Elementos separados por los susurros del viento

All Rights Reserved ©

Summary

Un par de niños huerfanos se dejan llevar por los rumores de la oficina de su cuidadora, entrando una noche a escondidas y así accidentalmente llegando a un mundo de fantasia del que tendrán que intentar salir. Viviendo cambios en su forma de pensar, conociendo cosas que desconocian po completo.

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Kenny

Llevo trece años viviendo aquí, en este orfanato, junto a mis treinta y cuatro hermanos. Si no eres adoptado al cumplir los quince años, te cambian a otro, todos los que se fueron han dicho que enviarían cartas, pero no llegó ni una sola, seguro ya nos han olvidado.

Me levanto y me cambio de ropa; usamos todos los días los mismos uniformes blancos. Salgo de la habitación y lo primero que veo es a Harris, mi mejor amigo, contándole la misma historia a los más pequeños para crearles miedo hacia la oficina de la mamá Carol y nunca entren, todos tenemos prohibido entrar, excepto las dos chicas mayores que le ayudan a cuidar a los bebés, les hemos preguntado si es tan aterradora, pero dicen que es una oficina normal. De todos modos, nadie puede entrar, tenemos otras cosas para entretenernos por lo que nadie piensa en eso ni planea hacerlo. Nos juntamos para desayunar todos a la hora de siempre, los más pequeños siempre son los que se apresuran para ir a jugar al patio, Harris y yo siempre salimos al final porque nos quedamos platicando mientras desayunamos.

—¿Crees que jugaremos el mismo juego aburrido de siempre? — Me pregunta, para luego asustar a un niño que pasó corriendo a un lado suyo, yo me encojo de hombros, sin poder contener una sonrisa. Conozco a Harris prácticamente desde que es un bebé, tenemos la misma edad, él siempre ha sido muy bromista, sacando una sonrisa a todos con sus bromas, a mí no me hace ni una, ya las conozco todas y sé cómo usarlas en contra suya, prefiere no arriesgarse. Aunque tengo la cabeza siempre metida en los pocos libros que hay en el orfanato, se queda conmigo, trepando el árbol donde me siento y recargo para leer.

—Te vas a arrepentir de siempre estar leyendo en lugar de jugar y correr cuando ya no puedas por viejo. — Me repite, con la cabeza hacia abajo, mirándome colgado del árbol. Lo golpeo en la frente con dos dedos.

—¿Crees que haya algo en la oficina de mamá?, a simple vista tal vez no, pero una habitación secreta que se abre con un botón o moviendo un libro, quizás sí. — Me mira con ojos de cachorro, conozco esa mirada.

—No voy a entrar contigo a escondidas en la noche.

—¡Ay, vamos, tengo un plan perfecto!

—¿Qué te asegura que sea verdad la historia?

—Me la contó Mallory a los cinco años, ella jamás mentía. — Me quedo callado al escuchar el nombre. Mallory fue como una hermana mayor para mí, era tres años mayor que yo, si siguiera aquí, tendría dieciséis años. Una mañana despertamos y ella no estaba, mamá Carol dijo que la habían venido a recoger en medio de la noche, jamás me creí esa historia, lloré a mares ese día, pero ahora ya asimilé que se ha ido, o eso me quiero hacer creer.

—¿Qué te contó Mallory, Harris? — Pregunta mamá detrás de nosotros. Ambos nos paralizamos, quizás escuchó que planeábamos entrar a su oficina, si fuera así, nos regañaría, pero cuando volteo la veo bastante tranquila.

—La misma historia de tu oficina, cuando ella estaba aquí decía que cuando entraba a ayudarte con los bebés, siempre estaba llena de bichos antes de que la remodelaras. — Miento, Harris asiente con la cabeza dándome la razón, por suerte mamá sonríe, nos da palmadas suaves en la cabeza y se va, quedando conforme con mi respuesta.

—Debes admitir que también tienes curiosidad de entrar, si no, no me hubieras cubierto así. — Dice con una sonrisa burlona, sabe que tiene razón.

—Esperaremos tres días hasta que se olvide de esta conversación, luego de eso, entraremos. — Sus ojos brillan de emoción al escucharme, no se niega ni se queja, sabe al igual que yo que mamá si escuchó nuestra conversación.