Capitulo 1
Kid
Al igual que aquella vez, el día era lluvioso, pero bastante soleado, dejando ver a las personas, hermosos arcoíris encima de ellos.Neb, por su parte, corría de su tío Meliodas, capitán de los siete pecados capitales, y además de ello, un buen amigo suyo, a quien le confiaba todo, igual que lo hacia Meliodas con el.
A pesar de tener unos miles de años, Neb tenia la apariencia infantil de alguien de apenas tenia cinco años, aunque, eso si, no es nada infantil...solo le gustaba molestar a su tío cuando el lo hacia molestar, sobre todo cuando sabe que se meterá problemas con su tía Liz, pareja actual de Meliodas.
--¡Agh!,¡Vamos Neb!,¡esto ya no es divertido!--Exclama el rubio, corriendo aun detrás de el “menor”, quien simplemente siguió corriendo y saltando de árbol en árbol, perdiéndose por aquel grande y frondoso bosque.--¡Neb!--Suspiro, para empezar a caminar, buscando a su “sobrino”.--¡Neb!, ¡ven acá!, ¡prometo que ya no te embarrare la comida en la cara!
--¡Eso dijiste la ultima vez!--Dice Neb en algún lugar del bosque.--¡Y la otra vez de esa vez!,¡Nunca cumples tu promesas Meliodas!--El niño apareció arriba de un árbol enorme, sentado en una de sus tantas ramas.
--Ay, vamos, no es para tanto, solo fue una pequeña bromita, no te me pongas tan sentimental.--Le dice sonriendo divertido, mientras se llevaba las manos a la cabeza.
--Meliodas, te quiero, pero a veces me preocupa lo imbécil que puedes llegar a ser.--Le dice honestamente el joven, jugando con su cabello ligeramente largo de color morado claro, casi llegando a ser blanco.--En algún momento, conocerás a alguien que tome las promesas más enserio que yo, y que por muy fuerte que seas, tendrás que tomar las consecuencias de tus acciones.--Miro a el rubio, quien solo hizo un puchero, haciéndolo suspirar.
--Ay, ya, que me siento como niño chiquito.--Murmura, Neb bajo de la rama del árbol de un salto, cayendo a lado de Meliodas, quien le dio unas palmaditas en la cabeza.--Ándale, mejor pasemos tiempo como tío y sobrino, como cuando estabas chiquito.--Le propone con una sonrisa, pues aquel frondoso y misterioso bosque al que llegaron, no lo conocían, y eso que juraban que estaban bastante cerca de el reino de Lionés.
Lo pensó un poco.
--Umh... déjame pensarlo...si...tal vez....no.--Se levanto rápidamente de ahi y se fue corriendo, haciendo suspirar a su tío, quien nuevamente le siguió el paso.
Este le siguió el paso, a la misma velocidad, sin embargo, pronto lo perdió nuevamente, sin poder sentir su magia, confundiéndolo, y sobre todo, haciéndolo sentir un poco nervioso, era obvio que no es un bosque normal, ni siquiera como el Bosque del Rey Hada. Pronto el ambiente se hizo pesado, los arboles se hicieron aun más altos de lo que ya eran, y no podía correr más rápido.
--(Es obvio que algo anda mal con este lugar...) --Piensa, viendo a su alrededor, viendo por fin a lo lejos a Neb, quien caminaba hipnotizado hacia una cueva enorme.--¡Neb!,¡ven para aca!--Le dice, intentando correr, sintiendo sus piernas increíblemente pesadas.
Neb, por su parte, siguió caminando hacia aquel lugar, viendo a aquella mujer tan familiar, para pronto, caer, viendo por ultima vez a su tío, quien por fin logro ir hacia el lo más rápido que pudo, utilizando sus habilidades.
Lo unico que pudo ver, fue el rostro desesperado de Meliodas, no queriendo perder a una de las personas que más ama.Otra vez.