Lo Lamento [ONE-SHOT]

Summary

Momo es una chica que le va bien en los estudios, tiene buenos amigos y en general una buena vida, pero pronto terminará experimentando algo que cambiará su manera de ver las cosas, y sobre todo, cuando está cerca de perder a su mejor amigo.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Perdóname

Lo siento

Perdóname

Todo es mi culpa

No mueras...

No me dejes sola...

.

.

.

Mi nombre es Momo Yaoyorozu, soy una estudiante de colegio y estoy preparándome para entrar a la universidad, mis calificaciones son casi perfectas, mis profesores y padres siempre me han elogiado por lo inteligente que soy, y eso ha hecho que gane algo de arrogancia.

Pero jamás llego a pasar nada grave, gracias a que tenía un amigo a mi lado, su nombre era Issei Hyoudou, un chico bastante alegre y energético, quien siempre me devolvía los pies a la tierra cada vez que empezaba a sentir que cambiaba un poco, siempre fue honesto y aunque no fuera tan inteligente como yo, fue una persona en la que podía confiar, era casi como un hermano para mi, siempre tan atento a cualquier cosa que necesitaba.

No podía decir que era similar a un perro, pues aunque me siguiera la mayoría del tiempo en el colegio, él también a veces se iba con sus amigos y se alejaba de mi, posiblemente para no ser tan pegajoso conmigo y eso lo apreciaba, ya era suficiente con tener encima a mus padres y profesores viendo en cual universidad me iría mejor, incluso estaban viendo opciones en el extranjero.

Gracias a Issei lograba relajarme por unos momentos, con él no tenía que ser “la Genio Momo” simplemente podía ser “Momo”, sus chistes y forma de hablar siempre me hacían reír, sus amigos también eran agradables y aunque a veces me trataban como una princesa, terminaban riéndose de ellos mismos al hacer algo tan patético, yo no sentía que intentarán burlarse de mi, más bien buscaban que yo me sintiera bien cerca suyo.

El grupo de Issei estaba compuesto por cuatro chicos, llamados Kiba, Gasper, Izuku y Bakugo, el último era un poco explosivo y a veces se enojaba con facilidad, pero Kiba siempre lograba calmarlo y lo reprendía por enojarse así de la nada, fuera de lo raro que parecía ser al principio, eran chicos muy agradables, Kiba era refinado y muy estudioso, Gasper era tímido y reservado, Izuku era alegre y expresivo, y Bakugo era gruño pero agradable.

Sentía una gran calma estando con ellos, habían sido mis primeros amigos al momento de entrar al colegio, todos ellos fueron presentados por Issei, y así gane más amigos, lastima que solo pudiera verlos en el colegio ya que vivían bastante lejos de donde yo vivía.

Siempre venían mis padres cada vez que yo salía del colegio, e Issei siempre iba con nosotros, mientras conducía mi padre, Issei iba hablando de las cosas que había logrado hacer en clases de pintura, habiendo pintado un dragón rojo con ojos verdes y algunas veces alardeando qué era mejor que yo en esa rama, haciendo que le diera un empujó juguetón en el hombro.

- Si, si, eres tan bueno Picasso -dije de forma burlona mientras sonreía-

- No me alagues tanto, espera a que veas mis otras pinturas -respondió Issei mientras reía entre dientes-

Puse los ojos en blanco mientras soltaba una risita, no podía creer que realmente dijera eso, pero me hacia reír y eso era lo que siempre buscaba él, mis padres nos veían desde el retrovisor y solo sonrieron al ver la relación que tenía con Issei, sin duda era alguien que podía llamar como mejor amigo

Lo conocí casi a finalizando la escuela, el último año nos había tocado en el mismo grupo, viendo que yo era una chica algo reservada y callada se acerco a mi, lo ignore al principio, pensando que de esta forma se cansaría rápido y me dejaría en paz, pero grande fue mi sorpresa al ver como Issei seguía intentando hablar conmigo, mencionando temas tan triviales como el clima, lo que había comido, lo que le gustaba, hizo que poco a poco mi cáscara se fuera rompiendo hasta que por fin le empecé a devolver las palabras.

Empezando a conocernos más y a llevarnos mejor, algunos estudiantes y profesores en la escuela confundieron nuestra amistad con noviazgo, pero antes de que yo pudiera decir algo, Issei fue siempre el que cerraba todo tema de discusión, aún recuerdo sus palabras.

- Están imaginando cosas, Momo es solo una buena amiga para mi, pero no siento nada más hacia ella, así que no difundan rumores falsos -había dicho con normalidad-

Su tono era tan trivial y pasivo qué era imposible no creerle, mientras otros se hubieran puesto rojos o avergonzados (como yo cuando me entere del rumor) él lo tomó con tanta calma que me pareció imposible de ver, ¿como era posible que estuviera tan tranquilo? Aunque claro.

Si realmente no sentía amor hacia mi, no tendría sentido avergonzarse ahora, sobre todo por que como dice el dicho “El que no tiene nada que ocultar, no le teme a nada” incluso aunque se hubiera sonrojado, posiblemente no habría perdido la calma tan fácilmente.

Eso era algo que siempre me gusto de él, era tan calmado y animado, jamás se metió en peleas o al menos que yo lo supiera, siempre tan responsable y aunque no ganara todos los puntos en algún examen, proyecto o tarea, siempre las entregaba todas, era alguien inteligente aunque no lo pareciera, claro, siempre detrás de mi, aun recuerdo cuando la escuela decidió mencionar quienes habían sido los mejores promedios de toda la escuela, siendo yo la primera, el segundo lugar para mi sorpresa fue un chico llamado Yamato y de tercero estaba Issei.

Ese recuerdo lo llevo conmigo por que fue la primera vez que Issei me dio un regalo, por haber logrado el primer lugar, era un collar sencillo pero bonito de color plateado con una figurita de unas olas, me lo puso y realmente no pude aguantar las ganas de abrazarlo con fuerza, mis padres no me acostumbraron a esperar regalos ni mucho menos por lograr algo, incluso cuando era el primer lugar de toda mi clase me felicitaban y mi madre me cocinaba lo que yo quería, pero jamás me compraron un regalo o algo similar, incluso en mis cumpleaños solo compraban el pastel y un par de veces alguna comida rápida para acompañar el momento.

Issei era la primera persona que me entregó un regalo, era algo que de forma inconsciente siempre quise y lo abrace por instinto, él me rodeo la cintura con sus brazos mientras reía un poco cerca de mi oreja, realmente agradecía mucho poder tener a alguien como él en mi vida.

Por eso...

Me encantaría poder cambiar lo de aquella noche...

Donde le dije cosas que no son verdad...

Aun me duele pensar en ese momento...

Donde sentí que mi alma me abandonaba y mi vida se caía a pedazos...

.

.

.

Me encontraba algo atareada con varios proyectos importantes, de música, artes, historia y ciencia, los cuales eran demasiado difíciles hasta para mi, sobre todo por que habían tocados temas que yo no dominaba del todo, a pesar de que aún tenía tiempo para hacerlos, pues los proyectos debían entregarse el mes que venía.

No me gustaba tener trabajos pendientes y dedique todo mi tiempo a terminarlos, para historia tenía que hablar sobre la historia de Brasil por los años 80, en música debía de buscar el origen de la guitarra y componer una canción con este instrumento y en ciencias tenía que hacer una investigación sobre los diferentes elementos de la tabla periódica y detallar en que y como son utilizados, mínimo querían veinte ejemplos y en artes debía de dibujar un paisaje, si bien este último podía elegirlo yo, estaba muy atareada con los otros proyectos para poder hacerlo.

Para rematar, la semana de exámenes era la semana que venía y tenía que estudiar aun más, durante ese tiempo me termine distanciando de mis amigos y familia, estaba con la cabeza bien metida en los estudios, incluso durante clases, siempre participaba dando las respuestas correctas y aunque era felicitada por los profesores, por alguna razón no me sentía bien.

Era obvio que estaba estresada por los estudios, ansiosa por pensar que podía reprobar algún examen o proyecto, tenía miedo de que eso llegara afectar la buena visión que tenían sobre mi, era alguien inteligente, debía de mantener esa creencia, creía que si perdía eso, no tendría un futuro brillante.

Issei noto eso y trato de hablar conmigo, pero lo ignoraba olímpicamente, no quería verlo, estaba molesta y no sabía por que, mi ceño fruncido se había convertido en mi nuevo rostro, siendo notada por todos, era bastante evidente que estaba mal, pero yo en mi terquedad, pensaba que estaba bien, pronto terminarían los exámenes y los proyectos, pronto volvería a respirar más cómoda y no sentiría más peso sobre mi espalda.

Mis padres trataron de calmarme, diciendo que no necesitaba esforzarme tanto, que solo me estaba dañando yo misma y simplemente menee la cabeza en desacuerdo, diciéndoles qué no se preocuparan, solo estaba siendo un mal momento y lograría salir de este, que el mes que venía todo volvería a la normalidad.

Estaba claro que mis padres no me creía y la verdad no me importaba en ese momento, estaba tan centrada con esos malditos exámenes y proyectos que pocas veces pensaba en algo más, mire mi celular y veía varios mensajes de mis amigos, sobre todo de Issei, quien era el que más mensajes había enviado, preguntando como estaba, si estaba bien, si había comido y esas cosas.

Solté un suspiro de irritación mientras solo lo dejaba en visto y apague el celular, la cabeza me estaba dando vueltas y podía sentir como ardía, no quería ver mi hablar con nadie, me deje caer en la cama mientras dejaba que el sueño logrará aunque sea, calmar un poco la tensión qué sentía en mi cuerpo.

No había funcionado, cuando me desperté me sentía aún más pesada, aunque era sábado y trate de volver a dormir, no pude hacerlo, algo en mi mente me impedía dormir, tal vez esto era una secuela o producto del estrés que había estado sintiendo todo este tiempo, solté un suspiro rasposo mientras veía como mi celular sonaba, chasquee la lengua con molestia y vi que era Issei, preguntando si estaba bien.

Le respondí con un frío “No molestes, estoy cansada” y luego deje caer el celular mientras me levantaba para ir a bañarme, necesitaba quitarme el sueño con buen baño frío y tal vez, esperando que la tensión qué tenía también se fuera, al final me sentía un poco mejor, pero todas mis energías se fueron al pensar en los proyectos que tenia de hacer.

Me quede encerrada en mi habitación todo el día haciéndolos, incluso no baje a comer por lo concentrada que estaba, preocupando a mis padres, pero estaba decidida a terminar todos ese mismo día, o al menos la mayoría, pero mi celular comenzó a sonar, me levante con notable molestia y mire mi celular, viendo que era Issei, me estaba llamando, hice una mueca mientras suspiraba y decidí contestarle a ver si con eso me dejaba de molestar hoy.

- ¿Hola? ¿Momo? -en su voz notaba la preocupación-

- ¿Que necesitas Hyoudou? -pregunte sería mientras trataba de sonar amable-

- Has estado ignorando mis mensajes y me has estado evitando a mi y a los demás, ¿hicimos algo?

- He estado ocupada con los proyectos que nos dejaron, ¿O acaso me dirás que no has comenzado hacerlos?

- Pero Momo, aun hay demasiado tiempo para hacerlos... -decidí interrumpirlo-

- Nada de eso, si fueras más responsable como yo, entenderías por lo que estoy pasando

- Pero Momo... ya ni siquiera hablamos cuando estamos en el colegio ni por aquí, deberías relajarte un poco

Mi cabeza estaba algo caliente mientras trataba de mantener mi respiración controlada, Issei aunque fuera responsable era un vago me manual, lo sabía tan bien como sus padres, tan relajado y tan despreocupado, a veces lo había regañado por eso, diciéndole que debería ser más responsable pero jamás hizo caso.

- Eso no importa ahora, cuando termine los trabajos podré pensar en elegir una buena universidad

- Momo... aunque salgas bien en los proyectos, al final del día eso no determina nada, no vale la pena

Fue la gota que colmo el vaso, estaba al límite debido a la frustración que sentía por esos malditos trabajos, días sin comer o dormir para que él viniera y dijera esas cosas, entonces no pude soportar más y explote.

- Ah claro, como tu eres un vago que no le importa su vida, a ti no te afecta

- ¿Qu-Que? ¿Cuando dije eso?

- Me vivo esforzando día a día, ¿Y para ti eso no es nada?

- ¿De que estas hablando?

- ¡Me tienes harta! -grite con fuerza- ¡Tu maldita tranquilidad la detesto, eres tan despreocupado que no te das cuenta de que posiblemente termines en la calle al paso que vas!

- Momo...

- ¡Cállate! ¡¿Alguna vez te has esforzado por algo al menos?! ¡¿Alguna vez has tenido expectativas de tus padres?! ¡Claro que no! ¡Por que tus padres saben que no hay que esperar nada de ti!

- Momo...

- ¡Tu presencia se volvió molesta desde hace unos días! Siempre tratando de hablar conmigo, siempre mandando mensajes, ¡Todo eso me tiene cansada! -la garganta me comenzaba a doler de tanto grito, pero me daba igual-

Issei quedo en silencio mientras escuchaba como despotricaba contra él, soltándole tanto veneno que sentía que me convertirá en una serpiente si seguía así.

- Si fueras un mejor amigo, te habrías dado cuenta de lo ocupada que estaba, pero no, no, tú siempre tenias que venir a molestarme, arruinando aun más mi día -mi respiración estaba algo agitada mientras seguía molesta-

Antes de que pudiera seguir gritándole, escuche algo que me hizo regresar a la realidad, un fuerte golpe junto a unos gritos, pude sentir como el enojo era reemplazado por temor, las manos comenzaron a sudarme y sentía un nudo en la garganta.

- ¿I-Issei? -pregunte con voz temblorosa-

Podía escuchar una voz agitada, adolorida, junto a más gritos, temía qué algo hubiera pasado e Issei hablo con una voz apagada, casi como si... como si... fuera a morir pronto.

- El... autobús... donde iba... acabada de chocar... me siento mareado... perdón por ser... tan mal... amigo... adiós... Momo... -dijo con tanta dificultad que hizo que mi estómago ardiera por la ansiedad y lo escuche toser-

- ¡N-N-N-N-N-No!

Había colgado la llamada y podía sentir como un gran pánico crecía en mi, Issei se escuchaba tan mal, seguramente estaba muy lastimado y si lo peor llegaba a pasar... lo último que recordaría sería a ella, desquitándose con él.

No...

No...

No...

Salí de mi habitación corriendo, viendo como mis padre también habían salido al escuchar las sirenas de las ambulancias y policías, estos al verme me preguntaron si estaba bien, pues la habían escuchado gritar pero los ignore mientras perseguía a las ambulancias, parece que el choque no había sido tan lejos de su casa.

Corrí mientras escuchaba a mis papás gritar detrás mía, hasta que logre llegar a la escena, viendo que un autobús había chocado contra un auto, ambos vehículos estaban en mal estado y los rescatistas estaban sacando los cuerpos lentamente y mi mente se puso en blanco al verlo a él.

Lleno de sangre, tan lastimado, pareciendo estar inconsciente, habían policías evitando que las personas se acercaran a la escena, no podía evitarlo, logre esquivarlos y corrí hacia donde estaba Issei, ignorando los gritos de los policías, los médicos me dijeron que me alejara pero no quería.

- ¡Es un amigo importante para mi! -grite mientras era agarrada por los oficiales-

- ¡Calmase señorita, manténgase alejada de la escena!

- ¡No quiero! ¡Quiero ir con él! -empecé a llorar mientras sentía como me alejaban de Issei- ¡Por favor!

Los médicos se miraron entre sí mientras dejaban a Issei sobre una camilla y le indicaron al oficial que me soltara, sin dudarlo corrí hacia mi amigo y subimos a la ambulancia, yendo hacia el hospital más cercano, durante el recorrido sostuve con cuidado la mano de Issei, se veía tan pálido, tan tranquilo, apacible, veía como lo trataban para evitar que siguiera sangrando y me sentí peor.

Issei solo quería hacerme sentir mejor y yo lo trate así de mal...

¿Realmente valía la pena esos proyectos?

Todo lo que gané con ellos fue frustración y dolor, terminé peleando con mi mejor amigo por eso y me sentía muy mal, como si el cielo me cayera encima, cuando llegamos y lo llevaron a la sala de urgencias junto a otras personas que iban en el autobús, me quede en la sala de espera mientras seguía llorando, no intente contener mis lágrimas, ya no me importaba nada, ni los proyectos, ni los exámenes, ni un tonto puesto en alguna universidad buena, todo lo que quería era ver a Issei bien.

Llegaron mis padres y los de Issei, se habían enterado del choque y al saber que Issei fue una de las víctimas no dudaron en ir al hospital, mis padres me abrazaron e intentaron consolarme mientras lloraba, vi como los padres de Issei estaban desolados, su madre llorando mares mientras tapaba su cara, negándose a creer que su pequeño había tenido esa suerte.

Sentía que esto era culpa mía, claramente yo no sabía ni controlada lo que había pasado, pero el recodar esas palabras que le dije a Issei momentos antes de la tragedia me hizo sentir peor, creía que todo esto era una forma de castigo, trate mal a la persona que estuvo a mi lado y que solo me quería ver feliz.

En eso recordé el collar que me había dado, toque mi cuello y me sentí aliviada al sentirlo, aún lo llevaba conmigo aún, pero sentía que no lo merecía, la sala de espera se lleno de muchas personas, claramente de familiares de las víctimas del accidente, cuando salieron los doctores, empezaron a preguntar por los familiares de cada uno hasta que por fin llegó Issei.

Nos acercamos y el doctor nos explicó que había recibido un fuerte golpe en la cabeza, algunas cosillas rotas y sus piernas también, había perdido bastante grande y debido al golpe en la cabeza, quedo en animación suspendida (en coma básicamente) y que podían entrar a verlo si querían, pero no todos, debido a que en sí, la habitación donde se encontraba Issei no era muy grande.

Sus padres pasaron primero, aunque estuviera muriéndome por dentro no hice nada, era su hijo después de todo y ellos tenían derecho a verlo primero, estaba siendo abrazada por mi madre mientras lloraba en su pecho.

¿Por que tenía que pasar esto?

¿Era acaso una especie de castigo por lo mal que trate a Issei?

Si fuera así, hubiera sido mucho mejor que a quien hubieran casi matado era a mi, no a él, no tenía ninguna culpa, su único pecado era intentar hablar conmigo, pero no podía cambiar nada, sentía que Issei estaba sufriendo por mi culpa.

Cuando los padres de Issei salieron se veían tan devastados, tan tristes y decaídos que se me formó un nudo en el estómago, me dijeron que podía pasar y eso hice, por alguna razón, mis padres no entraron, tal vez pensando que necesitaba lidiar con esto sola, cuando lo vi, en aquella camilla quería llorar.

Varios tubos en su cuerpo y yeso para sus piernas, unos vendajes sobre la cabeza, teniendo algunos puntos en las heridas que tenía en el rostro y brazos, me acerque lentamente a él y tomé su mano con cuidado, lágrimas caían por mis mejillas mientras acariciaba su mano con cuidado.

- Por favor... despierta... esto no es divertido...

Aquel “pi, pi, pi” en la pantalla era lo único que escuchaba y me estaba dando más dolor, levante su mano con cuidado y la coloque suavemente sobre mi mejilla.

- Por favor... por favor... por favor... despierta... -dije mientras seguía llorando-

Quería sentir sus caricias, oír su voz, su risa, sus chistes malos, quería tenerlo a mi lado otra vez, me dolía tanto en ese estado, mordí mi labio inferior mientras sentía su fría mano mojada por mis lágrimas.

- Lo que dije no era verdad... no eres un vago... eres alguien maravilloso... tu eres un gran amigo -no podía dejar de llorar- Regresa...

Finalmente llegó el momento de irme y aunque trate de quedarme no lo logre por mis padres, esta bien, no iba a darles más molestias por hoy, cada día, en la tarde o noche iba a ver a Issei, contándole como me iba ido en los proyectos y en el colegio, sus amigos también vinieron al saber lo que paso.

Incluso Bakugo, él más explosivo se veía deprimido y sin ganas de gritar, viendo con dolor a su amigo, quería que despertará, quería volver a pasar las tardes con él, ahora que me pongo a pensar, Issei tenía razón, no valía tanto la pena esforzarme tanto por los trabajos, no iba a perder gran parte de su vida estudiando y ver como sus amigos se divertían, ella también quería disfrutar su juventud.

Un día recibí una noticia que me hizo sentir como si hubiera nacido otra vez, Issei había despertado, corrí hacia el hospital junto a mi familia, sus padres y amigos también estaban, pero ninguno de nosotros se esperaba lo que paso después.

Cuando Issei nos vio, preguntó quienes éramos, el doctor que estaba hay nos comunicó que debido al golpe que recibió, parece haber perdido su memoria, cosa que me hizo sentir muy mal, pero cuando Issei me miró pude ver un brillo en sus ojos.

- ¡Momo! ¿Sabes quienes son estas personas? -pregunto con la actitud animada qué conocía-

No pude evitarlo y empecé a llorar, me acerque a él y lo abrace con cuidado, pero con fuerza, me recordaba, tal vez fuera cruel pensar esto, pero no me importaba en estos momento, me hizo feliz saber que Issei aun me recordaba.

El doctor propuso que tal vez, yo debí ser su último pensamiento o algo similar para poder recordarla tan bien, eso hizo que me sintiera pesada, recordar como fue nuestra última conversación me hizo sentir horrible, a lo que sacudí la cabeza.

No

Esto era una oportunidad

Una oportunidad para cambiar lo mala que fui con Issei, el destino me estaba dando una segunda oportunidad con él.

Al menos eso creía yo, y me quede con ese pensamientos, lloré en el cuello de Issei mientras podía sentir como este me abrazaba con cuidado y frotaba mi cabello, me hizo sentir tan tranquila y en paz.

- Esta vez, voy a valorarte y no te lastimare -susurre en su oído-

- ¿Como? ¿A que te refieres? -pregunto Issei confundido-

Sonreí mientras me apartaba un poco para poder ver su rostro, se veía tan confundido que me pareció tierno y acaricie sus hombros, esta vez no iba a dejarlo sólo y tampoco me apartaría de su lado, pero también tenía algo más en mente.

Me incline hacia adelante y pude escuchar como todos detrás mío soltaron un jadeo por lo que hice, le di un beso en la boca a Issei mientras rodeaba su cuello con mis brazos, solté una risita al ver la expresión de sorpresa en él y le di otro beso en la mejilla.

- Esta vez, no serás mi mejor amigo -me lleve el dedo índice a los labios- Haré que te enamores de mi y seas mi novio

Todos detrás mío exclamaron fuertemente mientras yo seguía viendo a Issei, quien se puso colorado al punto que parecía un tomate.

Antes, no era consciente de lo que tenía y tuve que casi perderlo para darme cuenta de lo idiota que estaba siendo, pero esta vez, será diferente, estaré a su lado y lo cuidare, protegeré esa sonrisa que tanto amo y me hace sentirme en paz.

- Compuse una canción, ¿te gustaría escucharla, querido? -le sonríe haciendo que Issei soltara un jadeo tímido-