Capitulo Unico
Un atardecer de podia apreciar por el ventanal de la habitacion. Ruido de pájaros y la brisa del aire acompañaban el ambiente.
Dos Alfas de encontraban tirados en un par de pufs frente a la televisión, jugando al famoso juego Mortal Kombat en la PlayStation 4 del rubio.
- No! - Grito, decepcionado de perder. -Otra vez me ganaste!
- Te gano por que eres un perdedor, idiota! - Le devolvió el grito el dueño de los videojuegos. Un rubio, alto, con muchos músculos para su edad. Ojos rojos, cabello alocado y cenizo, ferormonas desafiantes y con una sonrisa burlona miro al otro Alfa en el otro puf.
- Eso no es cierto! - Le llevo la contraria el otro. Un Alfa pelirrojo, con el cabello para arriba, ojos rojos, alto y casi la misma forma física que su amigo.
- Como sea - Chisto con la lengua el pelicenizo. - Donde están todos los demás idiotas?
- Quien? Shoto, Sero, Mina, Shinso, Jirou y Momo? - Nombró y uno por uno a sus amigos. Habia que admitirlo, el rubio odiaba que hiciera tan largas sus respuestas.
- Si, idiota. No es necesario que nombres uno por uno. - Rodo los ojos con enfado. El pelirrojo siempre daba vueltas a los temas.
- Estan en un bar. Lo dijeron ayer en la preparatoria. - Ejirou, que hasta ahora se había mantenido con una sonrisa, agacho la mirada y suspiro. - No puedo esperar para cumplir la mayoría de edad, me cansa que sólo ellos salgan.
- Ni que hablar, yo también quiero salir. - Suspiro pesadamente, dejo el control en el mueble y se volvio a sentar en su lugar- Tomar, bailar, no volver hasta las tantas, conocer a un lindo omega.. quizas hasta hacer algo más con ellos..
- Hablas de Sexo casual? - Abrió los ojos sorprendido. El no había pensado en eso, para el era demasiado solo utilizar a los Omegas para santifacerse. Eso no era de caballeros.
- Si, siempre lo veo en películas o que lo presume el imbecil de Gogo - Nombró a su hermano mayor y gruño con recelo- En fin, siempre lo disfrutan. Yo tambien quiero disfrutar, okey?
- Pero todavía no podemos entrar a esos establecimientos..
- No... O si?.. - Miro sugerente a su amigo, se le habia ocurrido una idea buenísima. Como no se le habia ocurrido antes?
- O Si? - Pregunto curioso.
- Por que no falsificamos un par de identificaciónes? - Se encogió de hombros y los bajo, intentando incentivar a su amigo.
Y parece que funcionó cuando vio que en su cara se noto cuanto la idea hizo click. Sus ojos brillaron y una sonrisa grande se apoderó de su rostro frente a la posibilidad de poder hacer su travesura.
- Genial Bakubro, eres un genio! - Levanto ambos brazos festejando. El rubio sonrió con superioridad, al menos hasta que su amigo volvió a bajar los brazos con menos emocion - Pero... Como planeas conseguirlas? - Pregunto con cuidado, como si la pregunta fuera a romper toda la ilusión de poder hacer lo que no podrían.
- Dejamelo a mi, yo tengo mis contactos.
El pelirrojo volvio a festejar, alegre de que su ilusión no haya sido destruida. Comenzo a hacerse miles de escenarios en su cabeza para miles de posibilidades.
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Y ahí estaban, dentro de un club. No sabían como, pero lo habian logrado.
- No puedo creer que estemos aquí- Sonrió el pelirrojo.
- Cállate idiota, si nos escuchan nos sacarán a rastras.
- Es que es genial! - grito sobre la música.
El club era grande, unos de los más famosos de su ciudad estadounidense. Luces de colores; violeta, azul, fucsia y rojo se paseaban por todo el lugar. Unas mesas al rededor, pero dejando mucho lugar para que se pueda bailar.
Un balcón del segundo piso con el DJ, arriba habia más mesas. La pista de baile repleta de Omegas, Alfas y Betas. Las ferormonas de todo tipo llegaban a sus narices junto al olor del sudor y alcohol. Era desagradable y divertido a la vez.
- Ven - El rubio tomo del ante brazo a su amigo. Camino hasta sentarse en un par de sillas en la barra.
Katsuki le hizo señas al barman y espero mientras dudaba en cuál bebida alcohólica seria la primera que probaría.
- Dame una cerveza y... - Miro a Ejirou, esperando respuesta, una que realmente no llego - Dame dos.
- Seguro. - El Beta solo se agachó un refrigerador de abajo de la barra saco un par de latas. - Tomen. Esas estan bien?
Ninguno habia probado una en su vida, no sabían si estaba bien o mal. Se miraron entre sí, para luego voltear hacia el hombre y asentir fingiendo demencia.
Y así pasaron dos horas, se hicieron las 11 de la noche entre cerveza y cerveza en la barra. Ninguno sabia realmente que hacer ya.
Ya no sabían que decir, y luego de haberle pedido su quinta cerveza al barman sintio unas ferormonas detras de el.
- Oye - Katsuki de dio vuelta. Un Omega, obviamente era Omega. Cintura pequeña, muslos gruesos y firmes, rizos verdosos alocados, ojos verdes grandes y mejillas llenas de pecas.
- Eh.. Todo bien? - Pregunto nervioso, intentando disimular su poco entrenamiento en hablar con Omegas.
El chico soltó una risa bajita, meneo sus caderas cubiertas por un vestido negro y se sento en el banco que estaba a su costado.
Miro a Kirishima, no se había percatado de que tambien se le habia acercado un Omega. Era un Omega macho, rubio y ojos del mismo tono, con un extraño mechon en su cabello. Tenía un short negra satinado y un top rojo.
Volteo de nuevo su mirada al Omega a su lado, este lo miraba fijamente y Bakugou no estaba seguro de que querían decir sus bellos y grandes ojos.
- Como te llamas? - Hablo el Peliverde. Este traía un vestido de color negro que cubría un poco más de un cuarto de su muslo, ceñido a su sensual cuerpo, con una abertura en la pierna izquierda. Un escote y una chaqueta de cuero que cubrían sus brazos y llegaba hasta un poco más arriba que su cintura. Toda una belleza.
- Katsuki - El Alfa sudaba frio al sentir las ferormonas candentes de ese Omega. Pino y menta, combinación rara, pero tan unica que atraía a cualquiera.
- Lindo nombre, yo soy Izuku - Se giro apoyándose en la barra con un solo brazo y cruzando las piernas, quedando frente a frente, dejando apreciar mejor su cuerpo sexy.
- Genial - Fue lo único que respondió, estaba ridículamente nervioso temiendo que el Omega lo descubriera. Se daba cuenta que el pecoso lo miraba con algo de gracia. Seguramente se daba cuenta de su inexperiencia.
De pronto, el chico baja del banquito y comienza a toquetear su brazo musculoso.- Que te parece ir a bailar, esta canción me hace moverme. - Se acerco, Bakugou pudo sentir como soltaba más ferormonas, se estaba volviendo loco.
- Claro. - Bajo de un salto del banco y se dejó arrastrar por el Omega peliverde. Desde atras podia ver las piernas calientes y el trasero grande.
Y como todo adolecente puramente hormonal tenia que sentir un cosquilleo en su pene por la vista.
Nunca se había encontrado en una situación así, y menos con un Omega que parecía bendecido de todos los lados por dios.
Perdido en sus pensamientos, sólo despertó cuando el peliverde arrastró sus palmas por sus voluminosos músculos. Las subio hasta su clavícula y las volvio a bajar por todo su pecho y abdomen, moviendo sensualmente sus caderas al ritmo de la música.
Katsuki no sabía que hacer, se quedó quieto, viendo como el chico se deba la vuelta sin dejar de menearse frente a el.
Una vez estuvo dado vuelta, Bakugou decidió apoyar su palma derecha en la espalda baja del Omega, hipnotizado por los lentos y para nada errados movimientos cerca de su miembro, pero sin tocarlo.
De pronto, la música cambio, a una más movida. Katsuki pensó que habia terminado, y decepcionado retiro su mano.
Pero Izuku no parecía cansado, sacudió su trasero ahora más rapido, siguiendo el nuevo ritmo. Apoyo sus manos en la cintura del chico mientras este no dejaba de menear su lindo trasero, ahora más cerca de su miembro.
No podía evitarlo, Katsuki no quería que se separará. Estaba muy caliente, y ni hablar de su pene semierecto.
Izuku se dio vuelta, coqueteando con la mirada. Apoyo sus manos en el pecho y siguió moviéndose mientras Bakugou bajaba sus manos hasta su trasero escurridizo.
Sus mano se pasearon por su cuerpo. El vestido levantado y un hombro sin chaqueta era prueba de eso. Fue como corriente eléctrica cuando sus labios chocaron.
El Omega enrrollo sus brazos en el cuello de Katsuki, y el Alfa bajo sus dos palmas para volver a toquetear el culo que había estado provocando a su intimidad.
Un beso demandante, Izuku tomo de su cabello para guiar mejor al chico e introdujo su lengua. El colchón rosado y húmedo se paseó por toda su boca, invitando a su lengua que lo haga de igual forma.
Duraron así unos minutos. Besándose rudo y toqueteandose fuertemente. Ambos se separaron sin aliento,ignorando a su alrededor se quedaron unos segundos mirándose directamente a los ojos.
- Mi departamento esta cerca, que dices? - Pregunto Izuku, batiendo sus pestañas y dejando salir a la luz sus ferormonas exitadas
Los ojos hipnotizantes no dejaron que dudará. Los labios rojos e hinchados se veían comestibles con la saliva encima, las mejillas rojas y llenas de pecas merecían fresas recien cosechadas.
- Si. - Afirmo mientras tomaba la cintura del chico y lo dirigió a la salida.
El viento acaricio su rostro una vez afuera.
- ¿Tienes coche?
La pregunta que le hizo Izuku era patetica.
No tenia licencia de conducir, pero si un coche que sabe manejar. Un bello regalo de cumpleaños N°17.
Nunca estuvo tan contento de poder presumirlo.
- Si, ven por aqui.
Tomo su mano con delicadeza y lo guió.
Le abrio la puerta de coche y espero a que entrara. En las peliculas solían mostrar que eso les gustaba a los Omegas, asique no dudo en hacerlo.
Izuku acaricio su fuerte brazo a medida que se iba sentando. Una mirada fiera y fija estaba sobre sus iris rojos, inevitablemente sobresalió un sonrojo. Los nervios lo hicieron prácticamente correr al asiento de conductor.
Una vez sentados y acomodados, el peliverde tomo una mano de Katsuki y la posicionó en su muslo izquierdo. El Alfa sintio cosquillas cuando Izuku comenzo a besar su cuello esperando que encienda el coche.
El pecoso le dio su dirección y Katsuki aceleró sin ganas de aguantar un segundo más.
Una vez llegaron y se sacaron los zapatos, Izuku lo acorralo contra la pared más cercana. Katsuki sintio los dulces labios sobre los suyos con hambre.
No era como que Katsuki nunca habia tenido ni la mínima interacción social con Omegas. El mes pasado, Sero, hizo una fiesta para alucinar por su cumpleaños, y como el maldito tenia tantas amistades no de le hizo dificil llenar su hogar de malditos adolecentes hormonales.
Katsuki se beso con una tal Camie. Era popular y linda, pero no le provoco los mismos sentimientos que estaba teniendo ahora con Izuku.
Izuku era la perfección en Omega para los adolescentes calientes. Tiene un cuerpo que saca suspiros, tiernas pecas y ojos grandes, labios rosados y grandes, era directo y no dudaba de que lo haría sentir bien en la cama.
Katsuki se dio cuenta que no estaba haciendo buen papel de dominante. Tomo a Izuku de la cintura y lo giro, acorralandolo y aprovechando ,que por el susto él habia abierto su boca, a meter su lengua y explorar todo el territorio desconocido.
Realmente, lo estaba disfrutando. No sabia si era por que es virgen, o por que el Omega es Izuku.
"En fin. ¿Que importa?"
Manos traviesas no dejaban de tocar al cuerpo más pequeño. Izuku enredo sus brazos alrededor del cuello de Katsuki y profundizó el beso.
Katsuki sentia que su respiración no daba para mucho más. Sentia que se ahogaba, pero no queria separarse de la rosada boquita.
Pero fue Izuku quien se separo, y con sus narices todavia rosandose le susurro:
- Arriba, vamos arriba. Ahi esta mi habitación.
La voz agitada y los ojos llorosos hicieron calentar todo su cuerpo. Nunca se habia sentido tan excitado por una vista.
El pecoso se termino de alejar. Su pequeña mano envolvió su muñeca y lo llevo escaleras arriba.
Katsuki nunca creyo estar con tan buen Omega.
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Al dia siguiente se despertó por el sol mañanero.
- Joder. - Murmuró para sí mismo, intentando ver al rededor.
Sintio como algo se removió en su pecho. Los recuerdos volvieron como torbellinos y no pudo evitar sonrojarse.
Lo que sucedió anoche lo recordaría para toda su vida. Nunca olvidaria los sonrojos, gemidos, experiencias y sensaciones que experimento ayer bajo la luz de la luna.
Miro abajo. Izuku estaba acostado pegado a el, pego su cabeza a su pectoral izquierdo y encerró su cintura con su brazo.
Estaban ambos dormidos y sucios, despeinados y pegajosos.
El peliverde levanto su cabecita y se resfrego su ojo izquierdo con la mano hecha puño.
- Hola. - Izuku le susurro cuando termino de desvelarse. Una sonrisa tierna aparecio en su rostro.
- Hola Deku.
"¿Que?¿Porque le dices así?"
- ¿Deku? - El de rizos alocados inclinó su cabeza confundido.
- Eh.. yo.. - Katsuki ni sabia que decir. Se sintio avergonzado por ponerle un apodo a Izuku, quien claramente solo lo veía como un polvo.
Pero el pelicenizo se salvo de explicar cuando Izuku desvío sus ojos a su torso desnudo, luego se miro a el. Las mejillas pecosas se volvieron un par de fresas maduras.
- ¡Oh! ¡Perdón!
Katsuki se confundió, no entendia por que se disculpaba. - ¿Por qué te disculpas?
- Es que yo no soy de hacer.. esto - Apunto rapidamente con el dedo indice a Alfa y Omega. - Perdón si no fue bueno, o si te incomode, o si fui impertinente, o si dije muchas tonterías,oh.. oh..
Katsuki, sin dejar de mirarlo e intentar entender lo que sucedía, poso dos dedos en los labios del Omega para que hiciera silencio.
- ¿A que te refieres?
- Perdón, nunca tuve una noche de sexo casual.. - Se sonrojo antes de continuar - Denki estuvo insistiendo por semanas para salir de fiesta, y yo me pase de copas.
Izuku se intento levantar, algo tembloroso y con mucha pena. Comenzo a tomar su ropa y a salir de la habitacion.
- ¿Donde vas? - Le pregunto Katsuki.
- A-a ducharme, estoy todo sucio y pegajoso - El Omega bajo su mirada al suelo, timido y avergonzado. Asi, sin dirigirle la mirada, salio de la habitacion.
El más alto, se volvio a acostar en la cama con cubre cama blanco y edredón verde desgastado.
Izuku se comportaba de una manera muy diferente. Ya no tenia esa actitud dominante y pervertida, ahora era timido y adorable.
"..Y se me pasaron las copas"
Recordo lo que dijo Izuku segundos antes. ¿En serio cambiaba tanto por el alcohol?
Dudaba, pero suponia que cada persona lo vivia diferente.
De todas formas, era muy tierno los sonrojos y los murmuros del pecoso.
Katsuki se levanto de la cama y comenzo a tomar sus cosas. Pediría permiso para ducharse y se iría.
20 minutos pasaron hasta que Izuku salio. Acepto que se duchara y Katsuki no dudo en dirigirse al baño.
Cuando salio, izuku estaba sentado en el sofá mirando un dibujo animado de super-heroes.
- Ya me voy. - Tomo su chaqueta del suelo, e intento ire.
Intento, porque Izuku lo tomo del brazo y sin mirarlo a los ojos le pregunto:
- ¿No quieres... quedarte a desayunar?
Katsuki no se pudo negar.
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Los dos comenzaron a salir 2 semanas después.
Hasta hacias citas dobles con Kirishima,y el Omega que acompañaba a Izuku en el bar; Denki.
Izuku era totalmente diferente a lo que penso: Tierno, cariñoso, timido, nerd, detallista, leal, dedicado, terco, brillante, orgulloso y determinado.
Se enamoro. Pero habia un problema grave, Izuku tenia 23 y el 17.
Le mintió a Izuku diciendo que tenia 23 años, cosa que complacio al Omega y ek no volvió a preguntar.Creía que si le decia su edad el no iba a querer estar con el.
Pero en una tarde, donde habian ido a una colina para hacer un dulce y romántico picnic, Izuku llamo su atención.
- Kacchan.
- ¿Que sucede? - Katsuki gruñia ante la fresa azucarada en su boca.
- ¿Cuando planeas contarme?
Katsuki lo observo apenas termino de hablar. El Omega sentado sobre sus rodillas lo miro fijamente.
- ¿Decirte el que? - Katsuki se hizo el tonto y siguió con su labor de devorar los frutos rojos intensos.
- Que no tienes 23.
La fruta llego hasta una parte de su garganta antes de que comenzara a ahogarse. El pecoso le dio una botella de agua y el la bebii con gusto.
- ¿Desde cuándo lo sabes?
- Cuando te fuiste a duchar, el dia que nos conocimos, encontre tu billetera. Leí dos identificaciónes, una donde decia que habias nacido en el 20/04/2001, y la otra decia 20/04/2007.
- Y-yo
- No te preocupes cariño, yo no tengo ningun problema con tu edad. No te estreses, solo quería ver hasta cuando aguantabas.
Izuku se acerco para darle un tierno beso en los labios, y luego uno en cada mejilla.
"Quien lo diria. Conocí al amor verdadero en una travesía"
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Lo siento si querían leer lemon. Pero no sirvo para eso.
Espero les haya gustado. Este One-Shot esta inspirado en una pelicula(la cual no recuerdo el nombre) donde dos adolecentes se meten a un bar, un chico bajito, moreno, rulos marrones y largos, y un marco de lentes negro, el otro chico era alto, rubio, blanco nieve y de ojos de color.
Ambos duraron con un par de mujeres que ya sabian ambas desde el principio que ellos no eran mayores de edad.
- iri fuera!!