Capitulo 0- Uzukage.
La vida no es justa, para nadie, no tiene favoritos, ni siquiera cerca, aquellos que progresan es por que enfrentaron la vida sin apartar la mirada, dominándola, adaptándose y fluir con ella, beneficiándose, creciendo, y volviéndose poderosos.
Un ejemplo era el mismo, un niño cuyo padre selló su destino al hacer ese acto heroico por un pueblo que el amo, en el que él confío para que vieran a su hijo como héroe, pero la vida fue injusta.
Ese niño se convirtió en un paria, el hijo del más grande héroe, convertido nada más que en basura, todo por cobardía, envidia, y deseo de poder de los que están más arriba.
Al niño que se le negó todo, que poseía el potencial de ser el más poderoso, simplemente ignorado por lo que llevaba adentro, mal alimentado, mal educado, mal protegido.
Pero un día eso cambió, el niño se cansó de fingir, su máscara finalmente rota, decidió irse, decidió viajar al lugar que descubrió que tenía su nombre.
Y gracias a esa decisión, ahora se convirtió en los seres más poderosos del planeta, luego de la batalla del Valle, esa misión fallida, él aprovechó la oportunidad y se fue.
Los últimos hijos del sabio, tomaron un camino similar, pero igualmente diferente, Uzumaki Naruto quería justicia, Uchiha Sasuke venganza.
Naruto, durante seis años, se forjó en la nación caída, resucitada de las cenizas del país del agua, volviéndose fuerte en secreto, mientras la fachada de la purga de sangre seguía en pie.
Al mismo tiempo que akatsuki atacó las grandes aldeas, kiri actuando sólo como fachada, Uzusiogakure se mostró, derribando países con la fuerza de un huracán.
Sin piedad ni vacilación, primero fue oto, donde uchiha se unió a la fuerzas, luego fue la hierba, donde al mismo tiempo el país de las aguas termales se unió al imperio creciente sin ningún problema, aumentando la economía y fuerza de uzu.
Los aliados se enfocan en el juubi, que no estaba completo por el faltante kyuubi.
Un año de guerra, las naciones al darse cuenta del grave problema ignorado, la alianza se rompió, cada uno optando por protegerse, mientras que akatsuki desapareció misteriosamente.
Las fuerzas divididas y debilitadas, que hicieron esfuerzos por repeler a las fuerzas del uzukage, rápidamente fueron diezmadas, pocas veces sobrevivían suficientes shinobi.
Iwagakure cayó, no pudo resistir, la arrogancia del tsuchikage le costó su nación, Naruto lo derribó.
El día que lo vio, Onoki vio los fantasmas de uzu, los que reconoció, Uzumaki kushina, su madre, también a Minato Namikaze, mirando al anciano con miradas frías, llenos de ira.
Ese día, el más terco y poderoso, entendió el peso de sus errores, iwa fue el que encabezó la destrucción de uzu, ahora era uzu quien iba a por él.
-Los errores de tu pasado, vienen a saldar cuentas, tsuchikage.- el lo escucho hablar, una voz joven, segura,firme, experimentado, no había rastro de duda.
Él lo miró a los ojos, fríos ojos azules, sedientos de justicia.
Tal vez con uzushiogakure gobernando el mundo, el sistema cambiaría, un nuevo tipo de paz llegaría.
-Aceptó mi muerte, Uzumaki Naruto, espero y protejas a mi gente.- él se arrodilló ante él, las fuerzas diezmadas, los restantes al ver a su líder derrotado, dejaron caer sus armas y se rindieron, ese día todos murieron, no quedó ningún shinobi de iwa, lo único que quedó, fueron los civiles.
Y así como iwa callo, también lo hizo kumo, todo el norte estaba gobernado por uzu, la población civil, quienes temían que el uzukage fuera un monstruo, rápidamente se dieron cuenta, que el era un justiciero, cambiando el sistema, por que una vez estuvieron bajo su poder, no volvieron a pasar hambre, atendidos médicamente, no había descriminacion, los shinobi eran amables, todo fue, como si nada hubiera pasado, no, incluso una mejor vida, y así el resentimiento poco a poco se desvanecía.
Las fuerzas uzu que estaban dentro de la nación creciente, se encargaban de mantener el orden, poco a poco, todo se reconstruye.
Suna fue la siguiente, pero, el país del viento fue anexado sin resistencia, no tenían la fuerza, y no tenían los recursos, la gente moría de hambre, anexarse a la gran nación del remolino, era la única salvación, fue un alivio que el kazekage y el uzukage hubiesen sido buenos amigos en el pasado.
Por último quedó konoha, la nación que vio al último senju morir a manos de danzo, de la nación de la libertad y la luz, a ser la nación de la oscuridad y destrucción.
Desde que Shimura Danzo obtuvo el poder, konoha solo se volvió un infierno para los shinobi, muchos clanes huyeron, apenas, otros masacrados, muchos se doblegaron al ver a sus compatriotas caer, la nación del fuego fue tomada por danzo al asesinar al daimyo, convirtiéndose en la primera nación gobernada por los shinobi.
Cuánta satisfacción tuvo Naruto al diezmar sus fuerzas, perseguir al bastardo y destrozarlo miembro por miembro.
Ni siquiera sus sharingan ni el mokuton pudieron con su mortal uso de las cadenas adamantinas, estando al rojo vivo, danzo sintió el infierno cada vez que fue asesinado cada vez por estas cadenas.
Cuando tuvo todos los sharingan sin utilidad, danzo intentó suicidarse, haciéndose estallar, tratando de llevarse al Uzumaki con el, que lastima que Naruto contrarrestó su pobre fuinjutsu, desactivando los sellos.
Con la espada de su madre, la espada que pasó en la realeza uzu por generaciones, cortó la cabeza del malnacido, la hoja atravesando su carne como si fuese mantequilla, danzo solo pudo ver los ojos fríos de Naruto, del Uzukage.
Luego que la guerra terminó, donde todo el mundo se governaba por una sola bandera, akatsuki atacó.
Naruto enfrentó a Uchiha Obito con ferocidad, igualados, el poder del juubi contra el poder del kyuubi y el mundo unido.
Naruto sabía que no podía vencer, las fuerzas del mundo no se recuperaban, sabía que su madre podría dirigir a uzu, ella fue revivida con el jutsu edo, y traída de regreso por Nagato.
Ella podía dirigir el mundo que él juró revolucionar, que juró cambiar, y lo logró, ahora, solo debía salvarlo.
Cuando Obito absorbió al juubi, aprovechó para usar su carta maestra, una técnica de fuinjutsu que los llevaría a una dimensión en la que no había vuelta atrás.
Él debía cumplir su destino, el mundo shinobi quedaría en buenas manos.
-No importa que intentes, no funcionará, perderás, y este mundo finalmente estará en paz.- el Uchiha, arrogante, habló al rubio.
Naruto solo sonrió, una sonrisa de zorro, sus ojos dorados llenos de determinación y sed de justicia, de sangre, de anhelo.
- Y quien lo decidió.- él dijo.
- el único que decide, soy YO!!!!!- gritó.
- Uzumaki fuinjutsu, Cadenas del Destino dimensional!!- múltiples cadenas al rojo vivo salieron de su espalda, girando entre sí como anillos, el forcejeaba con obito, y trato de mantenerlo allí, los anillos adamantinos giraban cada vez más rápido, mientras que los espacios donde apenas se veía el paisaje de destrucción, empezaban a cambiar a un color blanco, mientras cientos de runas aparecían alrededor de ambos.
- Que Hiciste!!?- Obito gritó en pánico.
- lo necesario para salvar el mundo!!!.- el grito de vuelta.
- Maldito!, quien te crees que eres?!!- Óbito forcejeo, pero empezaba a sentirse debilitado, el chakra siendo drenado de él, siendo absorbido por las cadenas.
-yo.- Naruto jadeó.
-Yo, yo soy, Uzumaki Naruto!, el Uzukage!!!-