Capítulo 1
La Sangre de la Guerra
La maldición me golpeó en el abdomen, un ardor abrasador que me dobló en dos. El sabor metálico de la sangre llenó mi boca mientras mis manos se aferraban a la herida, tratando de contener la hemorragia inutilmente.
El mundo a mi alrededor se convirtió en un borrón de rojo y gris. Los gritos de batalla y los hechizos resonaban en mis oídos, pero apenas los registraba. Mi mente solo se enfocaba en la agonizante sensación de la vida que se me escapaba.Diecisiete minutos, dicen. Eso es lo que le toma al cuerpo humano desangrarse por completo. Diecisiete minutos para pasar de ser Draco Malfoy, el astuto y arrogante Slytherin, a un simple montón de carne sin vida.
La ironía no me escapó. Toda mi vida he luchado por el poder, por la pureza de sangre, por la gloria de Voldemort. Y ahora, aquí muero, víctima de la misma guerra que he ayudado a crear.En mis últimos momentos, los pensamientos se arremolinaban en mi cabeza. Me arrepiento de tantas cosas. De las palabras hirientes que le dije a Harry, de las burlas a Hermione, de los crueles actos de intimidación. Me arrepiento de haberme dejado llevar por el odio y la ambición.Me doy cuenta de que la guerra no tiene bandos. No hay héroes ni villanos. Solo hay muerte y sufrimiento. Y yo, Draco Malfoy, he sido una pieza más en este juego macabro.
El frío se apodera de mi cuerpo. La vista se me nubla. Mis últimas palabras son un susurro apenas audible: "Potter... lo siento..."
Y luego, la oscuridad.
16 minutos.
El dolor ha disminuido, reemplazado por una extraña sensación de paz. Ya no siento miedo. Solo una profunda tristeza y una enorme desolación.
15 minutos.
La luz se vuelve tenue. Puedo ver los rostros de mis padres borrosos a través de mis lágrimas. Me sonríen, sus ojos llenos de amor y compasión.
14 minutos.
Siento una mano cálida en la mía. Me giro y veo a Harry mirándome con una expresión de empatía.
13 minutos.
"No tengas miedo, Draco", dice con su voz suave. "Todo estará bien."
12 minutos.
Cierro los ojos y dejo que sus palabras me reconforten. Me siento a salvo, como si finalmente hubiera encontrado la redención.
11 minutos.
La oscuridad me envuelve por completo. Pero no es una oscuridad aterradora. Es una oscuridad cálida y acogedora, como un abrazo maternal.
10 minutos.
La guerra ha terminado. El dolor ha terminado. Solo queda la paz.
9 minutos.
Me despierto en un prado verde y soleado. El aire está fresco y limpio, y el canto de los pájaros llena el aire.
8 minutos.
Me siento ligero y libre. Ya no estoy atado por las cadenas del odio y la ambición.
7 minutos.
Veo a mis padres a lo lejos, sonriéndome y saludándome. Me acerco a ellos y los abrazo con fuerza.
6 minutos.
Finalmente estoy en casa.
5 minutos.
La guerra ha terminado. El dolor ha terminado. La paz ha llegado.
4 minutos.
Draco Malfoy ha muerto.
3 minutos.
La luz se vuelve más brillante. Siento una fuerza invisible que me eleva hacia el cielo.
2 minutos.
Estoy volando, libre como un pájaro. El mundo se extiende debajo de mí, hermoso y lleno de posibilidades.
1 minuto.
Cierro los ojos y dejo que la luz me consuma.
0 minutos.
Draco Malfoy ha desaparecido.