• Haciendo un favor •
Todo se había vuelto aún más complicado desde que había llegado a hogwarts otra vez.
Realmente extrañaba con deseo sus primeros años dónde era tranquilo, dónde no podía esperar estar dentro de las paredes del castillo, cuando estaba feliz, cuando contaba los días y hasta las horas...
¿Cuando se volvió tan complicado?
Todo había ido de mal en peor, desde la...muerte de Cedric...todo había ido cuesta abajo, la resurrección de Voldemort, el odio del ministerio, la falta de sus amigos...
Luego los dementores, se supone que estaba haciendo todo bien ¿por qué haciendo eso? ¿No era su deber salvar a al gente?...
Luego aparecen los demás, quienes no conocía en absoluto para acabar de ajustar, se supone que era para protegerlo ¿Por qué dolía tanto de todos modos? ¿Por qué estaba enojado si entendía el motivo?
Parecía que saber no lo hacía menos doloroso...
Había gente luchando contra Voldemort ¿Por qué si estaban ellos tenía que luchar él? ¿Y por qué si tenía que hacerlo no lo dejaban saber? Y sus amigos...
Realmente no podía cargar con tanto.
Todo estaba complicado como fuera que se viera, sus amigos lo ignoraron, e incluso si había una razón, lo ignoraron, Merlin sabía que el hubiera desobedecido sin importar que, sentia que ya no estaban allí para él.
El director no le hablaba, maldición, incluso en su juicio, lo evitaba cómo la peste o como un mentiroso ¿Acaso el tampoco creía?
La gente lo odia, todos, sus amigos, sus compañeros...no sabía cómo soportarlo ya, le insultan, lo toma por loco, se alejan de él, lo estaban abandonado.
Y no había que olvidar que por ser el favorito del destino, Voldemort regreso, y era su responsabilidad derrotar alguien quien ni sus padres pudieron.
Ya nadie lo apoya, él es el salvador, ni si quiera quería serlo ¿Quien va a salvarlo a él? ¿Acaso si le importaba a alguien? Incluso sus amigos se le acercaron por su maldito nombre.
Diablos, todo estaba tan complicado...
No lo quieren a él como héroe, no lo quieren a él para nada.
"El que te ama, te busca" bueno, el único maldito que lo busca quiere matarlo, así que todo estaba más que maravilloso.
Cada vez es más difícil ir o incluso mirar la torre de astronomía por la ventana, se veía tan alta, tan antigua...tan útil.
Acercarse a cualquier ventana ya era tentador, pero el simplemente hecho de saber que existía esa torre era diferente, sabía que lo mataría de una, un golpe tan fuerte que ni la magia podría salvarlo...
Siempre se repite una y otra vez no, y se va lejos, cierra los ojos, apaga sus pensamientos, huye de la torre.
Pero incluso los "no" que repite hasta que la voz de su cabeza se acaba se estan quedando sin fuerzas.
Todos se están alejando tanto...todo era tan dificil.
Lo odian, no lo quieren, y quién lo quiere, quiere es matarlo o causarle mucho daño.
Con la marca en su mano ahora la idea era irresistible, no podía decir mentiras, quería hacerlo...queria...hacerles un favor.
Un favor a todos.
La falta de Harry Potter en el gran comedor al desayuno del día siguiente fue obvia para algunos y totalmente desapercibida por otro.
Pero no fue tomada por mucha más importancia que un "espero que este bien".
La mañana era tranquila como podía serlo com Umbridge alli, fue así hasta que una lechuza negra y solitaria se acercó desde las ventanas hasta la mesa de los profesores.
Deteniéndose justo frente al director para dejar caer su envío, una carta de sobre rojo, aún aullador, pero un rojo aún más apagado de lo que era común.
No era la intención del director abrirla, pero no si quiera pudo tomarla o sacar su varita para llevarla a su despacho antes de que está se abriera con facilidad.
Muchos esperaron gritos, reclamos, pero escucharon un sencillo "Hola, director" de una conocida voz masculina, una voz decaída y triste que solo quería hablar.
Era la voz de Harry... Harry Potter.
Albus se quedó en silencio junto al resto del personal, incluso Umbridge, obviamente buscando otro motivo para castigar.
Yo...voy a ser sincero...
No voy a decir mentiras.
Nadie me quiere como salvador, y según el ministerio no hay amenaza por la cual deba quedarme.
Nadie quiere a un demente en la escuela y Hogwarts gracias a mi está cada vez peor en popularidad y demas.
Yo...les voy a hacer un favor a todos.
Eso fue todo el mensaje, y quiénes escucharon bien sintieron un enorme nudo en sus gargantas y estomagos...algo estaba pasando...
Algo terriblemente mal.
El director alarmado se levantó con prisa, decidido a ir a su torre para revisar por dónde Harry se había ido y si podían evitar que escaparan.
Intentar que recapacitara.
Estaba saliendo casi corriendo del gran comedor, a más prisa de la que debería por su edad y que nadie lo a visto.
Pero las bocas abiertas de sorpresa y confusión y el camino del director se vieron interrumpidos por la aparición de un fantasma justo frente a él.
Era Nick casi decapidado con una cara decaída y triste
—es horrible director, alguien se a tirado de la torre de astronomía, es horrible que un estudiante haga algo asi—
El director paro de repente, pareció tener más edad de la que aparentaba, estaba temblando y su cara estaba pálida
¿Que había permitido?
¿Que había hecho?
Todos escucharon lo dicho por el triste fantasmas y los rumores se movieron sin parar.
Cuando se llegó a la conclusión correcta, todos entendieron que habían provocado un desastre.
Sobre todo cuando Draco Malfoy comenzó a llorar, repitiendo que ya no había esperanza.
¿Que le habían hecho a su salvador...?
Y aunque ellos no lo sabían, el único consuelo que podían tener es que Harry había conocido a sus padres y que la caída se había sentido casi volar, libre de todo.
El estaba tranquilo, seguro de que todo para ellos estaría bien, les había hecho un favor después de todo.
Para él, ahora todo estaba bien.
Aviso: esta historia proviene de Wattpad, y no fue editada al traerse aqui; he mejorado mi estilo y ortografía, por favor acepte mis disculpas por los posibles errores