parásitos

Summary

De pasar a luchar por un lugar en el trasporte publico, a luchar para mantenerte vivo, hay una línea muy grande, el protagonista de esta historia es cierto rubio que solo no hubiera sobrevivido a el colapso del mundo que conocía, durante su camino se encontró con personas que le hicieron pensar que lo que paso no había sido tan malo, también se encontró con personas que hicieron pedazos su mundo.

Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

el comienzo


Pov Zenitsu

Me encontraba arrodillado y apoyado sobre las palmas de mis manos, mordiendo mi labio inferior para no gemir alto mientras era embestido con algo de dureza, sus manos agarraban con fuerza mi cintura mientras resoplaba, podía escuchar a esos malditos caminantes frente a nosotros, su miembro salía y entraba rápido, sentí que toco mi punto dulce, mi cuerpo daba pequeños temblores, abrí la boca amenazando gritar, una de sus manos fue hasta mi boca y la agarro con fuerza, jalo de allí hasta levantarme y pegando mi espalda a su pecho.

- ni siquiera se te ocurra hacer un ruido- susurro contra mi oreja derecha sin dejar de embestirme, al parecer el conocía mejor mi cuerpo que yo, aun temblaba ligeramente tratando de reponerme del reciente orgasmo seco, insatisfecho moví mi cadera en círculos lentos sintiendo como palpitaba su miembro dentro de mí, me separe un poco hasta sacar poco más de la mitad para luego volver a meterlo lentamente, sabía que Tengen es impaciente algunas veces y esta es una de esas ocasiones, saque su miembro por completo, revoto hasta quedarse totalmente erguido y tocar su vientre, con mis nalgas me arrimaba a su miembro, me di vuelta para verlo a la cara, totalmente despeinado, sudoroso y algo ruborizado por el esfuerzo, mis manos subieron a su cuello, me deje caer al suelo y lo jale a él, con cuidado me recostó.

-así puedo ver tu cara- sonreí tímidamente.

- si claro hazte el tímido- se inclinó para darme un fugaz beso en los labios, enrede mis piernas en su cintura dándole total acceso a mi entrada, a tientas metió de golpe su miembro, haciéndome sentir esa exquisita sensación de dolor y placer, siguió metiéndolo sin una pizca de misericordia, se levantó agarrando mi cintura de nuevo, la subió a la altura de su pelvis dando estocadas firmes, lleve ambas manos a mi boca apretándola con fuerza, me hacía ver el maldito cielo, su respiración fue haciéndose más pesada, pronto se vendría.

-de...dentro- hable lo más bajo que pude, el sonrió victorioso, no tenías que ser un genio para haberlo entendido, levanto más mi cuerpo hasta casi dejarme apoyado únicamente por mis hombros, dio unas ultimas embestidas, abrí la boca tratando de dejar salir algún sonido, pero me fue imposible, podía sentir perfectamente que aquel monstruoso miembro que intentaba atravesar mi abdomen, los sonidos al golpear su pelvis con mí trasero eran viscosos, el choque entre nuestros cuerpos era algo violento, podría decirse que me embestía con algo de odio, me corrí en este mismo, sentí algo caliente inundar mi interior, mi cuerpo entero temblaba gustoso por el increíble orgasmo, de su parte solo podía escuchar su respiración pesada que trataba de regularla, tenía sus ojos cerrados y se estaba mordiendo el labio inferior, con sumo cuidado bajo mis piernas que aún se estremecían, se inclinó para agarrar algún trapo o papel para limpiarme.

-al menos hoy no gritaste- hablo tranquilo comenzando a limpiarme.

-yo no soy el que lo hace como un estúpido animal en celo- abrí mis piernas.

-yo no escucho quejas- con sumo cuidado agarro mis piernas, como si se fueran a quebrar si las tocaba con más fuerza de la necesaria, lo que, contraria a sus acciones de hace unos minutos- al menos no tuve que matar a ninguna de esas cosas mientras lo estábamos haciendo como la otra vez- me dejo limpio superficialmente, me senté, dolía, pero no como la primera vez, de hecho ¿Qué forma es esta de empezar una historia? Disculpen mis modales, soy Agatsuma Zenitsu y disculpen la primera impresión, mi vida era normal hasta que todos se fue al carajo.

Hace 5 meses.

Era trabajador de medio tiempo en una tienda de libros en el centro de la cuidad, no era mucho pero me gustaba, era simple tenía un compañero que atendía a los clientes y yo era el que acomodaba las cosas, ya fuera en los anaqueles o en la bodega, nuestra tienda estaba en un segundo nivel así que teníamos una buena vista de la calle principal, el día estaba siendo normal, las personas venían por un libro en específico, otras vagaban por la tienda buscando alguno que llamara su atención, ya casi era hora de que cerráramos y los últimos clientes escogían algo, unas ambulancias de escuchaban a lo lejos, luego una explosión interrumpió el agradable silencio, todos nos asomamos por la ventana, una estampida de personas corría en dirección contraria a la explosión, vi que unas personas se abalanzaban sobre otras para morderlas, me gire preocupado hacia mi compañero quien tenía cara de desconcierto, me aproxime hacia él y se escuchan gritos subiendo a nuestro piso, una mujer subió cubierta de sangre clamando por ayuda, detrás de ella una persona se abalanzo sobre ella para comenzar a morderla, asustado salte detrás del mostrados, algunos fueron a socorrer a la pobre mujer, la persona que había atacado a la mujer se abalanzo hacia un hombre que trato de ayudar, todos quedaron en shock, la mujer se levantó para atacar a otra persona, todo paso tan rápido, se estaban comiendo a las personas vivas, todos gritaban desesperados, mi compañero me arrastro hacia la bodega cerrando la puerta detrás de nosotros, me arrastre por el piso hasta llegar al fondo del cuarto.

- ¿¡Murata que fue eso!?- grite asustado.

-silencio- hablo en voz baja intentando escuchar a través de la puerta, solo había gritos de dolor y desesperación, en la calle no era mejor, en este momento maldecía tener buen oído.

-¿me estas pidiendo que me calle cuando vi cómo se comían entre ello?- hable en un susurro, la puerta fue golpeada con violencia, estuve a punto de gritar cuando mi compañero me tapo la boca, mis ojos se llenaron de lágrimas de terror puro, me tape mis oídos, los sonidos del otro lado de la puerta eran como si las personas se estuvieran ahogando, era horrible, desconozco el tiempo que estuvimos en la misma posición abrazándonos, guardando silencio inmóviles como 2 ratones acorralados frente a un gato.

Los ruidos eventualmente fueron disminuyendo hasta que todo quedo en silencio, la noche seguramente ya estaba sobre nosotros, mi compañero vio por debajo de la puerta y no vio un movimiento, abrió la puerta prometiéndome regresar por ayuda, le rogué que no se fuera, fue armado únicamente por un palo de escoba, los segundos pasaron convirtiéndose en minutos, estos en horas, me quede sentado abrazándome por mí mismo al lado de la puerta esperando y tratando de escuchar más allá de la calle, silencio total, por la separación del suelo y la puerta se dejaba entre ver los primeros rayos de sol, tenía hambre, sueño y tantas ganas de gritar, más del medio día llego y sin noticias de Murata, agarre mi mochila casi vacía, abrí lentamente la puerta viendo un lugar lleno de sangre por todos lados, intentaba caminar en silencio, mi mano derecha iba a mi boca, evitando escapar algún sonido, me asome hacia las escaleras que llevaban hacia el primer piso, y allí habían varias personas cubiertas de sangre, me aleje con cuidado, cerrando esa puerta, me recargue en esta, no podría salir por allí, la ventana era buena opción, no había balcón así que me tocaría saltar hacia algún lugar, con cuidado camine por la orilla de la ventana hacia la izquierda, me tire sobre la terraza del edificio continuo, aun había luz de sol pero no por mucho tiempo.

Fui saltando de edificio en edificio, era muy difícil ya que algunos tenían hasta 3 pisos, como podía me agarraba de las cornisas que sobresalían de las construcciones, llegue hacia un callejón donde no podía llegar saltando, me quede observando unos minutos para ver si aparecía alguien, todo estaba en silencio, me deslice hacia abajo sin mucho cuidado, cayendo de rodillas, levante mi mirada viendo hacia los dos lados del callejón, no había planeado muy bien que hace después de bajar, ya todo estaba oscuro, caminaría hacia el lado derecho, saldría del área más concurrida de allí, al dar unos pasos visualice una silueta al final del callejón luego otra y otra, caminaban de manera anormal, detuve mi andar en seco, gire sobre mis talones para salir corriendo, otro grupo se dejó ver caminando por ese lado, sentí un balde de agua fría sobre mí, no podía escalar por donde baje, apresurado intentaba abrir alguna puerta, todas estaban bloqueadas, maldición, no parecía que me habían visto, me hice un ovillo entre unas bolsas de basura, cubriéndome con algunas de ellas, no quería hacer mucho ruido, cubrí mi boca con ambas manos, cerré mis ojos, rezando porque ninguno caminara por allí, el tiempo paso realmente lento, me asomaba a cada rato hasta verlos pasar uno a uno hasta el último, suspire aliviado, me levante, mis piernas temblaban, me quede inclinado sosteniéndome de las rodillas, mis sentidos se alertaron cuando a mi derecha escuche un gruñido que me hizo erizarme, al levantar la vista, era una de esas cosas caminando directamente hacia mí, no tenía nada para protegerme, mis ojos se llenaron de lágrimas viendo a mi verdugo, iba a morir de la manera más dolorosa, se detuvo de golpe a unos pasos de mí, su cabeza callo frente a mis ojos, la sangre caía a borbotones de su cuello, primero cayo de rodillas luego el resto de su cuerpo, la sangre salpico mis zapatos y parte de mi pantalón, perturbado por lo que acababan de ver mis ojos mi respiración se hizo errática iba a gritar cuando de manera brusca una mano se estampo contra mi boca haciéndome retroceder hasta que mi espalda choco contra la pared, mis ojos buscaban con desesperación el dueño de esa mano, en medio de la oscuridad vi unos ojos color magenta que me veían intensamente.

-haz un maldito ruido y rebanare esa bonita cabeza- amenazo una voz algo grave, una espada de forma rara apareció frente a mi cara goteando sangre, me sentía mareado- es mejor que cope- de pronto todo se volvió negro.

Pov Tengen.

No había terminado mi frase cuando este chiquillo cayó desmayado en mis brazos, guarde la espada en mi espalda, cargando al chico con cuidado, entrando en donde había unos chicos refugiados, al entrar cerraron y atrancaron la puerta detrás de mí, era una tienda de ropa con segundo nivel, lo lleve hacia arriba hacia donde hasta hace unos minutos nos encontrábamos observándolo, lo deje con cuidado en el suelo, los demás lo rodearon.

- ¿está muerto? - pregunto Sanemi.

-no se desmayó cuando le mostré mi espada- le resté importancia agarrando cualquier prenda para limpiar la sangre de mi espada.

-como siempre tan delicado- hablo Kocho.

-será mejor ponerle algo en la boca, seguro gritara cuando se despierte- me senté en el suelo para limpiar cuidadosamente mi fantástica arma, sin mucha prisa lo ataron y amordazaron, tardaría algo de tiempo en despertar, me levante para ir hacia el ventanal que daba vista hacia la calle principal.

-fue una horda la que paso, se dirigían hacia el mismo lugar- informo Rengoku quien veía atentamente hacia la calle- ¿lograste rescatarlo? - pregunto sin voltear a verme.

-sí, pero será un problema, parece que sobrevivió de milagro, no parece muy valiente, pero si inteligente- me recargue en el cristal.

-sabes que tenemos que rescatar a los que más podamos, escuchaste las palabras de Shinobu, esto se convirtió en un infierno- esta vez si ve veía cuando hablaba- ve a buscar algo de comer, ya comenzara tu guardia- volvió a girar su cabeza para ver la calle, sin decir palabra alguna fui hacia el piso de abajo donde en la bodega había una fogata improvisada y varias personas alrededor, la mayoría eran compañeros míos, Sanemi, su hermano menor Genya, Kocho, su hermana menor Kanao, tres chicos que encontramos de camino, Kamado Tanjiro, su hermana menor Nezuko y un lunático que era trabajador de esta tienda Hashibara Inosuke, y el de arriba era Kyojuro Rengoku, fui hacia donde se encontraba Sanemi cenando con su hermano, me senté al lado de ellos, el chico Tanjiro me ofreció una lata de comida la tome para comerla, las cosas se habían salido de control, según Kocho hubo una falla en un laboratorio de biotecnología donde trataban de encontrar alguna forma para controlar paracitos que controlan a sus huéspedes, pero al parecer jugaron demasiado con las cosas causando reacciones indeseadas en las personas, intentaron contenerlo por esa razón no evacuaron a nadie, fueron cayendo ciertas ciudades y llamaron a todas las fuerzas armadas que estuvieran cerca, mi equipo estaba arribando a las costas cuando las cosas eran incontenibles, así que como pudimos fuimos hacia el centro de la ciudad para evacuar o esconder a cuantos pudiéramos pero ya era demasiado tarde, solo pudimos salvar a 4 personas teníamos que estar en constante movimiento, tenemos que encontrar un lugar grande para asentarnos y poder recibir a más supervivientes, perdimos contacto con nuestros superiores, así que sabíamos que estábamos por nuestra cuenta, los demás hablaban amenamente casi en susurros, termine de comer y me dirigía para relevar puestos, al llegar arriba le palmee el hombro a Rengoku, se dirigía hacia abajo a descansar un poco.

-oh ya despertaste- escuche a mis espaldas, gire encontrándome una cara de confusión de parte del chico, quien nos veía con los ojos desorbitados y muerto del miedo.



Next Chapter