Experimento acuático | Yoriichi Tsugikuni

Summary

La vida de Etsuko Akinori va mejorando bastante cuando la contratan en el mejor laboratorio de todo Japón. No podía desear más, tenía buena encomia, unos padres que la amaban, buena casa y el mejor trabajo pagado de todos. Pero, toda su vida da vueltas cuando descubre una extraña criatura que tenían atrapada en el laboratorio, la cual creía que estaba extinta o que eran irreales. •••• HECHO EN: 17 de Mayo de 2024 TERMINADO EN:???? CONTIENE PALABRAS Y TEMAS FUERTES!

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capituló 1

—Enserio, amigo, te lo estoy diciendo en serio. Este lugar no me da buena pinta, de hecho me estoy arrepintiendo bastante por venir contigo. — una voz masculina temblorosa y algo asustada se hizo presente en los oídos del contrario.


El sonido tranquilizador pero a la vez aterrador de las mareas y olas era lo único que podía escuchar el menor, mientras sentía a la vez como el pequeño barco donde estaban se tambaleaba poco a poco.


Él y su compañero habían ido a esos mares debido a que se contaba, y recibieron una llamada de que en ese lugar habitaban criaturas extrañas, que toda la gente creía que estas no existían: los tritones y sirenas.


—Tu te estás arrepintiendo, pero yo no. —seguido acto sonrió con malicia antes de escupir en el suelo. —y no nos iremos de aquí hasta que encontremos y capturemos a esa horrible criatura.


—Son solo leyendas...eso es lo más probable ya te dije. —este se dejó caer sobre el asiento en el barco, su vista se concentró en las pequeñas olas del mar, notables y que movían el barco.


—Síguete burlando, sigue sin creer, pero te aseguro que cuando tenga a esa sirena en mis manos y la lleve al laboratorio seré millonario con todo el dinero que me darán por e- —el anciano no acabó de hablar cuando de repente, ambos sintieron que algo le dio un golpe al barco, si no fuera porque se alcanzaron a agarrar de la barda ya hubieran caído al suelo. —Esa maldita ya vino, al parecer, está tratando de derribarnos.


—No puedo creerlo... —el menor se agarró de la barda y vio hacia el mar, lo primero que vio fue lo que parecía ser una cola de delfín, era roja, con escamas brillantes...era aquella criatura. — ¡A-Ahi está, señor, ahí está la cosa esa!


El anciano no tardó en tomar una lanza que estaba a su lado, correr hacia la barda donde se asomó y efectivamente vio lo mismo que su compañero, quedó en shock pero su cuerpo reaccionó y le lanzó aquella lanza.


[1 MES DESPUÉS]


Japón era un lugar muy bonito para vivir, muchas personas disfrutaban de su estancia o vida en este lugar, y tú no eras la excepción.


Hoy, era un día demasiado, demasiado importante para ti, estabas muy emocionada por lo que se venía.


Tenías 22 años, llevabas casi cinco años estudiando tu carrera que anhelabas desde pequeña,científica, si, querías ser científica y esperar a que te aceptaran en el laboratorio más grande y moderno de Japón.


Pues, hoy tú y tus compañeros de la universidad iban de visita a este gran laboratorio, y, si tienen suerte, los iban a contratar, estabas demasiado feliz, no podrías explicar lo que sentías, era como un rayo de....esperanza.


Era como una tipo "práctica" estarían ahí por dos meses y ya cuando se acaben esos dos meses les iban a decir si se quedaban o iban.


—Espero que estén listos, eh. —escuchaste la voz de tu profesor, Justo en eso, se estacionó el camión que los llevaría frente a ustedes. —Ya, suban, suban


Eran aproximadamente unos 10 en tu salón, eran pocos a comparación de otras carreras, aunque bueno, suponías que a casi nadie le llamaba la atención esto de la ciencia.


Tomaste tus cosas y te subiste, buscaste un asiento mero atrás, si, digamos que tampoco tenías amigos, pues de todos tú eras la que más se apasionaba con esto, algunos se tomaban clases libres, entre otras cosas.


Apoyaste tu cabeza en la ventana, viendo los autos pasar, entre otras cosas, sentías...sentías como si estuvieras iniciando una buena vida, se sentía bonito.


[••••]


Después de unas aburridas horas, ya, finalmente habían llegado, tú junto con tus compañeros se bajaron y comenzaron a entrar.


[ETSUKO]


Todo se veía realmente tan irreal...sentía...sentía mucha emoción de por fin estar aquí, realmente no puedo esperar a sorprender a los encargados y jefe y que me acepten, estoy segura que mi vida mejorará entonces.


Miré a todos lados, notando lo tan moderno y limpio que se veía, ¿si saben aquel olor como a un lugar limpio combinado con pintura? Así olía todo, estaba impregnando en todas las cosas y personas.


No pude evitar retroceder, aún viendo todo con curiosidad y sorpresa, claro, estaba tan concentrada y metida en mis pensamientos que accidentalmente choque con algo que parecía de metal.


—¡Maldita sea, ten más cuidado, niña! — me regañaron, me sobresalte y los voltee a ver. —no puedo creer que enserio unos niños inexperimentados vayan a estar con nosotros los próximos dos meses.


—Si, bueno, en eso estás equivocado, si están experimentados puesto que llevan casi cinco años estudiando. —habló el que sostenía el otro extremo de aquella cosa.


Lo que tenían en sus manos parecía ser una caja de metal, como de dos metros y medio aproximadamente, cada uno sostenía un extremo.


Pero, lo que me llamo la atención Esque mero arriba tenía un hueco, un hueco grande, en este podía ver un poco lo que contenía en el interior..y era... ¿agua? ¿Pero porque cargaban agua hacia una habitación que solo se abría con tarjeta? Eso me confundió aún más.


Me rasque la nuca, con algo de nervios mientras veía como entraban a la habitación, bueno...supongo que tarde o temprano nos van a decir sobre eso.


—¡Etsuko! —escuche que me llamaron, voltee y era mi profesor. — Ven, te estas perdiendo, recuerda que la primera regla es no separarse del grupo.


—Ah, si es cierto...perdón, muchas disculpas. —hice una pequeña referencia en forma de perdón, sin decir nada más el mayor se dio la vuelta.


—Sígueme. —pidió sin verme.


Antes de caminar, miré de nuevo detrás mío, notando que ingresaban aquella caja de metal a una habitación, donde solo alcancé a ver máquinas, máquinas y más máquinas... ¿que era lo que estaba pasando? Realmente no podía aguantar la curiosidad.


Fruncí los labios antes de seguir a mi instructor, pero ese vacío aún no se quitaba, no sabía el porqué...pero me daba mala pinta.


[••••]


—Este es el salón donde ustedes, mis queridos jóvenes que aún les falta mucho por vivir, estudiarán sus químicos y sus funciones. —habló la instructora, básicamente la que nos mostraba todo el laboratorio.


Si, esa habitación era sorprendente, aunque era lo básico de un laboratorio, personas con una bata blanca, lentes, mezclando químicos o haciendo sus cosas, era básico, no podía faltar uno.


—Aunque. —miré a la mayor en cuanto dijo eso, hizo una pausa de unos cuantos largos segundos. —A algunos de ustedes se les asignará trabajos diferentes, no solo aquí, creando químicos, no no, algunos podrán tener la mala suerte de tener trabajos aburridos, pero eso se decidirá con el examen que les pondremos.


—¿Examen? —preguntaron todos mis compañeros al unísono, confundidos.


—Si, así es, de hecho, en una hora serán, a mientras les terminaré de enseñar el laboratorio. —se dio la vuelta y salió de ahí.


[••••]


—Estoy comenzando a arrepentirme de elegir esta carrera. —habló un chico, dándole una mordida a su almuerzo.


—Basta, yo solo acepte porque dicen que pagan muy bien. —soltó una carcajada otro.


Era la hora del almuerzo, todos comían, yo no era la excepción, había traído unas bolitas de arroz, mientras comía, podía escuchar las conversaciones de mis compañeros, entre ellos y yo solo hay una gran diferencia: ellos estudian esta carrera por dinero y yo porque era mi sueño desde pequeña.

Mi madre realmente espera que me quede a trabajar aquí, y no voy a decepcionarla.


—Chicos. —mientras masticaba un pedazo de comida, sentí que nos llamaron, voltee y era la instructora. —Espero que ya hayan acabado, necesitamos mostrarles algo.


Si, en ese instante mis compañeros se levantaron de sus asientos y empezaron a seguirla, yo igual, pero aún me quedaba un pequeño pedazo de onigiri entonces me lo comí en el camino.


—Lo que estamos a punto de mostrarles no debe ser sabido por nadie, ni sus familias, ¿entendieron? —preguntó con seriedad, los demás al instante asintieron, yo no tarde mucho en hacer lo mismo pero es porque me quede procesando.


¿Como porque no deberían de saberlo nuestras familias? No es que la esté cuestionando, me da bastante curiosidad, muy probablemente lo que nos enseñarán es algo que la humanidad no está lista para ver, aunque sea algo insignificante, ya me estaba emocionando bastante.


—¿Porque no deben de saberlo? ¿Que tan grave es lo que nos enseñarán? —una compañera mía preguntó, le agradezco por preguntar por mi.


—Ya lo verán, es tan grave que si alguno de sus familiares sabe, podrían matarlo. —si, eso nos tomó por sorpresa a todos. —solo ustedes deben saberlo, pero si nos enteramos que le dijeron a alguien y ese alguien lo esparció por todo Japón, créanme, será peor que la muerte, esto es de sumo riesgo, ¿quieren saberlo?


De repente, se paró Justo en frente de una puerta y nos volteo a ver, yo fui la primera en asentir, ya me daba bastante curiosidad de saber que nos enseñarían, mis otros compañeros también, aunque se veían un poco más asustados a decir verdad.


Entonces, la mujer abrió la puerta, al estar en las primeras fui la primera en entrar, era todo tan sorprendente, habían muchos hombres (científicos) y algunos más apuntando cosas.


Pero, también había algo que me llamo la atención y de lo que también me di cuenta al instante, y es que toda la habitación estaba iluminada con un color azul marino, y esto era provocado debido a lo que parecía ser un acuario, si, lo tenían enfrente de ellos, era tan grande que abarcaba más de la mitad de todo el cuarto, y eso que el cuarto si era exageradamente grande.


Habían algas, nada más, no se veía ningún pez o alguna criatura cosa que si me confundió.


—Vamos, pasen, no sean tímidos! —la señora nos invitó a pasar, yo fui la primera en dar pasos, los demás me seguían al tener algo de miedo.


—¿Porque hay un acuario tan jodidamente grande? Pero no hay ninguna criatura ni una sola alma en esta? —preguntó mi compañero, mirando a la mayor. Si, ese era el que preguntaba cosas que a mi me daban pena.


—Ya lo verán, vengan. —se dio la vuelta y se acerca a un hombre, quien veía detalladamente el acuario. — ¿Ya está listo?


—Eso creemos.


De repente, se escuchó como si alguien se hubiera lanzado al agua, es decir, como un chapoteo, inconscientemente todos miramos alzando la mirada, me sorprendí cuando vi dentro del acuario a un hombre, obviamente tenía traje de submarino.


—¿Que está haciendo el ahí? —pregunte, apuntándolo, el nombrado puso sus manos en la ventana y le hizo señas a los científicos.


—Ya va a empezar, vengan, acérquense. —corrió con algo de prisa hacía más al frente, le seguimos el paso una vez más. —Tienen que ver para saber.


Mantuve mi mirada fija en aquel hombre, quien se dio la vuelta dándonos la espalda y se quedó ahí, nada más, flotando, como si estuviera esperando a alguien.


¿Que era lo que pasaba? No lo entendía con claridad, pero eso sí, me moría por saber que era lo que iba a hacer en ese acuario.


[ESCRITORA]


Una cola, una cola de tritón fija y con escamas brillantes se pudo apreciar por unos segundos entre las grandes algas, una silueta, una silueta de un humano acercándose al hombre.


—Está a 15 metros de usted, y nada rápido. —informó una chica, teniendo al frente una máquina de lo que parecía ser un rastreo.—Ahora está a 10 metros... ya puede preparar la soga y cadenas.


Si, hizo eso el hombre, tomo del suelo unas cadenas y se preparó.


Y, no pasó mucho cuando lo vio, vio a aquella criatura acercarse a él con un aura amenazante, sus ojos estaban en blanco tal como si lo hubiera asechado minutos antes, ademas, se veía hambriento...demasiado, como si no hubiera comido por años.


— ¿Ya lo puede ver? ¿Como se comporta? —preguntó  la misma mujer de antes.


El hombre solo se quedó callado, sin hacer ninguna seña respondiendo a aquella pregunta, cosa que si me dio muy mala espina, miré a mis compañeros, quienes miraban esto con atención.


De repente, el hombre fue estampado contra el vidrio del acuario, afortunadamente no lo rompió, pero si hizo que todos se sobresaltaran y retrocedieran inconscientemente ante la brusquedad del golpe.


[ETSUKO]


No entendía nada de lo que pasaba, ¿alguien estaba atacando a aquel señor? No lo sabía, no podíamos ver al responsable, mierda, mi corazón latía bien feo por el susto......


Todo paso tan rápido, pero, en otro parpadeo, aquella cosa le arrancó la cabeza al hombre de tan solo un mordisco, para después soltarlo, el cuerpo cayó hasta el fondo del acuario, su sangre llenando aquella agua y el olor.


Y, ahí fue que por fin vi a aquella criatura, pero, jamás me imaginé que fuera un tritón...


Cola roja y con escamas brillantes, pelo también de un tono rojizo oscuro, tenía una extraña marca en su frente la cual brillaba, sus por alguna razón hermosísimos ojos también del color de su cabello, admire esto mientras él devoraba la cabeza del mayor sin piedad.


—Mierda! —rápidamente la señora nos intentó sacar de ahí. —Váyanse, váyanse ya!


—¿Eso era un tritón?! — preguntó mi otro compañero.


—¡Que se vayan! —terminó de empujarnos hasta fuera de la habitación y cerró la puerta.


Todos mis compañeros se fueron en grupo, hablando de lo que había pasado ahí y se notaban asustados.


Yo me quede con la mirada fija en la puerta, aún procesaba lo que acababa de ver..él realmente era un tritón.... Su cola rojiza combinaba con su cabello y ojos, dejando de lado que se estaba comiendo la cabeza de alguien, era muy lindo...


Jamás pensé que de verdad existían.