NO ESCRIBIRÉ…
No escribiré sobre la cantidad de peces en el mar, ni sobre recordar cosas que tenías solo cuando las pierdes. Porque la mayoría de los peces acaban colgados de los anzuelos y el recuerdo de esas pérdidas solo funciona si en verdad alguna vez te importaron.
No escribiré sobre afrontar las cosas y seguir adelante ni sobre ahogar las penas en alcohol. Porque cuando sigues adelante, en ocasiones acabas caminando en círculos, volviendo una y otra vez al mismo lugar sin darte cuenta, y ahogarte en el fondo de un vaso en la barra de un bar solo hará que tus penas salgan a flote en tu memoria.
No escribiré sobre el bien ni sobre el mal. Porque el bien es subjetivo según el ojo que lo observe, y el mal reside en mayor o menor medida en cada uno de nosotros.
Escribiré sobre lo que nos conviene, lo que es necesario para alcanzar esa felicidad tan deseada, lo que al principio nos daña y al final nos enseña, todo aquello que nos hace mejores personas aunque en un principio no lo creyésemos posible.