Prólogo
Entraron a la enorme habitación de Qin Shin Huang y lo peor de todo, es que los Dioses no lo podían creer, ¿Cómo habían llegado a esa situación? No lo comprendían pero era más que obvio que había un culpable, posiblemente había dos.
—¡Deja de coquetear delante de mí, Qin! —estaba más que furioso, Hades quería destruir el lugar y lo que no entendía era porqué tenía celos de “eso”.
—Al menos no está haciendo lo mismo que Lü Bu. —con seriedad y fastidio, habló Thor viendo por la ventana.
—Pero Jack se ve muy lindo. —Hércules sonrió como si lo que sucedía a su alrededor no importara.
—Estoy pensando en la posibilidad de dejar a Sasaki con los tiburones. —cruzándose de brazos, Poseidón se quejó, las acciones de su pareja le provocaban una enorme vergüenza.
—¿Alguien ha visto a Nikola? —Beelzebub miraba por todas partes de la habitación y no lograba encontrar a su novio y aquello, le preocupó.








