Capítulo 1
Capítulo 1
Harry
Toda la casa era silenciosa, es decir, Harry esperaba que fuera así. Era una casa grande donde vivían. Solo un adulto, 2 si contaba a Remus que pasaba a visitarlos, pero siempre se iba. Así que eran Sirius, él y un elfo doméstico. Luego de descubrir que su padrino no era un asesino, y que bueno, tenía un padrino, después de que terminó el año escolar más “tranquilo” que había tenido, estaba en Grimmauld Place, la casa de Sirius. Se suponía que estaría con los Dursley durante las vacaciones, pero luego del accidente de la tía Marge, su tío Vernon no estaba feliz con él, aun si su hermana no recordaba el suceso, el sí.
Así que su presencia fue notable no querida, casi lo había encerrado, así que solo paso menos de una semana en casa de los Dursley, antes que el profesor Lupin lo llevara a la casa de su padrino luego de que escribió una larga y tal vez. un poco carta dramática, para que fuera por él, así que ahora estaba ahí donde en unos días los Weasley lo recogerían para el Partido Mundial de Quidditch, sin embargo, había algo que lo inquietaba, sabía que algo escondía su padrino, desde el día que llegaba, estaba nervioso, no por él, con el actuaba genial, usaba poción multijugos y salían a caminar por el barrio, incluso lo llevo a un parque de diversiones, pero sabía que algo escondía, siempre que el profesor Lupin – o Remus como le decía una y otra vez su antiguo profesor que podía llamarlo – venia, noto como Sirius le preguntaba algo, Lupin negaba y Sirius se ponía triste, incluso Kreacher se veía emocionado cuando Lupin llegaba, hasta que la respuesta era no, y volvía a estar. de mal humor, otra cosa era Kreacher, el elfo domestico de su padrino, era extraño, siempre mantenía todo impecable, incluso habitaciones que nadie ocupaba, y una vez que le preguntaba por qué lo hacía, tuvo dos respuestas, la primera fue amenazarlo con una cuchara de madera por atreverse a insinuar que él, un elfo perteneciente a la familia Black por los ultimo 643 años no podía mantener limpia la Gran y Honorable Casa de los Black, que era su trabajo mantener la casa en perfecto estado, y la segunda respuesta fue igual de rara, le dijo que cuando el verdadero amo volviera, estaría furioso con el sí veía que descuido al amo canalla, eso lo dejo con más preguntas que respuestas.
Lamentablemente, un día antes del mundial de Quidditch sus respuestas fueron respondidas, y no de la manera que hubiera querido, estaba desayunando huevos con tocino con Sirius y Remus, ambos adultos hablando de cómo hacer para ver que el estuviera a salvo ya que Pettigrew estaba libre, y no sabían si Peter intentaría atacarlo o volvería a esconderse, así que necesitaban que alguien lo protegiera.
No es que Black desconfiara de los Weasley, pero Sirius era buscado, e ignoraban si ir en su forma animago fuera buena idea y Lupin bueno, el desconocía si fuera adecuado aparecerse con boletos para cuidar a Harry, ya que no podrían explicar de dónde saco un hombre lobo, desempleado, el dinero suficiente para boletos en un lugar que incluso el ministro y todo ese círculo de personas conseguirían con dificultad. Así que pensaban en un plan, cuando oyeron que la puerta principal se abrió, además de pasos acercándose donde se encontraban, ambos adultos, tomaron sus varitas, poniéndose en guarida, listos para atacar cuando para su sorpresa, apareció su profesor de pociones.
— ¿Profesor Snape? — pregunto sorprendido al ver a su profesor de pociones, claramente furioso frente a ellos, ambos adultos bajaron sus varitas, y el realmente no sabía que hacer, porque ¿Qué hacía ahí Snape? ¿Cómo supo de este lugar? Es decir la última vez estaba muy decidido a entregar a Sirius a los aurores, y por su mirada también parecía ser su intención en ese momento, que no hubiese sacado su varita era otra sorpresa.
— Potter, debí imaginar que te traerían aquí... Su nidito de amor
— Severus, no es así – hablo Lupin que se veía nervioso — quiero decir, si trajimos a Harry, pero era por su seguridad, ¿Conoces a sus familiares? Lo odian, oí una vez a Ron Weasley hablar de que tenían barrotes en sus ventanas
— Aja... bueno, supongo que puedo aprovechar esta desagradable... visita — dijo sacando una hoja dándosela a Black — Firma
— ¿Te quieres divorciar de mí? — pregunto Sirius luego de haber leído de forma rápida el papel, pero ese tono de voz, descoloco a Harry, era un tono, totalmente dolido, le recordó, cuando hablaba de sus 12 años en Azkaban, o cuando le conto el día que sus padres murieron, hasta que proceso las palabras dichas por su padrino.
— ¿Divorciar? ¿Qué? ¿Sirius? ¿Tú y Snape? ¿QUE? — grito sorprendido, hasta que Kreacher apareció, abrazándose prácticamente de las piernas de su profesor.
— ¡¡MI AMO HA VUELTO!! ¡¡NO ME DEJE DE NUEVO CON EL AMO CANALLA!! — suplicaba Kreacher.
Harry se calló cuando vio a Snape, casi podía ver cómo subía la presión arterial de su maestro con cada cosa que todos decían; Sirius gritando que jamás firmaría ese maldito papel, Kreacher pidiendo que lo llevara con él, Remus que intentaba abogar por Sirius, así que se sentó lentamente cuando vio como Snape saco su varita amenazándolos a todos.
— ¿Crees que no te pediría el maldito divorcio luego de lo que hiciste? Trayendo a tu maldito amante a nuestra casa, a Potter, poniéndonos en peligro, ¡Me volví un maldito espía por ti, Si es que 12 malditos años en Azkaban te hicieron olvidarlo!
— ¡Sev! Te juro que entre Remus y yo, no hay nada, te lo puedo jurar, por lo más santo, por mi sangre, por Rigel — Harry no era adivino, para saber que sea quien fuera Rigel, Sirius no debió mencionarlo, porque Snape paso de estar tranquilo – o lo más tranquilo que podía estar en esa situación - a querer volver a hechizarlos a todos, incluido a él, porque lo miro con odio puro.
— No digas su nombre, no jures por él, no luego de lo que hiciste
— Sev... Sabes que no quise irme, pero, James, Lily...
— No, no digas que no quisiste irte, sabias que algo andaba mal, en lugar de hablar conmigo, te fuiste solo, y lo siguiente que supe de ti, es que asesinaste a Pettigrew con 12 muggles y estabas en Azkaban, para después salir y verte con tu amante, no decirme que la rata era el maldito traidor y ahora vivir con él, así que estoy haciendo lo más fácil que puedo para ti, firma
— No, no firmare, Remus no es mi amante, y tú eres mi esposo, y así tenga que obligarte, no te dejare irte de mi lado, no luego de lo que me costó tenerte a mi lado
— ¡TIEMPO! ¡TIEMPO! — grito Harry levantándose y poniéndose en medio de ambos adultos, porque no estaba entendiendo nada y necesitaba tiempo, e información, vio la mirada que le mando su profesor, pero necesitaba respuesta — Se que no es mi asunto, pero ¿Qué está pasando?
— ¿No le has dicho? ¿Y así pretendes que siga casado contigo? ¿Mintiéndole a tu ahijado?
— No es que le haya mentido, no había llegado el momento y en teoría también es tu ahijado, ya sabes cariño..
— No me digas cariño, Black
— ¿Soy el ahijado de Snape? Oh Merlín, Morgana...
— Hablando de ahijados, ¿Por qué no te llevaste a Harry? ¿Por qué estaba con los Dursley?
— ¿Por qué? ¿POR QUÉ? Porque tu acababas de ser encarcelado, yo era un mortifago espía, claramente el juicio de los Potter fue cuestionado, igual que él testamento, me negaron su custodia, imbécil pulgoso, además Dumbledore, dijo que lo mejor para él era estar lejos de cualquier mago, y estar cerca de Petunia parecía lo mejor, aun había mortifagos sueltos por todo el mundo y con Petunia estaría a salvo, una muggle sin contacto por apellidos con los Potter.
— Claro Dumbledore, siempre viendo por el bien mayor — suspiro Sirius antes de mirar a su ahijado, y con un Remus sentándose en la mesa, los demás se sentaron, menos Kreacher, que decidió traer té para Snape — Veras Harry, es difícil que lo entiendas pero... Severus y yo estamos casados, en teoría 16 años, teníamos 17, bueno yo acababa de cumplir 18, aun no terminábamos Hogwarts, fue muy duro, feliz, y tantas emociones, y bueno, Rigel venia en camino.
— ¿Quién es Rigel? Hace un rato juraste en su nombre
— Es nuestro hijo, Potter.
— ¿Tienes un hijo? — pregunto realmente sorprendido — Pero ¿Cómo? Ustedes son hombres.
— En el mundo mágico, es algo normal Potter, es una de las habilidades que tenemos los magos.
— Bueno, entiendo, creo, tal vez no, pero si tiene un hijo ¿Dónde está?
— Murió, Harry, hace unos años — dijo Sirius, y Harry noto, como a pesar de la incómoda situación Snape se veía deshecho, como si acabara de ocurrir, Sirius parecía que lo había notado también, porque no dudo ni un segundo en tomar su mano, Snape pareció dudarlo pero la apretó.
— Y...yo, lo siento, no lo sabía, emm... ¿Fue durante la guerra?
— Si, pero no estoy aquí para hablar de él, así que Potter, sé que eres un Gryffindor, lleno de curiosidad insana, pero no te quiero aquí mientras hablo con Si-Black, así que ve con Lupin afuera, o arriba, ahora — prácticamente ordeno, Harry quería negarse, pero Remus se levantó y le hizo una señal, de mala gana decidió seguirlo, aunque quiso quedarse noto como Kreacher lo miraba serio como guardia para ver que se cumpliera lo dicho por Snape.
No quería quedarse en su habitación quien sabe cuánto tiempo, así que miro a Remus, que parecía que leyó su mente, así que ambos tomaron sus chaquetas saliendo a caminaron hasta el parque de Islington, donde ambos se sentaron en una banca, Remus saco un par de chocolates dándole uno, y abriendo el otro.
— Ya puedes preguntar, Harry, te responderé todo lo que pueda — dijo Remus mordiendo su tablilla de chocolate mientras veía a los niños jugar.
— ¿Cómo es que están casados? ¿Cómo que Snape es mi padrino? ¿Cómo murió su hijo? ¿Por qué Snape quería entregar a Sirius a los dementores si son esposos? Tengo más preguntas, solo deja que mi cerebro las procese y las suelte, pero necesito muchas respuestas Remus
— A veces te pareces más a Lily que a James, ¿sabes? Esa curiosidad es digna de Lily, era una chica que siempre quería saber lo que pasaba — dijo en un tono melancólico — Ellos empezaron a salir, en nuestro sexto año, un año después del accidente que les conté, yo corte con Sirius, salíamos durante Hogwarts, desde tercero, pero luego del accidente, no sabía si podía confiar en él, Sirius creyó que si se disculpaba con Severus, yo lo perdonaría, y volveríamos a salir, claro que se equivocó abismalmente, porque se enamoró de Severus, y Severus de el.
— Lo siento
— ¿Por qué te disculpas? Para esos tiempos, no me dolió, de hecho estaba feliz, creía que podía confiar en él, recupere a mi amigo, y todos estábamos felices, Sirius y Severus se casaron, cuando estábamos aun en Hogwarts, se fueron de vacaciones de navidad, y cuando ambos volvieron ya estaban casados — ríe al recordar aquello — a James casi le dio una embolia, porque jamás creyó que era en serio su relación, aunque era muy obvio que sí, luego nació Rigel, solo unos pocos meses después, en Agosto, luego tus padres se casaron, ya estábamos en guerra, pero paso un año, creo tal vez dos, Severus... él se unió a los mortifagos, Sirius y él nos hicieron creer a todos que se habian separado, por lo de estatus de sangre y ni siquiera recuerdo que otras cosas había dicho, nadie lo podía creer, hasta que Severus traía a Rigel, diciendo que era el tiempo de Sirius, como pareja divorciada muggle, así pasaron casi 2 años, hasta que un mes antes que tus padres murieran, asesinaron a Rigel, fue horrible, aunque sabes... yo en el fondo jamás creía que se habian divorciado, aun cuando actuaban como en Hogwarts, veía el amor que se tenía, y cuando James y Lily murieron y yo bueno, creía que Sirius era el guardián, y Severus era un mortifago, creía que todo había sido un plan, pero se revelo que Snape era un espía, y bueno, me sentí horrible porque culpe a Snape de todo, entonces note que Severus estaba destrozado, Sirius en la cárcel, su hijo había muerto y estaba solo, creo que me odio a mí, porque era todo lo que quedaba de Sirius, así que entiendo del porque estuvo tan furioso hace unos meses, siempre fue celoso, y bueno que su esposo y su ex novio se reunieran en una casa abandonada, creo que creyó lo peor, como hoy... — soltó un largo suspiro dándole una mordida a su chocolate y miro a Harry que se veía realmente sorprendido — Come antes que se derrita, que no sea helado no quiere decir que este sepa rico derretido — bromeo un poco antes de ver la hora — Vamos a regresar, ya debieron de terminar de hablar, además creo que también quisiera algunas respuestas, vamos — le indico caminando hacia Grimmauld Place, donde Harry, necesitaba más respuestas , porque aunque resolvió algunas preguntas, aún tenía muchas más preguntas.
Harry miró toda la habitación con curiosidad, observando a su baba, quien hacía ruidos mientras lo vestía y mordía el cuadro suave que Muny le había dado la última vez que los visitaron con Anuto. Podía ver por la ventana que los niños disfrazados pedían dulces, pero se dejó de ver cuando su baba lo puso frente al espejo y él sonreía al verse en el espejo, encontrándose aterrador
— ¿Quién es mi pequeño dragón? — sonreía su papá mientras lo hacía volar. Solo podía reír mientras soltaba rugidos dignos de un dragón, pero hizo un puchero cuando su papá dejó de hacerlo volar. Luego, miró a su mamá, quien movía cosas en la cocina. —Sabes amor, apenas termine esta maldita guerra, lo primero que haré será ir con Harry a pedir dulces, aunque sea abril. No puedo creer que no podamos salir, ni siquiera con multijugos — dijo su papá en un tono dramático. Harry solo asintió con la cabeza sin entender, su padre lo bajo al suelo, para jugar, así que corrió a intentar agarrar la escoba que Anuto le había dado pero esta estaba en un lugar muy alto, sin embargo Crookshanks le siseo, así que de mala gana dejo de intentar agarrarla .
— James, hablamos de esto, es peligroso para todos, no solo por nosotros. Y si la profecía es real, no quiero arriesgarnos — dijo su mama dejando de sonreír, soltó un suspiro mientras veía por fuera de la ventana — hoy es el funeral... tal vez, podríamos ir... era nuestro ahijado...
— Lily, lo sé, pero, Severus apenas me vea, me va a matar; sabes que me culpa por lo de Rigel — dijo su baba, abrazando a su mama, así que dejo de intentar de agarrarle la cola al gato, así que gateo hasta ellos sonriendo — Cuando todo acabe, iremos con él, hablaremos con él, Peter también, sabremos como es que los mortifagos entraron, Dumbledore dijo que el mismo lo investigaría, tendremos respuestas cariño, y quien sabe, sabemos que Sirius aun ama a Snivellus.
— No le digas así James Fleamont Potter
— Perdón, la costumbre, pero tranquila, ellos volverán a estar juntos, yo lo sé, siempre que Sni...Severus trae...traía.. a Rigel, lo notaba en su mirada, de ambos, aun se aman, solo debemos traer a Severus al lado correcto y estaremos todos juntos bebiendo cervezas de mantequilla como antes.
— Espero que sea así, ahora, vamos a comer, no es por presumir pero, esta deliciosa la comida.
Su papá besó la cabeza de su mamá, luego comieron, todo era muy divertido. Sus papás jugaron con él, cerró sus ojos dispuesto a dormirse. No supo cuánto tiempo pasó cuando oyó mucho ruido y parpadeó confundido, aún adormilado.
— ¿Mamá?
— ¡Lily, toma a Harry y huye! ¡Es él! ¡Vete! ¡Corre! ¡Lo distraeré! — alcanzo a oír a su baba, quiso voltear, pero su mamá lo abrazo muy fuerte, así que empezó a quejarse.
— Baba, mamá, baba — dijo tratando de estirarse para ir con su papá, pero su mamá solo lo abrazaba más fuerte. Cuando llegaron a su habitación, lo acostó en su cuna. No entendía por qué su mamá movía sus muebles. Intentó llamar su atención, pero su mamá estaba llorando y no le hacía caso. Así que empezó a sollozar— ¡Mamá! ¡Baba!
— Shh... Harry, shh... estaremos bien amor, estaremos bien; mami y papi te aman, debes recordarlo, mamá y papá siempre te amaran — susurro su mamá, dejo de sollozar al ver a su mama, así que intento tocar el rostro de su mamá pues parecía que aguantaba el pero aun la vela sin entender nada ¿Por qué su baba no estaba ahí? ¿Qué era ese ruido que se oía? ¿Por qué su mamá lloraba?.
Así que recordando lo que su baba decía, de que era un león y un dragón valiente, trato de no llorar, pero le era imposible, oía que todo se movía, que huertas o como sea que su baba le llamara se abrían, y estaba asustado, cuando se abrió la suya, creyó que era su baba, y se emocionó, pero volvió al sollozos cuando vio a un hombre aterrador, que le apuntaba con el palo que su baba usaba para hacer burbujas.
— Te doy esta oportunidad Evans, apártate, solo vengo por él, te dejare vivir
— A Harry no. A Harry no. A Harry no, por favor.
— Apártate, estúpida... apártate...
— A Harry no. Te lo ruego, no. Cógeme a mí. Mátame a mí en su lugar...
— Apártate o atente a las consecuencias,
— A Harry no, por favor. Ten piedad, te lo ruego, ten piedad...
— Esta es tu última oportunidad — grito el hombre aterrador, y se levantó agarrándose de los barrotes de su cuna.
— ¡MAMI! — grito, cuando ese hombre saco una luz verde y su madre cayo, parecía dormida, así que empezó a llorar, mientras intentaba alcanzarla, el hombre aterrador se acercó a él, susurrando algo y cuando lo vio como levantaba el palo, y sacaba la luz verde, pero solo sintió ardor y como ese hombre desaparecía.
— No entendía que pasaba, porque lloraba y le hablaba a su mami, pero ella seguía acostada durmiendo, incluso gritaba llamando a su baba, su baba aun no iba con él a cargarlo como siempre lo hacía, no sabía cuándo estuvo llorando cuando oyó ruido otra vez.
— ¡NO! ¡CORNAMENTA NO! ¡JAMES POR FAVOR ABRE LOS OJOS! — oyó el grito de Anuto así que grito más fuerte, cuando lo vio subir, usaba una ropa blanca, que recordaba que la había usado, él y sus papis cuando los buelos habian sido llevado hacia las estrellas — Lily... no, por Merlín, no... por favor no... Riddikulus, Riddikulus — susurro con el palo mientras veía que lloraba, y no despertaba a su mami.
— ¡ANUTO! — grito para llamar su atención, lo que hizo que su rino volteara, y parecía casi aliviado, notaba que este temblaba, y lo cargo abrazándolo, susurrando cosas que no entendía mientras lloraba.
— Estas a salvo... estas a salvo, debo llevarte con Sev... no, ahora es peligroso, Merlín, Morgana, porque paso esto... Te protegeré Harry, lo prometo, debo sacarte de aquí.
— ¡JAMES! — oyó un grito, Anuto lo abrazo y arrullo mientras cubría sus ojos, de tanto llorar empezó a darle sueño, cuando menos lo espero se quedó dormido, medio despertó un rato después oyendo las voces.
— Tengo que llevármelo Sirius, Dumbledore cree que es lo mejor, que estará más seguro
— Escúchame Hagrid, no me importa lo que Dumbledore crea, me perdí el funeral de mi hijo, mi mejor amigo y mi amiga están muertos, el pagara por esto, tengo que llevarme a Harry, ponerlo a salvo...
— Sirius, escucha, no estas en tus cinco sentidos, dame a Harry, lo llevare a un lugar seguro, luego... veremos qué es lo que pasa... Cálmate, todos perdimos a alguien con esto, además oí que los Longbottom... olvídalo, ve a casa, o mejor, ve al funeral, sé que Snape bueno... te dejo y todo eso, pero te necesita, ambos se necesitan ahora..
— Harry también me necesita, pero tienes razón, debes de hacer algo
— Yo no dije eso
— Te dejo mi moto, pon a Harry a salva, llévaselo a Severus, no dejes que nada le pase
— ¿Un Snape? ¿Te volviste loco? ¿Adónde vas? ¡Sirio! ¡SIRIO! — alcanzo a oír antes de volver a dormir, no de forma profunda, pero se sintió tan cansado que se dejó llevar. No oyó nada, más que sollozos del hombre gigante que lo llevaba, además del rugir del motor, y murmullos, todo estaba siendo ruidoso, como una fiesta o algo así, hasta que medio despertó al oír que alguien pronuncio su nombre.
—Buena suerte, Harry.
Y fue lo último que oyó antes de quedarse completamente dormido.