| Capítulo único |
La sensación de despertar solo ya se había vuelto una costumbre, un hecho definitivo, muchos lo considerarían un solitario, raro o hasta estúpido considerando lo que algunos piensan que es una suerte de ser un alfa, él es uno solitario. Nunca se consideró diferente o superior a los demás, y los demás nunca lo habían considerado alguien especial ya que por su apariencia delgada muchos pensaban que usaba inhibidores o hasta que la naturaleza le había decido jugar una broma.
El sentir como el agua tibia bajaba por todo su cuerpo lo hacía sentir cada día más vivo y al mismo tiempo tan muerto, pero como había comentado, ese hecho no era reciente y se estaba acostumbrado, demasiado.
El salir de la ducha, cambiarse por un traje formal era algo nuevo en esos meses, salir de casa camino hacia su cafetería de preferencia ya que quedaba más cerca de su trabajo se sentía casi tan irreal, el darle los buenos días a la joven mientras pedía el mismo bagel y café con leche se sentía simplista.
—¿Hughie? ¿Estás bien?
—Mmm
Parpadea los ojos confundido, mirando a su alrededor y cayendo en la realidad, últimamente se ha estado perdiendo demasiado en sus pensamientos.
Observa cómo Victoria Neuman lo mira un poco confundida, cierto, estaba hablando acerca de la exposición de hoy con Vought.
—Perdón… he tenido la cabeza en otro lado, acerca de la junta con Vought hoy en la noche todo está solucionado, guion planeado, propuestas bien hechas….
—No te preocupes Hughie, ante este evento con Vought no hay que tomarlo a la ligera y sé que has hecho un gran esfuerzo con esto—le da una sonrisa.
—Si… hago lo que puedo —trata de devolver la sonrisa.
—Bueno, haces muy bien, sigue así y tendremos éxito.
Ella lo deja solo después de su reunión, un suspiro sale de su boca y piensa en como saldrá con esto, la suerte debía estar más de su lado, aunque sabia que le había estaba pidiendo mucho considerando que Butcher (de mala gana, aunque eso era de esperarse) había detenido las matanzas y había acatado sus órdenes, muchas veces cargadas de burlas acerca de su género, pero las hacía y eso era suficiente, de los insultos ya estaba acostumbrado.
Decide volver a su trabajo, debía tener todo listo para los siguientes pasos que tomarían acerca de los supers y todo el paquete, Butcher estaba con Ryan que estaba bajo el cargo de Mallory, Mother Milk estaba a medio tiempo con su hija y Frenchie seguía en lo suyo junto a Kimiko.
Todo estaba calmado, demasiado considerando las cosas que habían sucedido en el pasado, su mente algún día explotaría y teme haberse convertido como en la de Butcher.
Una sosegada por la búsqueda de eliminar y controlar supers, donde no puedes tener una vida normal y solo concentrada en la venganza.
Sonaba tan patético como heroico, buscando el bien del mundo del que solo fue empujado a ello.
Pero hay que dejar esos pensamientos de lado, hay demasiado papeleo y tienen una junta al mediodía con Vought que no hay que cambiar.
El calor es demasiado.
Solo maldice por dentro mientras que la sensación de mareo y el calor por dentro se dispara sin reparo, tenía que salir de esa área llena de alfas en ese momento antes de que los malditos gilipollas se les ocurra hacer algo.
Homelander, otros dos supers idiotas y unos guardias supervisando el perímetro estaban en una "sede" de Vought, o eso se supone.
Vought ante la insistencia de la nueva Federación en contra de los supers se había acordado una conferencia en estas oficinas, que eran una derivación de Vought y sus allegados.
Cuando aparecieran ellos "fingirían" un ataque terrorista y saldrían muertos, nada que no hubiera hecho antes hasta la inesperada llegada de su calor.
Se suponía que los supresores nuevos evitarían la llegada de su celo, muy pocos y a los que tenía en la mira sabían de su verdadera condición como Omega y no como Alfa como se había autoproclamado en televisión.
Un estúpido y sucio Omega Los Siete.
Eso debía ser una coñada.
—¿Hueles eso?—un agente empieza a oler el aire.
Mierda, se han dado cuenta.
—Huele a Omega en celo.
Todos se están riendo, no sabe si es paranoia suya pero nunca había notado los colmillos tan grandes que tenían los Alfas alrededor suyo, solo puede seguirles la corriente y reír como lo hace en televisión.
Desea llorar, se siente tan débil y expuesto que sabe que algo en el esta muy mal, solo había sentido esa sensación cuando fue un niño cuando realizaron experimentos con el, la puta sensación de tenerlo todo y nada a la vez, esa puta sensación de mierda.
Mierda.
Mierda.
Tiene ganas de matarlos a todos, quemarlos con su láser mandándolos al carajo, siente como sus ojos empiezan a destacar el brillo rojo del láser, trata de mantener la compostura pero esta cayendo.
Demasiado.
—¿Qué pasa compañero? ¿Tu también hueles a la zorra?
Otra vez ríen, siente que se ríen de el, que todos lo observan.
Odia esto.
Odia ser un Omega.
Pero todos le temen.
El es la puta reencarnación de la justicia.
Del poder que todos desean y que solo el tiene.
Se siente pegajoso por el sudor, este llega desde su frente y baja hasta el cuello donde la Manzana de Adán se contrae, todo su cuerpo esta secretando líquidos, desde el sudor y la saliva hasta la lubricación ante su celo.
Ha perdido el control de todo.
Nada importa, todos son peones en su juego.
Los cuerpos uno a uno son destruidos, cortados por una luz roja llena de ira, dolor y desesperación.
Antes de que se de cuenta todo su alrededor va sido destruido, la sangre es de a montones dispersa por todos lados con pedazos de carne cubiertos con esta.
Es una viva suena de terror, su espectador solo gime convirtiendose en el único sonido en aquella sala, sus piernas parecen flaquear en cualquier momento.
Ha venido solo, una pésima idea por supuesto.
Pero Mandy había desertado al haber sido atropellada y hospitalizada el día de ayer, Paul no podría ya que de último momento había decidido por miedo a no ir, por lo que solo quedaban el y Victoria y el.
Pero ella tenía demasiadas juntas importantes, no tanto como esta decisión definitiva con Vought pero no podía hacerlas a un lado tratando de unos cuantos senadores.
Así que Hughie Campbell había decidido tratar de salvar el día yendo el solo hacia los perros, directo hacia el infierno.
Pasa por las puertas de vidrio y no se percata del pequeño charco de sangre saliendo a través de la puerta, pero pronto se da cuenta del panorama al ver sangre dispersa cerca de la zona del recepcionista, todo esta malditamente en un silencio aterrador.
Siente miedo, mucho miedo.
Pero cuando menos se da cuenta esta caminando hacia alguna otra puerta que no es la salida, ve un pasillo lleno de sangre y unas luces han sido destruidas por completo, trata de no pisar lo que queda de aquellas personas hasta llegar al otro lado y caminar por lo que parece ser un camino de la desesperación.
Los que antes eran trozos de carne ahora son personas más intactas quemadas de diferentes formas o simplemente partidas por la mitad, el olor a sangre si bien era fuerte un olor a leche descompuesta se estaba haciendo presente.
El olor era demasiado fuerte, como si en realidad perteneciera a una persona que por como olía quizás era un Omega, uno con un desorden hormonal.
Si ese Omega era un supe explicaría la razón por los cadáveres por todos lados, quizás se había salido de control y se negaba ser atendido, lastimosamente aun en estos años los registros de omegas violados, prostituidos u algo peor iba en aumento, así que no era de esperarse que ante un posible ataque de pánico reaccionara así.
Trata de ir con cautela, si aquel Omega aun se encontraba dando con todo a cualquiera que se le pusiera en el camino tendría que avisarle a Victoria y quizás a Butcher.
El olor cada vez es más fuerte y pequeños gemidos aparecen mientras se aproxima donde cree que se encuentra el Omega, se detiene cuando mira el marco de la puerta y la puerta lejos de allí totalmente destrozada.
Traga fuertemente ante el panorama, trata de asomarse hasta observar más claramente al Omega en celo y ver si era conveniente o no avanzar.
Su respiración se detiene y una ola inesperada de excitación no deseada llega a todo su cuerpo, la persona que tenía en frente, semidesnudo de la cintura para abajo y gimiendo mientras trataba de darse placer era nada menos que Homelander.
Pero ¿como...?
Homelander se suponía que era un alfa, su olor era de un alfa, a menos que...
Usaba supresores de olor para fingir ser un alfa y así poder ser más aceptado en la sociedad, a Vought le interesaba su imagen y que su mayor súper fuera un Omega no le traería un beneficio.
Trata de hacer algo, sabía que a Victoria pese a ser una beta y estar a favor del apoyo hacia los Omegas no dudaría en usar la Carta de "yo no lo digo si haces lo que digo".
Ver al hombre así le daba algo de lastima, el usar supresores y posiblemente algún otro medicamento hormonal debía estar volviendo loco al hombre.
Trata de mirar hacia otro lado ante la vista de Homelander de cuclillas, gimiendo suavemente y con tres dedos metidos en su culo era una vista un poco difícil de ignorar, pero tenía que hacer algo por el desgraciado.
—H-hola...
Homelander detiene cualquier otra acción que estaba haciendo y sin sacar sus dedos dentro suyo volves hacia fuera y mira a un hombre flacucho frente suyo.
Por los efectos de la calentura y el desorden hormonal que estaba teniendo en esos instantes tarda en reconocer al hombre como Hughie Campbell, este lo mira con una cara preocupada y un cuerpo tenso sin atreverse de moverse donde estaba.
—¿Que piensas hacer Hugh Campbell? ¿Mmm?
El mencionado no responde.
—¿Esto te excita? ¿O no?
Sin descaro empieza a mover sus dedos y darle una vista al recién llegado mientras tomaba su polla y se masturbaba, su aspecto sudoroso y desalineado con el pelo por todas partes era una vista que nunca pensó ver en el supe.
Hughie mira la parte inferior de su uniforme tirado y la toma con cuidado y camina hasta estar apenas unos pasos lejos del rubio, extendiéndole con cuidado la prenda.
Lo toma y pese a que en cualquier momento va a tropezar y caerse logra ponerse los pantalones, mira al alfa frente suyo y se acerca hasta estar unos centímetros cara con cara.
El más alto traga forzosamente y da un paso lado atras. Ahora que ha logrado conversarlo debe pensar donde llevarlo, quizás...
—¿Y ahora que piensas hacer?
Hughie mira al supe mientras tantea sus bolsillos y siente sus llaves en uno de ellos.
—Iremos a un lugar seguro, lejos de cualquier alfa, así que... Si gustas puedes seguirme...
Sale de la habitación y empieza a caminar por donde vino, miraba hacia atrás para asegurarse que el supe lo estuviera siguiendo y este lo miraba con cara de "¿que miras idiota? Camina"
Una vez fuera el más joven mira a todos lados como si se cerciorará de que nadie estaba viendolos.
—Te ves como un puto esquizofrénico ¿lo sabes verdad?
Hughie mira al super nervioso, su cuerpo estaba con una capa brillante de sudor y estaba temblando un poco.
—Bueno, tengo que asegurarme de que nadie ha venido y sin ofender pero, en tu estado tus poderes deben ser confusos y no puedo confiar en ellos.
El Rubio no dice nada y el camina hacia el auto, abriendo primero la puerta del copiloto.
Un sonido de algo cayéndose lo hace voltear y ver a Homelander en el suelo, sus temblores están más fuertes y ha empezado a gemir de nuevo.
¡Mierda!
No posee un cuerpo hercúleo pero trata de levantar al hombre y llevarlo hasta el auto, se tropieza unas cuantas veces hasta colocarlo en la parte del copiloto y empezar a manejar hacia su destino.
El supe empieza a tocarse entre telas mientras gemidos casi dolorosos salen de su boca, Hughie lo mira con pena y con un poco le lujuria, pero trata de sacar todo eso de su mente hasta llegar.
Después de lo que parece una eternidad logran llegar a una serie de departamentos y Hughie toma un atajo cerca para entrar por la parte de atrás y no ser vistos.
Agradece que las escaleras anti incendios sean cerradas por paredes y nadie frecuente en ellas, así que logra llevar al supe hasta la tercer piso y entrarlo a su departamento, apenas de unos pasos sin ayuda del humano y se desploma en el pequeño pasillo, Hughie vuelve a tomarlo de vuelta y lo lleva hacia el baño donde abre la regadera.
Homelander esta gimiendo y parece estar incómodo con el traje, toma la cara del supe y lo hace mirarlo a los ojos.
—Escúchame, te quitare la ropa y te meteré a la bañera donde te mojaras, se que esto no ayudará pero disminuirá el calor ¿si?
El mayor asiente, posiblemente no entendiendo de todo, pero el pelo rizado decide tomar ese riesgo de ser partido por la mitad y ayudarle a quitarse esas pesadas y abrigadas ropas hasta dejar al hombre desnudo totalmente.
Se ve diferente, el traje le añade más músculo del que tiene, pero no por eso deja de tener un cuerpo atlético, su piel tiene un tono poco bronceado, no puede evitar mirar un momento su pene, el poco pelo rubio oscuro alrededor de la base y también se da cuenta que este es tan solo un poco más pequeño que de un alfa promedio, quizás 16 centímetros, con una circunferencia gruesa pero no demasiado, se encontraba roja en la punta y sacando líquido seminal.
También nota el charco que va en aumento del lubricante que estaba sacando el supe, cierra los ojos un momento, sabía que este no era el tiempo de pensar así y debía concentrarse por el bienestar del rubio.
De manera torpe logra meter al hombre dentro de la bañera y procura que el agua fría le caiga en todo el cuerpo, este esta más tranquilo, ya no gimotea ni parece estar en un grado de inconsencia grave.
Este no lo mira mientras con un pequeño recipiente lo sigue mojando, había cerrado la regadera y puesto para evitar que se saliera el agua, el lugar esta en un silencio más que incómodo era agradable, casi cálido.
—¿Qué planeas...—parece estar mareado por un momento—hacer conmigo?
Hughie detiene cualquier acción y no dice nada, a decir verdad no estaba seguro, intuía que Homelander por su ego y por su pensamiento de dios no poseía ningún alfa que pudiera ayudarlo, quizas si este podía mandarlo a Vought para sentirse más seguro o más capaz de hacer algo por el, quizás también podría ocultarlo en casa aunque eso no sería muy posible y teme que el supe enloquesca como aquella zona de Vought.
—A decir verdad no lo había pensado... Solo pensé en sacarte de allí al ver tu estado, pero si gustas puedo llevarte con Vought u otro lugar donde te sientas más cómodo.
Homelander no deja de verlo, como si buscara alguna señal en si rostro, como si tuviera una intención oculta en sus acciones y este buscara cual era.
Hughie ha dejado de seguir manteniendo su cuerpo húmedo y frío, su incomodidad ha aumentado y empieza a tomar la ropa del súper y salir del baño, dejar ese ambiente le da un respiro y camina hacia el cuarto de lavado, cree que el traje es de lavado en seco así que solo lo deposita a un lado, sale de nuevo hacia su habitación donde toma unas prendas que le había regalado Robin hace mucho y le quedaban muy grandes, solo se las había puesto dos veces.
Camina de nuevo a ese ambiente y cuando entra el supe no lo mira hasta que le toca el hombro suavemente.
—Te traje ropa, a mi me queda grande así que probablemente te quede, te la dejaré aquí y cuando gustes salir de allí puedes ponértela—trata de sonríe, pero lo más probable es que solo le hubiera salido una mueca.
El rubio mira la ropa y luego a el, el castaño da pasos hacia la puerta y cuando esta apuntó de salir una voz lo detiene.
—Hughie—el mencionado voltea a verlo—estoy muy caliente, mi pene esta goteando y mi culo aun más.
Hughie lo mira sin entender el punto.
—¡Maldita sea Campbell!—el supe se levanta de la nada y lo mira con dos luces rojas—lo último que quiero de ti es tu compasión y tus lloriqueos de marica ¡dime que putas quieres de mi!
El pelo rizado vuelve a ver su cuerpo, toda el agua cae en gotas desde los hombros hasta los pies, su pene no ha disminuido en excitación y líquido seminal se hace notar entre las gotas de agua.
Su propio pene estaba demasiado duro, sentía sus propios boxers empezar a humedecerse y como la temperatura del lugar aumentaba.
Con determinación camina hacia el supe hasta quedar frente a frente como en Vought, aquellos brillos rojos han desaparecido y solo quedan esos ojos azules mirandolo con confusión y ¿miedo?, lo toma del cuello y sin más lo besa.
Es un beso suave, casi lento, donde el más alto es más participativo tomando los labios ajenos poniéndolos entre los suyos, moviéndose e incluso moviendo su lengua sobre la otra boca.
El Omega gime al sentir la intrusión en su boca, aquel beso se estaba volviendo uno caliente, las lenguas de ambos estaban moviéndose una contra la otra hasta que jadeos se hacían presentes.
El alfa se quita del beso por falta de aire y un hilo de saliva los une, el Omega frente suyo lo mira con aquellos ojos oscuros otra vez, mira al alfa con deseo.
Hughie toma el cabello desordenado del rubio y lo acomoda, aquel hombre entre excitación lo mira con cariño, casi dándole ternura. Fácilmente lo saca del baño y le da una bata, juntos caminan hacia la habitación del menor y el supe lo arrastra a la cama usando su súper fuerza.
Están en la cama acostados de lado, ambos viéndose entre si con una distancia de un centímetro, el supe toma ahora la iniciativa y empiezan de nuevo los besos.
De manera lenta acaricia la espalda del ojos azules, bajando lentamente hasta el inicio de los glúteos, masajeando la zona de forma continua por un tiempo.
—Follame—exclama, tomando el cuello de su traje y desabrochando su camisa—mete tus dedos en mi, quiero sentirte.
Mete tus dos dedos dentro de aquella zona mojada hasta dar con su entrada, a pesar del excesivo lubricante mete un dedo primero mientras besa el cuello del otro y sostiene su pelo con fuerza, el rubio se deja hacer a su antojo.
Luego sigue con dos dedos entrando y saliendo sin parar y de manera constante, el rubio gime desesperado y el agarre del pelo lo vuelven loco totalmente.
Siente que esta muy cerca, todo su cuerpo esta caliente y su pene esta sacando bastante líquido seminal.
—¿Quieres venirte?—susurra Hughie cerca de su oído, causándole un cosquilleo ante su súper oído.
Solo puede mover la cabeza y murmurar incoherencias, hasta que gime más alto, cerrando los ojos y tiras de semen caen en el pantalón del otro, el rubio gime por el sobre estímulo ya que el otro no ha dejado de penetrarlo.
Sigue así hasta que el pelo negro retira sus dedos y se levanta de la cama, Homelander lo mira preocupado por la idea de que el otro pudiera irse, pero el se desviste hasta quedar desnudo.
Su cuerpo aún ha sido un tema de inseguridad para el, sobre todo por el aspecto de ser un alfa y ser tomado como una burla, pero cuando el rubio lo mira con deseo a cada parte de su cuerpo aquello se esfuma por unos momentos.
Toma unas toallitas que tiene en uno de los cajones de su habitación y limpia el pequeño rastro que el supe ha dejado en si mismo de su propio semen.
Este gime al estar su toque tan cerca de sus genitales y empieza a tocarse de nuevo, tratando de recordar aquella excitación.
—Hughie....
Su voz sale desesperada, gimiendo en busca de más contacto y el más joven no puede negarse, vuelve a besarlo bajando hacia el cuello donde deja mordiscos que en la piel del supe pasan desapercibidos, llega a las clavícula donde intenta dejar chupetones sin éxito.
Pero eso no le importa demasiado más que los gemidos roncos que salen del otro, toma un pezon con la boca lamiendolo y succionando la tetilla, su mano jala la otra y la aplasta.
Mira a Homelander, su cabello desordenado, sus ojos llorosos, sus mejillas con un rastro de rojo y la boca entre abierta, no deja de mirarlo hasta estar de frente con su pene.
Nunca había chupado la polla de otro hombre, pero la toma con una mano y da unos cuantos tirones usando el lubricante del supe, lamiendo la punta hasta llegar a los testículos, retoma la punta y empieza a meterla dentro de su boca.
Homelander gime y parece retorcerse en la cama, tomando la cabecera hasta el punto de que esta empieza a crujir. Empuja su boca cada vez más, tomando pequeñas pausas hasta que el vello púbico roza su nariz, respira con la nariz y empieza a retirarse, repitiendo el proceso.
Aprieta sus muslos mientras chupa su polla, siente cada espasmo ajeno en su boca, mueve la lengua lo más que puede estimulando aún más al rubio.
—Y-Yo... Creo que voy aaa....
Continúa chupando hasta sentir el semen tocar su garganta, continúa estimulandolo lentamente con su mano, traga el semen y deja de tocarlo para posteriormente levantarse y mirar el desastre que ha dejado.
El rojo en la cara del rubio es más fuerte, esta como un tomate, mientras que su cuerpo esta cubierto en sudor y su trasero empapado hasta mojar las sabanas por el lubricante.
—¿aun quieres que yo....?
—H-Hughie Campbell, como no me folles ahora mismo tomaré tus putas bolas y las quemare lentamente
Debería sentirse preocupado o asustado por aquella amenaza, pero agradecía profundamente el hecho que Homelander aun estuviera un poco estable para poder decidir sobre quien lo follaba o no.
Saca un condón en su mesita de noche y se lo pone, no quería causar problemas más adelante, mira al rubio y se acerca a su rostro.
Sus miradas se conectan, el rubio por primera vez toma su cara y aparta los cabellos en la cara.
Hughie se posiciona y mete su polla con cuidado, toma al otro de sorpresa abriendo los ojos par en par, sacando un gemido glutural en ambos que resuena en toda la habitación.
Una vez dentro empieza a moverse de forma brusca, pero no por eso cuidadosa, buscando alguna señal de alerta en en el otro hombre, obteniendo nada más de suspiros, gruñidos y gemidos por parte del otro.
El choque de pieles suena junto con la cama moviéndose, Homelander ha vuelto a agarrar la cama y la madera cruje más fuerte.
Ambos no durarán mucho, sus cuerpos están muy estimulados y excitados, es cuestión de tiempo para que ambos lleguen al clímax.
—Quiero que abras los o-ojos...
El supe los abre con dificultad, concentrando su mirada en Hughie y observa unos pequeños destellos de rojo salir de sus ojos, viendo como el vanagloriado superhéroe de América esta siendo destrozado por un simple humano.
Esta cerca, lo siente.
Aprieta más su agarre en la cintura del rubio hasta que siente su vientre explotar y correrse en el condón, continua follando al supe hasta que se corre en su pecho con tiras de blanco.
Mira arriba del hombre y nota que ha roto la cabecera de la cama, se da una nota mental de arreglar eso más tarde y sale lentamente del hombre.
Se quita el condón y lo amarra tirándolo al basurero del baño, vuelve con más toallitas y limpia al mayor, quien tiene un aspecto agotado pero sin sueño aparente.
—Me gustaría bañarme.
Eso sorprende a Hughie, pero no tiene problema y ayuda al hombre a retomar su baño, lo deja solo al verlo ser capaz de sostenerse y ordena la cama.
Coge una camisa vieja junto a unos short para cuando el supe termine su baño el logre limpiarse el sudor.
Homelander sale ya vestido, con la ropa que le había dejado anteriormente en la taba del baño, camina hacia la cama y se sienta en esta.
—¿Entraras a la ducha?
Hughie asiente y Homelander se acuesta en su cama mirando hacia la ventana, el ambiente se ha transformado a uno incómodo, se mete al baño y toma una ducha de agua fría, quiere quitar esa calentura en su cuerpo.
Piensa en lo que pasará a continuación, si Homelander decidirá irse después de esto pese a que el libido del celo junto a los cambios hormonales duren 4 días, si lo matara o dejara que lo folle hasta que finalice el celo y se vaya para volver todo a la normalidad.
Cuando termina y sale ya cambiado mira al otro hombre que esta hecho bolita y mirando a su dirección, con una mirada suave, incluso triste.
—¿Vas a dormir conmigo?—pregunta.
—Si tu quieres, si no puedo dormir en el sofá no hay ningún proble-
—Quiero que duermas conmigo—interrumpe.
Camina hacia la cama y se acuesta en el otro extremo de esta, busca al rubio y este permanece entre sus brazos, con la cabeza apoyada en el pecho y Hughie acariciando su pelo.