✯INTRODUCCIÓN✯
FANFIC MUGROSO Y HEDIONDO
INTRODUCCIÓN:
El irritante sonido de mi alarma me despertó de mi pacífico sueño, casi taladrándome los tímpanos. Apagué mi despertador y procedí a levantarme aún adormilada, caminé hasta la cocina con el propósito de hacerme algo para desayunar. Vi bajar a mi madre con mi hermano en sus brazos, se veía cansado y aún tenía su chupete en la boca. Mamá le preparó su leche y me pidió a mí que se la dé para que ella pudiera cocinar, cargué a Deris en mis brazos y me aseguré de que la leche no estuviera tan caliente, ya segura empecé a alimentarlo. Mi hermano apenas tenía medio año, era tan delicado que me daba miedo romperlo, además de que siento el temor de lastimarlo constantemente ya que pasó mucho tiempo con el bebé, incluso un poco más que mis padres.
Deris comía tranquilo mientras me miraba a los ojos, curioso de mí. Mamá sirvió el desayuno, unos panqueques junto a jugo de naranja, empecé a comer con ella ya que aunque hubiera comido un poco antes, aún tenía hambre. Deris intentaba quitarme los trozos que me llevaba a la boca, cuando se terminó su leche lo puse contra mi pecho y le dí unos golpecitos en la espalda.
Al parecer, Deris tenía ganas de jugar, no dejaba de chocar sus manitas en un ritmo desincronizado de palmas, siempre hace eso cuando está alegre o tiene ganas de estarlo. Lo volví a cargar y me fui al sillón de la sala dónde estaba un baúl de plástico en el que guardabamos sus juguetes. Lo dejé en el piso mientras yo sacaba algunas cosas para entretenerlo, él ya sabía sentarse solito así que no fue necesario ayudarlo, pero tendría que empezar a enseñarle a gatear…
Le dí una pelotita de goma que comenzó a tirarla contra el suelo y rebotara en dirección a mí, la atrapé e hice lo mismo pero más suave para no lastimarlo. Así pasamos durante unos buenos minutos, Deris aplaudía contento cada vez que yo agarraba la pelota, es increíble como un bebé puede estar tan feliz con tan poco.
Mamá apareció por la puerta ya vestida —Angie, vamos a ir a la feria del pueblo, deberías venir con nosotros, un poco de sol y aire te vendrá bien cariño —Dijo mi madre mientras se arreglaba un poco el pelo.
Quizás mamá tenga razón, hace varios días que no salgo con la excusa de aprovechar mis días de vacaciones, pero aún me queda un mes entero para volver a clases, ya podré descansar más tarde. Agarré de las axilas a Deris y lo cargué —Está bien, pero quiero cargar a Deris —Mi madre no se negó y me dejó cargarlo durante la salida. Caminábamos hasta lo que sería la feria, algunas personas aprovechaban para vender sus cosas afuera de sus casas, a mamá le interesó un puesto es específico así que fuimos a ese. Yo aproveché para ver si había algo de mi gusto, además para ver si encontraba algo para Deris. Encontré un mini puestito que por 0.40 céntimos podrías hacer una pulsera, medí la manito de Deris y empecé a hacerle una mientras él estaba sentado enfrente de mí viendo todo a su alrededor, me aseguré de no ponerle cosas que lo molesten para no provocar que la chupe o algo así, le puse bolitas verdes y en el centro una D de metal pintada en negro, le puse una cuerdita que puedes alargarla y encogerla dependiendo de tu brazo y se la puse, después hice lo mismo para mí pero con los colores invertidos, bolitas negras y una A verde. Pagué las pulseras y volví a cargar a Deris para seguir viendo qué onda en el mercado.
Estaba viendo algunos videojuegos cuando un señor mayor se me acercó —¡Hola! Mi nombre es John Coiffure, si te interesan los juegos, tengo este —Me mostró un cartucho con la palabra “Majora” atrás escrito en rotulador negro —Es para la Nintendo 64, es un cartucho de “The Legend Of Zelda: Majora’s Mask” pertenecía a un viejo amigo pero… él no podrá utilizarlo más. — Su voz se tornó más apagada con la última frase dicha. Tomé con una mano el cartucho y lo examiné, parecía seguir en funcionamiento, y por el precio está bastante bien, considerando que este tipo de cosas cuestan bastante hoy en día. Al final decidí llevarlo para darle nuevamente uso de la nintendo que aún guardo, me la había regalado mi padre y recuerdo cómo nos pasabamos las tardes jugando mientras mamá nos regañaba por no despegar la vista de la pantalla.
Mamá apareció por mi lado para preguntarme si ya había terminado, las dos volvimos a caminar hacia la feria dónde nos la pasamos bastante bien, aunque el más contento era Deris que no dejaba de aplaudir con mis brazos con su linda sonrisita. Nos subimos a varios juego pero procuramos que no sean demasiado peligrosos para Deris.
Como a las 3 de la tarde regresamos a casa, mamá compró un pollo asado en un puesto para no cocinar y le dimos su comidita a Deris, el cual se quedó dormido en mis brazos al terminar de comer. Mamá se lo llevó consigo a su habitación para dormir una siesta, por mi parte fui a mi cuarto a probar mi nuevo videojuego, y aunque sé que va a tener una calidad crotísima, estoy emocionada por jugarlo.
(...)
Por la santísima virgen, ¿cómo chuchas mi padre pudo montar esta cosa? Y para colmo no encuentro las instrucciones, tuve que verme un tutorial de YouTube con unos gráficos que parecían grabados con una calculadora. Después de 30 minutos de tortura, sufrimientos y lágrimas (me pegué en el pie con mi escritorio) logré terminar de montar la nintendo, ordené un poco la habitación y puse un almohadon en el suelo para sentarme. Fui a la cocina y preparé unas palomitas y una gaseosa, porque obviamente los juegos se pasan con manjares, si señor.
Ya comoda en mi cuarto, puse el cartucho en la nintendo y recé porque no me habían estafado, por suerte el viejito no lo hizo y el juego funcionaba. Al entrar al menú había una partida guardada con el nombre “BEN” no le tome importancia, ya que supuse que era del anterior propietario. Creé una nueva e introduci la primera pendejada que se me ocurrió para el nombre: “Baphomet en las dr0gas” lol. Al comenzar a jugar noté que algunos personajes hacían cosas que no tendrían que hacer, como llamarme por el nombre de la anterior partida o mirarme fijamente. En la zona del templo del bosque catarata me encontré con una estatua rara de Link, estaba modo palito pero con una sonrisa como de estreñimiento extremo. Ignoré la estatua ya que quizás era un elemento que no sabía del juego, pero siguieron sucediendo cosas raras, una más extraña que la anterior. En un momento Skull Kid no dejaba de seguirme y mirarme fijamente mientras frases sonaban de no sé dónde con una música extraña, todas se repetían y no tenían ningún sentido: “El amanecer del segundo día” “El contador llega a 0” “Te has encontrado con un terrible destino, ¿no es así?” Esta última era la que más se repetía. Llegué a la zona central del templo encontrándome nuevamente con la estatua de Link en el centro, mirándome fijamente. De repente los controles no funcionaban y no podía sacar a mi personaje de ahí, la música sonaba más fuerte. Mi Link comenzó a retorcerse y gritar mientras la estatua se acercaba cada vez más a la cámara, mi personaje terminó quemándose soltando un grito más fuerte, en ese momento sonaron dos frases, pero la voz no era ninguna del juego. “No debiste hacer eso.” “Juego terminado.”
Y con eso se quedó la pantalla, con la simple imagen de la estatua estreñida con el cuerpo de Link quemándose atrás de ella, ni siquiera sonaba la música del juego, solo estaba la estatua mirándome fijamente. Me sentí incómoda por la intensa mirada, apague la consola y quité el cartucho de la consola. Ya un poquito más tranquila agarré un poco de ropa y entré al baño para bañarme. Ni siquiera pude sacarme la ropa cuando volví a escuchar la misma melodía extraña, salí del baño y ví el televisor encendido con la imagen tétrica, asustada me fijé en la consola pero esta estaba desconectada y sin el cartucho. Intenté con desconectar la televisión y fue cuando la pantalla por fin se acabó y la música cesó.
Me debería de haber sentido calmada, pero tenía la extraña sensación de ser observada, como si no estuviera sola. Grande fue mi sorpresa al sentir un tacto en mi hombro, como si algo se hubiera apoyado en mí, rápidamente me giré encontrándome con el simple aire, incluso si acabo de ver que no hay nada mi cuerpo sigue alerta. Al volver a voltear grande es mi sorpresa al volver a ver la televisión encendida con esa imagen tan tétrica.
Retrocedí asustada por la imagen, en sí la imagen era rara, pero no lo suficiente para asustar. Pero la cosa cambia completamente cuando esa imagen no desaparece aunque intente lo contrario. Mi terror incrementó cuando se escuchó una de las frases que había dicho la estatua cuando Link estaba quemándose: “No debiste hacer eso” una, y otra, y otra vez. Por cada frase que decía la siguiente se escuchaba más fuerte, como si estuviera acercándose a mí desde la lejanía.
No sé de cual fumé, pero vi claramente como unas manos salían de la pantalla. Eran pálidas, demasiado como para una persona. Seguido de estas fueron saliendo más partes de un cuerpo, primero sus brazos, después su torso hasta acabar con la cabeza. La… “persona” que estaba frente a mí era como un Link, pero su apariencia era como la de un drogadicto muy fumado.
Su piel era demasiado pálida, como si estuviera muerto. Estaba vestido con la ropa verde de Link, cabello largo y rubio cubriendo parte de unas orejas puntiagudas debajo de un gorro estirado del mismo color verde que el traje. Pero sin lugar a dudas, lo más terrorífico de su ser era su rostro: una piel balnquecinamente muerta, labios secos y en lugar de ojos dos cuencas negras de las que escurre sangre seca, se podía ver unas bolitas rojas donde deberían de estar sus ojos, simulando unas iris y pupilas.
Por supuesto que no me dí todo este tiempo para describir en mi mente el aspecto de ese espíritu mientras este estaba parado enfrente de mí esperando a que termine de describirlo, de hecho desde hace rato que estoy corriendo lejos de mi cuarto seguida por la cosa astral que salió de mi jodido televisor. Estaba literalmente a 10 cm de llegar a la puerta cuando el jodido espíritu se apareció delante de mí provocando un salto hacia atrás de mi parte. Al parecer mi capacidad para saltar no es la mejor del mundo, pues me resbalé CON EL AIRE y terminé cayendo. Retrocedí atemorizada chocando mi espalda contra la pared, el espectro se acercó a mí lentamente, muy lentamente… pero, ósea, MUY lentamente, y como ví que no saltó encima de mí para comerme me levanté y lo rodeé para llegar a la puerta, que ni crea que voy a esperar a que se acerque lo suficiente para matarme, ósea, ubicate.
Apenas pude abrir la puerta salí corriendo como desquiciada por el pueblo. Ni siquiera sabía a donde ir, pero sería una opción la parada de autobús, de hecho estaba por llegar cuando un pensamiento, o mejor dicho un recordatorio, provocó que me detuviera espontáneamente.
“Mierda,,, Mamá y Deris”
Tardé bastante en voltear mi cuerpo hacia la dirección por la que vine, casi tanto como tú estás tardando en salir del closet. Me aseguré que esa cosa no me viniera persiguiendo, lo cual es malo ya que significa que probablemente se esté comiendo a mi familia. Y con ese pensamiento regresé corriendo aún más rápido de lo que había corrido antes, aunque me detuve a medio camino porque tampoco soy el jodido Flash, no, soy asmática y huevona.
Al llegar entré de un portazo a la casa, busqué por la sala, cocina y baño algún indicio de sangre pero no encontré siquiera una gota… Se ve que me enfrento al espíritu de Cenicienta, porque todo estaba hasta brillando.
Subí las escaleras bastante agitada, en una de las habitaciones estaban mi madre y mi pequeño hermanito… durmiendo. Claro, yo hago cardio y ellos duermen, maravilloso.
Pero lo raro del asunto es que no estuvieran muertos, o que simplemente, estuvieran. ¿Habrá sido mi imaginación? ¿Qué tenía el algodón de azúcar que me tragué? Muchas preguntas de esas rondaban en mi cabeza mientras regresaba a mi habitación con el propósito de tirar por la ventana el juego, tiraría la consola pero no jodan están bien caras. Y es una Nintendo 64, ¿sabés lo que es eso? Una bendita reliquia en esta época.
Apenas abrí la puerta sentí como un frío erizo cada pelo de mi cuerpo, así es, cada pelo… Si. Pero la erizante sensación no fue tan potente como lo que sentí al ver en mi cama, acostado con total calma, al espíritu por el cual estaba corriendo hace 2 minutos.
¿Qué haré? ¿Qué diré? ¿Por qué ahora mi vida se siente como si estuviera en un experimento social? Acompáñame a ver esta triste historia… 😔
•✧•
Bro no tengo ni idea de cómo usar esta aplicación XD