Instinto
•Sasuke•
Dolía... Dolía como el maldito infierno, Pero no había nada que pudiera hacer más que aguantar lo mejor que podía
Sasuke-¡MMGHH!
Madara-¡Cállate de una maldita vez!
Mi respiración era pesada, mi frente y mis manos sudaban, las contracciones eran cada vez más seguidas una de la otra y yo tenía miedo... Mucho miedo,
El parto sería lo de menos, Pero lo que sucederia después...
Madara-Un par de horas... Solo un par de horas y pronto está terrible pesadilla terminará
Le mire Pero no dije nada, mi pequeño se movía con violencia en mi interior
Madara-Si no hubieras sido tan descuidado...
Le mire con coraje, apreté los puños a mis costados y gire el rostro a mi ventanilla para no verlo
Madara-¡Ohhhh! Tranquilo mi amor... No dejaremos que esto vuelva a suceder
Una lágrima cayo por mi mejilla, una que mi tío de inmediato limpio
Madara-Te compraré anticonceptivos... Muchos... Los tomarás a diario y también supresores... Una lastima... Adoro tus feromonas Pero no podemos dejar que esto vuelva a ocurrir ¿No Sasuke?
No quería hablar con el, no quería escucharle, no quería verle, así que solo calle
Tomo mi rostro y me hizo mirarle enterrando sus dedos en mis mejillas con mucha fuerza
Madara- Contestame cuando te hablo
Sasuke-¿Y porque... No... Solo dejas de...
Me tomo por el cuello y azoto mi cabeza en el cristal tan fuerte que me mareo, se acercó a mi rostro y beso mis labios
Madara-¿De que Sasuke?
Su asqueroso aliento bajo por mi cuello y comenzó a lamer, apreté mis ojos y dientes, intentando no sentir... Igual que cada noche
Sasuke-Déjame... Suéltame...
Si no fuera porque estoy a punto de parir a su hijo, se que no se hubiera Detenido solo por pedircelo
Se separó con una enorme sonrisa y acaricio mi cabello
Madara- Si no hubieras Sido tan estúpido, estaríamos abrazados en la cama... Debiste decirme que ya habías tenido tu primer celo
Apreté mis puños y baje el rostro, no lo soporte y me rompí en llanto
Madara a abusado de mi desde que tengo memoria... Desde que quede a su cuidado, jamas se preocupo en cuidarse pues yo aún era muy pequeño y mi cuerpo no estaba listo para un embarazo así que simplemente no sucedía, aún soy joven recién cumplí quince y aunque mi cuerpo aún es pequeño, ya es capaz de concebir
Tal vez Madara tenga razón y fue culpa mía por no decirle que mi primer celo había llegado... Pero tenía miedo...
Nada me repugna más que la idea de entregarme a mis instintos de Omega y darle acceso a mi cuerpo cegado por mis instintos
Dos pequeños golpes en el cristal que nos dividía del conductor me hicieron calmar mi llanto
—Sr. Madara, Hemos llegado
Madara- Bien
Me miró y nuevamente tomo mis mejillas con mucha fuerza
Madara- No hables con nadie, no mires a nadie y no intentes nada estúpido,
Solo acenti, abrió la puerta y me arrastró por el brazo para bajar detrás de el
El frío golpeó mi cuerpo, estaba descalzo una delgada bata de seda es lo único que cubrían mi cuerpo,
Madara no me dejó tomar ni un suéter cuando los dolores comenzaron
Tomo mi muñeca con fuerza y me arrastró a paso veloz por aquella clínica, mi vientre dolía y comenzaba asentir la necesidad de pujar
Pero mi abuelo no quiere que nadie descubra nuestro secreto y en vez de tomar el ascensor me hace subir por las escaleras de emergencia,el metal de las escaleras se siente frio bajo mis pies Pero yo solo puedo pensar en lo bien que encaja su mano sobre aquella fea marca morada en mi muñeca, Aquellas marcas que nunca desaparecen, siempre en el mismo lugar....
¿Cuantas veces me abra tomado a la fuerza para verse así?
Sería más fácil contar las estrellas en el cielo
El liquido que baja por mis piernas se siente caliente y ya empapó hasta los dedos de mis pies
Rompí fuente hace más de media hora Pero , Madara no podía llevarme a cualquier hospital no... Teníamos que venir aquí... aqui donde trabaja uno de sus amigos a quien no le importa guardar nuestro sucio secreto a cambio de un par de billetes
Nadie puede verme
¿Que pasaría si la prensa se entera de lo que este importante empresario hace con su sobrino?
Es algo que Madara no está dispuesto a descubrir
Llegamos a un largo y frío corredor donde ya me espera aquel doctor y dos enfermeras
Madara me empujó dentro de un cuarto
Madara- No demores...
Me dice como si fuera a una consulta por gripe
Madara- Date prisa y pronto volveremos a casa... Eso se irá a otro país y seremos más cuidadosos ¿no mi amor?
"Eso" así le llama a mi bebe, nuevamente me rompo en llanto, Pero eso no le interesa a las enfermeras que tiran de mi cuerpo hasta acostarme en aquella blanca cama que huele a cloro y medicinas
Tengo miedo Pero no lo demuestro, en su lugar enfoco mi vista en la lámpara que cuelga del techo, eso almenos hasta que otra fuerte contaccion golpea mi cuerpo, la más fuerte de todas...
—¡Puja!
Me dice aquel doctor de lentes empañados mientras mira entre mis piernas
Pero no coopero
—¡Puja! O ambos morirán...
Tal vez eso sea lo mejor...
Mi llanto incrementa, aprieto las sábanas entre mis manos, Pero finalmente lo hago, pujó
Los minutos pasaban y mi bebe no podía salir, está cansado de tanto luchar por salir y yo reprimía mi cuerpo tal como Madara me indico... hasta llegar a la clínica
No sé cuánto tiempo paso, Pero se que fue una eternidad, estaba cansado y derrotado, no quería volver a casa Pero tampoco quería seguir aquí, los pensamientos atormentaba mi mente almenos hasta que después de el más atroz de los dolores que jamás imaginé sentir... lo escuché, el llanto de mi bebé
Nuevamente me rompí en llanto y lo busque con la mirada,
Ví el bulto en manos de la enfermera, unos mechones negros sobresalían de sus brazos, sonreí con tristeza
Madara hablo con migo sobre este momento más de una vez... Bueno más que hablar me ordeno, no debía hacer nada estúpido, Pero... es mío... Mi instinto fue más fuerte que yo
Sasuke- Quiero verlo...
Pero la enfermera, tan pronto termino de limpiarlo salió de aquel cuarto llevandoselo con ella
Más lágrimas cayeron por mi rostro
Sasuke- Quiero verlo...
El doctor nisiquiera me miró, salió tras ella
La otra de las enfermeras acaricio mi cabello
—Es mejor así... No lo conservaras... No te encariñes...
Me rompí en un llanto desgarrador, como hace mucho no lloraba
Cegado por mis instintos, intenté ponerme de pie e impedir que se lo llevaran
Tan pronto baje los pies de la cama, la enfermera corrió a mi lado
—¡No! ¡¿Que haces?! ¡Aún no puedes levantarte!
Intento ayúdame a volver a la cama, Pero la empuje con fuerza
Escuchaba el llanto de mi bebé, haya a lo lejos, me necesitaba...
me puse de pie, Pero solo un par de pasos y caí de rodillas al suelo, nuevamente intenté ponerme de pie, Pero sentí como algo salía de mi interior en abundancia, mire el suelo y había un enorme charco de sangre que cada vez se hacía más grande
—¡No te muevas!
Pero la ignore, nuevamente me levanté y pisando mi propia sangre intentaba salir de aquella habitación
—¡Detente! ¡Te estás lastimando!
La escuchaba Pero era incapaz de detenerme, mi cachorro me llamaba, me necesitaba
Aquella enfermera tomaba mis brazos y yo la empujaba, aunque no aguante mucho, solo un par de minutos y nuevamente caí al suelo, me costaba respirar, y estaba muy mareado, mi frente comenzó a sudar y unas intensas ganas de vomitar me abordaron
Pude ver claramente como aquella enfermera salía corriendo y casi en seguida entraba aquel doctor
—¡Mierda! ¡Tiene una maldita hemorragia! ¡¿Porque le dejaste levantarse?!
—Intente...
—¡Rápido! ¡Ayúdame a controlarla! Si este niño se muere, nosotros también
Mis párpados pesaban, y me sentía muy muy cansado,
Mi cachorro lloraba muy fuerte
—¡Mierda! ¡Mierda!
Eso fue lo último que escuché antes de sentir una fuerte opresion en el pecho y mis ojos cerrarse