EMOTION

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Summary

¿Vivir un romance de película? Cuando la realidad se apodera de ti no puedes hacer nada más que luchar contra ella. Cuando alguien te acompaña tu solo caes a la fantasía otra vez, volviendote torpe, dejando que tus emociones te controlen. Todos los derechos reservados. ©

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

—¡Amiga! ¡Amiga despierta! —Lorena trataba de sacar a su amiga de aquellos pensamientos en los que estaba sumergida.


—¿Qué? ¿Qué pasa? —Preguntó Melanie, quién quedó confundía al escuchar la voz desesperada de su amiga, Lorena.


—¿No escuchas que el timbre ya sonó? Ya me quiero ir —Reclamó.


—Perdón, anda ya vámonos.


Las dos amigas tomaron sus cosas y se fueron a sus casas.


—¡Mamá! Ya llegué. —Avisó.


No hubo respuesta.


—Creo que nuevamente no hay nadie, —suspiro —, bueno, me iré a mi habitación.


Melanie aventó su mochila y se aventó a su cama sin preocupaciones, prendió la televisión y puso su película favorita, la cuál no ha visto hace tiempo.


Melanie iba a media película, el sueño le ganó. Al levantarse se percató de que sus padres aún no llegaban, prefirió ver más películas hasta la madrugada. Nuevamente se quedó dormida.


El despertador sonó.


—¿Qué-qué horas son? —Mencionó entre dormida —¿¡Las nueve!? —Melanie salió corriendo de su cama, era realmente tarde.


Al salir de la ducha ya lista reviso su celular.


—Tengo doce llamadas perdidas de Lorena —Justo en ese momento entro una llamada. —¿Bueno?


—Melanie son las nueve y media y no haz llegado, esta a nada de sonar el timbre. —Reclamó Lorena con una voz muy molesta al otro lado de la línea.


—Lo sé Lorena, perdón, te juro que ya voy para haya.


—Más te vale Melanie, aquí te espero. —Colgó.


Melanie corrió a pasos agigantados hacia la escuela, al llegar se percató de que el porto estaba cerrado.


—¡Por dios! No puedo regresarme a casa, mejor iré al parque. —Al llegar al parque se percató de que estaba muy solo, la mayoría de veces estaba lleno desde muy temprano.


—Que raro, mejor me quedo aquí. —Se sentó en una banca que había por ahí.


Minutos después se dio cuenta que un chico se sentó junto a ella.


—Hola. —Mencionó el joven.


—H-Hola... —Mencionó Melanie nerviosa.


—Sabes, te vi de reojo, eres linda.


Por aquellas palabras Melanie se sonrojo.


—Gracias, tu también eres lindo.


—Me llamo Damián, un gusto.


—Me llamo Melanie.


—Oye, pero tu tienes un uniforme, ¿que haces aqui?


—Es que llegue tarde...


—Yo también llegué tarde.


Melanie y Damián se quedaron un rato hablando, lastimosamente una llamada interrumpio a Melanie.


—Disculpa, voy a contestar, —Mencionó —¿Bueno?


—Melanie, no me digas que no viniste porque ahora si vas a ver.


—Perdón Lorena, es que llegue tarde.


—Esa no es una excusa, no se si recuerdes que hoy nos íbamos a ver en tu casa.


Melanie lo había olvidado por completo. —Si, no te preocupes, yo ahorita voy por ti. —Colgó.


—¿Que pasó? —Preguntó Damián.


—Tengo que irme.


—Yo puedo acompañarte.


Melanie no sabía que hacer.


—Si, esta bien.