|Prólogo|
Hace años, en una noche de inquietante silencio, una pequeña llegó al mundo como hija de la emperatriz, con una corona adornando su cabeza desde el instante de su nacimiento. Desde ese momento, el poder y la traición han danzado juntos al compás de una sonata que resuena en la corte.
La guerra se avecina, y el trono es el premio más codiciado. En este imperio, Charlotte y Esther serán contrincantes en esta guerra por el poder. Mientras que Charlotte confía en el futuro para el cual ha sido preparada, para Esther, la corona es un escape.
La confianza y lealtad nunca son eternas