Don't Cry, Baby❌

Summary

Katsuki se enamora de un enviado de los dioses. Solo que en su retorcida mente las acciones que parecían buenas, las cuales tomara, no serán las mejores. -Kuma🐻

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Un enviado divino.

#BakuDeku #AU #Drabble #Angs


Katsuki lo había sabido desde el mismísimo instante en el que lo vio.


Aquel ser tan alejado de la realidad, tan cercano a un Dios. Tan puro e inmaculado.


Aquel ser de mejillas pecosas, rosadas y regordetas, de esbelta figura y aniñado carácter. Era la personificación misma del encanto y la pureza.


Katsuki lo supo desde el mismo instante en que fue presentado frente a el.


Cuando sus ojos se encontraron el le miró de forma tímida y el cenizo casi perdió el aliento con esa simple acción.


Izuku era un enviado directo de Deméter y como tal era el representante de la naturaleza. Un chico con el angelical rostro de un niño pero con cientos de años a cuesta.


En su cabeza reposaban delicadas alas de mariposas de cristal que eran parte de su cuerpo, era tan irreal la belleza que aquel ser poseía que incluso sus guardaespaldas y sirvientes bajaban la mirada para no desfallecer ante tanta belleza.


El cenizo ni siquiera entendía porque estaba allí.


Era un simple mortal. Un soldado del rey que había logrado la gran azaña de matar a un dragón y por tal motivo lo habían enviado a cuidar de aquel ser que estaría por un tiempo visitando el reino.


En ese instante agradeció el haber acabado con la vida de aquella criatura. Su sangre le había permitido estar ante aquel maravilloso ser.


Sentía sus ojos bendecidos ante aquella presencia y el chico que al parecer era una especie de hada lo bendijo al abrir sus espléndidas alas transparentes frente a el.


-Estare a su cuidado, Bakugou-san. Espero mi presencia no sea un importunio para usted. Prometo que mi visita será corta. -El hermoso chico hada hizo una leve reverencia que Katsuki devolvió de la misma manera.


-M-Me siento enormemente honrado de que mis humildes actos me hicieran digno de poder ser su escolta los próximos días. -Katsuki siente como sus dedos tiemblan levemente. Siente deseos de tocar a ese ser. Respira profundo y lo mira con seriedad. -Espero mis habilidades sean de provecho para usted.


°


Aún recuerda ese encuentro con nostalgia, hace varios meses ya que sucedió eso.


Katsuki sabía que fue amor a primera vista. Pero también estaba consiente de que su amor era prohibido y que nunca podría ser.


-Deku. Cariño. Te traje la comida. -El cenizo entro con pasos lentos a la pequeña habitación que se encontraba totalmente tapizada de talismanes, en una pequeña cama yacía el chico hada.


Sus ojos estaban vacíos. Carentes de total reacción. Su vientre estaba abultado con unos cuantos meses de embarazo pero se notaba que su cuerpo estaba demacrado y débil.


-Ven Deku. Debes alimentarte bien si quieres que nuestros hermosos hijos crezcan sanos. -Katsuki tomó la cuchara y comenzó a alimentar al chico con una papilla suave de comer. El pecoso solo se limitaba abrir la boca y pasar el alimento sin masticar. No tenía fuerzas ni para eso. -Lo haces muy bien cariño. Ya falta poco. -Luego de besar su frente recogió todo y volvió a cerrar la puerta con seguro.


Izuku levantó su mirada unos segundos hacia la pared y acercando su mano levemente a un talismán se detuvo cuando un dolor insoportable comenzó a quemar la palma de esta.


Era un talismán de fuego. Un talismán lo suficientemente fuerte para quemar a un hada del bosque como el.


Izuku volvió a llorar en silencio mientras acariciaba suavemente su vientre. Pensaba.


¿Que mal hice en esta vida para merecer esto?


Madre Deméter ¿Porque me has abandonado?


Llora desconsolado mentras se vuelve a preguntar porque le hicieron eso.


°


Katsuki había sido muy bueno los primeros días. Era amable y atento. Siempre tenía detalles con el y las conversaciones eran amenas.


Izuku se sentía muy cómodo de ser acogido en aquel lugar con tanta amabilidad y calidez.


Pero el tiempo pasaba rápido, cumplidas sus semanas de visita en aquel reino el pecosoa debía seguir con sus labores.


-¿Te irás mañana? -Katsuki lo miraba claramente afectado por la noticia.


-Claro Kacchan, soy un enviado de la diosa de la cosecha, no puedo estar siempre en un solo lugar, la bendición de Deméter debe cubrir la tierra conforme las estaciones. Es un honor para mí ser su embajador. -Izuku no entendía porque el cenizo actuaba tan herido, parecía genuinamente dolido. Aunque no tendría porque. Izuku no consideraba que fueran cercanos ni nada.


Aquella noche, mientras arreglaba sus cosas no vio a Katsuki por ninguna parte.


Debe admitir que se sintió mal, pero ya estaba acostumbrado a estar solo. Quería preguntarle a Katsuki si podrían escribirse por cartas pero al parecer el caballero se había ido.


Resignado preparó su cama y se recostó para dormir.


Horas después los gritos de agonía de los soldados lo despertaron. No sabía que estaba pasando pero al parecer una bestia estaba atacando aquel lugar.


En aquel momento el pecoso solo rogaba que el caballero Bakugou llegara y lo salvara. Viendo en restrospectiba mejor hubiera sido nunca haber deseado eso.


Katsuki entro a los aposentos del hada con su armadura bañada en una rojiza humedad que goteaba sin parar. Su espada también estaba en las mismas condiciones.


-Kacchan ¿estás bien? ¿Nos están atacando? -Izuku se levantó apresurado apenas vistiendo un delicado vestido de seda blanca traslúcida que apenas podía ocultar sus zonas más privadas. Cuando se quiso acercar al cenizo este lo golpeó dejándolo inconsciente.


-Perdoname, de verdad. Perdoname. Pero solo así podremos sellar nuestro amor. Deku. -Katsuki tenía la mirada perdida, como si no fuera el mismo. Sus ojos estaban inyectados de sangre y su expresión era tan vacía que helaba la sangre.


°


Cuando Izuku despertó ya estaba en aquella habitación, sus brazos estaban atados en su espalda y se sentía aturdido.


Inmediatamente Katsuki entro a la habitación con una sonrisa llena de alegría.


-Al fin despertaste Deku, temía que la droga mágica te hubiera hecho daño. -Katsuki se acercó a él y lo abrazó. Izuku no entendía que estaba pasando.


-Katsuki ¿Que hiciste? -El pecoso sintió como cálidas lágrimas escapaban de sus ojos cuando cayó en cuenta de que nunca hubo un atacante externo. Todo había sido obra de Katsuki.


-Hice lo necesario para que podamos sellar nuestro amor. -Dicho esto coloco un sello leve en la espalda del hada haciéndolo incapaz de expandir sus alas y al mismo tiempo quitándole parte de la movilidad de su cuerpo.


Arrodillado en el frío piso. Incapaz de moverse. Solo sintió cuando la grande y callosa mano del cenizo levantaba su rostro y le hacía abrir la boca mientras este lloraba de dolor y vergüenza.


-No llores, bebe. -Katsuki lo mira lleno de emoción. -Prometo que seré gentil y te cuidare mucho.


Izuku solo podía ver con horror y miedo como el caballero que en algún momento juro defenderlo ahora se deshacía de su armadura para luego cargarlo y recostarlo sobre la cama.


-Ka-Kacchan.. Te lo suplico. No lo hagas.. -Izuku no podía moverse. Solo llorar amargamente mientras sentía las manos que antes le cuidaban recorrer su piel desnuda con absoluto descaro.


Sin nada que temer Katsuki preparo al pecoso y aunque esté entre lágrimas rogaba que se detuviera. No lo hizo.


Se hundió en lo profundo de su ser, desgarrandolo, devorandolo y poseyendolo con todas las fuerzas y el deseo que se había guardado durante semanas.


Izuku lloraba mientras sentía como la bendición de Deméter y la de Hestia lo abandonaban. Orillo a un humano a cometer actos contra la vida, cosa que Deméter no acepta y perdió su castidad, cosas que Hestia no perdonaria.


Se sintió absolutamente abandonado mientras aquel humano se aprovechaba de él, usándolo a placer hasta saciar sus deseo. Por el momento.


Al acabar Katsuki lleno de besos al hada que yacía en un estado de shock, no hablaba, no reaccionaba, se había quebrado, pero mientras respirara para Katsuki era más que suficiente pues aún seguía conservando esa belleza inigualable de la cual se enamoró.


°


Katsuki se llevó a Izuku muy lejos, ni el rey, ni la gente, ni los dioses sabían de él. No se sabe a donde había ido. Pero lo que si Sabian es que se había llevado al ser que mantenía el equilibrio en la tierra.


A raíz de eso la hambruna reino en todas partes. Deméter estaba llena de ira al perder a uno de sus mensajeros pues su ciclo se habia roto, Hestia se sintió ofendido pues sintió cuando la promesa fue rota y por ende hizo padecer dolor al reino al igual que lo sentía ella pues uno de sus protegidos se había entregado al pecado.


Ambas diosas estaban llenas de odio y dolor contra el pecoso sin saber todo el sufrimiento que este estaba pasando.


°


-¿No son hermosos, cariño? -Katsuki cargaba a uno de sus hijos mientras el otro se mantenía aferrado a su madre amamantandose mientras el hada yacía inerte, sin siquiera reaccionar viendo a un punto en el techo que solo el podía ver mientras una lágrima cargada de dolor se escapaba de su ojo siendo capturada por el cenizo. -Nonono, este es el mejor momento del mundo.


Katsuki besa la frente del demacrado chico hada.


-No llores, bebé.


Fin.


Créditos pues a mí xDD si quieren la animación la estaré subiendo en estos días, también pueden verla en la historia de face.



-Kuma🐻