1. Introducción.
Narración omnisciente:
Con una sonrisa se despidió de los carruajes que llevaban a la mayoría de alumnos a Hogwarts, su hermano estaba en uno de esos con su mejor amigo. Ambos irían a pasarla juntos como la familia que eran con su pequeña bebe. Se lamenta el no ir junto a ellos, pero lo prefería así, no quería tener discusiones con las personas que más quería.
Se dio media vuelta y se dispuso a ingresar de nueva cuenta a Hogwarts cuando una persona escondida en las sombras tiró de su brazo escondiéndolos en un pasillo. Apenas se dio cuenta de lo que pasó, se dispuso a gritar, más su boca fue amordazada por un calcetín (o algún objeto de tela) y sus manos atadas por un hechizo susurrado. Algo alterado miró a su agresor, encontrando la mirada burlona de alguien a quien preferiría no conocer.
—Hola Jamie. — Escucho la voz socarrona del que decía ser su amigo. —Necesito tu ayuda. —
¿Cómo podría negarse? Su boca estaba amordazada y sus manos atadas.