EVITANDO LO INEVITABLE [2ho]

Summary

Alma gemela era una palabra barata para una maldición que podía volver loco a cualquiera con un solo toque. Era una palabra barata para algo que podría arruinar tantas vidas así como también favorecerla, todo dependía del trayecto que el alma tomase. 2ho - Historia completamente mía - Si ven cosas sin sentido ténganme un poco de paciencia

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1

Dicen que el Hilo del Destino te conecta con tu único amor verdadero. Puede enredarse, puede estirarse pero nunca se romperá. Envuelto alrededor de tu dedo meñique, se aprieta cuando sientes que tu alma gemela está cerca y se afloja cuando está lejos. Y se vuelve visible con los colores de tu alma gemela cuando finalmente lo encuentras.


Choi Jongho había cumplido 4 años hace exactamente 2 días, para el fue un día normal, tuvo una increíble fiesta y comió mucho pastel, lo malo fue cuando su muñeca empezó a picar. Lloro a mares, sus padres lo arrullaron con calma y cundo por fin aquel dolor se fue tenía un bonito dibujo en su muñeca. Su madre había dicho que era una glandiola y que esa la primera muestra de su alma gemela, que aquella marca estaría ahí hasta que cumpla los 12 años. Jongho asintió, a decir verdad no le gustaba la idea de tener eso en su cuerpo pero ya no podía hacer nada.


Su madre también había dicho que por nada del mundo debía rayar sus manos, ella le conto que las almas gemelas pueden comunicarse una sola vez al año y esa vez debía ser especial. Jongho no le presto y siguió jugando con el nuevo balón de futbol que su padre le había regalado.


[...]


La sala de aquella casa se encontraba hecha un caos total, lápices de colores y juguetes estaban regados por todo el lugar, podía escuchar a su madre moviendo cosas en la cocina y diciendo ciertas cosas que Jongho no escuchaba claramente.


El timbre la casa sonó y pudo escuchar la suave voz de su madre diciéndole que debería comenzar a recoger el desorden, luego la escucho abrir la puerta y hablar pacíficamente con quien supuso era alguna vecina, sus pequeños ojos se fijaron en la hoja que tenía en las manos, aquel dibujo necesitaba color, busco entre el caos y encontró un bonito color naranja.


Frunció el ceño cuando intento pintar la hoja, volvió a intentarlo y la tinta seguía sin salir. Lo movió de arriba abajo y no tuvo mas remedio que pintarse la mano, sonrió cuando noto que por fin había funcionado.


Cuando su madre se despidió de quien supuso era su amiga en la puerta, se rió del desorden que hizo su hijo antes de notar las rayas naranjas en la pequeña mano.


- Oh pequeño, deberías tomar un baño después de esto- murmura con una pequeña sonrisa-. Hablamos sobre rayar en tus manos Jongho, ¿Ya estás intentando contactar con tu alma gemela? ¡Sólo tienes cuatro años!


Jongho lo mira confundido, el no quería hacer eso que su madre había dicho. ¡Él solo quería que el color funcione!


[...]


- ¡Mamá! ¡Mamá, mira! ¡Me estoy poniendo naranja! ¡Se me subió la buliribina!- Exclamó, señalando su brazo.


Su madre miró de cerca hacia donde señalaba su hijo de seis años, preocupada de que se hubiera lastimado, se sintió aliviada al ver que solo era un pequeño rayón de quien era su alma gemela.


- Yunho, no se te subió nada, es solo tu alma gemela. Quizá debe estar jugando con marcadores o algo así- Explicó su madre, riendo.


El pequeño volvió a observar su brazo, una mueca de decepción lleno su rostro al ver que no estaba cambiando de color como esperaba, pero feliz de escuchar a su madre mencionar que la marca provenía de su alma gemela. Porque sabía que su mamá y su papá eran almas gemelas y siempre le decían lo maravilloso que era tener a tu alma gemela contigo.


- ¿No le escribirás nada?- Yunho ladeo la cabeza, ¿Para que iba a hacer eso?.- Tu alma gemela debe haber cumplido cuatro años, al menos podrías darle una respuesta- su madre acaricio su muñeca, en ella se encontraba un dibujo de un arándano, ¿Por qué su alma gemela tenia aquello? No lo sabía, pero al menos ya le faltaba poco para que se quite.


- ¡¿Cuatro años?! Mamá, esa alma gemela es un bebé- exclamo levantando los brazos.- Si escribo algo no sabrá ni lo que dice.


- Dios Santo, Yunho. Tienes seis años-


- Si, y ya soy grande. 


- ¿Sabes que ya no habrá otra oportunidad hasta el próximo año verdad?


- Lo se, y ojala hasta ese entonces ya sepa leer- Dijo antes de salir corriendo a jugar de nuevo.


[...]


Cuando Jongho cumple ocho años su alma gemela por primera vez le había escrito.


"¿Ya sabes leer?"


Jongho frunció el ceño, aquella letra toda chueca y fea era un calambre para sus ojos. Su madre a su lado suelta una pequeña carcajada al ver el debate mental de su bebé.


- ¿Por qué no sabría leer? Puedo hacerlo y hasta escribo mejor que esos garabatos, ¿es necesario responder?


- Sabes que esto solo sucede una vez al año, Jongho.


"Puedo hacerlo, y si no es un favor muy grande.... ¿podrías escribir de forma decente?"


[...]


- Te dije que esa letra tuya es horrenda- su madre aprieta su hombro con una sonrisa traviesa en sus labios.


"Deberías respetarme, soy mayor que tu"


"No lo parece"


La respuesta llega de inmediato y Yunho esta a punto de ignorar a su tonta alma gemela.


"Mi madre pregunta si eres ¿niño o niña?"


"Niño"


"¡Genial, yo también lo soy!"


Parecía ser que la pequeña pelea del quien escribe mas raro termina cuando Yunho empieza a contarle sobre sus figuras de acción y de como el hombre araña es el mejor de los super héroes.


Desde que Jongho tenía ocho años, cada año él y su alma gemela se han hecho algún tipo de marca para demostrar que están bien. Sus platicas prácticamente trataban de video juegos y el mundo de Marvel, donde claramente Yunho daba su vida por defender al Hombre Araña de las acusaciones de Jongho las cuales eran que Iron Man era el mejor.


[...]


Ahora Jongho esta en la escuela secundaria. La marca en su muñeca había desaparecido el doce de octubre a la media noche cuando había tenido su primer día con trece años y a la par de la desaparición de la marca una nueva había aparecido en su dedo meñique. Ahora se trataba del día del cumpleaños de su  alma gemela.


Era raro, estos últimos años había hablado tanto con su alma gemela hasta que el día había terminado y nunca, jamás habían preguntando sus nombres, su madre le había dado una larga charla de lo mal educado que había sido aquello.


- ¿Crees que sea un viejo degenerado?- Jongho niega, su alma gemela no podía ser una señor, es decir, no pudo haber hablado de dibujos animados con alguien de esa edad.- Eres un gran tonto, ¿por qué no preguntar su nombre?


- Tenía ocho años y estaba emocionado porque empezó a hablar sobre el mundo de Marvel, su nombre era lo de menos- el libro de matemáticas rebota sobre su cara,- ¿Por qué estas en mi habitación?- su ceño se frunce al ver a Wooyoung con uno de sus comics en manos.


- Tu madre me dejo entrar, dijo que estudiabas pero lo que veo es muy diferente a lo que yo conozco sobre estudiar.


- Resolví como cien ejercicios de matemáticas, debía tomar un respiro- dejando el gran libro de lado, se sienta en medio de la cama,- ¿Cómo se llama tu alma gemela?


- Choi San- la voz de Wooyoung se vuelve aguda y Jongho rueda los ojos por la forma en la que parece ser que de el mayor se va por unos instantes de la tierra a la luna.- Sabes, me dio alguna de sus características pero no logro encontrarlo por ninguna parte, quizás el destino aun no quiera que nuestros caminos se juntes, pero yo puedo esperar.


- Al menos sabes su nombre, pero da igual, no es que me importe tener un alma gemela- la cero importancia de Jongho hace que Wooyoung bufe.


- No puedes decir eso Choi Jongho, el destino hace las cosas por algo, no puedes manipular las cosas- Wooyoung vuelve a poner la revista en su lugar y se sienta junto al menor,- Tus padres son almas gemelas, y sabes lo felices que son.


- Lo sé, pero si mi alma gemela logra encontrar una persona que logre hacer que su corazón se emocione no puedo hacer nada para acabar con eso, sería muy egoísta de mi parte.


- ¿Y piensas en ti? Esa persona puede encontrar a quien quiera pero el reemplazar a un alma gemela simplemente no se puede, siempre habrá ese hilo rojo que los una.


- Si mi alma gemela encontró a alguien y ese alguien lo hace feliz, puedo dejar de lado mi felicidad, puedo encontrar a alguien. Dijiste que soy lindo- sus dedos se dirigen a sus mejillas y hace una mueca, Wooyoung no resiste y aplasta esas mejillas que tanto adora.


- ¡Si que lo eres!


- ¡No te atrevas a besarme Jung Wooyoung!


[...]


Yunho había empezado la universidad con 19 años, ahora a sus 20 estaba en segundo año y era mas ojeras que persona, ¿Por qué escoger una carrera que lo consumía día y noche? fácilmente podrías estar estudiando para ser profesor de pre-escolar, o para ser chef, luego recapacita que cualquiera de esas carreras igual iban a consumirlo hasta mas no poder, su madre había dicho que nada es fácil, pero, ¿Por qué medicina?


Estaba tan metido en el libro embriología que solo el sonido de aplausos logro sacarlo del párrafo en el cual hablaban del tejido epitelial. Sus ojos se dirigieron al montón de personas que se habían reunido en medio del patio de la facultad.


- Lee Hyejin encontró a su alma gemela luego de salir del parcial de fisio, no se si festejan porque aprobó o porque encontró a su otra mitad- la voz de su mejor amigo lo hizo mirarlo con ojos entrecerrados, ¿En qué momento Mingi se sentó a su lado?


- ¿Qué haces aquí?


- ¿Cómo estás? Muy bien, gracias, que bueno verte, que desconsiderado eres- Mingi se llevo la mano al pecho de forma resentida.- Vine porque no he sabido de ti en días, tu madre dijo que revisara si estabas con vida.


- Podrías haber llamado.


- Lo hice, pero por si no te das cuenta lo tienes en silencio, esa manía tienes que olvidártela, no se si quiero que seas doctor o tener que llevarte a uno justo ahora, te ves fatal- frunció el ceño señalando su aspecto.


- Solo me falta un examen, solo uno y seré libre por dos meses.


- Cuando nos conocimos pensé que seriamos los chicos malos de la universidad, pero viéndote bien creo que eres el nerd que no sale de la biblioteca por horas.


- Tengo muchas facetas y justo ahora soy el chico responsable que tiene volver a meter su nariz en varios libros. ¿Cómo es eso que Hyejin encontró a su alma gemela?


- Así como lo escuchas, por lo que escuche la chica estaba sentada afuera del salón esperando a que el profesor decida que nota ponerle y cuando se puso de pie choco con alguien y ese alguien era él, y por si fuera poco en esos momentos el profesor salió y la felicito por aprobar la materia, fue todo tan raro. Por eso te digo que no se si Hyejin esta feliz por su nota o su alma gemela.


- Si fuera Hyejin sería por la nota de fisiología, esa materia me hizo ver estrellas.


- No seas así, que tu no encuentres a la tuya no quieres decir que los demás sean tan desdichados.


- Tu tampoco encuentras a la tuya y por si no lo recuerdas tampoco sabes su nombre, estamos empate, amigo.


- Llama a tu madre, esta preocupada y esta a punto de vender el departamento si no la visitas como es debido. Ahora me voy porque el aire se esta volviendo muy nerd para mi gusto- señalo a los chicos metidos la cabeza en libros gruesos que Yunho sabia muy bien eran de medicina.


- Gracias, nos vemos luego- Mingi asintió y con una sonrisa se marcho.


Yunho observo a Hyejin, se veía feliz, a su lado estaba un chico que puede lo haya topado alguna vez pero no estaba dispuesto a indagar cuando sus neuronas necesitaban aprender cosas mas importantes. Observo en su muñeca la inexistente marca que había tenido hace ya bastante tiempo, luego observo su meñique, sonrió al ver el numero 12 plasmado tan delicadamente.


- Quien eres...- susurró moviendo sus dedo en el aire.


"No hay encuentros accidentales entre las almas". - Sheila Burke








Holiiii, aquí yo de nuevo. Esta historia la escribí porque soñé algo con respecto a ello y dije que mejor con el 2ho que aunque me da cero interacción los amo, espero les guste y den amor<3