one shot
Beacon Hills, California
Las luces de neón del “The Ice Rink” brillaban intensamente, reflejándose en los charcos de agua derretida que salpicaban la pista de hielo. Stiles Stilinski, envuelto en una bufanda roja y con una sonrisa traviesa en su rostro, patinaba con torpeza, tambaleándose de un lado a otro mientras intentaba mantener el equilibrio. Derek Hale, de pie junto a la barandilla, lo observaba con una mezcla de diversión y ternura.
Derek y Stiles habían estado saliendo durante unos meses, y su relación era una montaña rusa de emociones: momentos de pasión arrolladora, seguidos de periodos de incertidumbre e inseguridad. La personalidad extrovertida y despreocupada de Stiles contrastaba con la seriedad y el pasado traumático de Derek, lo que a veces generaba tensiones entre ellos.
Esa noche, Stiles se sentía inusualmente inseguro. Había notado la mirada distante de Derek durante la cena, y su mente se llenó de dudas. ¿Estaba Derek aburrido de él? ¿Había encontrado a alguien más? La idea de perder a Derek era insoportable para Stiles, y sus inseguridades comenzaron a nublar su mente.
Mientras patinaba, Stiles tropezó y cayó al suelo, aterrizando con un sonoro golpe sobre el hielo. Derek se apresuró a ayudarlo a levantarse, con una expresión de preocupación en su rostro.
“Stiles, ¿estás bien?“, preguntó Derek, revisando si tenía alguna lesión.
Stiles asintió con la cabeza, sin mirarlo a los ojos. “Sí, estoy bien”, dijo con voz baja.
Derek frunció el ceño, percibiendo la tristeza en la voz de Stiles. “¿Qué pasa?“, preguntó con suavidad.
Stiles dudó, sin saber cómo expresar sus sentimientos. “Derek...“, comenzó, pero se detuvo, incapaz de continuar.
Derek lo miró con paciencia, esperando a que hablara.
“Solo... ¿estás seguro de esto?“, preguntó finalmente Stiles, con la voz temblorosa. “¿De nosotros?”
Derek se quedó atónito. “¿Por qué dices eso?“, preguntó con confusión.
“No lo sé“, dijo Stiles, encogiéndose de hombros. “A veces siento que no soy suficiente para ti. Que te aburres conmigo, o que encuentras a alguien mejor.”
Derek sintió una punzada de dolor en el pecho. Las inseguridades de Stiles eran como una daga afilada que lo hería profundamente.
“Stiles”, dijo con voz firme, tomando sus manos entre las suyas. “Nunca podría aburrirme de ti. Eres el hombre más increíble que he conocido. Eres inteligente, divertido, cariñoso... eres todo lo que siempre he deseado.”
Stiles miró a Derek a los ojos, buscando la verdad en sus palabras. “¿Lo dices en serio?“, preguntó con un hilo de voz.
Derek asintió con la cabeza con vehemencia. “Lo digo en serio”, dijo. “Te amo, Stiles. Más de lo que las palabras pueden expresar.”
Stiles sintió un calor recorriendo su cuerpo. Las palabras de Derek eran como un bálsamo para sus inseguridades.
“Yo también te amo, Derek”, dijo con una sonrisa tímida.
Se abrazaron con fuerza, olvidando por un momento sus dudas y miedos. En ese instante, solo existían ellos dos, unidos por un amor que desafiaba cualquier obstáculo.
Días después
Stiles y Derek caminaban por el bosque, disfrutando de la frescura del aire y la tranquilidad de la naturaleza. Habían pasado unos días desde su conversación en la pista de hielo, y las palabras de Derek habían calmado las inseguridades de Stiles. Sin embargo, la semilla de la duda había sido sembrada, y Stiles aún luchaba por creer completamente en el amor de Derek.
De repente, Derek se detuvo y se giró hacia Stiles.
“Stiles”, dijo con seriedad. “Sé que aún tienes dudas sobre nosotros. Sé que mis inseguridades te han hecho sentir inseguro.”
Stiles asintió con la cabeza, sin poder negarlo.
“Quiero que sepas que estoy trabajando en ello”, continuó Derek. “Estoy aprendiendo a aceptar mis defectos y a confiar en mi propio valor. Y quiero que sepas que no importa lo que pase, siempre te amaré.”
Stiles lo miró con los ojos llenos de lágrimas. “Gracias, Derek”, dijo con voz entrecortada. “Eso significa mucho para mí.”
Se abrazaron nuevamente, esta vez con una intensidad que reflejaba la profundidad de su amor y la fuerza de su compromiso.
Semanas después
Stiles y sus amigos, Scott McCall, Lydia Martin y Allison Argent, estaban reunidos en la sala de estar de la casa de Stiles, jugando a un videojuego. De repente, la puerta principal se abrió de golpe y Derek entró corriendo, con el rostro pálido y la respiración agitada.
“¿Qué pasa?“, preguntó Stiles, levantándose del sofá.
“Han encontrado a Peter”, dijo Derek con voz temblorosa. “Los cazadores lo han atrapado.”
Stiles sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal. Peter Hale, el tío de Derek, era un hombre lobo con un pasado oscuro, pero también era un aliado y una figura paterna para Derek. La idea de que lo capturaran era aterradora.
Sin pensarlo dos veces, Stiles y sus amigos se pusieron en marcha para rescatar a Peter. Sabían que era una misión peligrosa, pero no podían dejarlo solo.
Tras una intensa batalla contra los cazadores, lograron liberar a Peter. Sin embargo, la experiencia había dejado a Derek profundamente afectado. Se sentía vulnerable, expuesto y lleno de culpa por no haber podido proteger a su tío.
Stiles, al ver el dolor en los ojos de Derek, decidió tomar cartas en el asunto. Con la ayuda de sus amigos, organizaron una cena para que Derek pudiera hablar con Peter y resolver sus conflictos.
Durante la cena, Peter le dijo a Derek que lo amaba y que estaba orgulloso de él. Le recordó que no era responsable de las acciones de los demás, y que debía aprender a perdonarse a sí mismo.
Las palabras de Peter resonaron en Derek, y por primera vez en mucho tiempo, sintió una sensación de paz interior. Se dio cuenta de que no podía cambiar el pasado, pero sí podía elegir cómo enfrentar el futuro.
Meses después
La relación entre Stiles y Derek había madurado. Las inseguridades de Derek habían disminuido, y su amor por Stiles se había fortalecido. Habían aprendido a comunicarse mejor, a ser más honestos y a apoyarse mutuamente en los momentos difíciles.
Sin embargo, la amenaza de los cazadores aún persistía. El mundo sobrenatural era un lugar peligroso, y ellos sabían que no podían bajar la guardia.
Un día, mientras investigaban una nueva amenaza, Stiles fue capturado por los cazadores. Derek, consumido por la ira y la desesperación, se lanzó a su rescate sin pensarlo dos veces.
Lo que sucedió después es una historia que aún no se ha escrito. El futuro de Stiles y Derek está incierto, pero una cosa es segura: su amor es fuerte y poderoso, y juntos pueden superar cualquier obstáculo.