Lasoif

Summary

♡︎♡︎ sonrió sintiéndose cálido, besó sus labios castamente y abrazó al mayor, queriendo perderse en su escencia y calor, deseando que fuera suyo para siempre, cayendo en un profundo sueño, todavía sediento por sus labios, todavía deseoso por su toque y la electricidad que aceleraba su pulso. JungWon estaba sediento de Sunoo, quería beberlo hasta el final. Estaba sediento por beber de sus labios hasta que no pudiera borrar los rastros de los suyos. ♡︎♡︎

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo único

—¿Estás seguro que sabes lo que hay que hacer?— Preguntó el mayor con las mejillas rojas y la mirada nerviosa mientras JungWon bebía una soda con calma en el sofá mirando un programa de variedades en la televisión.


—Por supuesto que se lo que tengo que hacer, a diferencia de ti— Le señaló — Yo no soy virgen.


—Pero no eres gay— Afirmó el castaño.


El peli-rojo rodó los ojos con fastidio y bufó—No se necesita ser gay para meter la polla. Es casi lo mismo, solo que más apretado... O eso dicen.


— No estoy demasiado seguro de esto. Creo que deberíamos hacerlo otro día — Murmuró jugando con sus dedos el dueño de la casa mientras mordía su labio consternado.


JungWon dejo de beber de su soda y mirar la televisión para posar sus ojos en Sunoo que solo miraba sus pies. 


Yang Negó con la cabeza mientras dejaba la soda en la mesita ratona y bajaba sus pies de esta.


No era momento de acovardarse y menos cuando todavía ni se habían quitado la ropa.


—Sunoo.— Le llamó mientras caminaba hasta el—  Hoy es el día perfecto para hacerlo, ¿Okay?— Comenzó diciendo hasta quedar frente al mayor—  Es viernes El psicópata de tu padre celoso estará trabajando fuera de la ciudad  y tu hermano controlador con complejo de guardia nacional se fue de excursión con los marihuaneros de sus amigos por todo el fin de semana... Eso quiere decir que tenemos casa sola. Perfecto para tener sexo hasta en el techo... — Le tomó de la barbilla, alzando su rostro para que le mirase a la cara y le regaló una mirada significaba. La inseguridad en los ojos de Sunoo era evidente.


<<¿Y tú te quieres hechar para atrás y desaprovechar esta gran oportunidad porque soy hetero y nunca e follado con un chico en vez de sentirte increíblemente afortunado de compartir este espectacular y único momento conmigo  que no solo será tu primera vez sino que tú también serás mi primera vez en esto?


—Pero es que... ¿Y-y si no te gusta?


JungWon sonrió ladino mientras enrollaba sus brazos alrededor del cuerpo del castaño, apoyando su barbilla en su hombro.— Eso no es lo que importa, lo que importa es que a ti te guste y te sientas en un espacio seguro con alguien que te haga sentir confiado y no vaya a juzgarte por nada. ¿O acaso no quieres que sea yo? ¿No confías en mí, tu super espectacular el más guapo del mundo mejor  amigo desde la secundaria?


—Por supuesto que sí, digo... Yo confío en tí, quiero hacerlo contigo.


La sonrisa ladina de Yang se convirtió en una grande y completa.


El menor era un maldito manipulador. Pero es que no podía permitirle a Kim ser un cobarde y dejarlo virgen para la eternidad o que se acostara con cualquiera que más que hacerlo sentir bien solo buscará su propio placer. Y , no, esto no tenía nada que ver con qué JungWon no pudiera visualizar a su mejor amigo teniendo relaciones con otro chico sin sentir un extraño e incómodo malestar en el estómago, que claramente son celos que el nunca aceptará en voz alta ni aunque le amenazaran mientras le  ponen una pistola en la sien.


Por su puesto que no , por favor ¿El celoso? ¿Celos por quién se podría acostar con Sunoo y poner sus sucias manos en su puro cuerpo y ensuciar su tersa y blanca piel antes que el? ¿Quién dijo eso? para que JungWon tome un cuchillo y se lo clave en la lengua para que deje de decir tonterías Sería lo más absurdo que sus oídos escucharían.


El jamás estaría celoso de aquello, no podría porque los celos son tóxicos y el no es tóxico.

El solo es sobreprotector y con un sentido de propiedad agudo.


El menor acarició con sus nudillos la mejilla tersa del castaño, relajándolo y haciéndolo ronronear como un gatito.


—Solo necesitas tomar una ducha para relajarte, Hyung... Tenemos todo el fin de semana para esto, prometo que lo haré bien y que te haré sentir bien— Esta vez no hubo nada de hironia en sus palabras, tal vez eran las más reales y confiadas que alguna vez habían salido de sus labios.


Sunoo suspiró mientras asentía lentamente, le regaló una última sonrisa antes de girarse y desaparecer por las escaleras, dejandolo solo en la sala con el corazón latiéndole a millón por segundo. 


Caminó con la mirada perdida hasta el sofá y se dejó caer bruscamente sobre el mueble, con los hombros caídos, se estaba sintiendo extraño de pronto.


¿Será que se está enfermando? ¿Le va a dar diarrea? Es que ese cosquilleo en el estómago le estaba sentando muy mal, no era normal.



JungWon tuvo que esperar a la tarde del sábado para que Sunoo se sintiera completamente seguro de hacerlo. Y para ello, ambos pasaron por un proceso en el cual no quedará ninguna clase de pudor de por medio.


Osea que JungWon entro justamente al baño cuando Sunoo se estaba secando el cuerpo. Totalmente desnudo y con ganas de morirse; Sunoo le lanzó un cepillo de dientes y casi le saca un ojo.


Sunoo no tenía nada que el no tenía ya. Pero a Kim le gustaba exagerar y estubo a punto de asesinarlo con un jabón y shampoo...


Pero JungWon supo controlar la situación en tan solo 3 pasos.


Paso 1; JungWon  aclaro que no debía sentirse avergonzado de su cuerpo y menos con el. Quién también era un chico y tenía lo mismo que el.


paso 2; Le dió confianza y subió su ego  afirmando muchas veces lo lindo que era su cuerpo frente al espejo y recalcó lo que mas le gustaba de el desde su clavícula hasta sus lindas piernas, cintura y tracero. Agregando unos cuantos toques innecesarios y atrevidos  en las zonas antes dicha ganandose una buena bofetada de parte de Sunoo


Y paso 3; lo besó en los labios como si el mundo se le fuera a acabar.


¿Por qué? Porque Sunoo es un microondas que calentó el cuerpo de JungWon hasta el límite de no poder aguantar sus propios impulsos carnales y estampar sus labios contra los de el, y saborear galaxias enteras mientras sus manos exploraban la piel desnuda de este que con cada toque se evaporaba el agua que antes cubrió su cuerpo.


Si hubiera sido por el, JungWon le hubiera hecho el sin respeto en ese mismo instante y lugar, pero el universo le dijo amablemente  con un rodillaso accidental en las bolas de parte de Sunoo , que lo mejor seria dejarlo para el día a siguiente, dónde el no estuviera tan nervioso y por supuesto a el no le doliera tanto la entrepierna.


De todas maneras no era como si hubiera tenido otra opción.


Por eso ya ambos se encontraban sentados uno frente al otro en medio de la cama. Solo en ropa interior y calcetines; se miraban de una forma intensa con diferentes mezclas de sentimientos que se reflejaban en sus ojos.


Sunoo tenía sus  mejillas totalmente cubiertas por un cálido sonrojo, sus palmas descansaban sobre sus muslos desnudos y su cabello castaño  caía de forma lisa y algo desordenada sobre sus ojos. No podía creer que estaba metido en aquella situación; con su mejor amigo sentado frente a el en ropa interior, mirandole con profundidad y hambre de pasión.


—¿Ya estás seguro de esto, Deonnu?— Preguntó el menor de ambos, con sus cabellos rojos totalmente desordenados sobre su cabeza, lamiendo sus labios como un depredador.


— Cl-claro que si Wonie—Trató de no tartamudear como idiota, pero la situación le tenía tenso y algo nervioso.


El menor le miró con una sonrisa ladina mientras  las chispas en sus ojos reflejaban las llamas de la lujuria y diversión


—Bien, porque si no estás seguro podemos dejarlo hasta aquí y hacer como si nunca te hubiera propuesto  hacerlo, aunque tú te lo pierdes obviamente—


—Eres un tonto.


—Y tu un virgen con un buen tracero.  ¡Auh!— Sunoo le pellizco avergonzado, pero eso no hevitó que JungWon sonriera con sorna —Se que no te arrepentirás de querer mi polla dentro de tu tracero.


Sunoo bufó en desconcierto con toda su cara , cuello y orejas de un rojo intenso por la falta de filtro de su mejor amigo.


El castaño gruñó y negó con sus ojos entrecerrados casi haciéndolos desaparecer en finas líneas


— Yo no te dije que quería tu polla en mi tracero.


—¿Entonces en tu boca? Vas muy rápido ¿No crees-


—¡Eres un asqueroso!


El castaño cogio una almohada y  la aventó con fuerza hacia la cara de JungWon, haciéndolo caer de la cama cómicamente mientras se retorcía a carcajadas.


Molestar a Sunoo le provocaba placer, uno increíble.


—No sabes cuánto te odio. — El menor se cruzó de brazos haciendo pucheros, mientras el menor se retorcía de la risa.


JungWon después de algunos segundos éternos para el mayor, logró calmarse y volvió a montarse en la cama para luego tomar de sorpresa al castaño al sostener con sus largos dedos el mentón , sintiendo la suave y calida piel bajo su tacto algo aspero y frío, ocasionando una corriente eléctrica por su médula espinal


A JungWon le parecía fascinante lo suave y limpia que era la piel de Sunoo. Suave y tersa, como la de un bebé.


Sus mejillas regordetas siempre serían su parte favorita de su mejor amigo. Muchas veces le daban ganas de pellizcarlas y morderlas.


— Me gusta cuando te enojas— Musitó con su voz  un poco profunda. Tratando de parecer seductor.


Sunoo lamió sus labios que se habían resecado junto a su garganta. La expresión seria de JungWon era tan atractiva y sus ojos un oscuro abismo que le llamaban a saltar y sucumbir ante la oscuridad y el caos.


JungWon tragó saliva con dificultad, los labios rosados , esponjosos y brillantes estaban entre abiertos, se veían apetitosos para el menor que con su dedo pulgar presionó la suave textura, apreciándola, estudiándola, quería probar sus labios de nuevo, mas que eso, lo necesitaba.


El silencio era cómodo en la habitación, Sunoo podía escuchar a la perfección la respiración algo agitada de JungWon que tenía la mirada perdida


El castaño se sentía algo tonto e inexperto (después de todo, realmente lo era)  Antes no le importaba esto del sexo, hasta que de pronto se sintió un tanto excluido por algunos de sus conocidos en la universidad, que hablaban y contaban totalmente excitados sobre sus increíbles y diversas  experiencias sexuales a lo largo de su adolescencia hasta los días presentes, y Sunoo solo podía quedarse callado y escuchar.


El sexo, no era un tema  desconocido para el, teóricamente hablando por supuesto. Pero si era un tema de conversación que le incómodaba, y le asustaba. Era algo íntimo que uno debe guardarse para si mismo. Nadie tiene porque saber lo que haces en la cama con alguien... Es una falta de respeto para ti mismo y para la otra persona exponer aquellas cosas. Sunoo pensaba que lo mejor era guardarse esa información. Sus compañeros en la universidad lo tacharon de mojigato y aburrido por eso. Pero a él no le importó hasta que la curiosidad pudo más que él.


Alguna vez lo intentó, pero el sexo le daba miedo, le aterraba. Y por más estúpido que suene —Según JungWon—, mayormente era por la inconformidad que sentía al ver su propio cuerpo en el espejo, y agradezcan a las burlas que le hacían en secundaria cuando había subido mas allá de "su peso ideal".


Por qué, ¿Quién querría estar con alguien con ese cuerpo? Nadie sería capaz de aceptarlo y mucho menos si el no se aceptaba. JungWon era el único de todos que nunca le reprochó nada por ello, no le pregunto el porque había subido de peso, el nisiquiera lo notaba , no le regañó o molestó por si lo veía comiendo algún dulce, solo le decía que los demás eran idiotas que les gustaba molestar a los demás por la envidia que sentían al ver lo bonito y brillante que eran, que solo querían apagar su brillo y que el estaba bien así, que era perfecto y hermoso para el y era lo único que importaba, porque el si podía ver su hermoso brillo.Si. Yang JungWon era cursi.


Sin embargo aún después de 3 años  de todas esas malas experiencias,  las sombras de las burlas todavía lo perseguían de vez en cuando.


Sunoo se enamoró muchas veces, pero el sexo no tenía nada que ver con ello. Muchas veces lo intentó con alguien, pero en cuanto ellos metían sus manos debajo de su camiseta y tocaban su estómago el entraba en pánico y rápidamente se alejaba, ninguno lograba entenderlo, nisiquiera cuando el mismo les contaba lo que le pasaba. Lo que le atormentaba...


JungWon hacía muchas bromas son la inexistente vida sexual de su único y mejor amigo, le gustaba molestarlo sin cruzar el límite prohibido, porque tampoco le gustaba verlo llorar ni mucho menos ser el causante de sus lágrimas, ese era el trabajo de sus tontos ex's


Claro que esas bromas quedaron en el olvido cuando Sunoo le preguntó si el podría ayudarle con eso sí tanto decía que sabía tantas cosas y conoció a tantas personas, le dijo que le presentará a alguien para poder salir de ello.


Pero JungWon sin pensarlo dos veces se negó rotundamente, es más, de todos los escenarios posibles que Sunoo pudo imaginarse desde que JungWon le presentaría a alguien hasta  pagarle un gigoló. Ni en un millón de años, el pensaba que

JungWon se ofrecería a "desflorar la flor de su jardín" —Palabras textuales del menor— Atribuyéndose a si mismo la gran  responsabilidad como mejor amigo de hacer de aquella (en su opinión, no demasiado importante) experiencia, algo agradable en dónde pudiera sentirse seguro consigo mismo y con lo que haría.


De todas maneras, no era como si JungWon se hubiera acostado con muchas personas en realidad, O tuviera las mas increíbles experiencias sexuales más allá de estar con 4 chicas, y dos de esas cuatro veces borracho. Pero de algo le serviría ¿No?


Es más, ¿Qué podría salir mal? ¿Crearle un trauma sexual a Sunoo por una terrible primera vez? Por supuesto que no, lo peor que pudiera llegar a pasar es que al tiro se volviera hetero o asexual... Probablemente la segunda. Todo dependiendo de que tan mal lo hiciera.


En fin, JungWon no tenía ni una mínima idea o experiencia con hombres más allá de la mitad de la película porno gay que se miró antes de llegar a casa de su mejor  amigo. Pero ese día parecía ser muy bueno para experimentar un poco  como se sentía estar con un hombre —Siempre tuvo curiosidad desde que Sunoo le reveló su sexualidad—o simplemente meterla y qué mejor que con Sunoo, que era una masa de arcilla maleable y con un bonito tracero.


Sunoo quiso negarse  en un principio, pero luego pensó que no sería mala idea. JungWon era su mejor amigo desde la secundaria, se conocían a la perfección y sabía que el no iba a lastimarlo, contagiarlo de alguna ETS o someterlo a prácticas sexuales que pondrían en peligro su integridad física y psicológica.

Lo más que podría hacer es matarlo con su terrible sentido del humor y chistes de doble sentido.


Claro que JungWon no quiso proceder a hacer nada hasta no aclararle a Sunoo que este tipo de cosas se hacen cuando realmente estás listo y no porque te sientas presionado por la asquerosa sociedad y una bola de cavernícolas hormonales que es más probable que se contagien una ETS a que pasen el semestre en la carrera de arquitectura.


—¿Estás listo para empezar?— La voz de JungWon sonó un poco áspera. Cómo si hubiera arrastrado las palabras por todo su cuerpo, enviando corrientes de placer a los oídos del castañito que asintió en silencio obediente. Lo cual lo sorprendió bastante.


Sunoo no era la persona más sumisa del mundo, de hecho, le encantaba hacer todo lo contrario a lo que los demás  le decían que hiciera solo para molestarlos.


Sin embargo, sabía bien como ocultar ese lado rebelde, después de todo, de su grupo bastante reducido de amigos, Sun era el chico "bueno' que todas las mamás querían abrazar y pellizcar  las mejillas, a parte de que para su padre y hermano mayor el siempre sería un ángel puro que nunca rompería un plato y los demás eran unos demonios que trataban de corromperlo. En defensa de JungWon, el no quería corromperlo, solo se lo quería tirar.


En fin, Sunoo era un chico encantador y agradable, dulce y amable... Pero solo en frente de los adultos, o cuando le convenía.


Del resto era contestón, temperamental, berrinchudo, malcriado, rebelde, atrevido y muchas veces... Sarcástico y solo un poco demasiado agresivo.


JungWon en estos momentos no sabía cómo  explicarse está actitud, no sabía si atribuirlo  a que  el mayor se sentía nervioso por lo que estarían por hacer, o simplemente está era su rol en cuanto al sexo se trataba.


De todas formas no importaba que impulsara está actitud en el, era placentero sentirlo de esta manera.


Por eso, estar así con el y ver aquella actitud. Se sentía bendecido por haber sido quien descubriera está faceta en el mayor.


Una de la que se burlaría más adelante, claro está, porque para el, no eres un buen mejor amigo si te ríes de tu mejor amigo todo el tiempo.


JungWon paseó su falange por el labio inferior del castaño hasta llegar a su mejilla suave y caliente.— Empecemos...


El peli-rojo acercó su rostro al de Sunoo con celeridad, rozando sus labios levemente, sintiendo el aliento y respiración agitada del castaño.


El mayor tenía los ojos cerrados, esperando con las manos temblorosas y sudadas que  JungWon le besara de una vez por todas, pero a Yang  parecía estar hipnotizado y perdido en su rostro.


Sunoo no tenía suficiente paciencia para esto, después de estar una semana entera y haberse dejado tocar de la manera más descarada por este idiota, no está dispuesto a esperar ni un segundo más por culminar con esto que tantos pensamientos y noches en vela le han costado, así que cuando notó que JungWon estaba perdido en su nebulosa terminó de acortar la poca distancia que había entre ambos, desatando un hola asesina de sensaciones en el menor, al que se le escapó un suspiro gustoso y sorprendido por el toque de labios que logró revolucionar su interior.


El beso que comenzaron fue lento, mezclando sus alimentos y respiraciones, rozando sus labios y creando electricidad en sus cuerpos. JungWon le tomaba de la nuca mientras con su otra mano acariciaba su mejilla, siendo una manera sutil de comunicar  que el sería quien controlaría la situación, que el hecho de que Sunoo haya dado un paso al principio, no significaba que el sería quien dirigiría.


En cambio Sunoo, el estaba con las manos enterrada en sus propios muslos sin saber dónde ponerlas. Tenía los ojos cerrados pero sus labios temblaban inseguros mientras su corazón acelerado latía tan fuerte que podría salirse de su pecho.


JungWon lo notó, y sabía que esto pasaría, puesto es normal sentirte nervioso en tu primera vez, el lo entendía y más que divertirlos, como se lo esperaba antes , se sentía enternecido en realidad.


Mucho, tanto que podría morir.


Es que Sunoo parecía un pequeño flan, todo tembloroso y blandito.


JungWon separó sus labios de los de Sunoo  dejando que un fino hilo de saliva les conectara y le miró con una sonrisa extraña en los labios mientras - tomando desprevenido al castaño - le amasaba las mejillas calientes y rojas.


—Eres adorable— Murmuró con voz chistosa.


Sunoo puso sus ojos en blanco e hizo un puchero.


—No viniste aquí a decirme lo adorable que soy. Viniste a coger conmigo, así que concéntrate.— Regañó, logrando verse aún más tierno al acentuar el puchero.


—Pero es qué ¿Cómo quieres que me concentre si la distracción está en tu cara?— El peli-rojo pellizco la mejilla izquierda de Sunoo.


— Así es como matas el ambiente .


— No es mi culpa que tu cara sea tan adorable como la de un bebé y me divida el cerebro entre si chuparte la cara o acariciarla.


—Maldita sea. — Bufó el mayor. — Tendré que ponerme una bolsa en la cabeza entonces.


JungWon sonrió divertido y luego besó castamente la mejilla izquierda del castaño que se sonrojó violentamente por ello. —Me dan ganas de comerte.


Sunoo le miró como si fuera un loco.

¿Desde cuándo Yang JungWon era empalagoso? Su cariño se basan en golpes e indultos y muchas veces en pellizcos brutos de parte del peli-rojo a sus mejillas hasta dejarlas adoloridas.


El aura a su alrededor había cambiado de pronto. Yang JungWon estaba dejando a flor de piel sus verdades emociones, desnudandose para el inconscientemente.


—Me gusta mucho cuando te enojas. Te ves hermoso cuando lo haces— El menor volvió a decir mientras acariciaba dulcemente su rostro.


Pero Sunoo volvió a sorprenderlo cuando empujó de los hombros a JungWon hasta hacerlo caer en la cama, luego se sentó encima de su cadera colocando sus piernas a cada lado de esta mientras presionaba las muñecas de Yang a cada lado de su cabeza.


JungWon decidió ceder para cumplir la voluntad del mayor por en que sea una vez en medio de este acto.


—Desde ahora tienes prohibido tocar mis mejillas.


—Eso no es justo— El peli-rojo hizo un pequeño puchero que Sunoo beso castamente. Casi como si fuera un beso inocente, como si no estuvieran semidesnudos, con sus pieles haciendo contacto.


JungWon se puso algo serio después de eso, mirando desde abajo como el rostro de Sunoo se cernía sobre el suyo, siendo iluminado por la tenue luz naranjosa del atardecer que se colaba por las cortinas de la habitación.


Sunoo también era hermoso... Pero por supuesto que sí. Era casi  como algo divino. No era un ángel, todos dicen lo mismo. Sunoo es único. Tal vez como una hermosa ninfa, o la reencarnación de Afrodita. Seguramente solo le faltaba la corona de flores en la cabeza y los dioses del Olimpo bajarían por el para llevárselo de dónde lo han creado.


El castaño relajo su agarre en las muñecas del otro mientras se sentaba completamente sobre la pelvis del menor, sacándole un jadeo tembloroso por la sensible zona en la que Sunoo se sentó. Su tracero abrazaba a la perfección su semi-erección que pronto dolería.


Estaba ansioso, tenía ganas de hacer de todo y una gran euforia le embargaba por estar así con el.


JungWon no dudó en poner sus manos en la perfecta curva de la cintura de Sunoo delineandola con sus dedos, que  bajaban hasta posarse en sus caderas.


Tenía un cuerpo bonito, una piel hermosa y una mirada pura y nerviosa.


—Te lo preguntaré de nuevo, Sunoo...— Comenzó diciéndo el peli-rojo. Mientras se acercaba lentamente al rostro de Kim, elevando su propio torso.hasts tocar este con el del otro,  que sus narices se tocaran y sus labios entreabiertos se rozaran como antes. —¿Estás seguro de esto?


—Si.


Está vez la respuesta fue contundente y definitiva, así como la avalancha de emociones que lo golpeó cuando Yang estampó sus labios contra los suyos en un beso apasionado y caluroso, dónde su lengua no fue tímida y sin pedir permiso se introducía en la cavidad bucal y húmeda del castaño.


Las manos escurridizas de JungWon no tardaron en tocar su cuerpo a su antojo, en acariciar la piel suave de su cintura, luego la de se pezones erectos hasta sacarles un jadeo y por último hasta su tracero.


Sunoo no se cohibió de pasar sus manos por el cuerpo de JungWon que no era fornido , pero tampoco escuálido. JungWon era delgado, un poco más que el, se ejercitaba y mantenía en forma su físico.


Eso le gustaba, que no tuviera un cuerpo robusto que le intimidara, sino uno agradable que le hiciera sentir cómodo.


Por un momento se tensó en cuanto sintió manos debajo de su ropa interior amasando su tracero.


Ambos empezaban a hacer fricción entre sus cuerpos, el bulto debajo del castaño iba creciendo a medida que los roces se hacían cada vez más  desesperados.


Las manos ya no tenían control y lentamente JungWon fué bajando la ropa interior de Sunoo hasta dejarlo a la altura de sus muslos y dejando al descubierto su miembro semi-erecto.


A diferencia de lo que pensaba Sunoo, de que en cuanto JungWon viera su pene seguramente se espantaría, Yang en realidad como siempre, no dudó en lo que hacia, y acarició la longitud con cuidado, haciendo al castaño temblar e intentar separarce del beso por la impresión, pero el menor no dejó ir sus labios. atrapando entre sus dientes el labio inferior de el con cuidado de no lastimarlo.


Ambos se miraron a los ojos con una mezcla de éxtasis. Tenían la oxitocina por las nubes haciendo cosquillas en sus estómagos y acelerando sus corazones.


Entonces JungWon dió un apretón al sensible pene de Sunoo y lo escuchó por primera vez gemir, deleitando sus oídos con la melodía más exquisita que alguna vez escuchó provenir de alguien.


Estaba fascinado, empezaba a creer que todo esto era un error por sentirse tan bien, que estaba cometiendo una clase de pecado imperdonable que aún así no le provocaba tanto remordimiento como debería y eso le hiciera sentir aún más culpable por ello.


Pero Kim volvió a gemir cuando volvió a apretar inconscientemente la punta del mayor y todos sus sentidos se nublaron, y la cordura le abandonó.


Aunque podría afirmar, que el nunca estubo cuerdo, ni una sola vez en su vida.


Su mano libre se paseó por la cintura que había marcado como suya desde el primer momento en que la vió, mientras comenzaba a subir y bajar su mano sobre el miembro del otro, sin soltar sus labios. Atrayendolós y obligándolo a ahogar sus jadeos en su boca, mientras Sunoo se retorcía tortuoso sobre el.


Se sentía bien y sabía que Kim lo disfrutaba , con su rostro frunciendose de manera atractiva por el placer, JungWon no tenía duda de eso. El también se sentía bien, con el cuerpo del mayor a su Merced y friccionando contra su miembro erecto bajo la delgada tela de su boxer, todo estaba llendo de maravilla.


JungWon estaba desesperado por sentir y disfrutar tanto de Sunoo como el lo haría de el. Así que en cuanto sintió el miembro de Sunoo humedecerse bajó la velocidad de sus movimientos y soltando los labios hinchados del castaño con un ruido de queja brotar de ellos dijo —Tocáme. —Con la voz ronca.


Sunoo relamió sus labios en silencio, quería seguir besando al menor, nisiquiera lo había escuchado bien. —JungWon...


—Vamos Sunoo, necesito que me toques, te necesito — Jadeó el menor con su nariz acariciando su cuello e inhalando el olor de su piel ardiente. 


—Hazlo— Insistió por última vez antes de dar un fuerte apretón al miembro de Sunoo, sacándole un corto grito de placer. —Vamos.


Sunoo desorientado fué bajando su mano lentamente hasta llegar al borde de la ropa interior de JungWon, tragó grueso imaginándose la polla de su amigo entre sus manos mientras le daba placer. Eso envío espasmos a su cuerpo, incitándolo a volver realidad aquella imágen.


No dudó en escurrir sus falanges por el vientre del menor que se negaba a seguir dándole placer a menos que el hiciera lo mismo por el. Y con cuidado y algo de timides rozó con su dedo la punta del miembro del pelirojo, haciéndolo vibrar y suspirar debajo de el


—Vamos Sunoo, no seas tímido y tómalo —Gruñó el menor, ya desesperado con la frente apoyada en el hombro del castaño.


Sunoo lo tomó con cuidado, enviando corrientes eléctricas por todo el cuerpo caliente del pelirojo que dejó salir un jadeo en cuanto Kim comenzó a masajearlo de la misma manera en la que el lo había hecho antes.


Se acariciaron uno al otro mientras sus labios soltando jadeos trataban de conectarse sin éxito, estaban agitados con el corazón en la punta de la lengua y los estómago cosquilleando como si tuviera un hormiguero dentro de ellos.


El primero en venirse con un gruñido largo y  agudo fue Sunoo que dejó caer su cabeza hacia atrás con los ojos cerrados por sentir el horgasmo, liberabose en la mano de JungWon manchando ambos estómagos mientras apretaba fuertemente el miembro de este que gruñó por el placer soltando su semilla justo en el instante en que  Sunoo besó sus labios.


Se miraron con las pupilas dilatadas despeinados. Se veía como un desastre. Pero Sunoo se veía hermoso siendo un desastre uno con las mejillas rojas y los labios hinchados dejando salir esos pequeños jadeos mientras entrecerraba sus ojos intentando enfocar la vista y regresar a la realidad.


Pero aún así, aunque se sentía fatigado y con los pulmones pidiéndole unos segundos para recuperarse el acercó  a Sunoo nuevamente hasta que ya no hubo ningún centímetro de por medio entre sus cuerpos y al compás del latido de sus corazones sus labios danzaron la melodía de la pasión hasta quedarse sin aliento nuevamente.


JungWon hizo que Sunoo cayera en la cama de espaldas con cuidado mientras lo despojo por completo de su ropa interior, dejándolo completamente desnudo frente a el.


Sunoo no le miraba asustado o inseguro. Le miraba como el lo miraba a el. Con deseo ardiente.


JungWon también quitó su ropa interior, dejando a la vista su pene semi-despierto al igual que el de Sunoo, lo de antes no había sido suficiente para ambos . Ellos querían beber hasta la última gota del otro.


JungWon atacó su cuello metiéndose entre sus piernas. Dejando que sus miembros se rocen entre si.


Dejó un camino de besos calientes que incineraban la piel del mayor quien enredando sus dedos en la nuca de el jadeando en su oído.


Era una mezcla de sensaciones intensas que no sabría describir en palabras. Solo sabía que era caliente y desesperante. Lo volvía loco.


Lo volvía loco como JungWon besaba hasta su clavícula y pecho.


Lo volvia loco como su boca succionaba sus pezon izquierdo y como una de sus manos pellizcaba el derecho.


Y lo volvía aun mas loco la manera en la que la cadera del menor se movía. Embistiendo su cuerpo , dejando que sus miembros se rozen y su entrada se contraiga.


Pero lo que más le enloquecía, era la sed que sentían sus labios al no sentir los de el sobre los suyos.


Y JungWon leía su mente, el lo sabía, Sunoo estaba seguro de ello, porqué  Yang ascendió con su lengua lamiendo desde su pecho hasta su barbilla y luego sus labios se estrellaron contra los de el dejandolo beber el licor embriagante de la calidez de su húmeda boca, con su lengua trague delineando su interior, jugando con la suya en un beso húmedo y necesitado que no duro lo suficientemente para Sunoo. Quién al sentir como injustamente Yang se alejaba de el gruñó enojado, recibiendo un casto beso de parte de el en la punta de su nariz.


—¿Qué crees que haces?— Preguntó sin aliento el mayor al no sentir la cálida del cuerpo de JungWon pero todavía con suficiente energía como para hacer un adorable puchero. Tenía los ojos entrecerrados, casi no veia por su nublado vista cristalina y estaba algo confundido.


Su cerebro se habia atrofiado gracias a las hormonas.


—Solo espera un momento, Sunoo, no voy a escaparme— Bromeó a medias el menor. Viendo el adorable puchero en los labios de Kim.


—¿Qué tanto haces que no me besas? Te necesito — Gruñó necesitado palmeamdo la cama con insistencia.


JungWon sonrió ladino cuando por fin logró destapar el bote de lubricante, vertió un poco en su mano y en silencio se arrodillo frente a el.


—Sunoo, abre tus piernas  un poco  más para mi— Susurró Serca de los labios del castaño quien sintió un escalofrío en cuanto una de las manos de Yang acarició el Inter de sus muslos.


Sunoo tembló un poco mientras abría más sus piernas, esta era la parte que que lo alteraba más.


—Relajate, te quiero ¿Si?—


—Yo también.— Sunoo cerró sus ojos sintiendo la pesada mirada de Yang directa en su cuerpo. Estubo a punto de cerrar dus piernas


Pero de pronto sintió  como un dedo húmedo y algo frío rozaba aquella zona foránea y le hizo latir el corazón aún más acelerado que antes y relamió sus labios nerviosos.otra vez


JungWon notó como el mayor se tensó frente a el y decidió besar sus labios con dulzura, para aminorar la tensión de su cuerpo mientras su falange acariciaba el exterior del anillo hasta por fin introducirse, escuchando una pequeña queja de parte del castaño.


JungWon estaba perdido viendo cómo su dedo desaparecía en la entrada del mayor.


—Se siente extraño. — Sunoo  frunció su seño.


—¿Te duele?


Sunoo negó con la cabeza, asi que JungWon decidió comenzar a mover su dedo lo mas profundo que pudo, moviendo lo en círculos , Sunoo comenzó a jadear después de un minuto  JungWon supo que era buena señal. Así que agregó otro, el segundo dedo en su interior se sintió aun mas extraño, pero cuando Jungwon comenzó a hacer tijeras con ellos y calar mas en su interior se olvido de aquella sensación , pero el tercer y cuarto dedo fueron los que hicieron sus tendones endurecerse, cuando de alguna manera habían logrado estirarle lo suficiente y escarbar en su interior hasta llegar a ese punto en lo mas profundo de su ser.


Sus piernas temblaron cuando Jungwon comenzó a en vestirlo con sus dedos, sus labios estaban lastimados por haberlos mordido con fuerza cuando Jungwon comenzó nuevamente a masajear su miembro mientras le miraba extaciado con los ojos oscuros y el rostro serio, concentrado en el placer que se reflejaba en el rostro angelical de Sunoo y lo deformaba en una mueca atractiva, en como apretaba sus dedos y los succiona hasta perder casi toda su mano en su interior.


Le gustaba sentir como Sunoo apretaba sus dedos en su interior y como se retorció gracias a ello. Le gustaba que se viera vulnerable y le mirara con los ojos vidriosos y necesitado, rogándole por más.


Le encantaba todo eso. Pero lo que más le encantaba era ser el primero en todo esto. Le encantaba.


Cuándo sintió el cuerpo de Sunoo contraerse por el próximo orgasmo, JungWon instruyó con su dedo pulgar la punta del miembro goteante e hinchado de Sunoo, sacándole un largo gemido lastimero.


—Todavía no— Susurró el menor, mientras sacaba lentamente sus dedos del Interior  de Sunoo, que le miraba expectante cuando el tomo su propio miembro y rozaba la punta de este en su húmeda entrada, haciendo círculos alrededor de esta logrando sentir como se contraía deseosa por recibirlo.


JungWon le miró a los ojos. Fue una mirada primitiva que encendió una llama misteriosa en el interior del castaño, que no supo cómo reaccionar a la intromisión del pene de Yang en su interior, que le tomó desprevenido.


Un jadeo ahogado por el oxígeno que escaseó en sus pulmones y el segundo orgasmo provocado fue la respuesta al gruñido largo de placer que soltó el menor en cuanto sintió la calidez y la humedad de las paredes de Kim.


Era un total éxtasis, su ceño se frunció de manera atractiva mientras dejaba salir un gemido ronco y largo. Se sentía apretado, húmedos cálido. El interior de Sunoo era reconfortante e increíble.


Se sentía como un ganador, como el rey del mundo por lograr sentir todas estas sensaciones por primera vez y hacer sentir todas aquellas sensaciones por primera vez al mayor. Juntos, los dos. En su propia burbuja.


Estaba por completo en su interior, siendo uno solo y se sentía fantástico. Su corazón latía desbocado por algo más que la pasión, era la oxitocina embriagandolo.


Increíble.


—Sunoo... ¿Te duele?— Preguntó recordando que eso no solo era un agujero sino el tracero de Kim que se mantenía con los ojos cerrados y las manos aferradas a la sábana. Tenía pequeñas lágrimas emposadas en sus ojos.


—Solo un poco— Susurró sin aliento el castaño. —Pero está bien, se siente bien.


—¿Estás seguro? Podemos parar si quieres.


—No quiero parar, solo quiero sentirte. —Murmuró tratando de mirar el rostro sonrosado de JungWon, pero las pequeñas lágrimas  en sus ojos no se lo permitían —Quiero sentirte muy adentro de mi.


Yang tragó saliva con dificultad mirando fijo la expresión de su mejor amigo. Sus palabras le habían dejado estupefacto, en el buen sentido. En un sentido, que había logrado elevar su ego que antes estaba por las nubes y ahora se encontraba en medidas desconocidas.


—Bien... Pero toma mi mano— Susurró colocando su palma libre junto a la de Kim quien sin dudarlo la tomó.


JungWon desearía que no doliera, que el dolor no formara parte de este momento, pero era inevitable y además, natural.


Muchas veces el placer viene acompañado del dolor. Es más intenso, es íntimo y cálido. Arde. Quema, reconforta y acoge.


—¿Te sientes listo?— Preguntó está vez después de unos minutos y Sunoo asintió. JungWon sonrió ladino y besó sus labios de la manera más dulce que pudo hasta que el oxígeno se hizo escaso y con ayuda de sus piernas se impulsó hacía adelante, embistiendo el cuerpo del mayor con decisión, sintiendo una honda expansiva de placer recorrer desde los dedos sus pies hasta la punta de sus cabellos.


Sunoo gimió agudo apretando su mano.


—¿Se sintió bien?— Preguntó no queriendo moverse el menor, esperando a que Kim recuperará el aliento.


—Se sintió... Se sintió increíble— Respondió por fin.


JungWon supo que ya no tenía porque detenerse. Así que nuevamente se impulsó hacía adelante, está vez con más fuerza, haciendo vibrar a Sunoo debajo de el.


El va y ven se volvió lo único en lo que ambos podían pensar. Era rápido, rudo y sin coordinación, pero se sentía increíble, como Sunoo se retorcía debajo de el y enrollaba sus piernas alrededor de sus caderas, como clavaba sus uñas en sus hombros hanchos mientras el se apoyaba en la cama con la mirada fija en su cara.


Se sentía como una clase de puberto hormonal que solo quería enterrarse sin compasión en el cuerpo hermoso e increíblemente puro y limpio de Sunoo. Se debería de sentir tan sucio y ruin de tan solo mancharlo y quitarle la inocencia con su toque, con sus labios, con sus jadeos y caricias.


Pero se sentía tan excitante.


—¡JungWon!


Sunoo gritaba su nombre y era todo lo que el podía escuchar, a parte del chique obsceno de sus pieles que resonaban en la habitación acompañada de los latidos de su propio corazon que retumbaba en su cabeza.


Estaba perdiendo el control de sus movimientos cuando sintió sus piernas fatigarse y las de Sunoo temblar mientras apretaba deliciosamente su miembro a tal punto de hacerlo gruñir como un animal.


Pero esto no podría acabar así, por su puesto que no. El no podría terminar jamás sin nunca haber manchado por completo su piel porcelana.


Así que con todo el autocontrol que pudo salió del interior de Sunoo, haciendo que este se quejara bajito. Pero JungWon no lo dejó hablar si quiera cuando ya lo tenía boca abajo , con el rostro enterrado en la almohada y el tracero al aire.


Fue un giro inesperado que removió su estómago entero. Asi como también JungWon logró dejarlo sin habla y oxígeno nuevamente cuando se clavo profundamente en el sin ningún tipo de consideración.


Como si fuera un cavernícola, un animal primitivo sediento de contacto y piel, y de poseer su cuerpo. En medio de su instinto mas primitivo por amasar la piel de sus caderas y cintura mientras sus dientes se clavaban en su espalda sudada.


Sunoo volvió a gritar su nombre, con su rostro bañado en lágrimas de placer  y JungWon solo podía perderse ante la hermosa vista.


Era excitante, demasiado sensual. La línea de su espalda, la separación de sus homoplatos, esa piel pálida sin ninguna marca. Era un lienzo en blanco esperando a ser tomado y convertido en el más de las primitivas obras de arte.


Quería tomar un pincel pintar esa blanca piel, mancharla y marcarla de tonos violetas mientras le jodia con la pasión de un músico o de un escultor o pintor al llegar al exatsisis del clímax de aquella obra de arte.


Fué uno de sus más recientes pensamientos y deseos. Uno de los más carnales y banales que tenía en cuanto a el cuerpo del castaño se refería.


Habían más, por supuesto que los había, pero eran demasiado complicados e indecorosos como para describirlos en palabras.


Porque era descomunal, el sentimiento y la calidez que recorrían por sus venas al ver la piel expuesta del mayor era definitivamente descomunal, casi imposible de controlar.


Sus dedos a enterraron en su cintura y su caderas mientras sentía a Sunoo apretarle nuevamente al venirse y colapsar por el devastado orgasmo al que le siguió JungWon, liberandose en su interior, manchándolo con su esencia mientras miraba el techo con los labios soltando jadeos y el  castaño enterrando su rostro en las almohadas mientras arrugaba la sábana con sus manos, con el corazón disminuyendo de velocidad lentamente, siendo abatido por la vergüenza y la calentura que le embargaban, en un silencio en dónde solo podía escuchar se el retumbar de cada corazón en sus propias cabezas.


Las palabras sobraban en ese momento, cuando JungWon besó la nuca de su mayor mientras salía de su interior con cuidado y se acostaba a su lado, justo del lado en el que el rostro de Sunoo miraba a la nada con su cabello castaño revoltoso pegado a su frente por el sufro perlado, tragando saliva con dificultad al sentir la garganta seca.


JungWoon le miró y sintió como una avalancha le destrozaba, como si un auto le atropellara, como si una ola gigantesca lo arrastrará y lo llevará a las desconocidas y terroríficas profundidades, porque se sintió como un tonto, mirándolo como si fuera una obra de arte perfecta, admirando su belleza salvaje y caótica... Sintiendo la máxima de las emociones calar en su corazón. Una que le dejó mudo.


Había tenido una epifanía en ese mismo instante y todas las cosas cobran sentido para el. Pero no podía hablar, tenía un nudo en la garganta que no se lo permitía y unas ganas terribles de vomitar.


Después de unos segundos en blanco, JungWon decidió hacerse cargo de limpiar a su amigo que estaba rendido en la cama, con los ojos cerrados y una expresión tranquila. JungWon pensaba que seguramente se habría quitado mucha tensión de encima.


Se acostó a su lado y los cubrió con las sabanas ; JungWon sonrió sintiéndose cálido, besó sus labios castamente y abrazó al mayor, queriendo perderse en su escencia y calor, deseando que fuera suyo para siempre, cayendo en un profundo sueño, todavía sediento por sus labios, todavía deseoso por su toque y la electricidad que aceleraba su pulso.


JungWon estaba sediento de Sunoo, quería beberlo hasta el final.


Estaba sediento por beber de sus labios hasta que no pudiera borrar los rastros de los suyos.

♡︎♡︎

.

.

.

.

.

.

.

.

.


♡︎♡︎


'La Soif'