Bofetada

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Summary

"La tentación tiene su precio". Isabella es una mujer de familia, manteniendo una imagen completamente de mentiras para la supervivencia de sus hijos y la de ella. Isabella sufre violencia de género en manos de su esposo, Juan. La vida de la mujer es un infierno hasta que se da cuenta que la felicidad siempre estuvo donde menos lo imagino. ¿Podrá escapar de la violencia de su esposo o ya será demasiado tarde?

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

































Al salir del baño, mi habitación está inmersa en una soledad extrema y me cambio rápidamente antes de desayunar.

Una vez que dejó la taza sobre la bandeja antes de maquillarme así tapó el moretón y otras marcas de mi rostro.

Me pase toda la mañana en la soledad de mi habitación, sintiéndome completamente aburrida y sin saber que hacer para despejar mi cabeza.

Al mediodía, Florencia golpea la puerta y respiró hondo, le dije muy bien que quería estar a solas pero se apura en hablar.

– Vino el señor Alvear. Le dije que la espere en el comedor.

Sonrió un poco al saber que Leandro está en la casa, me hace mucha falta hablar con un buen amigo de la familia y me pongo de pie.

– ¿No sé me nota nada?

Florencia sabe muy bien a lo que me refiero y niega rápidamente.

– Se ve hermosa.

Me quedo mucho más tranquila y salgo de la habitación. Camino hasta la escalera y bajó enseguida a la planta baja, cuando cruzó la entrada al comedor, lo encuentro mirando las fotografías que están colocadas arriba de la chimenea.

– Buenos días Leandro.

Leandro se da la vuelta y me mira con una sonrisa antes de acercarse, toma mi mano y la lleva a sus labios para besar mi mano con suavidad. Antes de que pudiera hablar, me da un pequeño ramo de flores haciéndome sonreir.

– Gracias Leandro... ¿por qué no te sientas?

Me hace caso y aparece una sonrisa tranquila mientras me mira con atención.

– ¿Cómo estás?

Me esfuerzo por sonreír y de mostrarme lo más tranquila posible pero parece que se da cuenta enseguida.

– ¿Te pasa algo, Isabella?

Toma mi mano de nuevo y sus ojos negros miran fijamente los míos. Trago saliva antes de contestar.

– Estoy muy bien. ¿Y vos? Debes tener mucho trabajo en la empresa.

– Está todo bien, Santiago está en su oficina y tu marido lo está ayudando con un nuevo proyecto.

Respiro hondo al escuchar que habla de Juan y asiento lentamente.

– ¿En serio que estás bien? – Preocupado. – Es que te veo muy seria.

Lo miró con terror y niego enseguida, esforzándome por mostrarme completamente tranquila.

– Estoy bien, Leandro.

Acaricia mi mano, apretandola con suavidad y puedo notar que está dudando de mis palabras. Estuvo por hablar pero Florencia me salvo de las preguntas de Leandro.

– Disculpe señor Alvear. ¿Quiere algo de tomar?

– Estoy muy bien así, Florencia. Muchas gracias.

Florencia asiente y nos deja a solas. Otra vez tengo la mirada atenta de Leandro, puedo ver la sinceridad de sus ojos negros antes de que abra la boca.

– Me preocupo mucho por vos, Isabella.

Leandro Alvear es un gran amigo de la familia, lo conocí cuando empezó a trabajar en la constructora de mis padres y de la que ahora se ocupa Juan y mis hijos.

Leandro es ingeniero al igual que mi hijo, se llevan varios años pero se hicieron muy buenos amigos.

Respiro hondo y quito mi mano con suavidad.

– Lo sé. – Traga saliva. – Pero no tiene porque preocuparse, ya le dije que estoy bien y si no le importa... Me gustaría estar sola.

Su expresión cambia enseguida, mirándome con tristeza y asiente lentamente.