PROLOGO
A veces solo esperamos que todo fuese un sueño, esperamos que nuestros seres queridos vuelvan, los pensamos día y noche porque nuestro dolor es tan enorme que sentimos que ya no podemos más, nuestro duelo es tan... doloroso... que a veces lloramos ya sin darnos cuenta.
Con el pasar de los días e incluso los años, los seguimos soñando, los seguimos sintiendo a nuestro lado, pero lo triste de todo aquello es que perdemos el sonido de su voz. Tratamos de recordarla, pero...simplemente no llega,
¿Recuerdas el día tan funesto? ¿Recuerdas que el mundo se detuvo? O al menos se detuvo para ti, ¿aun recuerdas esa Sensación de ahogo? Esa sensación de que todo se venía abajo porque perdías un pedazo de ti, una parte de tu vida que nunca volvería y que ahora son vagos recuerdos, tan opacos...quieres pedirle disculpas por todo, tal vez porque un día antes habían discutido o tal vez porque no pasabas tanto tiempo con él o ella.
Jimin dormía plácidamente, la luz de la luna se filtraba por la ventana, creando sombras danzantes gracias a la cortina mecida por el viento. El viento parecía susurrarle advertencias, como si estuviera preparándolo para la cruel noticia que estaba por llegar.
De repente, el teléfono comenzó a vibrar insistentemente sobre la mesita de noche. Jimin, aún adormilado, se estiró y, tratando de despejarse, se sentó y atendió la llamada sin mirar la pantalla.
—¿Diga?
—¿Park Jimin?
—Sí, él habla.
—Lamentamos molestarle a esta hora, pero le pedimos que tome esto con calma.
—¿Qué sucede? —Jimin se endereza, ahora completamente alerta.
—Lamentamos informarle que... sus padres han fallecido. El vuelo en el que viajaban se desplomó y no hubo sobrevivientes.
—... (Silencio) —La línea quedó sumida en un silencio ensordecedor.
—Joven, ¿se encuentra bien? —Y entonces, Jimin reaccionó, dejando escapar un llanto desgarrador que lo llevó a olvidar colgar.
Los días pasaron lentos, tan lentos y dolorosos para Jimin...que simplemente dejo de contarlos, al igual que dejo de contar cuantas veces pensó en dejar este mundo, cuantas veces sonó en su cabeza esa vocecilla que le atormentaba, diciéndole que era momento de hacerlo, que era momento de irse con sus padres y que tenía que pedir perdón por todo antes de cometer tal acto...pero ¿De qué pediremos perdón?, era simple...perdón por no ser como sus padres querían, perdón por que había discutido con ellos días antes, por tener gustos diferentes y no querer emparejarse con una alfa, porque él deseaba amar a un hombre, un él y no una ella...si, Park Jimin era un Omega, uno que solo quería seguir su propio camino...pero ¿Por qué tenía que perder a sus padres? Él los amaba a pesar de todo, a pesar de que lo iban a obligar a contraer matrimonio con una mujer.
El perdió una parte de su vida, una parte fundamental para él, a sus padres, aquellos que no estarán presentes cuando se case con la persona correcta, cuando tenga a su primer bebé, tampoco tendrá la dicha de abrazarlos, no tendrá la dicha de escuchar lo orgullosos que están de él.
Kim Woo Bin, El abogado de su difunto padre, está ahora frente a él, leyendo con sumo cuidado las órdenes que dejo antes de partir, una de ellas.
“Contraer matrimonio con una alfa”








