Segunda oportunidad / Rubegetta

Summary

En este mundo cada persona recibe en su hogar una caja con una parte de su alma gemela, esa parte está contenida en un pequeño ser llamado Tiny, tu deber es cuidarlo, amarlo y protegerlo hasta que puedas devolverlo a tu alma gemela. Pero, ¿que ocurriría si descuidas a tu Tiny? Samuel aprenderá a la mala lo que significa "no saber lo que se tiene hasta que se pierde" o "saberlo pero ignorarlo" Aclaraciones: 🍫 Esta historia sera corta así que no esperen muchos capítulos 🍫 Será angst pero también tendrá soft y un poco muy poco de horny 🍫 Esta historia es una adaptación del Os que escribí para el Rubegettamonth de 2023 (Lo pueden encontrar en mi perfil en el libro con el título: "Rubegettamonth " y es el capitulo con el nombre "tinys") 🍫 Recomiendo ampliamente que lo lean primero para que sepan más o menos cual es la línea de la historia aunque el final si será diferente 🍫 Cada voto y comentario cuenta, me motivan mucho a no abandonar la historia. 🍫 Procuraré que las actualizaciones sean constantes quizá cuatro o cinco por semana. 🍫 Sin más espero que lo disfruten y que sea de su agrado.

Genre
Drama/Romance
Author
Tairy
Status
Ongoing
Chapters
46
Rating
n/a
Age Rating
18+

Esperanza


Primer Arco "Cuando llegaste a mi vida


(N.O)


Pablo Coello dijo una vez


"Los encuentros importantes son planeados por las almas, mucho antes de que los cuerpos se vean"


Existen muchas leyendas sobre las almas gemelas, algunas de ellas dicen que los humanos nacen siendo uno, pero que los dioses se encargan de separarlos en dos partes. Otras dicen que estamos unidos por un hilo rojo que se tensa cuando estamos cerca de ellas.


Hay muchas historias que giran alrededor de ese hermoso mito llamado "Almas gemelas" Sea como sea solo hay una cosa cierta, las almas gemelas existen y están ahí esperando por nosotros.


Así pensaba un joven que vivía en Madrid. Solo tenía 17 años cuando la primera señal de vida de su alma gemela apareció. En este mundo a cierta edad, todos los jóvenes obtienen un paquete con un Tiny, una versión pequeña de su alma gemela.


Solo tienen que cuidarla hasta que conozcan a su alma gemela y puedan entregarle esa parte de su alma que perdieron al nacer. El momento en el que entregas al Tiny era el más mágico y hermoso de todos.


Estaba intentando hacer una tarea de matemáticas cuando su madre le llamó desde el primer piso. Rubén era un chico muy tranquilo en casa, así que siempre intentaba portarse bien y ser obediente.


- ¿Me hablaste madre?- pregunto al bajar por completo las escaleras.


Porque en esa casa estaba prohibido que Rubén gritara a sus padres y que su madre le gritara a su padre.


- Te llegó un paquete, pero no puedo recibirlo... - La sonrisa de su madre le dio toda la información que necesitaba.


Rápidamente, corrió hasta la puerta y se encontró con el repartidor. Este traía una caja mediana, toda estaba tapizada con un papel negro y una franja roja.


- Solo tienes que firmar aquí- le sonrió amablemente.


Con mucha emoción, Rubén firmó aquella nota. Durante los meses pasados había estado practicando su firma para este momento, y a decir verdad, le había quedado muy hermosa.


- ¡Disfruta de tu entrega!


- ¡Gracias!- cerró la puerta y fue corriendo a la mesa.


Quería compartir este momento tan importante con su madre. Así que colocó la caja en la mesa y tomando el cuchillo que su madre le extendió, se preparó para abrir la caja.


Pudo ser el mejor momento de su vida. Si no fuera por su padrastro.


Cuando apenas era un niño de 6 años, su padre murió en un accidente automovilístico. Su madre permaneció de luto durante solo 1 año y volvió a casarse. La nueva pareja de su madre era un hombre con poca paciencia, era agresivo y bebía demasiado alcohol.


Pero era de esperarse, después de todo este hombre no era su alma gemela, nunca lo sería.


Aunque cuando estaba sobrio trataba como un hijo a Rubén, eso casi nunca sucedía, así que siempre lo estaba golpeando y gritando para que no estorbara.


Al escuchar que abrió la puerta y que empezó a gritar que tenía hambre, Rubén miró a su madre como si quisiera preguntarle qué debería hacer. Ella solo sonrió tristemente y le dijo que se fuera a su habitación igual que siempre.


Con molestia tomó la caja y subió las escaleras lo más rápido que pudo, cerró la puerta de su habitación con llave y después de poner un poco de música para evitar escuchar las voces de sus padres se dispuso a abrir la caja.


Dentro de esta venía una cápsula y un manual con instrucciones específicas de lo que debería hacer. Al interior de aquella cápsula el Tiny tenía una cama y todo lo que necesitaba para recuperar su energía.


Cuando el momento de abrir la cápsula llegó, Rubén mordió de lado su labio inferior, sus manos sudaban y temblaban por los nervios. El pitido de la cápsula abriéndose por primera vez lo hizo contener el aire.


¿Cómo sería? ¿Sería un hombre o una mujer?


Su tiny era pequeño, de piel bronceada, su cabello era negro, muy brillante, de su cabeza sobresalían un par de orejas, quizá de un perro... o un lobo, los ojos de ese pequeño ser eran hermosos, de color amatista, ambos brillaban como si fueran dos piedras preciosas.


- ¿Tú eres Rubén?- El chico casi grita al escuchar esa tierna voz que pretendía ser madura y autoritaria.


- Ci...


- ¡Hola, mi nombre es Vegetta, pero si quieres llamarme de otra manera está bien para mí!


La sonrisa del chico castaño era muy grande y sus ojos casi se llenaron de lágrimas. Por primera vez pensó que no estaría solo nunca más y ese solo pensamiento lo hizo sentir muy feliz.


- ¿Tengo algo en la cara?- se palpó la cara pensando que estaba sucio o algo así.


- No, no... es que... eres muy lindo Veg...


- ¿Veg?- lo miro sonrojado - Me gusta Veg... dime Veg siempre... ¿Vale?


- Vale... - respondió después de reír.


- ¿Me vas a sacar de la caja?


- Ah, sí, sí...


Con cuidado lo tomó en sus manos y lo sacó para que viera la habitación. Justo entonces recordó que no había limpiado nada y que su cuarto parecía víctima de un desastre natural.


- Vaya... - los ojos del pequeño tiny miraban todo el caos.


- Lo siento... no siempre se ve así... - mintió.


- Bueno... si tú lo dices te creeré.


- ¿Dónde quieres que ponga tu cápsula?


- Junto a tu cama. Pero antes de hacer eso... ¿Podríamos ordenar tu habitación?


- Ci- dijo haciendo un puchero y bajando la cabeza avergonzado.


Veg tenía un gran sentido del orden, así que le dio indicaciones a Rubén para ordenar sus discos alfabéticamente, le dijo cómo debería doblar sus camisetas y sus pantalones.


Fue un buen momento, porque todo ese rato, el chico castaño, pudo sonreír y olvidarse realmente de lo que pasaba bajo su habitación. Donde su padrastro no dejaba de insultar a su madre.


- Listo, se ve mejor ¿Verdad?


- Ci, un poco


- Bueno... ahora si Rub... pon mi cápsula junto a tu cama.


El chico tomó la cápsula y con cuidado la colocó junto a la cama. Le pareció lindo verla junto a él, así podrían dormir casi juntos.


- Bien, ahora ven aquí Rub- demandó el tiny con alegría.


Rubén se hincó frente a él para poder quedar a su altura. Estaba fascinado con su nuevo amigo y estaba dispuesto a hacer todo lo que le dijera. Eso había quedado demostrado con lo de limpiar la habitación.


Estando frente a frente, el pequeño tiny se estiró para acariciar el cabello de su compañero. Luego, con voz dulce y cantarina, le dijo un par de palabras que el castaño siempre había querido escuchar.


- Buen chico...



"Es posible" pensó, "Es posible que yo pueda ser mejor ahora y que merezca ser feliz"

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Bueno mis teddys, así empezamos el año 🤭 espero que les llame la atención y los anime a quedarse a leerla.


Mañana subiré el siguiente capítulo que ya está listo, pero quiero revisarlo una vez más...


¡Espero que todos tengan un año increíble, lleno de cosas buenas!!!


🐻❤️