Military Dog |CHANGLIX|

Summary

-𝑫𝒆 𝒂𝒉𝒐𝒓𝒂 𝒆𝒏 𝒂𝒅𝒆𝒍𝒂𝒏𝒕𝒆, 𝒍𝒂𝒅𝒓𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒔𝒂𝒍𝒖𝒅𝒂𝒓 -‘𝑾𝒐𝒐𝒇! ‘𝑾𝒐𝒐𝒇! - One Shot - Inspirado en el cortometraje de Military Dog - Historia 100% mia

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

CapΓ­tulo 1

La puerta de hierro de la casa estaba firmemente cerrada. Felix estaba bastante aterrorizado, inseguro acerca de lo que probablemente sucederΓ­a a continuaciΓ³n con la piel erizada, pulso el timbre.ο»Ώ

En el momento en que escuchΓ³ su voz, comenzΓ³ a saltar y ladrar.

Bajo sus reglas, ladrar era su ΓΊnica forma de responder.

AbriΓ³ la puerta y rΓ‘pidamente se desnudo hasta quedar con los calzoncillos blancos que le habΓ­a dado.

-Haz flexiones

Felix se puso en la posiciΓ³n inicial con las manos apoyadas en el suelo.

-Uno, abajo, Dos, arriba, Uno, abajo

Con el peso en las manos, la parte superior de su cuerpo descendiΓ³ al suelo hasta que su entrepierna tocΓ³ el suelo. Mientras tanto Changbin, hizo una inspecciΓ³n en su mochila, sacΓ³ un par de calzoncillos con manchas de semen encapsulados en una bolsa de plΓ‘stico, los extendiΓ³ sobre su mano y le hablΓ³ en voz baja

-Un gran desastre

Luego siguiΓ³ dando Γ³rdenes

-Dos, arriba

Felix obedeciΓ³ y se empujΓ³ hacia atrΓ‘s, el entrenamiento regular en el ejΓ©rcito le habΓ­a equipado para hacer frente a sus Γ³rdenes.

Cuando Felix sintiΓ³ la ropa interior manchada contra su nariz, no pudo evitar sentirse humillado.

-Sniff

OrdenΓ³ pellizcΓ‘ndole en las orejas y las mejillas. Cerrando los ojos, no estaba seguro de si le atraΓ­a el olor.

-Uno

Bajo los codos del suelo e hizo flexiones una y otra vez con la cadencia de β€œUno. Dos. Uno. Dos”, bajando y empujando su cuerpo hacia arriba hasta que su ropa interior se empapΓ³ completa y visiblemente, tan empapada que se pegΓ³ a la piel.

GritΓ³ alto sΓ³lo cuando las gotas de sudor cayeron al suelo.

-Quita

-SΓ­, Maestro

GimiΓ³ en respuesta. Luego se arrodillΓ³, quitΓ‘ndose la ropa interior mojada, a punto de doblarla cuidadosamente.

-Ponte la ropa interior sobre tu cabeza

OrdenΓ³ Changbin.

Confundido, volviΓ³ la mirada hacia su Maestro. De repente, le dio una fuerte bofetada.

-ΒΏTe atreves a desobedecerme, perro?

Felix colocΓ³ los calzoncillos empapados de sudor sobre su cabeza, sin saber si eran lΓ‘grimas o gotas de sudor las que rodaban por sus mejillas. Luego deslizΓ³ el par de ropa interior sobre su cara, todavΓ­a podΓ­a ver claramente a travΓ©s de los agujeros.

-SΓ­gueme

Changbin cargΓ³ la mochila en la espalda de Felix, y lo siguiΓ³ obedientemente a los pies de su Maestro.

HabΓ­a un espejo que definΓ­a la entrada a la sala de estar, a un lado del cual se apoyaba rΓ­gido un bastΓ³n; Felix se asustΓ³ al ver el bastΓ³n con el que golpeaba a los perros.

DespuΓ©s de descargar la pesada bolsa, Changbin recogiΓ³ la mochila y le acariciΓ³ la cabeza con ternura al mismo tiempo.

-Β‘Buen chico! Muy bien, deberΓ­as tenerle miedo al bastΓ³n

Felix no pudo evitar temblar cuando su Maestro le mostrΓ³ aquel palo brevemente y recordando el dolor que Changbin le habΓ­a causado en las nalgas el otro dΓ­a, sentΓ­a como si ya lo hubieran golpeado de nuevo.

No pudo evitar preguntarse si el hombre en el espejo seguΓ­a siendo un hombre, un hombre completamente desnudo, con solo un par de calzoncillos sudorosos en la cabeza, la polla medio dura y el vello pΓΊbico medio cortado.

Mientras se miraba en el espejo, Changbin flexiona sus dedos contra su piel, tan naturalmente como un adiestrador acariciarΓ­a amorosamente a su cachorro.

-Pata- dijo.

Felix levantΓ³ una mano inerte en el aire y extendiΓ³ otra mano para obedecer la orden de su Maestro.

-El otro-dijo, y Γ©l obedeciΓ³

Luego como realizando un examen mΓ©dico de ingreso militar, Changbin inspeccionΓ³ de cerca cada centΓ­metro de su cuerpo. DespuΓ©s de quitarle los calzoncillos de la cara, Changbin volviΓ³ a poner su mano en la mandΓ­bula de Felix y agarrΓ³ su boca, casi como si le estuviera haciendo un examen de dientes a su perro.

-Saca la lengua

InstruyΓ³ Changbin y Felix obedeciΓ³, haciendo un sonido de jadeo

-Un poco mΓ‘s

ObedeciΓ³ y siseo a lo que saliΓ³ una rΓ‘faga de saliva. Felix tratΓ³ de limpiarse la saliva de la barbilla, pero Changbin le dio una palmada en la mano.

Entonces Changbin se agachΓ³ para tomar el vello pΓΊbico medio cortado en su mano.

-Bonita polla, eh -dijo, jugando con las bolas de Felix.

Luego alcanzΓ³ su agujero y tiro ligeramente del hilo de las bolas chinas que colgaba de su trasero.

-Aprieta fuerte para que no se caiga

Felix tratΓ³ desesperada y frenΓ©ticamente de apretar los mΓΊsculos alrededor de su agujero para resistir el tirΓ³n fuerte y agudo de Changbin.

Entonces Changbin azotΓ³ sensualmente el trasero de su perro con el bastΓ³n y Felix mirΓ³ a su Maestro confundido. Γ‰l encontrΓ³ sus ojos con los de Changbin, viendo una chispa de deseo en su mirada.

-Buen chico, muerde

Agarrando los calzoncillos sudorosos, lo dirigiΓ³ a la boca de Felix.

Entonces Changbin acariciΓ³ el pelo de su perro

-Ven, te limpiarΓ© y quitarΓ© tu olor a hombre.

El cuerpo de Felix estaba temblando, pero siguiΓ³ a su Maestro al baΓ±o donde habΓ­a un espejo de cuerpo entero y una canasta de artΓ­culos de tocador y productos sanitarios.

-A cuatro patas- ordenΓ³ Changbin.

Felix se puso a cuatro patas de inmediato. Cuando Changbin le ordenΓ³ que se diera la vuelta, instantΓ‘neamente rodΓ³ sobre su espalda y Changbin le golpeΓ³ los brazos y las piernas con el bastΓ³n.

SintiΓ©ndose sorprendido de escuchar a su Maestro decir β€œBuen perro, acurrΓΊcate” Felix obedeciΓ³ de inmediato. Luego, Changbin lo soltΓ³ y tomΓ³ una silla pequeΓ±a para sentarse poniendo sus piernas detrΓ‘s de Felix.

-MΓ­rate a ti mismo. Los cachorros humanos reciΓ©n nacidos deben ser suaves. No se supone que te crezca el pelo. Te afeitarΓ©

-Woof.

Felix emitiΓ³ un silbido de desaprobaciΓ³n. La sibilancia era una seΓ±al de emociones negativas, segΓΊn lo acordado por Changbin. Luego, Changbin colocΓ³ sus manos debajo del pene y testΓ­culos de Felix y los acariciΓ³ bruscamente.

-No respondas-advirtiΓ³ Changbin.

RegresΓ³ su mano a las piernas de Felix y esparciΓ³ una capa de espuma de afeitar sobre ellas, luego sobre otras Γ‘reas peludas de su cuerpo.

Gracias al dominio de la tΓ©cnica por parte del Maestro, las piernas y axilas peludas de Felix fueron recortadas prolijamente. Como resultado, se quedΓ³ solo con los pelos entre las piernas. Cuando la navaja comenzΓ³ a golpear la piel de la parte interna de sus muslos y se moviΓ³ hacia donde una vez se juntaron la pierna y el vello pΓΊbico, Felix se dio cuenta de que era ineludible que su Maestro lo afeitase por completo. No pudo evitar babear, empapando su ropa interior en su boca de perrito.

-Buen chico

Changbin se dirigiΓ³ a Felix, acariciando su pene. Luego, al ver que le afeitaban el pelo alrededor de la polla, Felix comenzΓ³ a sollozar.

-ΒΏLos perros lloran asΓ­?- preguntΓ³ Changbin, lanzandole a su cachorro una mirada sin disculpas.

-Woof Woof...

Changbin metiΓ³ la mano entre las piernas de Felix y sacΓ³ las bolas chinas de un solo golpe, infligiendo un dolor punzante y haciendo que Felix se retorciera en el suelo.

-Cuidado. La navaja todavΓ­a estΓ‘ en mi mano

Changbin colgΓ³ las bolas chinas que habΓ­a sido metido dentro del agujero de Felix sobre su rostro.

-ΒΏNo te duchaste despuΓ©s de ir al baΓ±o? Date la vuelta entonces.

Felix cumpliΓ³ con la orden y moviΓ³ el trasero. Entonces Changbin separΓ³ sus mejillas, afeitando el resto del vello. Cuando terminΓ³, Felix se habΓ­a convertido en un cachorro sin un solo pelo en su cuerpo.

-Β‘Para de llorar! O te meterΓ© las bolas chinas en la boca.

Felix contuvo sus lΓ‘grimas mientras Changbin volvΓ­a sus manos a su cachorro, aplicandole jabΓ³n espumoso por todo el cuerpo y lavΓ‘ndolo a fondo.

-Joder, queda algo humano en tu agujero

Por la divina misericordia de Changbin, Felix se duchΓ³ y se puso en cuclillas en el inodoro.

-Los perros no se acuclillan en el inodoro-advirtiΓ³ Changbin.

Al no tener mΓ‘s remedio que agacharse, Felix pudo ver sus genitales reciΓ©n afeitados. Se quedΓ³ completamente expuesto frente a Changbin, quien estaba de pie observΓ‘ndolo. Felix se sintiΓ³ completamente humillado.

Luego, Changbin tomΓ³ la barbilla de Felix en su palma antes de agarrar su mandΓ­bula.

-Ven, abre tu maldita boca.

ManteniΓ©ndose en su lugar con una mano, Changbin agarrΓ³ un cepillo de dientes, invadiendo con aquel objeto la boca de Felix y cepillando sus dientes, haciΓ©ndolo atragantar. Luego, Changbin le dio a su cachorro una palmada tranquilizadora y reconfortante.

-EnjuΓ‘gate la boca

Changbin seΓ±alΓ³ el tazΓ³n de agua y, a la orden de su Maestro, el hΓ­brido humano-perro obedeciΓ³: todo su cuerpo habΓ­a sido limpiado a fondo.

Changbin dijo: β€œSolo los perros limpios reciben el amor de su Maestro”.

Volviendo a la sala de estar a cuatro patas, Felix apenas podΓ­a reconocerse en el espejo. Al escuchar a Changbin llamΓ‘ndole por su nombre

-Β‘Lee Felix! Β‘Lee Felix!

ReuniΓ³ toda la fuerza de voluntad para ponerse de pie, aunque el entumecimiento y el hormigueo en sus rodillas casi hicieron que se doblaran.

-Β‘SΓ­ seΓ±or!

Luego, Changbin colocΓ³ sus manos sobre los hombros de Felix, apretΓ‘ndole el pecho, rodeando sus pezones y pellizcando sus abdominales. Changbin deslizΓ³ su mano hacia abajo y su cuerpo se despertΓ³, retorciΓ©ndose voluntariamente para ofrecer una obstinada resistencia. Volviendo su mirada hacia Γ©l en el espejo, vio el rostro de Changbin enrojecido por la ira.

-Joder. DeberΓ­a ser mΓ‘s duro contigo

Changbin arrojΓ³ un pedazo de papel en un ataque de ira y Felix se estremeciΓ³ y se agachΓ³ para recogerlo del suelo.

-ΒΏDije que podΓ­as moverte?

A la orden de su Maestro, retirΓ³ su mano.

-De rodillas

Con un golpe resonante, cayΓ³ de rodillas a los pies de Changbin. Estaba disgustado y cuando estallΓ³ su ira, no habΓ­a lugar para la negociaciΓ³n. Fue un placer obedecer.

-AgΓ‘chate, muerde esto

Lentamente, la parte superior del cuerpo de Felix se tensΓ³, e inclino la cabeza hacia adelante y abriΓ³ la boca para obedecer a Changbin. A lo que Changbin metiΓ³ el papel en su boca.

-Levanta tu maldito culo

Felix sabΓ­a lo que le esperaba en el instante en que se rompiΓ³ el bastΓ³n del perro. Mientras se miraba en el espejo, Changbin golpeΓ³ la vara y lo azotΓ³ salvajemente con las caderas en alto. Apretando los dientes, apenas se atrevΓ­a a respirar o protestar. Golpe tras golpe encendiΓ³ un fuego en el cuerpo de Felix, su trasero se puso rojo cuando Changbin lo azotΓ³.

-Ponte firme frente al espejo

InstruyΓ³ Changbin; el culo entumecido y adolorido de Felix ardΓ­a, trato con todas sus fuerzas de quedarse quieto tan pronto como recibiΓ³ las instrucciones.

Talones juntos, dedos de los pies separados, pies y brazos fijos a los lados...

Para el asombro de Felix, la posiciΓ³n con la que se habΓ­a familiarizado tanto en el ejΓ©rcito de repente le pareciΓ³ desconocida y oxidada. Se vio en el espejo, un hombre completamente desnudo cuya espesa mata de vello pΓΊbico habΓ­a sido afeitada y limpiada minuciosamente. Su pelvis parecΓ­a la de un niΓ±o pequeΓ±o que finalmente se habΓ­a convertido en un hombre. No pudo evitar sentirse ligeramente excitado.

-Hiciste un juramento cuando te enlistaste, ΒΏverdad? Las palabras del juramento estΓ‘n en el papel que tienes en la boca. Es un contrato amo-esclavo

Tras la explicaciΓ³n de su Maestro, de pie e inmΓ³vil frente al espejo, Felix levanto la mano y jurΓ³ en voz alta

Yo Lee Felix, con sincera humildad y honestidad de todo corazΓ³n, juro solemnemente que yo, como perro militar que CB cuida y maneja, le servirΓ© a mi Maestro toda mi vida. SecciΓ³n uno: ...

DespuΓ©s de pronunciar el juramento, Felix se dio la vuelta y saludΓ³ a su Maestro como un soldado. DespuΓ©s de que Changbin le devolviera el saludo militar, le entregΓ³ el juramento.

-Β‘Perro militar, arrodΓ­llate!

Se arrodillΓ³ frente a Changbin y descubriΓ³ que el saludo militar habΓ­a creado un vΓ­nculo de respeto entre Γ©l y Changbin. No hubo mΓ‘s juegos entre ellos; ahora, todo era solemne. DespuΓ©s de hacer su juramento como Maestro, Changbin agarrΓ³ el collar que habΓ­a comprado en la tienda de mascotas el otro dΓ­a y se lo puso en el cuello a Felix. Luego sus manos bajaron por las axilas y cintura de su cachorro y lo acariciΓ³ con ternura.

Tan pronto como Felix levantΓ³ la mano para devolver el saludo, Changbin dio otra orden

-De ahora en adelante, ladra para saludar

-Β‘Woof! Β‘Woof!

Felix dio fuertes ladridos, los mΓΊsculos de su estΓ³mago se tensaron.

-Buen perro, saca las patas.

Las manos de Felix se envolvieron con gasas.

-De esta manera, tus manos se convierten en patas de perro. Caderas arriba, frente al suelo

El cachorro siguiΓ³ la orden de su Maestro y se moviΓ³. Acostado boca abajo le dio a Felix una audiciΓ³n aguda; PodΓ­a decir que Changbin se alejaba de Γ©l y luego regresaba. Luego separΓ³ las nalgas de Felix a lo que este cedΓ­o a su curiosidad y mirΓ© a su Maestro, viendo su mirada acerada y penetrante en el espejo.

-No puedo dejar de mirar, ΒΏeh? AcΓ©rcate

Por primera vez, Felix vio el cuerpo completamente desnudo de Changbin. Al ver la desnudez alucinante de su Maestro, sintiΓ³ una llamarada de frialdad en su entrada trasera.

MetiΓ³ un dedo en el agujero del cachorro, que esparciΓ³ fuego por su cuerpo y le hizo ladrar

-Woof, Woof, Woof...

Antes de que Felix pudiera gritar, Changbin le insertΓ³ algo enorme en su agujero, algo mucho mΓ‘s grueso y mΓ‘s grande que las bolas chinas, haciendo que el apretado trasero de Felix se partiera por la mitad. ΒΏEl Maestro me estΓ‘ clavando su pene? se preguntΓ³, y las lΓ‘grimas rodaron por su rostro hasta que vio a su Maestro acariciΓ‘ndole casi con cariΓ±o.

-MΓ­rate en el espejo ΒΏVes lo que empujΓ© dentro de ti?

Con su mirada atenta, vio una cola negra entre sus nalgas.

-Β‘Buen perro!

Changbin se dirigiΓ³ al cachorro y frotΓ³ suavemente su piel mientras le ordenaba ir al espejo para mirarlo en una posiciΓ³n sentada. Lo que Felix vio reflejado fue solo una pareja amorosa, un Maestro desnudo y su amado Perro Militar. El hombre llamado Lee Felix ahora se habΓ­a convertido en un perro hasta la mΓ©dula frente a su Maestro Changbin.