STREAM A SMERALDO GARDEN MARCHING BAND
Mucho drama como siempre, si les gusta comenten y una disculpa por los errores de ortografía.
Minie es una chica recién graduada de la facultad de medicina con las mejores notas y ya se encuentra haciendo sus prácticas, es una chica amable, tierna y muy bonita sin duda una gran persona.
—Hola señorita Park ¿Ya revisaste al paciente del cuarto 404?—. La menor asintió rápidamente.
—Si Doctor acabo de hacer cambio de su suero y revise sus signos vitales todo bien por el momento —.
—Ok sigue trabajando, va ser un turno bastante largo —.
—Entiendo—. Parecía un buen tipo pero sabía muy bien que debía actuar con cuidado, ya había sido reprendida varias veces por los doctores, a veces eran bastante ofensivos y humillativos si no se hacían las cosas rápidamente.
El tipo se alejo poco a poco, debía ir a revisar a otros pacientes y hacer cambios.
—Recuerda Jimin una linda profesión —.
Comenzó a pasar por los cuartos indicados haciendo todo lo posible por cada persona, Pero algunas parecían no tomar en serio su trabajo los insultos era sin duda otro nivel de humillación hasta por los mismo pacientes.
—Oye bonita estos días he sentido mucha incomodidad de bajo de mi vientre ¿Podrías revisar?—. La menor solo pudo parpadear repetidas veces mientras pasa saliva por lo incómodo que era.
—¿Que siente?—. Intento pasar sus manos por el abdomen Pero el tipo hizo que colocará su mano en su entre pierna la cual alejo con fuerza. —Si vuelve hacer eso te demandaré, maldito pervertido —. Termino de acomodar las cosas y salió de ese cuarto con rapidez.
Sin mirar atrás camino con rapidez golpeando sin querer y con muy mala suerte a uno de los doctores más despreciables del lugar.
—oh lo siento doctor Min, no mire estaba un poco pérdida lo lamento mucho tendre mas cuidadl para próxima—. El mayor la miro tan fríamente.
—Eso deberías hacer, podrías causar un accidente por tu maldita negligencia ¿Quién te ha dicho que puede caminar de esa manera por los pasillos?, deberías pensar en los demás si no puede mantener la calma o ver lo que haces vete a casa esto no es un parque de diversiones—.
—Lo lamento, no volverá a pasar Doctor Min—. El tipo paso por su lado sin responder a lo dicho.
La menor se dirigió al salón de descanso, ya llevaba 5H trabajando seguido sin duda era agotador en todos los sentidos y ya comenzaba a sentirse cansada su turno estaba siendo bastante agotador así que solo se sento a comer un poco de arroz con caldo.
—Oh Jimin lo lamento una de las enfermeras tiene malestar y tenía turno para una cirugía no quisiera molestarte Pero el Doctor Min pidió que fueras tu la que ayudara—.
—¿Yo?—. Solo suspiro, no podía negarse sería un completo problema.
—Si, en serio ve y hazlo sabes cómo se pone si las cosas no son como el quiere al tercer piso realmente lo lamento pero el lo pidió de esa manera y que fueras tú—. Asentí deje la comida para ir al lugar indicado, no era mi área pero debía hacerlo si un superior daba la orden.
Llegué al cuarto notando al paciente tome las cosas necesarias y comenze hablar con él explicándole todo lo necesario sobre el procedimiento quirúrgico que iba a tener del cual no era algo de preocuparse que estaba con profesionales en el área y podía estar mejor muy pronto.
—¿Entonces señor Choi cumplió todo lo necesario sobre no comer ni beber agua en las últimas 5H?—.
—Si señorita —. La puerta fue abierta bruscamente asustando a la chica.
—Ok su cirugía ya va comenzar, recuerde manténgase tranquilo—. Vi a las enfermeras entrar y al señor Min con una cara de poco amigos.
—Todo está preparado ya puede comenzar la cirugía me encargue de que todo esté en orden—.
—Ok ya puedes irte—. La menor asintió saliendo rápidamente y para el colmo fue llamada para hacer un turno más con los pacientes más difíciles .
La menor comenzó a ir al lugar asignado, había un adolescente no muy mayor parecía de 17 años solo tres años menor que ella solo debía colocar una inyección.
—Hola buenas tardes—.
—Buenas tardes jovencita, mi hijo viene por una inyección espero que le tenga paciencia le tiene miedo a las agujas —.
—MAMÁ!—.
—Oye tranquilo es normal, no debes enojarte con ella te aseguro que no dolera— le di una sonrisa Pero el chico pareció más fastidiado que otra cosa.
Me coloque los guantes y comenze a preparar la inyección de el con rapidez.
—Ok acuéstate y baja un poco tu pantalón —. El menor lo hizo, cuando creí que ya todo estaba tranquilo después de pasar el algodón el chico se movió bruscamente sin darme tiempo. —Oye tranquilo te juro que no va doler—.
La señora le dió la mano y volví a pasar el algodón notando el miedo del chico. —Oye no te pongas así, relajate no va doler—. Mientras le hablaba pude colocarla y el chico parecía no haberse dado cuenta. —Listo, ya pasó ¿No dolió verdad?—.
—Que fastidio —. La señora se disculpo y lo ayudo a bajar de la camilla notando que el chico era bastante infantil.
—Una disculpa todavía es un niño infantil y muchas gracias por todo—. Yo solo asentí y le di una sonrisa.
—Con cuidado y no se preocupe es muy normal hasta podría decirle que en adultos pasa—.
Bueno deje las cosas usadas , era más común de lo que parecía estar de un lado a otro y hasta recibiendo insultos por parte de los pacientes a veces creía que para ellos no eramos humanos o algo por el estiló iba acomodar algunos sueros pero un fuerte sonido del consultorio del doctor Kim me asombro.
—¿Acaso están teniendo se..—. alguien tapo mi visión y era el doctor Min.
—Deberias ir a descansar llevas un turno de 10H, solo no te metas dónde no te llaman —. Me dijo de manera tosca mientras me tomaba del brazo para alejarme de ese lugar donde los gemidos ya no se escuchaban, había escuchado hablar sobre eso Pero no creí presenciarlo tan rápido.
—Entiendo ¿Pero donde dejo esto?—. El me miró con una ceja alzada. —Doctor Min—.
—Vete a casa alguien más lo hará —.
Yo solo asentí y me despedí del Doctor Min con rapidez fui a los baños de hospital cambiando mi uniforme por mi ropa y cuando estaba saliendo pude ver a Jihyo agitada y con las mejillas rojas.
—¿Estás bien?—.
—Mas que bien, demasiado bien después de esa inyección —. Yo solo sonríe sin entender.
—Que bueno, hasta luego y espero que descanses—.
Me fui a casa necesitaba descansar sin duda había sido un día pesado pero esto apenas estaba comenzando apenas y llevaba un mes pero sentía que había pasado más tiempo sin duda el maltrato por parte de los médicos y pacientes era agotador, sin contar la rabia que parecia tenerme el doctor Min.
—Dios espero acostumbrarme pronto—.
🚨
Habían pasado dos meses más, ya había cumplido tres meses en el hospital y hoy sin duda estaba siendo un día horrible.
—¿Me estás escuchando o eres sorda?—.
—Lo lamento mucho, realmente no sabía cómo reaccionar—. El dió una sonrisa sarcástica.
—NO ESTAS COMENZANDO, YA TIENES TRES MESES EN ESTE HOSPITAL ¿COMO PUEDES SER TAN ESTÚPIDA?—. Quería llorar, sabía que en cierta manera tenía razón pero era la primera ves que veía algo así no supe cómo reaccionar. —No vas a responder, si no podías con algo tan simple como esto ¿Que te hizo pensar que eras buena para estar en una sala de emergencia? Son vidas no es puto juego—. El se me acercó.
—No volverá a pasar, realmente no se lo que me pasó Doctor Min juro que no ocurrira de nuevo voy a mejorar lo de hoy fue solo un accidente—.
—Toma en cuenta que no va ser ni la primera ni la última vez que llegué un paciente en esa situación y si no eres capaz de soportarlo vete a casa hacer aseo o yo que sé —.
—Si Doctor Min—.
—Mañana creo que deberías ir a ser la ayudante de la enfermera Jihyo haber si aprendes algo con ella y comienzas hacer bien tu maldito trabajo —.
—Si Doctor Min—. El se fue y yo solo pude dejarme caer contra la pared la había cagado otra vez y nuevamente con él presente.
Después de unos minutos me alivie un poco, esto debía ser algo en lo que debía pensar y el tenía toda la razon fui a buscar a la enfermera Jihyo para comenzar a mejorar y hablar sobre el asunto.
—Hola...— Estaba entrando y solo pude quedarme quieta, el Doctor Kim y la enfermera Jihyo estaban teniendo sexo y apenas eran las 7 de la noche aun habia bastante gente rondando por los pasillos, eran ruidosos el sostenía una de las grande tetas jihyon.
Ambos estaban follando sin ningún remordimiento en la camilla, la gruesa y morena polla del doctor se veía grande entre los pliegues vaginales de la enfermera Jihyo mientras el le decía un montón de cosas.
Alguien me jaló...
—¿En serio eres tan estúpida o quieres ser parte de eso?—. No supe que responder era la primera vez que veía a dos personas teniendo intimidad tan gráficamente.
—Yo...—. Dios que vergüenza parecía una tonta.
—Carajo, deberías acostumbrate a esto no eres una niña y es algo normal—.
—Tengo que ir a recursos humanos—. Solo recibí un apretón en la muñeca con fuerza.
—Vete a casa, aún eres demasiado nueva en esto no es algo de cuál asustarse es normal la gente folla y como el tiempo es limitado toca buscar la manera—. Yo solo asentí fui a soltarme de su agarre pero el no me dejó. —Te puedo llevar, dime dónde vives—.
—No es necesario, puedo ir sola no se preocupe—. El me solto bruscamente.
—Yo...—. El Doctor Min suspiro con fastidió. —Se que comenzamos demasiado mal y realmente no quiero asustarte o creas que te hago menos o lo que haces, apenas estás comenzando y este trabajo no es para tonterías y quiero que sepas que todo lo que digo es por tu bien las personas a veces no entienden y puede ser bastante sensibles, se que puedes mejorar—.
El Doctor Min estaba siendo ¿Empático? No parecía el mismo sujeto que me grito y insultando hace un rato.
—Gracias Doctor Min prometo mejorar en todo lo que pueda, se que si hago algo mal es un error que puede causar daño a otro, seré más despierta de ahora en adelante—. El asintió.
—¿Puedo llevarte a casa?—. Me sentía en cierta manera presionada pero no me negué y solo asentí. —Ok vamos —.
—Pero tengo que cambiarme—.
—Lo puedes hacer en tu casa, mira la hora ya es tarde así que apresúrate —. Fui por mi cosas para ir detrás de él.
Ambos nos montamos a su camioneta la cual era bastante grande y bonita, también olía bastante bien y ambiente la verdad no se sentía muy bueno.
—¿A mí casa o la tuya?—. Casi me ahogo de que hablaba.
—¿Perdón?—. El solo dejo salir una sonrisa seca.
—Ok vamos a mi casa será más cómodo —. Me sentia agitada y asustada. —Tan bonita—.
Sentí mi cuerpo temblar, debía negarme pero las palabras no salían y me sentía como una boba que estaba pasando conmigo el Doctor Min era un superior y alguien mayor.
—Quiero ir a mi casa—. El detuvo el auto de golpe y yo me asusté.
—No seas tímida, todos necesitamos un tiempo para disfrutar muchas son así pero serás igual que todas las del personal—. El solo paso su calida y fría mano por mi mejilla la tímidez no me dejó responder.
☔
Ya estábamos en su casa era grande y yo no me había podido negar a nada aunque sabía que me iba arrepentir demasiado.
—Estas algo tensa cariño—. El mismo que me había gritado y humillado ¿Que tan bajo iba caer?. —Vamos relájate un poco, lo vas a disfrutar Minie—. El me acostó en la cama dando besos por mi cuello me sentía sucia mentalmente pero mi cuerpo estaba comenzando a reaccionar.
—Pareces una muñeca —. El comenzó a levantar mi camisa y quitando mi top, me sentía rara era mi primera vez y el temor me consumió más. —Dios que suave—. El tomo un pecho en su largas manos, se veían más pequeñas de esa manera. —Tan suave —. El comenzó a rozar sus dedos y solté un gemido estaban erectos y sensibles para más el metió uno en su boca y fue aún más placentero, podía asegurar que mis pantis estaban súper mojadas, no era una boba me daba auto placer desde hace años y tenía juguetes pero esto era muy diferente. —Me gusta—.
—Yo...— El me beso sus labios eran suaves y pequeños, me sentí desfallecer con eso, hace menos de dos horas estaba con mi rutina y ahora estaba en esta posición sin poder negarme.
El comenzó a besarme con intensidad y estimular mis pechos mis gemidos comenzaron a salir tan fuerte que intenté reprimirlos esto era tan nuevo y se sentia bien mejor que sus propias manos.
—Dejalos salir me gusta escuchar que te estoy haciendo sentir bien—. Mis mejillas se colorearon en un rojo vivo al sentir ese chupón y la autoridad con la que hablo, mis pezones estaban bien parados. —Eres hermosa—. Con timidez suspiré.
—Ahg—. El chupo mi pezón mientras con su mano daba círculos sentí una electricidad pasar por todo mi cuerpo porque sentí todos mis puntos temblar ¿Acaso el doctor Min sabía dónde tocarme?—.
—Dios me estás volviendo loco, no se porqué no lo hice antes —. El me miró directamente y me sentí pequeña, el acercó su mano a mi rostro comenzando a rosar su pulgar con mis labios abriendo paso a mi boca. —Chupa—. No me pude negar y lo hice, el sonrió. —Que boquita tan cálida, me gusta —. El alejo su mano y se acomodo de una manera rara su cadera quedó casi en mi cara y pude notar el gran bulto en sus pantalones.
—No seas tímida, no me dejes todo el trabajo a mí —.
—Si...—. nunca en mi puta vida había hecho algo parecido, normalmente chupaba mis juguetes pero no creo que sea lo mismo...
—Vamos bebe sácala y chupala —. El paso sus dedos por mis labios, yo con tembladera baje su cierre respirando agitada, baje su boxer con lentitud viendo como salia de golpe, el ya estaba duro y la timidez me hizo suspirar, era gruesa y larga podría decir que bonita su glande era rosado parecía salida de una peli porno y estaba depilado dándole un toque. —¿Pasa algo?—. Yo negué saliendo de mi ensoñación para tragar fuerte y besar la punta de glande el me sonrió. —Vamos hazlo.
Después de besarla pase mi lengua desde sus bolas redondas y pesadas escuchando un suspiro por parte de él que había sonado tan bien para mí el no dijo nada así que delinie con mi lengua las venas que sobresalían escuchando su suspiros con un poco de valentía me acomode y lo hice acostar para mejor comodidad, realmente su polla no sabia a nada sin duda era muy limpio después de acomodarme frente a su polla y ver qué estaba con los ojos cerrados acerce mis labios a su glande metiéndole a mi boca viendo como su cuerpo se tensa después de chuparlo dando pequeños toques con mis dedos a su largor.
—Carajo ahg que boca tan buena—. El me tomo del cabello sin lastimarme. —Ahg un poco más —. Abrí un poco más mi boca y respirando profundamente por mi nariz pero al intentar complacerlo la tos fue inevitable así que me aleje de golpe viendo como el apoyaba en sus hombros.
—¿Estás bien?—. Yo solo asinti me sentía un poco avergonzada. —¿Puedes chuparla bien o hacemos algo más?—.
—¿Cómo?—. El me tomo con fuerza colocándome en la posición que el estaba y mi rubor aumento más cuando quitó junto con mi pantalón mi ropa interior y simple vista se podía ver lo mojada que estaba, sentía miedo y si no le gustaba tenía el vello un poco largo y mis labios parecían unos pequeños pétalos de flor no eran tan estéticos como hace unos años. —Que bonito coño tan mojada para mí—. El metió su rostro y pude sentir su lengua lambiendo y chupando mi clítoris el placer era sin duda muy bueno pude sentir la electricidad pasar por mi cuerpo haciendo que blanquiera mis propios ojos, podía sentir su caliente lengua llevarme al cielo y si poder evitarlo me corri en su boca con solo tres minutos de placer.
—Ahg Yoongi...—. no podía evitarlo, su nombre salió de mis labios era el dueño de uno de mis órgasmos más placenteros.
—Mi putita —. Temblé nuevamente su voz había sonado ronca y dominante. —Vi como comenzaba a pasar su polla en mi coño, era pesada.
—¿Condón?—. El sonrió y me sentí tímida.
—¿Acaso no te cuidas?—. El siguió restregando.
—No me cuido, el condón —. Quería decirle que ya no quería esto, me estaba asustando será porque ya había obtenido mi placer.
—Niña sucia, el Doctor Min te llenará de leche ese coñito condicioso hasta preñarte, te gusta tomar el camino difícil —. Me perdí porque eso había sonado tan bien y sucio. —Quiero sentir tus paredes exprimiendo mi polla ¿Lo hasta verdad enfermera Park?—. El golpeó su polla contra mi coño.
—Si...—. El tomo uno de mis pechos, acaso era normal experimentar tanto en la primera vez, no habia amor, no habia cortejo, no habis nada Pero aún así se sentis correcto.
—Vamos a follar eso coño de puta sucia y necesitada—. El acomodo su polla en mi vagina, si entiendo mis paredes ser abiertas, sin duda mis juguetes eran grandes pero esto no se comparaban era una dura y caliente polla entrando en mí. —Si, tan caliente y carajo que apretado —. El apretó mi cadera y pecho.
—Ay...—. un lamento salió de mis labios, se había terminado enterrar de golpe y me había dolido, sentí algo como un cólico.
—¿Te lastime?—.
—Despacio...—. baje mi mirada asombrada, su polla se podía ver en mi vientre era enorme y sin duda eso dolería mañana.
—Dios tu coñito me está apretando tan bien, que delicia y mira lo pequeña que eres mi polla se ve tan bien dentro de tí—. El comenzó a embestir, podía sentirlo por completo apreté su cadera con mis piernas y el me abrazó, podía sentirlo tan enterrado en mí y como revolcaba mi interior el chupo mi cielo mientras tocaba mi clítoris, el me estaba haciendo de él.
—Ahg me gusta—. El mordió y apreté su polla con fuerza apretando mi vagina el genio ronco cerca de mi cuello.
—Jodids mierda sin duda quieres ser llenada como una putita, te llenare lo prometo—. El apretó mis glúteos y podía ahora escuchar claramente chapoteo de su testículos golpeando contra mí.
—Ahg mi coño —. Arañe su espalda y el no dijo nada después lleve una de mis manos a su cabello apretándolo pero el solo seguia dándome en el punto terminamos acostados el follandome con bestialidad y yo apretando su gorda polla.
—Carajo que caliente ya casi llego—. El beso con intensidad, nuestras lenguas se enrollaban tan bien y el toco mi punto me corri mojando la cama y su abdomen unos segundos después sentí una gran descarga de semen llenandome por completo, esto se sentía tan bien sin duda podría volverme adicta a esa deliciosa sensación de ser llenada. —Que rico cariño —. El beso y no se salió podía sentir que seguía duro. —Mis bolas están casi vacías, necesitaba tanto llenarte—. El chupo una de mi tetas. —Queria hacerte mía, sin duda estuvo en lo correcto un cuerpo de infarto, un coño apretado, unas tetas bonitas y una linda voz quiero escucharte gemir mi polla todos los malditos días—. Acaso era una clase de confesión sin querer me apreté alrededor de su polla. —Tu coño es tan delicioso, chorreando por mí —. El se separó saliendo delicadamente de mí, su polla seguía dura estaba llena de nuestro fluidos y poco de sangre.
—Si...—. no sabía que decir en realidad era algo raro.
—Chupala y déjala limpia—. Que más podía hacer ya me había llenado el útero de su semen, pase mi lengua sintiendo mis propios fluidos combinados con su semen, no era un sabor agradable pero no lo suficiente para escupirlo, era raro pero bueno en cierta manera. —Eso maldita puta, lo haces bien—. El se rió y yo solo seguí chupando y tragando. —Dios que rico, unos malditos labios de mamadora—. Cuando me moví, sentí todo esos fluidos bajar por mis piernas. —Vamos ponte cuatro—. Obedecí cada cosa que pedía, mi rubor aumento cuando ví que tomo varias fotos y como abría mi coño. —Realmente te deje rota, que coñito tan sucio, el metió sus dedos haciendo tijeras, sacando y metiendo.
—Ahg ahg estoy...— metió un tercer dedo follando mi coño ahora con ellos y cuando menos lo pensé mi otro orgasmo llegó.
—Que coño tan sucio—. El acercó su boca chupando y tragando todo lo que podía sacar, era sucio y erótico, había escuchado hablar de hombres que se negaban pero el se encontraba chupando con ganas mi coño.
El me chupo tan bien por varios minutos hasta que alejo su rostro de mi coño y beso dejando salir una gran de fluidos fue algo interesante.
—Sabes delicioso en todos los sentidos—. El se volvió a enterrar en mi dándome suaves embestidas se sentía cálido estar así hasta que ambos nos quedamos dormidos después del sexo.
Cuando me fuí a parar un horrible dolor en abdomen me hizo gruñir, me sentía perdida y después de unos minutos todos los recuerdos vinieron a mi de golpe me senti sucia en todos los sentidos habia perdido mi virginidad con alguien que solo me habia visto como pedazo de carne, que había hecho sentir como una basura sin valor.
—¿Que hice?—. Estaba sola en el cuarto, había sido usada horriblemente, intenté pararme pero mi cuerpo se sentia pesado, ¿Era normal sentirse tan cansada y destruida?, las lágrimas querían salir pero solo las retuve sintiéndome mal conmigo misma no se suponía que mi primera vez debía ser así menos con alguien del personal donde trabajaba.
La puerta fue abierta el señor Min estaba bañado y traía una charola con comida me miró extrañado.
—¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Dime qué tienes?—. Yo solo me encogí ante tantas preguntas. —Traje algunas pastillas para el dolor, lamento haber sido tan duro no quería lastimarte —. No podía mirarlo, me sentía como objeto nunca habíamos hablado de manera cercana pero su polla hace una horas me había follado.
—Gracias...—. no quería ser el juguete sexual de nadie debía irme de ese lugar.
—La noche de ayer fue fantástica, no me había sentido tan pleno desde hace meses sin duda se sintió muy bien—.
—Ok...—. tome el vaso de agua tomando las pastillas, algunas eran vitaminas.
—¿Realmente no te cuidás?—. Deje el vaso y lo mire. —Con tantos métodos...—
—¿Por qué tendría que hacerlo?— el me miró.
—Tienes 20, eres bonita y estás a flor de piel de nuevas sensaciones a pesar de que el condón pueda ser una buena opción lo mejor es cuidarte de otra maneras...— lo corte de golpe golpeando la cucachars con la charola y el se callo.
—¿En serio? —.
—Traje una pastilla para que te la tomes —.
—¿Que?—.
—Es para que no quedes embarazada ayer me corri dentro de tí varias veces y fue hasta el fondo, supongo que estás en tus días fértiles —. Me sentí jodidamente humillada, fui un puto juguete así que solo deje salir una sonrisa seca.
—Entiendo—. Le arrebate la pastilla de la mano pasándola en seco. —Ya me voy?—. Deje las cosas aún lado y el me tomo de la muñeca haciendo acostar de nuevo.
—Deberias descansar no se supone que deberías sentirte mal, el sexo debería ayudarte a relajar y despejarte pero siento que fue así para ti lamento se si te hize pasar un mal momento Jimin—.
—Me voy bañar, ahora suéltame —. Intenté que lo hiciera.
—Pense que te quedarías un poco más conmigo, tuvimos sexo ayer y lo disfruté, me siento raro si no te quedas, no te utilize—.
—YA!—. Me solté con fuerza y tenía una manta tapa do mi desnude podía ver la rabia de el señor Min la había cagado.
—Recuerda que soy tu superior juro que si me dejas así, te voy joder la maldita carrera seré el maldito hijo de puta que dañe todo lo que hagas te voy hacer sentir el maldito infierno —.
—Estas loco—.
—¿Acaso no fue nada lo que hicimos?—. El me tomo de las muñecas estampando mi cuerpo contra la pared, me miró con desquiciado. —Te metí la maldita polla hasta tu útero, te folle sin condón, no besamos te hice sexo oral y vas a irte como si nada ¿ACASO ERES UN MALDITA PUTA COMO TODAS LAS DEMÁS? ¿No fue espacial o prefieres ser la demás y hacerlo en cualquier lado es hospital?—. El me apretó más y no me quitó la mirada.
—Me lastimas —.
—Yo me siento igual, te traje a casa, te lo hize bien, me levanté temprano para hacerte algo de comer y pretendes dejarme, llame al hospital pidiendo que te dejarán descansar para estar contigo más tiempo—. Todo lo que decía me hacía sentir de manera rara.
—Suelteme, no somos nada usted me trajo a su maldita casa y me hizo lo que se le dió la gana después de tratarme como basura antes ¿Que quiere de mi?—. El soltó mis muñecas. —Soy yo la que se siente mal, creer que no se que se ha follado casi a todo el maldito personal y pretende que me sienta especial porque me uso a su antojo—. Me agarre a llorar. —Soy yo quien se siente usada, mi primera vez fue tan vacía y carente de compromiso y amor—. El me miró asombrado.
—Tu... —. El se alejo de mí. —¿Tu primera vez?—. El se jalo el cabello. —Lo lamento, en serio no quería hacerte sentir así —.
—¿Que demonios?—. Intenté alejarme.
—quiero que sepas que no pensé en ti como un objeto, carajo me gustas y me gustas desde el primer maldito momento en que te vi en el hospital, no siento que seas una chica fácil lo lamento sentia mucho celos el ver como te llevabas con el personal tenía pavor de que fueras como las demás y me dolía —. El lloro. —¿Sabes lo normal que es ver enfermeras follando con los demás?—.
Yo solo rei este tipo era más insoportable de lo que pense —¿Y tú qué? Me trajiste a tu maldita casa para follar no eres diferente, me das asco—. Me aleje de el y me metí al baño, había un gran espejo tenía varios chupetones y marca de dedos por todo mi cuerpo, habia sigo salvaje me di la vuelta sintiendo mi coño dejando filtrar todo el semen y mis fluidos manchando el piso.
🚨
Después de dos horas pude salir me había bañado me sentía muy mal, solo era sexo solo era esl porque me afectaba tanto tal vez en momento pense intimar por amor y disfrutar con una persona que me tratara bonito y hiciera lo imposible por hacerme sentir bien.
—Soy tan estúpida —. Habían toallas en el baño y me seque cada parte del cuerpo y ahora me venía acordar de que había dejado mis cosas en la sala y tenía una muda de ropa gracias al cielo, cuando salí el seguía en la cama con la cara roja.
—¿En serio te vas a ir?—.
—Ya tuvo lo que quería, déjeme en paz —.
—¿Quieres ser mi novia?—. Mi cara hizo un gesto involuntario de asco y rabia.
—Esta loco—. Sali del cuarto y busque mis cosas, estaban en el mismo lugar que las dejé anoche amaba que la cosas fuera cerrada y me cambié hay mismo.
Iba seguir con lo mío hasta que sentí esas mismas manos abrazándome por detrás. —Quedate conmigo toda esta semana—. Que decía este imbécil como si no tuviera un trabajo que cumplir. —Dejame hacerte mía, se que te gustó tanto como a mí tu coño lo disfruto —.
—Para, necesito trabajar y cumplir mis obligaciones ya déjame en paz —. El me beso tomando mi rostro con fuerza.
—No, te quedarás conmigo y voy hacerte la misma necesidad que llevo soportando por meses por tí —. El me acostó contra la mesa, no me deja caer de golpe. —Voy hacerte mía que tú me ruegues—.
El bajo su pantalón y acomodo mi panti a un lado, parecía un sádico. —¿Yo la tomé de verdad?—.
—De que hablas—. Me sentí ahogada.
—¿Soy el primer hombre en tu vida?—. Mis mejillas se colorearon. —¿Lo soy?—.
—No—. El mordió su labio y me beso.
—No mientas lo note, como me apretaba tu reacción al sentir algo caliente y real, solo dilo—.
—Si ¿Ahora me vas a dejar en paz?—. El sonrió y me beso.
—Me gustas demasiado, eres la primera persona que traigo a casa en serio quiero que seamos algo quiero llenarte de mi, despertar contigo—. Era un lunático algo romántico. —Deja de ser enfermera no te hace bien, va acabar contigo en poco tiempo, se mía y ayúdame a mí juro que mejórate mi actitud —.
—¿De que hablas?—. Dejar algo que me apasiona, en serio era un tipo raro.
—Quedate conmigo, renuncia y seamos uno te daré todo absolutamente todo solo se mía —. El beso con intensidad comenzando a introducir su polla dura dentro de mí haciéndome gemir en sus labios, no podía hacer mucho era placentero, que clase relación tóxica iba comenzar.
El comenzó a follarme, su polla me estaba llenando de placer el se alejo para mirarme y no lo dejo de hacer me hacía sentir timida, tomo mis manos y las apretó dejando salir varios gemidos roncos el mayor se sentía en el cielo, las paredes de ese coño ets tan apretado y suave al mismo tiempo podía notar que lo estaban disfrutando y amaba como sus labios vaginales quedaban unidos a su polla y como ese clítoris besaba su polla o cuando chocaba casi con abdomen.
—Carajo Jimin me aprietas tan bien ahg—. Ella suspiro y el mayor soltó sus manos para tomar sus piernas y llevarlo a sus hombros sintiendo el coño de la menor apretarlo con ganas. —Me gustas ahg Dios —. Sentía sus propias mejillas picar, Jimin lo tenía obsesionado en todos los sentidos y el sexo era mucho mejor de lo que imagino, era la primera vez de su princesa y lamentaba no hacerlo de manera correcta.
—Ahg Yoongi....— Sentí su coño contraerse contra mi polla y como sus fluidos comenzaban a salir y con ese apretón fue suficiente para yo venirme dentro en su útero fértil.
—Montame—. La menor suspiro, amaba ser el primero y no ninguno de él personal ella no sabía negarse debía hacerla sentir mia.
—Ahg—. Ella se acomodo encima aún de mi dura polla, esto era nuevo jamás había estado tan duro por una mujer pero ella se había vuelto la dueña de mi placer físico y mental.
—Eso bebé, ¿Puedes sentirla? Es solo tuya tu solo puede hacerme sentir tan duro—. Nos besamos mientras sentía su leves saltos encima de mí, podía sentir su coño tan mojado, mis glúteos ya estaban manchados de sus líquidos. —¿Dime qué te gusta?—. La menor gruño. —Dilo por favor, si que mi polla te lleva al cielo—. Ella apretó su coño.
—Me gusta mucho Yoongi—.
—Tu coño me encanta va ser nueva adicción siento que no podre dejarlo a follar y llenarlo,quiero hacerte mía y llenarte de mi hasta que puedas quedar embarazada—. Ella temblo. —Amame—. Nos besamos y ambos comenzamos a movernos ella apretaba mi espalda y yo apretaba sus glúteos con fuerza nuestro chasquidos se escuchaban por toda la casa levanté un poco su cuerpo para follarla a mi gusto sacando y metiendo mi polla sin parar pude sentir como se apretaba ella volvió a mojarme y yo feliz de volverla a llenar como si nunca hubiese cogido.
Ella me abrazó y yo la sostuve con fuerza, ella era mía solo mía.
⌛
Había tenido sexo con el dos veces seguidas mi coño ardía en placer y bueno ahora estábamos en el piso haciéndolo el estaba aún duró pero después de 15 minutos ya no salía nada realmente se había corrido varias veces y era raro que pudiera llenarme dos veces más hace un rato.
—Carajo ¿Te estoy lastimando?—. Mentiría si dijera que no.
—Solo abrazame y déjala dentro—.
—¿Te gusta mi polla?—. Ya daba igual habíamos cogido y hasta peleado.
—Es llenadora—. El sonrió, me tomo de la cadera y me abrazó me alzó en brazos sin dejar salir su polla.
—Voy llenarte todos los días —. Yo me sentí plena, nos acostamos el quedando encima de mi pero sin dejar caer todo su peso.
—¿En serio te gustó?—.
—Demasiado Jimin, desde que te Vi tantos pensamientos un tanto ridículos imaginé lamento no ser tan bueno para hablar contigo fui grosero y odioso, no quería serlo era con un adolescente estúpido —. El paso uno de sus dedos por mi vientre dándome un calorcito raro. —Soñe un día en que teníamos dos hijos, una linda parejita—. Beso un pecho mío. —Querio formar una familia Minie, quiero ser tu dueño y cuidarte, hacerme cargo de todas tus necesidades—. Eso se escuchaba tan bien.
—¿Prometeme que no es sueño y no me está mintiendo?—. El se acercó a besarme.
—Te lo prometo , solo deberás acerté cargo de mí como yo de tí —. Dió unas embestidas a mi coñito y solo pude suspirar.
—Si...—. El se acostó en mi pecho nada sexual, su polla seguía dentro sintiéndose caliente y de cierta manera muy agradable.
—Te amo Jimin—. Todo se sentía irreal pero el cansancio de ser llenada me hizo caer dormida.
Si les gusto no olviden comentar 💜