CAPITULO 1 "A DORMIR"
HOLA! Mi nombre es IVÁN vivo con mi mamá y mi hermana Scarlet, un día yo llegue a casa y encontré a mi madre besándose con su actual novio es un señor muy alto y con un cuerpo perfecto no tengo nada en contra de él, pero se seguían pasándose saliva en frente de mi así que calme a ese par de gatos en celo, con un poco de agüita que le eche con un atomizador, jajá fue muy gracioso.
Pues tenía que saludar ¿no?
- Buenas tardes mamá, señor WILLOW
- Hijo tengo una noticia importante llama a tu hermana –dijo la madre de Ivan-
-Toca gritar SCARLET BAJAA!!!
SCARLET: ¿Que pasa? ¿Ya dejaron de babearse?
En ese momento entro en la habitación su hijo llamado ALEIX, lo había visto un par de veces en mi escuela pero no le tome mucha importancia, porque era el típico chico popular con montón de chicas y de paso rico, no sabía que era el hijo del novio de mi mamá.
ALEIX: bueno, ¿ya le contaron?
- ¿Contarme qué? ¿mamá?
- Pues veras ¡NOS VAMOS A CASAR!
-¡¿QUE?! Eso significa que tú vas a ser mi hermano.
ALEIX: Yo creo que si
Y así pasaron los días una hermosa boda, un día memorable, mi madre se ve feliz ya era tiempo se la pasaba muy mal, yo con un traje hecho a medida con una sonrisa miraba a mama casarse, era feliz pero sentía una tremenda presión al ver Aleix. Él se veía asquerosamente bien y eso no puede ser.
*Unos meses después de la boda*
-Mamá no se supone que ellos son los ricos, ¿porque están viviendo aquí?
- Pues en realidad fue decisión mía es que él tiene una casa muy grande por lo cual no convivirían mucho, entonces yo espero que se tomen más afecto como familia.
- Pero... ¿Porque tiene que dormir conmigo? (pucheros).
- Siento que ustedes dos no se llevan tan bien así que acérquense más, mi sexto sentido de madre no se equivoca.
- Mamá te vas a arrepentir de esto, él y yo somos polos opuestos, bueno ya me voy a dormir.
ALEIX: ¿Bueno, donde dormiré yo?
- En el piso, o el sillón no me importa.
- Me quisiera bañar sabes dónde consigo toallas
- En el ropero de ahí (señala) que imbécil *susurra* Debo aguantar muy pronto buscare la forma de sacarlo de aquí.
- Gracias, pero ¿porque te ocultas debajo de tus sabanas?
-Es que ya tengo sueño. Ve a bañarte de una vez –grita-
- Sí, claro. –Desbordo una pequeña sonrisa-
*Media hora después*
- (bostezo) Ahh me dormí, tengo sed, agua, agua. –bajo de su cama en busaca de agua, él pensaba que estaba solo en su cuarto-
Siendo que el reloj daba la media noche y la luna se ponía muy brillosa tanto que el cuarto de los chicos se sentía como mágica y fantasiosa, al girar la manilla de la puerta del baño y dar solo unos pasos dentro estaba ahí parado ALEIX con solo la toalla cubriéndole la parte de la cintura para abajo sin entender absolutamente nada de lo que pasaba, IVAN sin abrir aun los ojos por lo somnoliento que estaba buscaba con las manos la manilla del grifo, pero lo que encontró no fue la manilla del grifo, el sentía lo que tocaba, como si hubiera desarrollado en extremo el sentido del tacto de su mano, se preguntaba que estaba tocando solo sentía algo muy suave y esponjoso un poco húmedo, mientras tanto ALEIX estaba completamente en shock sin poder reaccionar ante eso, mientras IVAN admiraba con su tacto el pecho y abdomen de ALEIX, El entorno se ponía en un color rojo calizo suave, IVAN al dudar de lo que tocaba abrió los ojos de poco a poco, y ante él estaba ALEIX un poco ruborizado, en un instante ambos cruzaron miradas, los ojos de ambos dieron un pequeño brillo y al contemplar los ojos ámbar de IVAN. ALEIX solo dijo:
- Tus ojos a la luz de la luna se ven como miel, a mí me gusta mucho la miel.
El silencio en la habitación se pudo sentir por unos instantes IVAN alejo su mano de su pecho lentamente y le gritó:
- Deberías ponerte algo encima imbécil.
Se dio una media vuelta, camino y en un abrir y cerrar de ojos Aleix lo abrazo por la espalda agarrando su cintura y le dijo.
- ¿A dónde crees que vas? Tienes que acabar lo que empezaste *le susurró al oído*.
Iván sintió un pequeño mordisco, sin decir absolutamente nada solo se sonrojo, rápidamente lo empujo y entro a su cama, mientras tanto ALEIX se vistió y se acomodó en el sofá, sin pensar que ese pequeño momento cambiaría su vida para siempre.
El solo pudo esa noche soñar con los ojos ámbar con un sabor miel de aquel chico que entro al baño. Mientras él admiraba por un momento la luna, en su interior no se arrepentía ni un solo instante de haberse bañado esa noche.








