Capítulo 1:Mothman
Mi madre me había contado la historia de un ser oscuro, que era un hada negra que causaba desgracias con su presencia, pues las veces que aparecía en el jardín, habían pasado accidentes como lluvias torrenciales, ataques de cazadores o la muerte de algún miembro
Sus ojos rojos y alas con diseños en tonos apagados, aterraba en historias a nuestra pequeña población, pues imitaban los ojos de un ave rapaz
Se decía que era el único miembro de una especie de mariposas nocturnas, y que causaba problemas solo por venganza de acabar con su especie hace varias generaciones. Su nombre era Mothman, la polilla negra. Todas las muertes misteriosas y desapariciones extrañas eran causadas por él, según las creencias.
-Mamá, el es solo una leyenda muy exagerada. No se han visto polillas negras merodeando el jardín de Eri desde hace mucho tiempo- le dije. Me estaba peinando para salir.
-Pero, ¿y si esta vez si se le ve? ¿y si te ataca? ¡eres demasiado joven, mi mariposa! – dijo mi madre llorando
-Los Todoroki vienen hoy, necesito estar preparado- desvíe el tema. Ellos eran polillas blancas, y venían cada año a visitarnos, para festejar la fiesta de unión de los pueblos rivales.
Había surgido el tema de las polillas negras por la especie que representaban los vecinos del jardín de enfrente, y no era la primera vez que escuchaba esa historia
Se sabia por los registros de nuestra biblioteca que la contraparte de las polillas blancas existía, pero que su número era limitado por motivos desconocidos. Solo los más ancianos entre las hadas habían conocido a los reyes Bakugou, fieros rivales por la comida y los territorios. Se rumoreaba que habían tenido un hijo, pero nunca se había mostrado como verdad.
Me salí del pequeño hueco en el tronco del árbol de lima en el que vivíamos todos. Me fui volando. Los rayos de sol hacían brillar mis alas de mariposa con tonos verdes con amarillos y azules.
-¡Uraraka!- saludé a una hada de alas rosas y blancas-¿Cómo va todo?¿Les ayudo en algo?- ella llevaba un montón de flores, se ayudaba de su quirk, gravedad cero, para cargarlas.
-¡Deku!¡Buenos días! -saludó la chica- creo que Lida necesita ayuda para llevar una lima –
-¡Voy a ayudar!- dije y me fui. Saludé a Jirou, Hagakure y Mina quienes hacían un arco doblando las briznas de pasto y reforzando con palitos. Para ello les ayudaba Sato, un escarabajo.
Volé sobre las limas caídas buscando la más bonita, y al encontrar una sin imperfecciones, la cargue con el quirk heredado de Toshinori Yagi, nuestro líder y rey de las hadas. Pronto debía retirar las limas que ya no servían, por que comenzarían a atraer malos olores y visitantes indeseados.
-Déjala sobre la plataforma de barro- me indicó Lida, de alas azules y grises. Era más hábil en tierra que volando. Se fue corriendo a ver que hacían los demás, pues como mano derecha, su deber era organizar los eventos del pueblo.
La cargue y me fu caminando. La dejé sobre la plataforma, donde seria objeto de admiración de los Todoroki y su cuarto hijo.
Un temblor hizo caer la lima y la detuve antes de que se fuera rodando.
No nos sorprendió, y todo el mundo volteó a verla.
-Hola- dijo Eri, mirándonos con emoción. Era la niña más feliz de entre los humanos después de enterarse que tenia hadas viviendo en el jardín delantero. Levantó la lima y la dejo sobre la plataforma.-disculpen por eso-
Lida y Yaoyorozu, los representantes, se elevaron y se quedaron en frente de sus ojos. Con una altura de 15 centímetros, eran los más altos de entre los nuestros, pero eran pequeños en comparación a la niña de 5 años.
-Hola, pequeña Eri- dijo Yaomomo
-Te pido que hoy no estés mucho por aquí, por favor- le pidió Lida, moviendo los brazos para darse a entender.
-Vamos a tener un evento importante y no queremos temblores-
-Lo entiendo- asintió Eri.- solo venía a avisarles que voy a salir con el tío Chisaki a ver a Mirio-
Kai Chisaki era dueño del jardín y la casa, y a veces lo ayudábamos en su trabajo de hechicero con nuestra magia feérica. No lo veíamos seguido pero nos teníamos mucho respeto. Nos había protegido varias veces, pues existía gente que quería atraparnos o eliminarnos por nuestros poderes
-Ve con cuidado, pequeña Eri- le despidió Yaoyorozu- y ambos se bajaron. La niña de vestido rojo se fue corriendo al escuchar a su tío llamarla.
-Ya no va a haber más temblores- aviso Lida – así que terminen con los detalles, tiene que quedar bien para no decepcionarlos, pues vienen de la casa de enfrente
Vivíamos en una casa de campo donde el vecino más cercano quedaba a 2 días de vuelo, y había riesgos como roedores, perros, gatos, reptiles, anfibios y cazadores de hadas.
Uraraka se había ido a ayudar a las demás chicas con los arcos, poniendo flores entre ellos.
-Midoriya, te recomiendo que te cambies- me dijo Momo- los Todoroki no vienen muy lejos, me aviso Shoji-
Como elegido por All Might para continuar con el mandato, no podía decepcionar a los invitados. Volé hasta mi casa- habitación y me cambié la ropa de trabajo, un unitardo verde, por un traje sastre hecho de hojas.
Sonaron los tambores hechos de piedras y tocados por palos y Yagi Toshinori, avisó:
-¡Demos la bienvenida a nuestros nobles invitados, los Todoroki!-
Vimos a las polillas de alas blancas, eran alrededor de 10 personas, y el rey Enji estaba al frente junto a sus 4 hijos y su esposa