Capítulo 1
Katsuki le había hecho una promesa a Izuku el mismo día cuando comenzaron a salir y esa fue nunca apartarse de su lado, luchar codo a codo por el puesto del héroe número uno y no molestarse con el otro si alguno terminaba siéndolo...
Ahora, cuatro años habían pasado de eso y Katsuki se encontraba rompiendo dicha promesa. Izuku se encontraba viendo las maletas y la mochila negra viajera que le había regalado al cenizo en su cumpleaños número dieciocho y misma que cuidaba especialmente sólo porque se la había regalado él mismo, todas perfectamente acomodadas a un lado de la puerta junto a los zapatos ajenos y los propios que recientemente se había quitado; en la diestra de su mano llevaba un sobre manila que dentro contenía una hoja con la ecografía que le habían hecho, tenía un mes de embarazo y había estado emocionado y preocupado por partes iguales, tanto que no reparó en el mensaje de su pareja que había llegado mientras esperaba los resultados de su prueba de orina, simplemente una vez que la emoción le aminoró un poco, salió corriendo para contarle a Katsuki las buenas noticias y esperando sorprenderlo con ellas.
Estaba claro que el sorprendido en esos momentos era él mientras se topaba con el cenizo en la salida, parpadeó un par de veces antes de ladear levemente el rostro con inocencia:
—¿A dónde vas, Kacchan? —Cuestionó con una sonrisa preocupada surcando sus labios.
—¿No leíste el mensaje que te envié, Deku? —Cuestionó Katsuki de regreso, esquivando momentáneamente la pregunta ajena.
—No, estaba un poco ocupado, recuerda que no me he estado sintiendo bien y tuve que ir al médico —Le recordó Izuku, apretando el sobre en su mano. —¿Me explicas directamente a dónde te vas? Porque tú no eres de los que salen y avisan nada más por mensajes, Kacchan.
—Verdad que ibas al médico hoy, lo había olvidado —Murmuró Katsuki más para sí mismo mientras suspiraba hondo, dándole la razón a su omega. —Ayer en la noche, después de que nos fuimos a dormir, Best Jeanist me envió un mensaje y tengo que salir de viaje de emergencias a otro país.
—Ya veo ¿Y cuándo regresas? —Cuestionó Izuku esperando que fuese en poco tiempo para poderle dar las buenas noticias y que lo viera con su pancita.
—Tal vez en unos años, Deku, cuando logre tomar el puesto de héroe número uno allá —Respondió Katsuki desviándole por primera vez la mirada a su omega, sabía que lo que estaba por hacer no era nada de lo que le había prometido cuando eran todavía adolescentes. —Unos tres o cinco años, tal vez más, tal vez menos, no estoy seguro.
Izuku no tenía ni idea de cómo reaccionar ante esa información, había entrado en shock aunque los engranajes de su cabeza estaban trabajando lo más rápido posible mientras que en sus oídos llegaba el sonido de su corazón rompiéndose; se alejó del toque ajeno, apretando los labios momentáneamente antes de pasarle por un lado y pronunciar un corto:
—Ah bueno, ten buen viaje.
Luego de dar su respectiva y merecida despedida, se dirigió hacia la habitación que habían estado compartiendo desde que compararon el apartamento, las lágrimas ya hacían su respectivo recorrido por sus mejillas mientras el silencio reinaba en el lugar. Izuku sabía que Katsuki ya había tomado su decisión y nada de lo que pudiera decirle en esos momentos lo haría cambiar de opinión, por ello fue que no le contó sus buenas noticias, no merecía saber que serían padres. Su zurda se paseó por su vientre con suavidad, prometiéndole a su bebé justamente en el momento en el que escuchó la puerta principal abrirse y cerrarse, que él no sería como su padre alfa, él mismo nunca lo abandonaría ni lo dejaría de lado, él mismo estaría en todo momento con él o ella aun si no lo necesitaba.
Desde ese día Izuku se dijo que debía ser fuerte por él y por el bebé o la bebé que llevaba en su vientre, aunque por supuesto, una cosa era decírselo y otra cosa muy distinta era hacerlo; ese mismo día en la noche cuando la soledad fue más evidente en aquel apartamento que había estado compartiendo dos años con Katsuki, las lágrimas no tardaron en volver a recorrer sus mejillas mientras se ponía a rebuscar entre su armario algunas prendas de ropa con la que pudiera hacerse su nido, sabía que sólo allí era donde se sentiría protegido y menos solitario; aunque por supuesto, la mayoría de la ropa era de su alfa y por más que su omega interior lloriqueara para llamarlo, ambos debían hacerse la idea de que el cenizo no volvería por mucho tiempo.
•••••
Dos días después.
Un par de toques en la puerta principal de aquel departamento se dejó escuchar con insistencia por todo el lugar, pero aunque Izuku los escuchó, prefirió ignorarlos y simplemente quedarse hecho bolita en el nido que había hecho sobre la cama con ropa y sábanas que tenían impregnado el aroma del cenizo junto al suyo; sabía que debía volver a levantarse y no dejarse vencer por la tristeza, convencer a su omega interior de que debían ser fuertes por el o la bebé, pero la marca temporal en su cuello ardía lo suficiente como para hacerle notar aún más la ausencia del cenizo y la falta que le hacía, y mismo que le haría durante todo su embarazo.
Había tenido muchos casos de omegas marcados y abandonados por su alfa estando en pleno embarazo y con un bebé de por medio, también había visto lo que sucedía con los bebés y los mismos omegas cuando no recibían las feromonas de su alfa; él mismo no quería ser uno de esos omegas, pero le estaba costando demasiado, quizás por eso fue que sus ojos volvieron a cerrarse e ignoró completamente lo que estaba sucediendo fuera del apartamento, durmiéndose nuevamente para enterrar el dolor de esa manera.
Del otro lado de la puerta principal de aquel apartamento se hallaba Eijiro golpeando la puerta sin parar mientras llamaba a Izuku, teniendo a su lado a Sero quien se encontraba tratando de contactar a su novio, sabía que el bicolor tenía una copia de la llave de aquel lugar y la necesitaban urgentemente para poder asegurarse de que Izuku se encontraba bien; hacía apenas unas horas se habían enterado que Katsuki llevaba dos días fuera del país y el sólo porque el alfa no podía lograr contactar con Izuku desde que aterrizó, por eso fue que le contó que se había marchado.
Eijiro no había tardado en reclamarle por la decisión que había tomado sin consultárselos al Bakusquad y sobretodo, consultárselo al mismo Izuku con antelación, por eso no le importó en absoluto el pedido del cenizo sobre no contarle al resto que se había ido del país, lo había hecho ni bien había terminado de reclamarle y tan pronto como todos se enteraron, el celular de Katsuki se llenó de mensajes con insultos y demás sobre lo que todos pensaban acerca de la estúpida decisión que había tomado por su cuenta, sin pensar en lo que pasaría con Izuku si no renovaba la marca temporal que le había hecho apenas una semana antes de marcharse.
—Ese idiota, en vez de esperar a que la marca de Izuku se secara para evitar justo estos sustos —Gruñó Eijiro con el ceño fruncido y volviendo a insistir con el toque en la puerta, entrando en pánico ante la falta de respuesta al otro lado. —Dioses, realmente espero que Izuku haya salido a comprar y no esté muerto del otro lado de la puerta —Comentó en medio de su desesperación, ignorando la mirada ajena que le decía lo exagerado que estaba siendo. —¿Ya lograste contactar con Todoroki?
—Sí, ya viene en camino con la copia de la llave —Respondió Sero con un resoplido, definitivamente matarían a Katsuki ni bien pisara Japón de nuevo. —Qué pésimo momento para que el casero no se encuentre.
—Ni que lo digas, si no fuera porque es contra de las reglas tumbar la puerta en una emergencia como esta, ya hace rato que estaría en el suelo —Resopló Eijiro golpeando el suelo con la suela de su bota, manteniéndose de brazos cruzados para evitar hacer algo que lo lleve a romper alguna regla del edificio de apartamentos. —Definitivamente no es nada varonil de parte de Katsubro haber dejado a Izuku así.
—Y todo por su deseo egoísta —Comentó Shōto con total seriedad, a pesar de estar igualmente molesto mientras llegaba al lugar y escuchando las últimas palabras del pelirrojo, ya sabía lo que había sucedido gracias a su prometido, aún si lo le hubiera preguntado nada, Sero se encargaría de contarle todo con lujos de detalles.
—Todoroki, qué bueno que llegaste —Agradeció Eijiro con calma, haciéndose a un lado para dejarlo pasar y que pudiera abrir la puerta, sin decir nada sobre su comentario puesto que tenía toda la razón.
Shōto asintió en silencio, sacando el llavero con un mini All Might que tenía la copia de la llave que el propio Izuku le había dado en la primera semana cuando él y Katsuki se habían mudado, él había sido el encargado de ayudarlos a mudarse cuando alguno de los dos le tocaba cumplir con sus rondas diarias, ya luego de haber terminado allí le dijeron que se quedara con la llave por si pasaba alguna emergencia; por supuesto que nunca creyó que llegaría el momento de usar la llave para eso mismo, una emergencia y menos que la misma tuviera que ver con su mejor amigo.
La puerta se abrió y los tres chicos entraron en completo silencio, viendo que las luces estaban apagadas y no se escuchaba ningún ruido alguno por el lugar, los tres se adentraron un poco más, aliviados de no ver muebles destruidos ni vidrios o retratos esparcidos por el suelo, aun así siguieron avanzando hasta la habitación principal y la única que realmente la pareja usaba de tres que el apartamento tenía, y Shōto no tardó en abrirla con cuidado, los tres sosteniendo la respiración sin saber qué podrían encontrarse al otro lado de la puerta.
Para parte de su tranquilidad, lo que vieron fue a Izuku dormido acurrucado de manera protectora en el nido sobre su cama con los ojos hinchados y las lágrimas secas sobre sus pecosas mejillas, los tres suspiraron al mismo tiempo al verlo vivo, se habían imaginado lo peor y les aliviaba bastante el haberse equivocado de pensamientos, aun así no estaban completamente tranquilos puesto que Izuku no se había siquiera inmutado luego de Eijiro y Sero, dos alfas, habían irrumpido dentro del espacio donde tenía su nido y allí supieron que debían tomar cartas en el asunto antes de que verdaderamente fuera demasiado tarde y sus pensamientos se hicieran realidad.
—Hay que llevarlo al hospital —Comentó Shōto mientras se acercaba rápidamente hacia su mejor amigo, colocando la diestra sobre la frente ajena y vio con preocupación la marca en la nuca ajena, volteando rápidamente hacia los otros dos. —Tenemos que darnos prisa antes de que empeore y lo perdamos.
—Dios mío, definitivamente mataré a Katsuki cuando vuelva —Prometió Sero apresurándose para correr hacia la camioneta donde habían llegado para tenerla encendida para cuando los otros bajaran.
Eijiro apoyó el comentario de su amigo mientrascargaba entre sus brazos a Izuku con total cuidado, dejando que Shōto lo rodeara con una cobija que al parecer sólo tenía el aroma dulzón del pecoso y no estaba mezclado con el de Katsuki, algo sorprendente considerando que todo el lugar olía a esos dos, aun así no dijo nada y salió del apartamento con Shōto yendo detrás para asegurarse de cerrar la puerta del lugar, pronto ambos llegaron a la camioneta donde Sero ya los esperaba y no tardaron en abordarla rápidamente,permitiendo que el pelinegro arrancara rápidamente hacia el hospital central.
La camioneta se detuvo diez minutos después en la puerta de urgencias, notando la expresión confundida de los doctores que estaban cumpliendo turno puesto que no esperaban recibir a nadie en esos momentos y Shōto no tardó en bajarse primero, provocando que uno de los doctores se moviera rápidamente junto con un par de enfermeras para atender a la persona que el héroe parecía haber llevado, pronto Eijiro se bajó detrás del bicolor teniendo a Izuku en brazos, tapándole el cabello y el rostro con la cobija tanto como había podido para dejarlo sobre la camilla que habían sacado las enfermeras, escondiéndolo lo suficiente como para que ningún paparazzi lo notara e hiciera de esa situación algo más grande.
—El héroe Deku —Murmuraron las tres personas al reconocer al pecoso que había llegado junto a los otros dos héroes.
—Por favor mantenga esto en privado, doctor —Pidió Eijiro con preocupación mientras veía a los otros tres adultos.
—Por supuesto que sí, déjelo en nuestras manos, nos encargaremos del héroe Deku —Aseguró el hombre en una respuesta veloz antes de hacerle una señal a las enfermeras para llevarse el peliverde a una sala más privada.
Eijiro y Shōto se quedaron a un lado de la recepción esperando a que Sero se les uniera, ambos suspiraron al mismo tiempo mientras esperaban que no fuese demasiado tarde para su amigo, aunque sólo había sido dos días, aun así les preocupaba lo débil que habían encontrado a Izuku ese día y es que no entendían cómo era posible.
—Deberíamos avisarle a Endeavor que trajimos a Izuku aquí —Comentó Eijiro al recordar que la otra razón por la cual había ido a ver a Izuku era porque el mismo Katsuki le dijo que en su agencia lo habían estado llamando y no lograban ponerse en contacto tampoco.
—El viejo sabe que fui para su apartamento a verlo, no es necesario por los momentos que sepa que está aquí, no hasta que sepamos al menos qué es lo que pasa con él —Respondió Shōto de brazos cruzados mientras veía llegar a su pareja.
—No creo que-
—Confía en mí, Kirishima, por los momentos no es necesario que lo sepa —Interrumpió Shōto rápidamente antes de suspirar hondo.
—¿Qué pasó? ¿Por qué tan serios? ¿El doctor yales dijo algo? —Cuestionó Sero sin entender por qué de repente estaban esos dostan serios.
—No pasa nada bro, no te preocupes y no, todavía no han salido a decir nada de Izuku —Respondió Eijiro con un suspiro hondo antes de caminar a la sala de espera con los otros dos detrás. —Tendremos que esperar a que salga el doctor o las enfermeras para saber la condición de Izuku.
Sero vio de su pareja hacia su mejor amigo un par de veces, sabía que habían discutido sobre algo, pero ninguno de los dos se lo diría, no mientras no fuese un tema grave, así que lo dejó pasar y simplemente asintió a la respuesta ajena, acomodándose en uno de los asientos de la sala de espera junto a los otros dos, por suerte ese día lo tenían libre, así que no les preocupaba tener que dejar a Izuku solo en el hospital para ir a patrullar.
••••••
Media hora después.
La expresión sorprendida de los tres chicos era digna de retrato, la reciente noticia que les había dado el doctor acerca de la situación de Izuku los había dejado en estado de shock, era una noticia que no se habían esperado en absoluto y no tenían ni idea de cómo reaccionar.
—¿Perdone, que Izuku qué? —Cuestionó Shōto creyendo que habían escuchado mal.
—El héroe Deku tiene un mes de embarazo, por eso es que la marca temporal en su nuca ha agarrado una infección en vez de secarse como suele pasar para borrarse cuando no hay una renovación —Volvió a explicar el doctor esta vez sin menos complejidad a como se los había dicho hacía unos minutos atrás.
—Embarazado... Dios mío ¿en qué demonios estaba pensando Katsuki? —Comentó Sero dejándose caer sentado junto a Eijiro sin poder creer lo que habían escuchado.
—He de suponer que el héroe Dynamight no se encuentra cerca desde hace un par de días ¿o me equivoco? —Cuestionó el doctor con total seriedad, todos en el país reconocían al cenizo como la pareja oficial del héroe Deku, por ello había preguntado por el hombre con total naturalidad.
—Se fue a una misión hace dos días —Informó Shōto de manera escueta y frunció el ceño molesto de igual forma con el cenizo.
—Tiene sentido —Respondió el doctor ganándose la mirada de los tres héroes.
—¿Lo tiene? ¿Por qué? —Cuestionó Eijiro con una ceja alzada, para ellos no tenía ningún sentido que su amigo haya dejado preñado a su compañero sólo para ir a perseguir su sueño al otro lado del país.
—Para un omega que está en dulce espera el abandono de su alfa lo afecta aún más puesto que es un momento donde más necesita de su compañía y su protección —Explicó el doctor con seriedad antes de proseguir. —Si el héroe Dynamight no regresa pronto, el héroe Deku va a necesitar un alfa que esté dispuesto a aceptar al bebé que está esperando y esté dispuesto a brindarle sus feromonas para que la marca en su nuca se cure y borre por completo, y el bebé pueda desarrollarse completamente sano y sin problemas de por medio.
—Comprendemos, nosotros nos haremos cargo, doctor, muchas gracias por informarnos de esto —Comentó Shōto con sincera gratitud, viendo al hombre asentir con levedad. —¿Qué será de nuestro amigo ahora?
—Por ahora el héroe Deku debe permanecer aquí hasta que lo veamos más estable, se le ha suministrado suero puesto que parece que no se ha estado alimentando adecuadamente y además también le hemos puesto un parche medicinal sobre la marca para que se vaya eliminando la infección y así pueda bajársele la fiebre —Informó el doctor con profesionalidad, pasándole un par de récipes al bicolor. —Esos son los parches que tendrá que utilizar el héroe Deku una vez que se le dé de alta y la dieta a seguir para que su embarazo se desarrolle de manera adecuada.
—De acuerdo, nos aseguraremos de que siga al pie de la letra la dieta, doc, muchas gracias —Respondió Eijiro luego de acercarse al bicolor junto a su amigo para poder ver la dieta que Izuku tendría que seguir. —¿Eso es todo o hay algo más que nos deba decir?
—No, eso es todo por los momentos, héroes —Respondió el doctor antes de indicarles la habitación donde tenían al pecoso. —Cuando se le vaya a dar de alta yo les avisaré.
Los tres héroes agradecieron al doctor con una venia al mismo tiempo antes de ponerse en marcha a la habitación que les habían indicado, tendrían que ponerse de acuerdo entre todos para cuidar de Izuku y del bebé en camino, para eso tendrían que contarle al resto del squad y sobre todo a la familia de Izuku, esperaban que la madre del cenizo fuera quien regañara a su hijo y lo hiciese regresar como fuese para que ayudara durante el embarazo, que tuviera los pantalones para no dejar morir a su cachorro.
Al entrar a la habitación pudieron ver a Izuku apenas despertando y los tres amigos se sintieron más tranquilos de verlo despierto y con un poco de mejor semblante, se acercaron rápidamente para rodear la camilla entre los tres.
—Izuku, ¿cómo te sientes? —Cuestionó Shōto primero que los otros dos.
—Chicos, ¿Cuándo llegué aquí? —Cuestionó Izuku sin responder la pregunta de su amigo, la última vez que había abierto los ojos recordaba haber estado dentro de su nido en la habitación de su apartamento, pero ya no estaba allí.
—Te trajimos hace un rato, tuvimos que recurrir a Todoroki para que abriera la puerta de tu apartamento porque Sero y yo estuvimos tocando como quince minutos y nada que respondías, nos preocupaste bastante, hermano —Respondió Eijiro con un suspiro, dejando la zurda sobre los rulos ajenos.
—Tengo un vago recuerdo de haber escuchado el sonido de los toques en la puerta, pero realmente no estoy muy seguro —Confesó Izuku con una mueca sobre sus labios antes de ver hacia el pelirrojo.
—Para la manera en la que te encontramos, no me sorprende que no te hayas dado cuenta completamente de lo que pasaba a tu alrededor, nos asustaste no nada más porque no contestaste a los llamados en tu puerta sino también porque ni te inmutaste cuando Sero y yo entramos a tu habitación y estuvimos cerca de tu nido —Contó Eijiro con una sonrisa pequeña sin dejar de ver con preocupación al pecoso.
—Espero que no hayan movido nada de mi nido o les aventaré un smash para que vuelen por la ventana —Advirtió Izuku con seriedad.
—Yo ni me acerqué, yo salí veloz para encender la camioneta —Se safó Sero rápidamente del problema, dejando solo a su mejor amigo quien lo vio con la misma seriedad que tenía su pareja.
—Traidor —Gruñó Eijiro hacia su amigo y negó levemente antes de ver hacia Izuku. —No creo haber movido nada,