Capítulo Único
Mi cuerpo reposaba sobre la fría madera de la tumba. El cielo gris se veía sobre la rendija que había dejado para poder respirar. Mis dedos estaban tan fríos y mi piel tan pálida, la cual mostraba mis huesos, que cualquiera podría pensar que soy un vampiro.
Nada más lejos de la realidad, era un simple humano que esperaba pacientemente a la muerte. Ya nada podía salvarme de mí destino. Mis padres y yo habíamos sido esclavos de Bakugou Katsuki y su madre, la cruel dama Mitzuki. El mismo me había dejado abandonado mi suerte después de enterarse que estaba embarazado después de violarme por gusto. Dejar morir a un inocente era pecado, pero no conocía a nadie más fuera de la hacienda. Tenía demasiado miedo de un destino peor, así que esta situación era lo menos malo que podía hacer. Mis padres habían muerto en la hacienda, como esclavos, así que estaba solo.
Después de recorrer algunos kilómetros para alejarme de su territorio, había aquellas tumbas abandonadas. Había otras 2, pero estaban ocupadas por otros esqueletos.
-Pobres almas, ojalá hayan encontrado descanso- murmuré e hice la señal de la cruz.
Yo me perciné y le pedí perdón a Dios por lo que estaba a punto de hacer. Probablemente me iría al infierno por esto, pero no le temía después de haber vivido algo similar. Hice una a cruz y anote mi fecha de nacimiento enfrente de la tumba, junto a la posible fecha de mi descenso sobre la tierra árida.
Probablemente duraría un tiempo antes de borrarse por el viento, pero para ese momento solo sería un peón que sería olvidado por el hacendado Bakugou.
Uno más de cientos.
El texto decía asi:
Izuku Midoriya e hijo no nacido.
15 de Julio 1892-20 de Noviembre 1910
Movi la tapa y me metí dentro. La volví a acomodar y me quedé allí sin hacer nada. La deshidratación me mataría pronto, pero mientras con el calor me quede dormido.
Desperté con el frío de la noche, que era bastante conocido. Tenía hambre y nauseas al mismo tiempo, una combinación incomoda. Para resistir
impulso de salir, por que había animales salvajes, recordé los pocos buenos momentos con Sero Hanata, Ochaco Uraraka y Minoru Mineta, otros esclavos de mi edad que seguían con Bakugou. Como me hubiera gustado liberarlos, si se pudiera, sobre todo a Uraraka, la chica de mis sueños. Había escuchado rumores sobre que alguien a quien llamaban Hawks había empezado una revolución, pero estábamos demasiado lejos como para que nos liberará pronto. -Lo lamento demasiado, haber crecido dentro de alguien tan miserable- me toque el vientre de 2 meses. Aún era pequeño, pero lo amaba, a pesar de que Bakugou era su padre. No pude evitar llorar al sentirme tan desgraciado. La
oche pasó larga y fría, entre el hambre y la sed que nos atormentaba. De vez en cuando dormitaba, pero tenía pesadillas y me dolían las cicatrices del látigo. Sin embargo, estaba cómodo dentro de la oscuridad. Por primera vez en mi vida, no dormía con otra persona en un petate de palma que picaba la espalda, en un cuarto mal ventilado y con otras 50 personas, muchas de ellas enfermas
Desperté con un tremendo dolor de cabeza y los labios secos. Me costaba tragar saliva, y sentía tirones en mis músculos y mareos Me dolia el pecho al respirar, ademas, la luz me molestaba, así que cerré los ojos. Este sufrimiento era liberador, por primera vez. No debía levantarme a golpes ni inclinarme a recoger las cosechas con las manos desnudas hasta que sangraran, solo por un pan duro y una deuda heredada de mis padres.
-Debí haberme confesado antes- murmuré- sin embargo, el padre Ejiro Kirishima era muy amigo de Bakugou Katsuki, y si le decía que quería suicidarme y que el hijo que esperaba era de su amigo, seguramente me mandaría a la hoguera sin dudar.
Además, el mero hecho de ser doncel era un pecado. Según la tradición bíblica, éramos los descendientes de demonios que se cruzaron con varones, creando a un hombre que era una mala copia de una mujer.
-Pero basta de pensar en cosas tristes- susurré- mejor cantemos para olvidar el dolor:
Compa yo ya me voy a la playa
Mi corazón es de aquí Jambalaya
Quiero estar muy feliz a tu lado
Voy a gozar como nunca yo habia soñado
Voy a Jambalaya para no llorar, yo te olvido
Ahora quiero compartir con mis amigos
Con mi grupo yo les canto
Sea la maldad del patrón que me ha traicionado
Vamos ya a olvidar nuestras penas
Construiremos un castillo de arena
Con las olas del mar arrullando
Voy a gozar como nunca yo habia soñado
Voy a Jambalaya para no llorar, yo te olvido
Ahora quiero compartir con mis amigos
Con mi grupo yo les canto
Sea la maldad del patrón qué me ha traicionado
Que el sol quema tu cuerpo y el mio
Nos iremos de pesca en el rio
Regresar cuando el sol se ha ocultado
Voy a gozar como nunca yo había soñado-
Como pude, la terminé. Ni siquiera podía llorar con lágrimas.
Era una canción que solíamos cantar cuando los guardias se iban, para animarnos, e iba pasando de generación en generación, así que nadie sabía quién era el autor o de dónde la habían sacado. Muy seguramente ni siquiera era la versión original. En cuanto a lo de la playa, se decía que era un lugar en el imite del mundo, donde había mucha agua dentro de una selva frondosa y las puestas de sol eran como un sueño hermoso. Por supuesto, llevaría a Uraraka hasta allá para pedirle matrimonio, con un anillo de oro puro con un gran diamante. Compraríamos una gran casa en la playa, y tendríamos una familia feliz, donde yo no tendría que embarazarme.
-Soñar despierto no cuesta nada- murmuré. Me sentía muy débil y adolorido, comenzaba a escuchar voces que me llamaban.
-Mamá, papá, perdóneme por ser tan débil- comencé a llorar, sentía sus presencias tan cerca. -En unas horas me reuniré con ustedes- me tranquilizaba.
Era una muerte pacífica, aunque muy ardiente, a diferencia de morir por una herida abierta infectada o una fuerte gripe, como había visto a varios. Perdí la visión, y sentí una gran calma. Vi a mis amigos por última vez, y me lamente por haberlos dejado.-Sean fuertes por mi, por favor- les supliqué.
De repente me sentí más ligero, y recordé lo que decían varios: que morir era más fácil y rápido que quedarse dormido.
-No temas, no iras con satanás- Oí una voz calmada hablando a mi lado, y unas alas de ave de un blanco luminoso me hicieron darme cuenta que era un ángel. Soy Shoto Todoroki, y soy el encargado de guiarte-
-Eres demasiado joven- concluí tras mirar sus ojos, de pupila dispar.-
-Tengo tu misma edad- me dijo tranquilo- ven, sígueme-
Caminábamos entre sombras que se disipaban con el leve brillo que producia el angel, pero no tenía miedo, su presencia me hacía sentir fuerte, y más seguro de lo que jamás estuve. Mire mis manos. Ya no tenía cicatrices, y mi humilde y sucia ropa de manta había cambiado por una túnica blanca. No hacía calor ni frío, y se sentía una gran tranquilidad.
-Estamos en el limbo, ¿verdad?-le pregunté, aliviado.
-Por supuesto- me contestó- tus padres te esperan-
-Puedo preguntar, ¿Cómo moriste? ¿tienes 18 también, verdad? Es que me suena tu apellido- le pregunté
-Seguro es por mi padre, Enji Todoroki- su tono de voz cambió a uno de tristeza y rabia contenida.- Llegó a ser uno de los hacendados más poderosos, con múltiples territorios a su nombre, arrancados de manera injusta a gente de tu tipo-
-Si, Bakugou y su madre querían llegar a su nivel- dije con desprecio.
-El era un hombre muy creyente de la religión católica y de costumbres anticuadas. Me oculto del mundo por mi supuesta deformidad- señaló su cabello bicolor. -Solo me dio la educación más básica en casa, y me comparaba de forma denigrante con Touya, mi grandioso hermano mayor y único heredero de su gran fortuna. ¿Has oído de Keigo Takami, alias Hawks?- me miró
-Si, oí de su movimiento. Buscaba acabar con la injusticia- le respondí
-El y Toshinori Yagi, conocido como All
Might, eran los líderes de esta conspiración. Yo quería unirme a ellos, a espaldas de mi padre, pues conocía donde podrían reunirse. Desafortunadamente, él se entero y sin piedad, compró a algunos curas quienes me acusaron de hereje y me quemaron en la hoguera-
-Y yo que me sentía miserable- murmuré.
-Nuestro único crimen fue ser diferentes- me animó - yo intercedí por ti, pues fuiste violado, y tu decisión, aunque drástica, fue lógica- dijo sonriendo
-Muchas gracias- le dije y me puse a llorar.
-Has ganado más de lo que perdiste- me consoló Shoto- voy a pedir que te conviertan en un ángel, como a mi, pues nunca cometiste ningún pecado, y fuiste creyente hasta el final-
-¿En serio harías eso por mi?- dije incrédulo.
-Es lo menos que puedo hacer - me respondió- solo espera unos meses, para que tu hijo nazca, y pediré que lo hagan-
Aquello me hizo llorar más. Finalmente algo bueno. La calma tras la tormenta.
-Ya estamos aquí- señaló unas rejas doradas -Izuku Midoriya e hijo por nacer- dijo en voz alta
Las rejas se abrieron y pudimos pasar. El me guió hasta que un grito me
sorprendió.
-¡Hijo mio!- grito mi mamá Inko, hecha un mar de lagrimas. Me abrazo con cariño
-Bienvenido, hijo- dijo mi papá, Hisashi. Era un hombre de estatura media, con cara redonda y pelo rojo.
-¿Que es ese bulto?- sintió mi vientre- no me digas qué... - dijo emocionada
-Estoy esperando un hijo- le dije sonriente- aunque sea de él, lo quero- mi mirada se oscureció un poco al recordarlo
-Vimos como te tomaba por la fuerza- dijo mi padre- parece que le gustabas, aunque se negara a aceptarlo. Fue un cobarde al dejarte después de conocer tu condición-
-Nosotros estamos orgullosos de ti- me
dijo mamá.-Gracias por traerlo, Shoto- miró al ángel.
-Ahora los dejo estar en familia- se excuso el y se alejo- cualquier cosa que necesites, solo repite mi nombre 3 veces y vendré enseguida- me dijo, amablemente.
-Gracias- Me despedí.
_________________________________________
-Encontramos su cuerpo, señor- dijo Monoma, bajando de su caballo negro- esta en las tumbas del desierto-
-Llévenme a él-les ordenó Bakugou, subiéndose a su caballo dorado.
-¿Por qué le interesa tanto ese cuerpo? Ahora su cuerpo en esas tumbas malditas le pertenece a Tokoyami, el cuervo de Satanás. No se puede santificar-
-¿Eso que te importa?- se molesto Bakugou - tu solo guíame- le ordené. Monoma tenia ese pecado de la curiosidad, pero era un buen informante.
Fueron 20 minutos de trayecto, lo que a pie sería una hora. Estaba en el limite de su territorio, pero no le importo. Esas tierras eran de Enji, un conocido suyo.
-Es en la tercera tumba- le indicó Monoma, curioso
Bakugou se bajo se su caballo, y levantó la tapa. Era el cuerpo sin vida de Izuku, calcinado por el sol.
-Fuiste quien más me entretuvo, estúpido Deku- se burló Bakugou- Gemias como perra en celo. Maldigo tu condición, pero no podía manchar mi nombre con un estúpido doncel-
-Era de su propiedad, no se sienta mal por desecharlo- me comento Monoma
Lo mire de nuevo, y sentí algo de lástima por el. De verdad me gustaba, y hubiera agradecido su condición tan extraordinaria si no hubiera sido un sucio indio.
-Déjame solo- le ordené a Monoma
-Señor, lo espero pronto - se despidió y se marchó.
No podía dejar que su nombre se perdiera en el tiempo. Tome una piedra y tome el cincel y el martillo que traía conmigo. Con mis conocimientos en grabado, hice una lápida con las fechas que el había escrito en la tierra. Agregué también un epitafio que decía:
-El Hacendado Bakugou reconoce tu extraordinario don-
-Lo lamento, indio Deku - se sinceró, dejando la piedra a los pies de la tumba.
Tomo su caballo y se marchó a sus tierras. Dicen las leyendas que fue una de las pocas veces que lloró intensamente . Lo que sí se sabe con certeza es lo que hizo después: fue con el cura y se confesó, diciendo que había violado y matado a un hombre, y juró ante dios que no lo volvería a hacer, y cumplió con su promesa. No volvió a acostarse con nadie y, en contra de lo que decia la tradición, no se casó ni tuvo hijos, aunque la misma Momo Yaoyorozu, hija del presidente, pidió ser su esposa. Cuando le preguntaban, contestaba molesto, que había encontrado al amor de su vida y lo había perdido de forma estúpida, y que solo esa persona valía la pena. Decía su género de forma ambigua, pues no quería tratarlo como a una mujer, pero el salir con otro hombre aún era cuestionado.
A espaldas de todos, especialmente de su madre, oraba por Izuku, y cada año, el mismo día, que lo encontró, salía solo a dejar flores a su tumba. Una noche de ese mismo día, 22 de Noviembre, salió a dejar su acostumbrada ofrenda, le ocurrió un milagro que lo cambiaría todo. Izuku, convertido en un ángel y con una bella niña en brazos, se apareció ante él.
-No soy digno de tu perdón- se arrodilló ante la aparición - Dame el castigo queu señor haya dictaminado para mi-
-No vengo de parte de Él- le contestó Izuku- si no a hablar contigo. Ella es nuestra hija, Izura, y era injusto que no conociera a su padre-
Le colocó a la niña en brazos, y el la miró, enternecido.
-Entiendo tu decisión de alejarme de ti, pero no se justifica- continuó Izuku.
-Era un amor prohibido- se justificó Katsuki- pero eso no quita mi pecado-
-Te he vigilado, y he visto que te arrepientes profundamente de lo queme hiciste- le dijo el ángel- como prueba definitiva, y como es injusto que no tengas una Heredera, te doy a Izura-
-Es un milagro que no merezco- murmuró Katsuki.- Sin embargo, lo haré por ti, mi bello ángel Izuku Midoriya Bakugou-
-Te impongo otras 2 condiciones para remediar tu pecado- continuó Izuku- Limpia mi condición de doncel ante el mundo, y has que canonicen mi nombre y el de Shoto Todoroki-
-No lo conocía- se sorprendió Katsuki- y en cuanto a la primera condición, lo haré aunque me cueste la vida. Para la segunda, hare que levanten una capilla en este mismo lugar, ahora es tierra sagrada- juró.
-Shoto es el cuarto hijo de Enji, el cual murió en la hoguera de manera injusta
- le explicó Izuku.- El vendrá contigo esta noche a darte más detalles
-Lo espero con impaciencia- Dijo el hacendado.
-Nos vemos pronto, mi querido Bakugou- se despidió Izuku dándole un beso al chico.
Se elevo y se fue hacia el cielo, dejando a Izura en la tierra, en manos de ese pobre chico herido.
-Te pareces tanto a él- le dijo con ternura mirando sus pecas y su cara redonda. Su cabello era rizado, igual que el de Izuku, pero era rubio ceniza.
Shoto se presentó en el mismo lugar minutos más tarde, y le explicó su historia
-¿No hay problema si te pongo junto a mi amado, verdad?- pregunto Bakugou, temeroso
-Solo quiero que mi nombre sea reconocido a pesar de que mi padre se niegue a reconocerme- explico Shoto
-Entiendo, entonces así lo hago- lo reverencio
-Eso espero- concluyó el menor de los Todoroki me despido- se fue hacia el mismo lugar que Izuku.
-No merezco hablar con los hijos del gran señor, sin embargo, he demostrado ser digno- se susurró Bakugou, sorprendido. Se marchó e inmediatamente, convenció a Kirishima de su milagro. La niña en brazos, con su mismo color de cabello, fue prueba suficiente, y antes de su obra, le compro su terreno a Enji, diciendo que necesitaba más área de cultivo. Este accedió, y Bakugou mandó a sus mejores arquitectos y albañiles a comenzar la gran iglesia. Sabía que Enji se iba a molestar cuando supiera que sabía lo de su hijo, pero la promesa que le hizo a su amado era inquebrantable. Le dijo a su madre que un ángel le había concedido una heredara a cambio de una capilla, y ella se lo creyó sin sospechar nada.
También le dijo a Kirishima que dijera que las santas escrituras habían sido leídas de manera incorrecta, y que un ángel le había dicho que los donceles eran almas santas caídas del cielo. Ejiro le hizo caso y comenzó a decir eso en misa, lo que le acarreo problemas, hasta que lo excomulgaron. Sin embargo, nunca se retracto, y lamentablemente lo quemaron en la hoguera por hereje.
Katsuki lo comenzó a decir entonces, y dio gran parte de sus tierras a la iglesia para que lo canonizaran, y lo consiguió.
El nombre de San Izuku, santo patrón de los donceles, se hizo real, y también el nombre de San Shoto, patrón de la revolución. Aquello le causó problemas muy serios con Enji, y tuvo que huir del país, para salvar su vida y la de su hija, pero después regresó de incógnito para cuidar su obra.
Bakugou se alegro cuando vio que Ejiro Kirishima también estaba en el cielo, pues había sido más su mentor que su madre, y le pidió perdón por su prematura muerte a manos de gente con su misma creencia.
-Lamento que tu estatua sea tan sencilla, querido amigo- se lamentó Bakugou cuando bajaron a ver a quien llevaría la capilla.
-La fama nunca me importo, solo soy un simple monje- le abrazo Kirishima, emocionado de volver a verlo- confío en Shinso, el sabrá llevar tu obra-
-Eso espero, fue un proyecto muy ambicioso- le contestó Bakugou
La capilla era algo pequeña, pero estaba decorada con hermosas pinturas que retrataban el sufrimiento tanto de Izuku como de Shoto, vitrales y estatuas muy detalladas y el altar era de oro y plata.
-No era necesario todo esto- le había dicho Izuku la primera vez que bajo a verla, en cuanto estuvo terminada después de 2 años de esfuerzo.
-Si hubiera tenido los recursos, te hubiera hecho una catedral, amor- le contestó
-Solo era un pobre indio Deku- se ruborizó
-No digas eso, ahora eres mi ángel, literalmente - le contestó Bakugou- y olvida eso que te dije al encontrar tu cuerpo- se arrepentía de haber menospreciado a su verdadero amor de esa manera, y le dolía que Izuku se lo recordará.
-Hola , mamá- le saludo una Izura de 5 años. Izuku la alzó y ella se quedó dormida.
-No esperaba todo esto- le dijo Shoto, quien ahora era el padrino de Izura- mi padre te va a matar cuando se entere de que tengo una estatua y varios cuadros y el solo tiene uno donde se ve muy mal-
-No me importa- le dijo Katsuki relajado- ya estoy preparándome para irme a España cuando el viejo Enji se entere.
Shoto solo se alzó de hombros y siguió mirando sus cuadros.
-¿Cómo que te vas a ir?- le pregunto Izuku.
-Solo por unos meses, querido- le tranquilizó- y prometo regresar en cuanto las cosas se calmen.
-Es una promesa- le dijo Izuku
-Claro que si- le juro Bakugou.
Nos quedamos un momento en silencio, hasta que recordé algo
-Oye, Todoroki- le dije-
-Dime- contestó el Ángel
-Le mande una invitación a Fuyomi y a Natsuo para que vengan a ver tu nueva casa
Los ojos de Shoto se humedecieron, pues no había contactado con ellos desde hacía mucho, pero los vigilaba constantemente.
-Gracias- me contestó
Katsuki decidio unirse a la revolución, junto a Keigo Takami, Yagi Toshinori, Shota Aizawa, Fuyumi y Natsuo Todoroki a pesar de las amenazas de su padre, se levantaron contra él por la injusticia de su hermano menor.
Eso había pasado hace mucho tiempo, y cada mes, nos veíamos en la capilla. El reencuentro de Shoto con sus hermanos fue muy emotivo, y me dolió dejar de ver a Izuku por un año por culpa de Enji y Touya, quienes me querían muerto.
Afortunadamente, fueron de los primeros en caer cuando empezó la revolución y eso me hizo regresar. Vi con satisfacción sus cabezas empaladas, aunque Shoto no lo aprobó del todo, pues decía que fue muy visceral, aunque se alivio de que ya no existieran y se fueran al infierno.
Izuku se alegro de ver a su primer amor, Ochaco Uraraka viva y con una nueva pareja, una chica acusada de ser una vampiro, Toga Himiko, quienes al enterarse de que su amigo había sido santificado corrieron a verlo, y Uraraka se sintió horrible y lloro por días cuando el mismo Izuku le contó su historia tan cruel, y le reveló que el estuvo enamorado de ella en secreto.
Ella le comentó que Sero y Mineta también habían conseguido escapar, y que pronto vendrían a verlo, cosa que hicieron un mes después, muy sorprendidos. Sero sería soltero, al igual que Mineta, quien le rogó a Izuku un milagro, el cual era conseguir novia, que le ayudará a conseguir novia, pues las chicas huían de el . El ángel le respondió que debía ser menos pervertido, y el chico se quedó pensando.
Bakugou Katsuki murió en batalla, contra las tropas del tiránico presidente All for One, y su alma ascendió por que Izuku llegó por el. Ambos miraron a su hija, Izura Bakugou Midoriya, derrotar a All for one, y convertirse en presidenta, pues tenía el carisma y la belleza de un ángel como Izuku Midoriya y la actitud firme de un hombre como Bakugou Katsuki, con quienes pedía consejo, para ser una gran líder. Y ellos le respondían.
_________________________________________
Perdón por la primera parte tan rara y turbia, pero surgió de una pesadilla y quise aprovechar eso, se me hacía una gran idea. El resto surgió por las fechas, pues el día de hoy se celebra la independencia de México, la cual se dio, básicamente, por que un presidente se quedó 30 años en el poder y eso provocó división social.
Como se que no todos son muy religiosos, o son de otros países, decidí hacer un pequeño glosario:
Hacienda: una mansión de esa época, donde una élite vivía en ellas, y donde se producían cultivos o ganado. El Hacendado es quien es dueño de esos terrenos.
Peón: trabajador (esclavo) de la hacienda
Ropa de manta. Tejido resistente de algodón, de color beige, que era muy rasposa
Petate: Tapete de palma donde dormían los trabajadores
Excomulgar: sacar de sus funciones a un sacerdote, máximo castigo para ellos.
Capilla: iglesia
Catedral: iglesia grande.