΓ³lo querΓ­a estar cerca de Γ©l y yo-...

Se sobresaltΓ³ cuando de un manotazo seco, el Alfa mayor arrojΓ³ al suelo uno de los vasos de vidrio con el que usualmente tomaba whisky, rompiΓ©ndose en miles de pedazos, y luego observΓ³ cΓ³mo se levantaba de su lugar, y se movΓ­a de un lado a otro, murmurando y maldiciendo, colΓ©rico.

β€”CariΓ±o, por favor... β€”Su mujer se acercΓ³, alarmada, intentando calmarlo y hacerle entrar en razΓ³n, pero cuando quiso tocar siquiera su brazo, Γ©l la apartΓ³ con un violento movimiento. Serafina se posicionΓ³ a su lado para sostener de cerca a Damaris y alejarse lentamente de su encolerizado padre. Un segundo mΓ‘s y seguro tambiΓ©n la hubiera golpeado.

—‘¿En quΓ© carajos estabas pensando?! ‘¿Tienes una maldita idea de lo que acabas de hacer?! β€”GritΓ³ Joseph entre furioso y tenso, dirigiΓ©ndose ahora hacia su hijo, y el rubio retrocediΓ³ algunos de pasos hacia atrΓ‘s hasta topar contra la pared, sintiendo sus piernas temblorosas cual mantequilla a punto de derretirse. Con un movimiento brusco lo agarrΓ³ del cuello de la camisa, a un par de centΓ­metros de Γ©l, mostrando sus colmillos en seΓ±al de advertencia, usΓ³ la contundencia de su cuerpo para someterlo y a quemarropa le soltΓ³:

β€”De todas las bajezas que pudiste haber cometido, embarazarte...

β€”Padre, yo... β€”susurrΓ³ el Omega con la voz temblorosa, respiraba con dificultad.

Joseph alzΓ³ su mano hecha puΓ±o, con la intenciΓ³n de estrellarlo contra su cara, y por consecuencia, Lucifer apretΓ³ fuertemente los pΓ‘rpados.

β€”Β‘No lo lastimes! β€”exclamΓ³ su hermana, horrorizada.

Pero el tan esperado golpe nunca llegΓ³, el rubio abriΓ³ poco a poco un ojo, con el pecho agitado y observΓ³ cΓ³mo el brazo entero de su padre oscilaba, queriendo estrujar aquel instinto agresivo, pues por mΓ‘s que le sacara de sus casillas ese mocoso ingrato, nunca se atreverΓ­a a agredirlo; en cambio, lo lanzΓ³ sin mucho cuidado contra el piso alfombrado. Lucifer cayΓ³ de espaldas, con un quejido.

β€”Β‘Lucifer! β€”Damaris se zafΓ³ del agarre de su hija y corriΓ³ a auxiliarlo. Se sentΓ³ rΓ‘pidamente a su lado, protegiΓ©ndolo con su cuerpo de cualquier movimiento, y lo ayudΓ³ a medio incorporarse.

Serafina se inclinΓ³ tambiΓ©n, escudando tanto a su pequeΓ±o hermano como a su progenitora. El Omega mirΓ³ la figura imponente de su padre.

β€”Eres un desgraciado, egoΓ­sta y patΓ©ticoOmega, despuΓ©s de todos los sacrificios que hemos hecho por ti, no te bastΓ³ con sΓ³lo abrirle las piernas a cualquiera. Por un maldito capricho, acabas de arruinar tu futuro β€”lo seΓ±alΓ³ acusadoramenteβ€”. Β‘Acabas de manchar nuestro apellido, como la degenerada zorra que eres!

Todas sus palabras le atravesaban como mil agujas en el pecho, el aroma de su padre se habΓ­a vuelto rancio y sus feromonas se expandΓ­an por las cuatro paredes del espacio, alterando todavΓ­a mΓ‘s de lo que ya estaban a Lucifer y Damaris. Y habΓ­a sido inevitable, pues se soltΓ³ a llorar desgarradoramente, sintiΓ³ la traiciΓ³n de sus lΓ‘grimas derramarse en sus mejillas rosadas.

β€”PerdΓ³name... Β‘PerdΓ³name, p-padre, por favor!... β€”Se llevΓ³ ambas manos a su rostro, reprimiendo sus gemidos lastimeros y sollozos, no queriendo que el Alfa pudiera escucharlos. Damaris tampoco pudo contener su tristeza, y rodeΓ³ con sus brazos a su niΓ±o, frotando su rostro contra su cabellera dorada, soltando un poco de sus feromonas para calmarlo y hacerle saber que estaba a salvo. Serafina, aunque no era cercana o tenΓ­a los sentidos desarrollados como ellos, tratΓ³ de consolarlo de igual forma, y es que harΓ­a lo que fuera para no verlo sufrir asΓ­, incluso dar su vida con tal de protegerlo.

Joseph mirΓ³ a su hijo, completamente indefenso y dolido, entonces, suavizΓ³ su gesto, la pena invadiΓ³ su semblante y se pellizcΓ³ el puente de la nariz. Era cierto que estaba muy, muy cabreado con aquel insolente y rebelde cachorro que compartΓ­a su sangre, pero tampoco quitaba el hecho de que se sintiera afligido. Era apenas un crΓ­o, Β‘un niΓ±o!, ignorante de la vida, siempre encerrado en su mundo idealista y ya estaba cargando con grandes responsabilidades. QuerΓ­a imaginarse que habΓ­a sido un descuido o quizΓ‘s habΓ­a sido forzado, en vez de aceptar el hecho de que Lucifer fue tan ingenio y tonto como para entregarse a la primera persona que le hablΓ³ dulcemente, sin darse cuenta de las consecuencias que traerΓ­a.

El Alfa no sabΓ­a quΓ© opciΓ³n era peor.

De lo que sΓ­ estaba seguro, era que debΓ­a ayudar como pudiera a su hijo menor. Se frotΓ³ el entrecejo, y suspirΓ³ con cansancio. No querΓ­a llegar a esto, era un gran riesgo, pero sΓ³lo habΓ­a una opciΓ³n para solucionar este maldito problema.

β€”El doctor mencionΓ³ que apenas tienes un mes, asΓ­ que aΓΊn estΓ‘s a tiempo... β€”murmurΓ³, pensativoβ€” Va en contra de la palabra de nuestro SeΓ±or, pero si es la ΓΊnica alternativa...

β€”Padre, no estarΓ‘ pensando... β€”dijo Serafina, pero callΓ³ enseguida, como si pensar o decirlo en voz alta fuera un acto de mala suerte.

β€”Un precio alto, sΓ­, pero es mejor a que dejar que siga progresando, y habrΓ‘ que ser discretos por una temporada antes de volver a dar la cara a nuestros conocidos... β€”fue la conclusiΓ³n. EstirΓ³ su espalda, cruzando sus brazos detrΓ‘s de su espaldaβ€” Nos pondremos en las manos de Dios para que todo salga bien.

β€”Joseph, ΒΏde quΓ© estΓ‘s hablando? β€”preguntΓ³ laOmega, consternada, creyendo que su marido habΓ­a perdido la razΓ³n.

β€”El jueves, despuΓ©s del atardecer, iremos con el seΓ±or Faustus y eliminarΓ‘ este... pequeΓ±o inconveniente β€”explicΓ³ con voz fuerte y determinada, ya no habΓ­a vuelta atrΓ‘s, estaba decidido. MirΓ³ de reojo a su vΓ‘stagoβ€”. Te he dado demasiados caprichos y libertad, esta serΓ‘ tu ΓΊltima llamada de atenciΓ³n. Vas a dejar esa rebeldΓ­a tuya a un lado y empezarΓ‘s a comportarte como se debe.

β€”ΒΏPadre? β€”Lucifer no entendΓ­a a dΓ³nde querΓ­a llegar con eso.

β€”TomarΓ© cartas en el asunto para que te cases con quien nos convenga, y vas a tener tu vida hecha como Dios manda, con herederosdignos, ΒΏentendiste?

Lucifer abriΓ³ los ojos desmesuradamente. No podrΓ­a estar sugiriendo que Γ©l... Que lo llevarΓ­a a... No, no, Β‘no! Instintivamente se llevΓ³ una mano al vientre. El mandato era claro, serΓ­a absurdo contradecirlo, y sin embargo, eso hizo. Quiso protestar contra Γ©l.

β€”Β‘No!

Joseph se volteΓ³ como picado por una vΓ­bora, con una expresiΓ³n sombrΓ­a.

β€”ΒΏNo? ΒΏTe atreves a contestarle a tu padre?

β€”Β‘Lo que intento decir es que no puede hacer esto! Β‘Es una total aberraciΓ³n!

β€”Lucifer, ya basta. No sigas con esto β€”advirtiΓ³ Serafina, pero Γ©l no escuchΓ³.

β€”Β‘No es justo, padre, va en contra de los principios que nos ha enseΓ±ado! Β‘Yo no-...!

β€”Β‘Silencio! Β‘No estΓ‘s en posiciΓ³n de hablar ahora mismo! β€”exclamΓ³ exaltado Joseph, conteniendo las ganas de abofetearlo ahΓ­ mismo. Lucifer bajΓ³ la mirada al suelo, forzado a adquirir una actitud sumisa, al igual que su progenitoraβ€”. Nadie en esta familia ha cuestionado jamΓ‘s las Γ³rdenes delAlfade la manada y no va a ser uno de mis hijos, en especial unOmega, quien lo haga. Te vas a deshacer de ese engendro que cargas contigo y vas a casarte con quien yo diga, aunque tengamos que arrastrarte hasta el altar. Fin del asunto β€”terminΓ³ de decir, antes de salir de la sala, sin mirar atrΓ‘s.

Las lΓ‘grimas brotaron sin control, Lucifer llorΓ³ e hipΓ³ verdaderamente angustiado, sin saber quΓ© hacer. Γ‰l no querΓ­a esto, ‘él no querΓ­a esto! QuerΓ­a gritar de puro coraje, querΓ­a romper y destruir la sala, querΓ­a desahogarse, dejar salir todas las emociones desbordadas en su interior. Γ‰l querΓ­a hacer tantas cosas, Γ©l querΓ­a,Γ©l querΓ­a...

β€”Luci, hijo mΓ­o, mΓ­rame β€”la voz de su madre resonΓ³ en sus oΓ­dos.

Lucifer alzΓ³ la mirada, con sus preciosos orbes hinchados y enrojecidos.

β€”No... No quiero hacerlo, madre, por favor... β€”suplicΓ³ entre sollozosβ€” No me obligues.

β€”Necesito que seas honesto conmigo, ΒΏtΓΊ quieres a este bebΓ©? β€”le preguntΓ³.

Por un instante, Lucifer lo dudΓ³, le entrΓ³ un tremendo miedo por este cachorro que ya estaba formΓ‘ndose en su vientre; Γ©l no deseaba verlo como un tropiezo, despuΓ©s de todo, recordΓ³ que siempre le habΓ­a emocionado la idea de tener hijos propios, y sabiendo que este querubΓ­n era un pedacito suyo y de la persona que amaba profundamente, tal vez valdrΓ­a la pena conservarlo... Sin tenerlo aΓΊn en sus brazos, ya lo amaba con cada parte de su ser, y ya querΓ­a sentir pataditas y acariciar su barriga crecida. Y tal vez, si le contara a suAlfaque estaba esperando un hijo suyo, con mayor razΓ³n regresarΓ­a y finalmente formarΓ­an una familia.Fantasear y esperar que algo nuevo y hermoso que se escucha de un susurro llegarΓ‘.

β€”SΓ­ β€”dijo con un hilo de voz.

—‘¿QuΓ©?! β€”se exasperΓ³ Serafinaβ€” No puedes estar hablando en serio. ‘¿Acaso perdiste la cabeza?!

Damaris mirΓ³ con el ceΓ±o fruncido a su hija, dΓ‘ndole a entender que esto no le incumbΓ­a, y ella solamente suspirΓ³, derrotada. Con cuidado, ayudΓ³ a su hermano a ponerse de pie y les dio su espacio para que hablaran, alisΓ‘ndose la falda de su vestido, se girΓ³ sobre sus talones, encaminΓ‘ndose hacia la puerta pesada de madera y se retirΓ³. AsegurΓ‘ndose de que laBetaestuviera fuera de su vista, la mujer volviΓ³ a centrarse en el jovenOmega, tomando suavemente sus manos entre las suyas.

β€”Tienes que decirme el nombre de quien te hizo esto β€”dijo con simpleza.

Lucifer terminΓ³ de secarse las lΓ‘grimas con el dorso de la mano, respirando sonoramente y se mordiΓ³ el labio, ansioso. Se quedaron en silencio por un largo rato. Damaris estaba expectante.

β€”Lucifer, estoy esperando. ΒΏEs alguien que conozco? ΒΏUn amigo de la familia? No te preocupes. HablarΓ© con tu padre si ese es el caso, Γ©l se encargarΓ‘ de los detalles y habrΓ‘ un matrimonio rΓ‘pido antes de que las cosas se salgan mΓ‘s de control...

Nada. No hubo respuesta alguna.

No quiso decir la verdad, revelarle quiΓ©n era el padre, porque sabΓ­a que su madre lo juzgarΓ­a de inmediato. SabrΓ­a que habΓ­a sido un error y con mΓ‘s razΓ³n dejarΓ­a que lo llevasen a ese horrible lugar. Le harΓ­a pagar por su mayor pecado: amor.

Let πŸŒˆΛ– ΰ£ͺ𝓑𝓒. π—‹π–Ίπ—‚π—‡π–»π—ˆπ— π–Όπ—ˆπ—ˆπ—„π—‚π–Ύπ—Œ know what you thought about this chapter!
Love this

47

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

1

Spicy

Suspenseful

2

Suspenseful

Emotional

7

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

17

Heartwarming

Shocking

6

Shocking

Good Writing

11

Good Writing

Compelling Plot

14

Compelling Plot

Great Character

11

Great Character

Strong Dialog

11

Strong Dialog

View 8 previous comments…
author

Me alegra que aquí esté la historia, la he seguido desde hace mucho tiempo y como me apena que Wattpad la haya eliminado 😭

2 years
1
author

Me acostumbre a wattpad pero por esta obra me acomodo a estaaa

2 years
author

estaba a nada de reportar y enviar chisme , peeeero ya vi que si eres la original uwu

2 years

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schâne Reise. Danke❀️

Read Now
Silver's Second Chance

Clare: Loved the second chance mate story line. But loved even more the strong female lead. Would love to a mini fic of this couple a few years down the line.

Read Now
Buried Alive

Saraa: Your story has become one of my favorites. I love how you developed the characters over time. Are you already working on another story, or do you have any ideas for future projects?

Read Now
Graves Lost Daughter

Gillian: Truly loved this story. It had me smiling, crying and smiling again. I love how each of the characters grew stronger, emotionally. And I definitely fell in love with Gabe.

Read Now
Ruthless Lord

Liya: Really impressive book The thing I liked the most is your amazing and articulate use of wide grammar unlike so many e-book authors The plot arranged marriage highly common yet your plot stands out I'd recommend it to readers that aren't exactly fans of slow burn πŸ˜‚ I liked how fast they feel for eac...

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Saraa: I really admire how unique your plot is. It didn't feel predictable at all. Did you always know how the story would end, or did the ending change while you were writing?

Read Now
Bear Roberts

BlueMountain: I love this story! It's just so amazing! Daniella's strong persona and Bear's grunting and growling. And the Roberts family, the best! This story has some of the best characters I've ever met, and their dynamic is amazing. It's both funny and emotional. And the plot... just brilliant. Bear's careful...

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

walkerdebbie42: The book is amazingly interesting ,I absolutely love it, ready to see what happens next

Read Now