Prologo
Dogday, el gran líder de los Smiling Critters, el guardián del día y el sol, siempre amable y listo para ayudar a los demás, uno de los experimentos perfectos para mantener a sus amigos (miembros del equipo de Smiling Critters) bajo control y al mando del cuidado y aprendizaje de los niños. Siendo alguien de carácter fuerte y sin poner en duda su capacidad de incluso enfrentarse a sus creadores, aunque pueda conseguir un castigo de por medio, pero siempre contando con el apoyo de Catnap; el segundo al mando como también su contraparte, el guardián de la noche y de la luna. Un gato purpura con la mision de resguardar el descanso de todos sus amigos como el de los niños cuando llega la hora de dormir y quien se encarga de evitar que los niños escapen de sus camas en las noches. Siempre que el Sol se encontraba fuera u ocupado, la Luna se volvia el responsable de todo lo que pudiese suceder en Villa Sonrisa.
La situacion en Villa Sonrisa era tranquila, una rutina relajada y divertida para todos, los niños jugaban la mayor parte del tiempo, comían, descansaban tomando siestas o entreteniéndose con las caricaturas sobre las aventuras de las criaturas sonrientes y dormían. Dogday junto con Bubba trabajaban en resolver y acomodar algo de papeleo respecto a la informacion y desarrollo de los niños, Catnap se encontraba en lo alto de Villa Sonrisa, teniendo una vista panorámica de todo el lugar en donde los menores se encontraban haciendo sus actividades regularmente. Normalmente no habria necesidad de vigilar a cada grupo de infantes, pero la ocasión lo ameritaba desde el momento que el guardián del Sol recibió una carta de parte de la fabrica de Playtime Co. Kickin y Hoppy creando distintas actividades que requieran trabajo en equipo, Crafty y Bobby con actividades de arte, lectura y creación donde requieran una mayor concentración, y por ultimo Picky encargándose de preparar los alimentos con ayuda de los niños mas grandes (quienes gracias a una muy buena supervisión por parte de la propia cerdita, Bobby y Dogday, aprendieron a manejar de mejor manera los utensilios de cocina sin lastimarse a si mismo o a sus compañeros, pero nunca dejándolos solos a la hora de querer cocinar, contando siempre con la supervisión de los Smiling Critters).
Pasando por el lado de Dogday, el can había recibido una carta informándole que tendria que presentarse en la Fabrica Playtime Co. Por una situacion de gran relevancia que involucraba a todos los Smiling y que debía preparar toda la documentación respecto a cada niño que estuviera bajo su cuidado, algo iba a suceder y era claro que todos los niños iban a ser involucrados, cosa que siempre le causaba un gran disgusto, pero no podia oponerse por mas que lo deseara, no podia por mas que sintiera impotencia. Solo se resignaba a hacer lo ordenado y cargar con el peso de hacerlo.
— ¿Crees… Que vayan hacer algo con los niños, Dog?—Pregunto Bubba preocupado, terminando de apilar carpetas con la informacion de los niños mayores a partir de los diez años hacia delante.
—No lo creo Bubba, no… no al menos con todos— Expreso con una mueca, teniendo su voz seria y viendo la carpeta que tenia en sus manos, realmente el tema relacionado con los niños, que no sea relacionado a su aprendizaje, alimentación o sus actividades diarias, siempre lo ponía en una posicion incomoda —Son demasiados niños, ademas de que el sistema de adopción sigue en pie, seria demasiado raro que el sistema desapareciera sin una muy buena y convincente explicación—Respondio tranquilizando al elefante y pasándole la carpeta que tenia.
—Tiene sentido… Solo que me preocupa demasiado este pedido, toda la informacion de los niños cuando nunca lo habian hecho y el que quieran que vayas con ellos, no lo se— Confeso Bubba, mirando de forma preocupada a Dogday, quien solo le ofreció una sonrisa y dejando de lado todo, se acerco brindándole una palmada en el hombro.
—Estaran bien… Probablemente estén organizando papeles o vayan hacer algo mas, algun cambio. No tiene mucho que se llevaron a un niño—Dijo Dogday, aunque hizo una mueca por lo ultimo dicho; Bubba comprendía lo que decia, siempre se sentia diferente el ambiente cuando tomaban un niño para comenzar un experimento y cuando lo hacian para realmente darle una familia, pese que siempre los menores no solían notarlo y se iban felices de la mano.
—Lo se, lo tengo en cuenta… Solo espero que esto se acabe… No quiero ver experimentos nuevos— Dijo Bubba completamente decaído y lamentando toda la situacion.
—Tranquilo, se que esto saldrá a la luz, y que tarde o temprano pararan todo esto, seria imposible esconder algo como esto durante demasiados años—Dijo Dogday, brindándole algo de calma a Bubba como esperanza, era verdad, algo demasiado grande como todos los oscuros, asquerosos secretos de la fabrica Playtime Co. Se revelarían en algun momento.
El ambiente se sentia algo pesado gracias al tema de conversación, el tema sobre los experimentos y todo lo oscuro que sucede dentro, es algo que solo Dogday, Bubba, Catnap y Kickin son capaces de abordar y de ser plenamente conscientes de toda la realidad que vivían a diario, pese a que Villa Sonrisa no estaba dentro de la fabrica, estaba conectada de todas formas, era una forma en la que los científicos evitaban que los niños se escabulleran por la fabrica sin que nadie se diera cuenta y causaran un incidente, como los que llegaron a ocurrir en su momento… Antes de la creación de Catnap e incluso, la vez que un niño se metió en un laboratorio pensando que a su amigo lo estaban sanando cuando lo habian tomado como objeto de experimentación. Esa era la realidad de la existencia de Villa Sonrisa. Hoppy, Crafty, Bobby y Picky se ponían completamente nerviosas y, en especial Crafty y Hoppy evitaban el tema por llegar a casi sufrir ataques de ansiedad por ello. Cuando era hora de recoger un niño por motivos que sean, el simple hecho de ver las batas blancas era suficiente para que se sintieran mal, eran esas situaciones donde Dogday les ordenaba a las dos irse, que se quedaran con los infantes y ser el can quien diera la cara y vaya por los niños que solicitaban, Dogday prefería ser él quien tuviese que llevar a los niños a sus crueles destinos a dejar que alguno de sus amigos lo hicieran, incluso Catnap llegaba ofrecerse hacerlo y no dejar que el Sol cargue con ello, pero el can siempre se lo prohibió.
—Bien—Dijo Bubba dejando salir un suspiro y colocando la ultima carpeta en una caja y sellándola—¿Iras? ¿Es obligatorio que vayas solo?—Pregunto el elefante, y antes de que Dogday pudiera responder, la puerta de la oficina que ocupaba lugar en la casa del Cocker Spaniel, fue abierta de forma un poco abrupta por parte de Catnap, quien antes estaba en lo alto de Villa Sonrisa observando con tranquilidad a los pequeños y a los Smiling, tuvo que moverse rapidamente saltando entre los techos de las casas y la pequeña guardería, dándoles instrucciones a Picky, Kickin, Crafty y Bobby desde su colgante, para que se llevaran a los niños al interior de la guardería, pues había visto desde lejos como se acercaban trabajadores de la fabrica.
—Son los de la fabrica—Dijo Catnap, manteniendo una mirada seria pero preocupada, sin importarle si interrumpía la conversacion entre el elefante y el líder— ¿Vas a ir?— Pregunto de forma insistente el gato, desde que Dogday le había contado lo que tenia escrito la carta el felino no paraba de preguntar si iría solo, ya que ni de lejos querria que lo hiciera. El guardián del Sol tenia la costumbre de hablar las cosas primero con Catnap antes de ir con los otros miembros, su confianza en él, era bastante grande demostrando lo unidos que estaban.
—Sabes que tengo que ir, Kitty—Dijo de manera suave Dogday mientras se acercaba al gato y dejando su mano sobre su hombro en el felino— Y no esta a discusión el que vaya acompañado, prefiero ir solo antes de dejar que ustedes pisen primero ese lugar ¿Si?— Afirmo con firmeza, sin darle oportunidad a Catnap de reprochar.
—Tranquilo Catnap, confiemos en Dog, no por nada es el líder— Dijo Bubba colocando las cajas con los archivos en pilas, para recogerlas con mas facilidad.
—Precisamente por eso lo digo Bubba… Dogday capaz y se mete en problemas por ser tan terco— Dijo Catnap en forma de burla y molestando al can, quien le da un ligero golpe en el hombro como venganza.
— De los dos, tu eres el que tiene peor carácter y con mayor razon no te llevo a ti gatito, para eso, preferiría llevarme a Bubba— Catnap miro de forma ofendida a Dogday, mientras el can se ríe divertido, agitando la cola de felicidad, el ambiente se había relajado y el humor de los tres Smiling mejoro, pasados unos segundos, Dogday suspira y vuelve la vista para ver a sus dos compañeros— Bien, es hora de que vaya con los trabajadores, Bubba, llama a Kickin, los tres ayudaran a entregar las cajas a los trabajadores mientras hablo con ellos—
—Claro Dog—Aseguro el elefante.
—Me asegurare que las chicas se queden con los niños y no salgan, y luego vendré a ayudar—Dijo Catnap.
—Gracias, Kitty—Dijo Dogday, para salir de la habitacion y caminar hacia la salida, siendo seguido por Catnap y deteniéndolo en el camino.
—Doggy… En serio, no me agrada que vayas con esos trabajadores. Se que ya me habías dicho que si es necesario… Solo que ese lugar…—Dijo, dejando la frase al aire, mientras enredaba su cola en el brazo del can y tomándolo por los brazos.
—Theo—Dijo de manera bastante suave y cariñosa, agarrándolo de la cara— Estare bien ¿De acuerdo? Te lo prometo, ademas ¿Cuándo acá te has vuelto muy protector conmigo?— Pregunto Dogday de forma juguetona y molestando al menor.
—Cuando a Dan le de por no hacer cosas imprudentes—Respondio Catnap sin dar una respuesta directa a su pregunta.
—Bien, entendí Kitty… Ven aquí—Dijo Dogday, jalando al gato tomandolo por sorpresa, sus pupilas se habian hecho pequeños y de inmediato volvieron a dilatarse, comenzando a ronronear al sentir el aroma a vainilla y el calor del canino—En serio, estare bien y es obligatorio que vaya, de no hacerlo podria ganar un castigo—
—De acuerdo, te acompañare y despues regresare a ayudar a Bubba y a Kickin con las cajas —Aseguro Catnap, soltando a Dogday.
—Gracias Kitty—
Ambos se encaminaron hasta la salida, donde los trabajadores esperaban, quienes al ver a ambos personajes se movieron y dejaron pasar a una científica quien lideraba a todos los trabajadores, y saludando a las dos criaturas sonrientes con “fingida” felicidad y emocion, como si de viejos amigos se trataran.
—¡Buen día, Dogday, Catnap!... Aw, las mejores creaciones de los Smiling Critters estan aquí, que alegría ver a mis niños— Dijo la científica acercandose a los dos y tratar de abrazarlos, Dogday no dijo e hizo nada mas que desear que se apartase y Catnap, simplemente logro esquivar el abrazo gruñendo y mostrando los dientes, ambos tenían sus pupilas demasiado pequeñas y los del can, poco faltaba para que casi desaparecieran, evidencia de su enojo ante las acciones de la cientifica.
—Buen día señorita— Saludo Dogday despues de aclararse la garganta y apartar con suavidad a la mujer.
—Pero que caras— Dijo riendo por la incomodidad de los dos experimentos—Por cierto, Catnap, el doctor Sawyer desea verte pronto y vero como has avanzado, ademas de revisar tu grandioso humo rojo—Exclamo contenta y satisfecha al notar como el felino solo hacia su expresion mas sombría, con solo la mención del doctor/cientifico, encargado de Catnap, causaba que su pelaje se erizara.
—Catnap—Hablo con voz firme el can, tratando de llamar la atencion del gato, quien solo mantenía la vista fija en la chica y expulsara muy poco gas, pero logrando que todos olieran la esencia de la amapola—¡Catnap!— Alzo un poco mas la voz, logrando que el felino ahora lo mirara él, la posicion del gato era completamente a la defensiva, incluso los movimientos de su cola eran casi nulos y sus orejas se mantenían en dirección de la cientifica, parecía que poco faltaba para que se lanzara encima de ella y por ello, Dogday tenia que intervenir.
—Retírate. Ve con los otros y ayuda a Bubba o quédate con las chicas— Ordeno. No deseaba que el gato cayera en las provocaciones de la cientifica, todo el mundo tenia bien sabido el odio que le tenia a los científicos, pero habian algunos, en especial la cientifica y el doctor Sawyer les encantaba provocarlo—Ahora— Su tono de voz era autoritario y grave, haciendo que Catnap se posicionara en cuatro patas y su tamaño corporal creciera un poco y dandole un breve vistazo a Dogday, quien con la mirada le dio a entender que todo iria bien, no era sorpresa para él, que el gato sea capaz de modificar su tamaño, en especial cuando lo usaba para tratar de intimidar a los demás. Dogday era el único capaz de poder soportar la mirada del gato cuando estaba bastante enojado, ademas de ser un poco mas resistente al humo rojo de este. Solo el Can podia hacerle frente a Catnap por mas nervioso que estuviera, pero no dejaba que el felino cometiera una estupidez cuando perdía el control.