𝐒𝐭𝐨𝐩, 𝐇𝐮𝐦𝐚𝐧!
Dejó su abrigo en el perchero, sus llaves cayeron en la mesa bostezo tapando su boca en el momento con su mano mientras camina hacia su habitación había sido un maldito día tan largo que el albino podría jurar que se mataría si no fuera porque tiene responsabilidades.
Cayó en su cama sin quitarse los zapatos por el cansancio, sus ojos lentamente se cerraron intentando dormir algo que funcionó por 4 minutos hasta que sintió un peso en la cama lo cual lo extraño vive solo. Así que cuando abrió los ojos se sorprendió por tener a un chico tan lindo a su lado y aún más al ver la delgada y larga cola que tenía, junto con sus cuernos fue algo que rápidamente a killua lo hizo pensar en problemas.
Killua solo quería descansar más el lindo chico que se encuentra a su lado no.
El albino vio como la cola del extraño se movió junto a su cadera y una sonrisa aparece en el rostro del peli verde el cual simplemente tuvo que acercarse y decir algunas palabras para obtenerlo que quería.
Killua solo colocó sus manos en la cintura del incubo besando su cuello y acariciando esta, su descanso bien podría esperar.
Así que digamos que fue una noche muy larga.
...
Killua se baño y se alistó abriendo la puerta de su habitación y saliendo de esta, killua tenía ojeras debajo de su ojos lo cual oculto con un poco de maquillaje que dejaba su hermanita.
Cuando salió simplemente oculto todo lo que podría implicar y sospechar que había tenido una noche realmente apasionada.
Dejando al joven incubo llamado Gon acostado en su cama aún estando con las piernas abiertas mientras un líquido blanco pero transparente salía de la entrada del incubo, su mano se encontraba acostado en su estómago el cual estaba un poco inflado su otra mano limpiaba sus lágrimas temblando ante la sobre estimulación que había recibido.
Gon solo pudo maldecir al albino en su mente aunque realmente era la primera vez que había disfrutado tanto de eso.
Y killua no admitiría que realmente le gusto hacerlo con el menor. Menos que se sentía tan bien con solo estar con él (Una de las razones por las cuales había renunciado a su descanso.)








